Judicializar todo

noviembre 30, 2010

La pataleta es un recurso en que se refugian los mediocres cuando la realidad te da la espalda. El Partido Popular cada vez que no consigue sus objetivos por carecer de apoyo electoral suficiente, intenta imponer su criterio por la vía judicial. Y no planteo que ante presuntas irregularidades en la gestión se haga dejación del deber democrático de ponerlas en conocimiento de los tribunales, sino esa dinámica perversa y que empobrece a la democracia de condicionar la vida política y las decisiones administrativas, desarrolladas legítimamente por un gobierno, con argucias leguleyas y tácticas de enredo jurídico. Son trucos para enfangar el terreno de juego y manifestaciones de un talante autoritario que ponen en evidencia el mal perder que tienen algunos que se creen con el derecho natural de mandar.

En Sevilla, Juan Ignacio Zoido está aplicando a rajatabla la doctrina de su jefe andaluz, Javier Arenas, el conocido como querellator por su facilidad para desenfundar con rapidez una demanda contra todo aquel que se mueva. El aspirante a la alcaldía por el PP ha cuajado cuatro años de oposición de fotos demagógicas y pleitos. Toda medida aprobada por la mayoría social que gobierna en el Ayuntamiento que no encaja con su proyecto se encuentra con la respuesta judicial, es decir, la pataleta del mal perdedor. La lista es larga: la Biblioteca del Prado, la ampliación del Metrocentro… y ahora la limitación del tráfico al Centro. Cuando se tienen pocas ideas o el debate produce sarpullido, se abren hueco los desplantes y las maniobras intimidatorias, una forma de entender la política peligrosa porque se deben entender y respetar las mayorías que dictaminan las urnas. Para aplicar un programa se ha de contar con los votos suficientes para ello. Ése es el juego de la democracia.

Así es Zoido, ese candidato que añora los métodos de Aznar y se enfurruña si no alcanza lo que quiere o le marca su rancio ideario.

Tsunami diplomático

noviembre 29, 2010

El portal Wikileaks ha provocado un gran tsunami en el espacio público internacional. Con su filtración de 250.000 folios del Departamento de Estado de Estados Unidos a cinco grandes periódicos mundiales (New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País) ha destapado el lado oscuro de la diplomacia norteamericano, sus presiones, turbios tejemanejes, sus maniobras inconfesables, sus juicios de valor más reservados sobre actores de la esfera pública. Los servicios diplomáticos de la primera potencia del mundo, según estos documentos filtrados, llaman también autoritario a Nicolás Sarkozy, dudan de la capacidad mental de Cristina Fernández de Kirchner, censuran la vida licenciosa de Silvio Berlusconi o consideran un romántico y político de ideas de izquierdas trasnochadas a José Luis Rodríguez Zapatero.

La osadía y el buen hacer de Wikileaks permite conocer cómo se las gasta Estados Unidos. La administración norteamericana ha intentado ocultar su perfil de Mr. Hyde y frenar por todos los medios la publicación de estos materiales con inconsistentes argumentos sobre la seguridad de instituciones y personas. Todas las baterías se han dirigido de momento a la inconveniencia de la filtración, pero nadie de peso de la Secretaria de Estado de Hillary Clinton o de la oficina del presidente Obama ha aclarado nada sobre el fondo de la cuestión. Se guarda un mutismo vergonzoso. La Casa Blanca se ha enrocado y espera aguantar el chaparrón hasta que escampe. Es de suponer que por vías discretas a través de sus servicios diplomáticos intenten templar gaitas con las potencias mundiales concernidas.

El dique de urgencia que quería montar Estados Unidos para silenciar el escándalo ha desplomado. A través de varias cabeceras de prestigio, el portal que dirige Julian Assange ha posibilitado la transparencia y la respuesta al derecho de la ciudadanía a recibir una información veraz. El País lanza ya hoy dieciocho páginas sustanciosas y sugerentes y tiene un arsenal para difundir durante las próximas fechas. Tanta munición documental dan para mucho.

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noviembre 28, 2010

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Jaime Gil de Biedma

Mi recuerdo eran imágenes,
en el instante, de ti:
esa expresión y un matiz
de los ojos, algo suave

en la inflexión de la voz,
y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
la noche en mi habitación.

Volver, pasados los años,
hacia la felicidad
-para verse y recordar
que yo también he cambiado.

Algunos se alejan de la política como si de una apestada se tratara. Demasiadas tribunas, muchos altavoces, múltiples voces interesadas arrean con su ariete para generar el desencanto y la desafección de la ciudadanía hacia la cosa pública. Esta realidad, convenientemente aderezada por los que sólo creen en los mercados y desdeñan la regulación y el papel redistribuidor de los estados, se reviste en el mundo de la publicidad de tintes hipócritas y ribetes cínicos.

A María Gámez le han impedido en el último minuto poner una gran lona de publicidad en un edificio. La sociedad propietaria del inmueble ha vetado la instalación de la imagen de la candidata socialista a la Alcaldía de Málaga cuando ya contaba con los permisos municipales y el contrato firmado y pagado con la empresa de publicidad. María se queja con indignación y razón de este inopinado y arbitrario veto. El único argumento esgrimido es la negativa a albergar campañas políticas.

