Aznar Manostijeras

enero 31, 2011

José María Aznar ha sacado las tijeras reaccionarias y quiere podar el frondoso bosque autonómico español, un modelo de organización que nos ha deparado prosperidad y convivencia pacífica desde la aprobación de la Constitución en 1978. Ha tenido que someter dicha herramienta a un tratamiento antióxido porque la tenía guardada en un cajón desde aquellos maravillosos años de la Transición democrática en los que escribió solemnes e incendiarias columnas en el diario La Nueva Rioja contra el título VIII de nuestra carta magna. Más de 30 años después, nos viene con la cantinela (pasada de vinilo a formato digital) de la insostenibilidad del estado autonómico, con la coartada de una crisis económica que, precisamente, no ha sido provocada el modelo nacional sino el ideario y las recetas neocon que este Napoleón de las Azores abraza. No ha sido la España plural la que nos ha conducido al despeñadero, sino la especulación y la avaricia del sector financiero e inmobiliario. Pues con esas tijeras con retrógrada solera pretende mutilar el mapa de las autonomías. Ya veremos que nos depara la presentación del libro naranja, cocinado en esa factoría de involución que responde al nombre de FAES, pero seguro que nada bueno a este proyecto político que nos hace más fuertes desde hace tres décadas. Y ése será el camino que recorra el Partido Popular.

El animal dormido

enero 30, 2011

EL ANIMAL DORMIDO
Carlos Marzal

A Luis García Montero

Has llegado en la noche,
como otras tantas noches,
hasta la casa apuntalada en sombras.
La puerta ha clausurado el alba amenazante,
y, tú mismo una sombra, te desvistes
por el pasillo a tientas,
con las voces aún y el sabor de esa noche
hurgando en la memoria.

La habitación todavía es más ciega,
y la invade, corpórea,
la familiar tibieza de una niebla invisible.
Has tumbado tu noche, tu cansancio y tu cuerpo,
junto al cansado cuerpo de su noche.
Quién sabe qué fantasmas la estarán visitando,
con quién departirá
en la hora puntual de los demonios,
por qué tierras salvajes de los sueños
andará extraviada y sin echarte en falta.
Toda la suma de casualidades,
de planes no cumplidos,
de rutas postergadas, de incertezas,
y que llevan por fin hasta esta noche,
resulta un laberinto incomprensible.

Mientras rumias un violento deseo,
ella duerme a tu lado,
flota sobre las aguas del lago de la noche,
ajena a tus preguntas sin respuesta,
y su respiración, en esas aguas,
es el fiel testimonio de que hay vida,
de que aún no te has ahogado.

Qué está ella haciendo aquí,
qué estoy haciendo.
El lago no responde desde sus aguas frías.
No creo que mañana obtenga la respuesta.
Mientras tanto,
ya me he acercado al animal dormido,
su orilla me ha abrazado,
y sin más tiempo para pedir ayuda
nos hemos ido al fondo de la noche.

Nos cuesta demasiado la autocrítica. Buscamos siempre un culpable o una excusa fútil para no asumir nuestra responsabilidad, una reacción lógica de la naturaleza humana por mucha sotana, bonete o púrpura con la que nos adornemos. La Iglesia católica pierde cada día más afectos, se lo gana a pulso por su inmovilismo e incapacidad para hacer un humilde ejercicio de contrición, asumir su penitencia y rectificar de postulados infumables en los tiempos que corren. Se desangra sin que sus teóricamente lúcidos popes sean capaces de practicar un torniquete de urgencia ante esa pérdida de feligresía. Es tanta la soberbia y la prepotencia que se encastillan en sus posiciones obsoletas, se parapetan en explicaciones absurdas, se enrocan en digresiones chuscas.

