Falsos mitos

Unos tienen la fama y otros cardan la lana. Valga este refrán para desmontar de una vez por todas el falso mito de que la derecha gestiona mejor la economía. La demostración más palpable, aunque por desgracia no la única, se ve en cómo el Gobierno de Mariano Rajoy ha dilapidado la hucha de las pensiones. José Luis Rodríguez Zapatero dejó el fondo de reserva de las pensiones con casi 67.000 millones cuando salió del gobierno a finales de 2011, alcanzando su récord histórico después de tres años de dura crisis. En cambio, Rajoy ha derrochado este inmenso tesoro en poco más de cinco años. Para pagar la extra del verano de los nueve millones de pensionistas ha tenido que sacar otros 3.500 euros de la hucha, dejándola con poco más 11.000 millones, la sexta parte, y además ha pedido un crédito de 6.000 millones. Con el PP el sistema público de pensiones está en riesgo y hasta el más ingenuo podría pensar si detrás de esta pésima gestión no subyace el interés de favorecer a las grandes aseguradoras privadas. Esta deriva produce pavor.

Reparto desigual

El Gobierno de Mariano Rajoy ha vuelto a imponer una distribución de los objetivos de déficit desigual e injusta entre las distintas administraciones. Siguiendo el dicho de quien parte y reparte se lleva la mejor parte, obliga a las comunidades autónomas a hacer un mayor esfuerzo que a sí mismo, un esfuerzo seis veces mayor a pesar de tener que hacer frente a los servicios públicos fundamentales. Las CCAA sólo podrán tener un desfase entre ingresos y gastos del 0,3% en 2018, mientras que la administración general del Estado, incluida la Seguridad Social, se pone un listón más cómodo del 1,9%. Pura arbitrariedad del reprobado ministro Montoro. Esta nueva exigencia obligará, por ejemplo, a Andalucía a contar con 450 millones menos para salud, sanidad, dependencia o cultura. Dicen los prebostes peperos que la recuperación económica es una realidad. No se nota. Visto lo visto hoy en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el Ejecutivo de la nación sigue apretando a los mismos y limita la posibilidad de elaborar presupuestos más expansivos. Al final castiga a los de siempre, trabajadores y clases medias. Todo un clásico.

Foto.lainformacion.com. Montoro y el vicepresidente económico catalán, Oriol Junqueras, en la reunión de hoy.

Reacción digna

Los periodistas empiezan a estar hartos del estilo que impuesto la administración Trump. No están los profesionales de la información para recibir presiones o indicaciones sobre cómo hacer su trabajo. Su labor es contar los acontecimientos con neutralidad y misión de servicio público. Lo que hace la portavoz de la Casa Blanca no es más que limitar un derecho constitucional con la libertad de información. Y por eso me parece muy digna y oportuna la reacción de Brian Karem, corresponsal político de The Centinel, ante la intromisión de Sarah Huckabee en el quehacer periodístico. Si no se defiende lo que se hace desde el rigor y la profesionalidad, nadie será respetado un gabinete Trump con ínfulas autoritarias.

Dos reprobados

El Congreso de los Diputados reprobará el jueves al ministro de Hacienda tras ser declarada inconstitucional su amnistía fiscal. Una amplia mayoría de la Cámara ha anunciado su apoyo a la iniciativa socialista para retirar la confianza a Cristóbal Montoro. El debate se ha sustanciafo hoy aunque la votación no será hasta el jueves. Montoro se suma a su colega de Justicia, Rafael Catalá, que fue reprobado hace unas semanas por las injerencias del Ejecutivo en la investigación de la Fiscalía de la operación Lezo, un caso que mantiene en prision al ex presidente madrileño Ignacio González y provocó la dimisión, otra más, de Esperanza Aguirre, en este caso como portavoz del PP en el Ayuntamiento de la capital. Rajoy sigue acumulando trofeos en su vitrina de los horrores. Tiene el ‘honor’ de presidir un Consejo de Ministros que, de momento, tendrá dos reprobados. Ni se inmutará por esta contingencia pero esta respuesta de la oposición está poniendo en evidencia los modos de un gobierno que no acepta que ya no cuenta con el rodillo de una mayoría absoluta.

Foto.- eldiario.es.

Caprichos del destino

El destino, siempre caprichoso, ha querido que el Partido Popular celebre el primer aniversario de su victoria en las elecciones repetidas el mismo día en que Luis Bárcenas, “Luis, sé fuerte”, tenía que comparecer en la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del PP. El ex tesorero se ha acogido a su derecho constitucional a no declarar en su contra, a guardar silencio, una actitud de autodefensa que sus ex compañeros de filas habrán visto como un gesto de fortaleza, en la línea del SMS que en su día le mandó Mariano Rajoy en plan colega. La fiesta pepera no ha dado para mucho por el panorama que se cierne sobre ellos en los tribunales y en la Congreso de los Diputados. Ganaron sí, y con más votos y más diferencia sobre el resto que seis meses antes, pero la pregunta que nos hacemos todos es cómo la gente le dio más apoyo con la losa de asuntos turbios que llevan sobre sí. Los comicios del 26 de junio depararon además un escenario con mayoría de la derecha y ninguna opción desde la izquierda. Toda una paradoja democrática con la que ha liado el PP no sólo con sus tejemanejes, también con sus políticas crueles de recortes. El veredicto de las urnas es inapelable, pero a veces da que pensar.