Algo parecido le ocurrió a Juan Espadas a primeros de noviembre. Al candidato del PSOE por Sevilla le denegaron unos soportes publicitarios por orden directa desde París de la multinacional Decaux, que explota distintos soportes urbanos en la capital andaluza tras ganar el concurso del Ayuntamiento. Se lanzaba una campaña de Espadas en las que se contemplaba unos emplazamientos conocidos en el argot del gremio como mupis ciudad. El pistoletazo de salida estaba previsto para el martes 9 de febrero y el viernes anterior llegó la negativa de la matriz de la exclusivista. El considerando fue idéntico al ofrecido a Gámez en Málaga: negativa a la publicidad política. Esta campaña, sin embargo, ya contaba con la aceptación de la central de compras y el visto bueno de Decaux España.

El portazo de Decaux al candidato sevillano se solventó gracias a que en la comunicación interna no figuraban los relojes-termómetros, también explotados por la misma firma, y la central de compras aprovechó con habilidad ese resquicio para colocar la campaña. Coincidiendo en el tiempo, los mupis ciudad estaban plagados de carteles con la presentación de la hagiografía del aspirante popular, Juan Ignacio Zoido, en su alocado y demagógico destino a Sevilla, con mensajes y loas a un futuro gran alcalde. Eso no fue considerado publicidad política. Vale, era una campaña de promoción de la lectura. ¡Tururú! Por lo menos, como en aquel famoso anuncio, que no nos intenten colar pulpo como animal de compañía.

En este mundo de la publicidad se dan circunstancias atípicas o, cuando menos, pintorescas. Por ejemplo, las centrales de compras por estatutos no contratan directamente con los partidos. Lo hacen a través de agencias de publicidad y así lavan sus conciencias. Las exclusivistas, por su parte, se ponen muy dignas cuando consiguen sus adjudicaciones de administraciones públicas. Ejercicios de doble moral que, por desgracia, se aceptan con normalidad en las sociedades democráticas.

Exceso de celo del TSJA

noviembre 26, 2010

El Tribunal Constitucional, a veces tan denostado, ha puesto hoy las cosas en su sitio. Una sentencia corrige al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y avala determinadas manifestaciones ciudadanas en el día de reflexión de un proceso electoral. El fallo arroja luz sobre la prohibición de una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 marzo, en vísperas de las últimas elecciones generales y autonómicas de 2008. Ahora, a sus promotoras, aunque sea a toro pasado, les queda la satisfacción de que les asistía la razón.

El ponente del Constitucional considera que llevando la prohibición al absurdo no habría lugar para ningún tipo de manifestación o reunión en el día previo a la cita con las urnas. En cambio, el TSJA entendía que “había que garantizar la tranquilidad y el sosiego deseable en una jornada de reflexión“. De ahora en adelante no habrá impedimento. De acuerdo con la sentencia, la influencia sobre el electorado de este tipo de actividades es remota o indirecta y, por consiguiente, no se justifica la vulneración de un derecho fundamental como el de reunión.

Lo mejor de todo eran los argumentos del abogado del Estado desestimados por el Constitucional. Este lumbrera con toga defendía que “el Día Internacional de la Mujer tiene desde sus orígenes un componente socialista y comunista y por lo tanto está ligado a las fuerzas políticas de la izquierda“. A la derecha siempre se le acaba notando el pelo de la dehesa. Si la derecha creyera de verdad en la igualdad, no tendría ningún tipo de reparos y sentiría como propia una reivindicación de sentido común y tan constitucional como ésta. Este exceso de celo judicial demostrado en su día por sus señorías del TSJA evidencia que quedan aún muchos prejuicios en la sociedad española.

No a la violencia de género

noviembre 25, 2010

El Parlamento de Andalucía aprobará hoy una iniciativa del PSOE para prevenir la violencia de género entre los jóvenes, una propuesta que está muy en sintonía por la campaña desplegada por Juventudes Socialistas (primer vídeo). Hoy es 25 de noviembre, día internacional contra la violencia de género, pero contra esta lacra social se lucha con abnegación desde las instituciones y muchos colectivos sociales todos los días. Tenemos que combatir contra el terrorismo doméstico, contra la dominación de los hombres sobre las mujeres desde la raíz, con mecanismos educativos y formativos que enraícen y favorezcan la igualdad efectiva. Si desde la infancia y la adolescencia se interioriza la igualdad, la violencia si irá erradicando paulatinamente dentro de nuestro marco de convivencia.

Patriotas

noviembre 24, 2010

No es precisamente santo de mi devoción el gobernador del Banco de España, pero ha dado esta vez en la tecla. España somos todos, ha venido a decir Miguel Ángel Fernández Ordóñez en tono de reconvención al Partido Popular por jugar a sacar tajada electoral en estos de incertidumbre tras la caída de Irlanda. Cada vez que se produce una turbulencia económica, el primer partido de la oposición empieza a revolotear cual ave carroñera esperando cobrarse su ansiada pieza, que no es otra que el poder. Hace unos meses, entonaron el “España no es Grecia, pero…”. Ahora, otro tanto de lo mismo: “Irlanda no es España, pero…”. Y después de este paño caliente a zurrar al Gobierno de España, que es lo que toca en su carrera alocada electoral y a este país que le vayan dando. Estos patriotas de pacotilla que se envuelven de boquilla en la bandera van a lo suyo. Ni les importa la verdad ni el futuro de España. Sin renunciar a ejercer la oposición, se puede y se debe ser más riguroso en lugar de arrojar sombras de sospecha sobre la fortaleza económica de este país. Provoca una razonable indignación que, sin ninguna base, se dé carnaza a esos tiburones especulativos que se afilan los dientes para seguir haciendo negocio fácil. Los organismos internacionales avalan la marcha de España y, en cambio, estos sabios de la gaviota  no corrigen su discurso porque tienen la cabeza en otra cosa. Ausencia de patriotismo y de pudor. Así no se hace país, así no se hace más fuerte España.