En este mapa general de la Iglesia de Roma, el caso español adquiere ribetes esperpénticos. En el año 2010, las bodas civiles casi han duplicado a las religiosas: 49.000 frente a 26.000. La Conferencia Episcopal, en lugar de analizar las razones que sustentan ese vuelco en el comportamiento de la sociedad española, se ha tirado por los cerros de Úbeda, con justificaciones peregrinas y, si me apuran, insultantes contra aquellos que han optado por los juzgados o los ayuntamientos para contraer matrimonio. El portavoz de la cúpula eclesial, monseñor Martínez Camino, equipara el compromiso que acarrea la unión civil con un contrato de telefonía móvil. Sus coléricas palabras no admiten ninguna duda:

El matrimonio religioso es uno y para toda la vida, y además es el formado por un hombre y una mujer, y no por otro tipo de uniones. En cambio, el matrimonio civil se puede repetir hasta cuatro veces al año. […] Cada tres meses ese contrato se puede disolver de manera unilateral sin aducir razón alguna. El matrimonio civil es un contrato más leve que el hecho de contratar un servicio de telefonía móvil, que a uno le resulta mucho más difícil de rescindir“. (Corte de audio de la Cadena Ser)

Además de esta ristra de sandeces, el prelado apuntó al causante de esta pandemia que azota a la Iglesia. Y cómo no, su dedo acusador ha señalado al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, instigador de “políticas hostiles contra la familia y la vida“. Ya tenemos la coartada perfecta para endosar el fracaso a un tercero que pasaba por allí. No me imaginaba al presidente conspirando desde la Moncloa que la gente no pase por la vicaría. Dice el refranero: errar es humano, pero echarle la culpa al otro es más humano todavía. Por muy divino o aspirante a la gloria que sea el que cometa el yerro.

Albert Einstein entendía una crisis como una oportunidad para mejorar. Tómese la visión del científico no en su sentido literal, sino como un revulsivo frente a la resignación. Mucha gente lo está pasando realmente mal en estos momentos de grave dificultad económica que vive el planeta (también España) y no es precisamente por falta de iniciativa o de voluntad de salir del bache donde la ha empujado esta coyuntura. Con los pies sobre el suelo del sufrimiento concreto, el pensamiento de Einstein merece una lectura sosegada, desapasionada y reflexiva y, sobre todo, llevarlo a la práctica.

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

PD.- Estas reflexiones de Einsteim circulan por la red y muchos sitios se han hecho eco de ellas, entre otros, el de mi amiga Mercè Perelló allá por marzo de 2009. No sé si llego tarde… Nunca es mal año por mucho trigo.

Necesito un respiro

enero 27, 2011

En lo que más nota uno que va cumpliendo años es en la menor capacidad de recuperación después de los esfuerzos. En momentos mozos, el organismo respondía con tonificada elasticidad a las exigencias. Nos podíamos echar sobre la espalda maratonianas jornadas laborales, agendas absorbentes y noches en blanco. Con una ducha y un buen café, a la mañana siguiente como nuevos. Ese eslogan publicitario de no pesan los años sino los kilos se me antoja como una soberana falacia. Me mantengo en la línea y hago deporte con cierta disciplina y, sin embargo, me resiento ya de este estresante modus vivendi que, por momentos, no pica pero mortifica. Llevo once días consecutivos sin descansar y estoy con las reservas justas para llegar al fin de semana. Posiblemente, sea más una necesidad de desconexión y oxigenación mental que de desgaste físico o gajes de la edad… Ahora bien, caen irremisiblemente las hojas de calendario y algo tendrá que ver este transcurrir del tiempo con nuestras prestaciones y desenvoltura. Ahora sólo pienso en que llegue las 20 horas de mañana. Un respiro que, por pequeño que sea, me sabrá a gloria.

Adulando

enero 26, 2011

Javier Arenas acudió anoche a Veo7, la televisión de El Mundo, y resucitó la teoría de la conspiración del 11-M. Sin importarle las sentencias de la justicia, ha recuperado este espantajo para agradar a sus anfitriones, para regalar los oídos a los creadores de esta gran mentira, para adular a Pedro J. Ramírez. Este arribista consumado vinculó de nuevo la mayor tragedia de la historia reciente de España con ETA: “Es prácticamente imposible que un terrorismo foráneo actúe en un país sin tener contacto con el terrorismo interno“. ¡Qué más le da el estado de derecho!