No tires las cartas de amor

NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR
Joan Margarit

Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

* Joan Margarit ha recibido esta semana el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2017.

Gestión ejemplar

Ha venido Pierre Moscovici a Andalucía y ha pulverizado con muy pocas palabras una de las grandes mentiras del Partido Popular. El comisario de Asuntos Económicos de la UE ha definido como ejemplar la gestión de los fondos europeos por parte de la Junta de Andalucía. Una circunstancia conocida y reconocida por Bruselas que el Partido Popular se niega sistemática e irresponsablemente a aceptar. En su estrategia demencial, hace un par de años el jefe regional de la franquicia de la gaviota, Juan Manuel Moreno Bonilla, pidió que la Comisión Europea revisará los fondos destinados a esta comunidad. En su obcecación por deslegitimar al adversario político llegó a plantear semejante aberración sin reparar que en la UE se tiene a Andalucía como modelo a imitar en este campo. Y como es una gestión de referencia hasta el Gobierno de Rajoy ha llegado a pedir auxilio a Andalucía para ejecutar fondos del anterior marco comunitario que otras administraciones no habían podido invertir y se podían perder. Tras su reunión con Susana Díaz, Moscovici ha sido concluyente y ha puesto en valor el nombre de Andalucía. En el PP deben tomar nota y no tropezar más veces con sus obsesiones. Hacer oposición exige rigor y un compromiso en no manchar la buena imagen de esta tierra. A ver si aprende el señor Moreno Bonilla.

Aire para RTVE

Con justicia, RTVE amasó prestigio y audiencia durante los años del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente socialista impulsó una reforma legislativa para garantizar la neutralidad, la independencia y la misión de servicio público del ente. Gracias a este paso, RTVE ganó credibilidad y conquistó espacios de objetividad que le permitió competir con calidad por la cuota de pantalla con las grandes cadenas privadas. Pero llegó Mariano Rajoy a la Moncloa a finales de 2011 y una de las primeras medidas que tomó fue modificar la legislación para, desde el rodillo de su mayoría absoluta, manosear una cadena pública (que es de todos) y ponerla al servicio de su partido, de sus intereses políticos.

El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad una iniciativa del PSOE para despolitizar RTVE y volver a elegir a su director general y a los miembros del consejo de administración por mayoría cualificada de la Cámara. El PP, sabedor que iba a perder la votación, se sumó también al sí en un claro ejercicio de hipocresía. No creen en un medio público de radio y televisión si no es para su uso y abuso en beneficio propio. Pero a la fuerza ahorcan e impelido por una más que segura derrota parlamentaria, ha tenido que hocicar. En tres meses habrá nueva cúpula en RTVE y confiemos en recuperar ese medio de todos y para todos.

Atajo inconstitucional

No sólo supone una enorme contradicción, sino además podría ser inconstitucional. El Consejo Consultivo de Andalucía considera inviable la iniciativa legislativa del Partido Popular para limitar los mandatos de los miembros del Gobierno de la Junta. Entiende que esa medida debe estar contemplada en el Estatuto de Autonomía. Por lo tanto, para hacerse efectiva se requiere una reforma de la carta autonómica y no a través de una ley. Tremendo tirón de orejas del máximo órgano consultivo de Andalucía a un PP con demasiadas prisas e incongruencias. La derecha derrocha incoherencia intentando imponer en esta comunidad una limitación que allí donde gobiernan rechaza: lo que Moreno Bonilla plantea aquí, Rajoy no lo quiere para sí. Hace gala además de un estilo chapucero porque su objetivo no es mejorar la calidad de nuestra democracia, sino que su obsesión se llama Susana Díaz y está dispuesto el PP a transitar por cualquier atajo por desacertado que sea para no tener que medirse con la socialista en las urnas.

Vuelta a casa

He vuelto a ocupar un escaño en el plenario del Parlamento de Andalucía, en concreto en la bancada verde que corresponde al Gobierno, no como diputado. Sigo en casa. No en vano nací aquí cuando era todavía Hospital de las Cinco Llagas (hace ya demasiado tiempo). Siempre he estado muy vinculado a este imponente edificio renacentista. Más tarde, tras su rehabilitación y conversión en sede del legislativo andaluz, como periodista, como diputado entre 2008 y 2012 y como portavoz de la Junta en los últimos cinco años desde la tribuna de invitados. Me ha cambiado la óptica: no sólo por volver a pisar la arena parlamentaria en el banco del gobierno, también porque el protocolo me ha situado teniendo al Partido Popular y no tengo retrovisores. A mí a la derecha me gusta enfrentarlo d cara.