Para rematar la faena, anunció que si llega el PP al Gobierno reabrirán la investigación e “intensificarán las pesquisas“. Corrigiendo la plana a los jueces que han instruido el sumario del 11-M y que apuntaron indubitablemente hacia el terrorismo islámico. Esta salida extemporánea de Arenas, inoculada posiblemente desde el corazón de la FAES, parece querer poner sordina a los avances de la lucha contra ETA y el cada vez más cercano final de la violencia etarra. Estas palabras no suponen más que tinta de calamar sobre el éxito de la democracia contra los que matan y extorsionan, una maniobra de política con minúsculas para enredar y confundir a la opinión pública.

El PP siempre está bailando una yenka escorada hacia la diestra. Un pasito al centro y dos pasitos para la extrema derecha. Después de un fin de semana de euforia desatada y de impostada moderación discursiva, un guiño a los más extremistas, a los duros de su electorado. Recuperar este discurso del 11-M supone suministrar munición al ala más conservadora que se no siente cómoda con Mariano Rajoy y que puede estar descontenta con el trato dispensado a Francisco Álvarez Cascos, el enfant terrible de este nutrido sector de nostálgicos de otros tiempos. Desde la calle Génova se da sustento al variado abanico ideológico que integra la familia popular.

Política y redes

enero 25, 2011

El evento Política y Redes, organizado por Gutiérrez Comunicación, se apuntó anoche un tanto reuniendo a los tres principales candidatos de Sevilla (Juan Espadas, Juan Ignacio Zoido y Antonio Rodrigo Torrijos) a las elecciones municipales de 2011. Una convocatoria exitosa que se repetirá el 15 de febrero en Giralda TV y ya veremos si en fechas venideras se sientan otra vez el triunvirato de aspirantes. Donde más reticencias van a encontrar futuros patrocinadores será en las filas peperas: se sienten ya ganadores, están embriagados de euforia y se han echado a dormir, como Mariano Rajoy, esperando el día de las elecciones. Esa actitud, además de pragmatismo, encierra cierto temor a demostrar las enormes carencias y a contrastar modelos de ciudad. Se vio en este primer debate: la diferencia entre los que saben de lo que hablan (Espadas) y los que hablan de lo que no saben (Zoido). De Torrijos mejor no perder más que una frase: se desenvolvió como pez fuera del agua.

Para valorar este primer cara a cara, más que ofrecer mi opinión, que la tengo y puede ser considerada contaminada por el subjetivismo, os dejo tres enlaces que os pueden permitir extraer vuestras propias conclusiones:

De tanto encuentro se encontraron, de Jesús Ollero en Diario de Sevilla.

Mucho ruido y pocas REDES, del blog Ideas 3W.

Primera toma de contacto ‘light’, de RedPeriodistas.es.

Algunas otras cuestiones a destacar:

Sólo Espadas compareció con un dispositivo para conectarse a redes y, por la tanto, fue el único que tuiteó durante el evento. Comportamiento al más puro estilo 2.0, aunque para algunos catetos lo criticaron por tener Ipad y tuitear durante el debate.

Política y Redes se convirtió en Trending Topic en España. Los tuiteros nos empleamos a fondo. Las estadísticas resultan impresionantes.

Las aficiones de los candidatos estuvimos muy activas en las redes en general. Un poquito más calor por la parte socialista en Internet y, de calle, en la sala.

La falta de cortesía de Zoido haciéndose de rogar. Llegó quince minutos tarde sobre la hora a la que los organizadores habían citado a los tres participantes. ¿Será porque ya se siente alcalde sin que la ciudadanía haya ido a votar?

Buen trabajo de Luis Rull. Moderó con equilibrio y se ganó el respeto de todos en el auditorio y en las redes.