Demasiada fanfarria

¡Mariano eres el mejor, Mariano eres el más grande! Sólo les faltó a los principales dirigentes europeos conservadores un soniquete de fondo de pasodoble para aclamar a su hombre con vistas a las elecciones generales del 20 de diciembre. En el coro participaron desde la jefa del club, Angela Merkel, hasta el xenófobo y ultraderechista presidente de Hungría, pasando por el condenado Silvio Berlusconi o Nicolás Sarkozy… En Madrid se daban cita lo más granado de la derecha europea para respaldar a Rajoy en un aquelarre de vítores y piropos. Para los próceres conservadores del Viejo Continente el presidente español encarna el milagro de la recuperación y del buen hacer de la ortodoxia de la austeridad a ultranza, muy a contracorriente de lo que piensan la mayoría de los españoles. Y otros muchos ciudadanos del sur de Europa: en Italia, Grecia y Portugal se ha impuesto en las urnas una mayoría social progresista contra el austericidio.

Coincidió esta verbena de conservadora con la divulgación de los datos de la Encuesta de Población Activa correspondiente al tercer trimestre de 2015. Un estudio que sitúa la tasa de paro por debajo de los cinco millones y 298.200 personas menos en el desempleo. Bienvenida la evolución positiva y ojalá la reactivación económica acabe de prender y nos permita salir del largo túnel de sufrimiento que nos ha dejado la crisis económica. Fanfarria aparte, la EPA deja varios indicadores estremecedores que la propaganda del Gobierno y el PP: cuatro años después hay casi 105.000 ocupados menos en España (18.153.000 de 2011 frente a los 18.048.700 de 2015) y, gracias a la reforma laboral, el trabajo es más precario (350.000 contratos indefinidos menos) y muchos trabajadores con empleo tienen salarios tan bajos que no llegan a fin de mes, con lo que se ha disparado de la tasa de pobreza. En fin, no hay tanto que celebrar…

Foto.Telecinco.

¿Operación relevo?

Esta portada de ABC resulta sintomática. No es habitual en este diario lance un torpedo tan directo contra el presidente del Partido Popular. Ni contra éste ni contra los anteriores. Esta primera plana conduce a pensar que desde sectores de la derecha española le están empezando a mover el sillón a Rajoy y que el resultado de las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo supone una reválida para que repita o no como electoral en las generales a finales de este año. Los pronósticos electorales no le son favorables y el escándalo en torno a Rodrigo Rato parece que ha colmado la paciencia de sus suyos, que quieren frenar la debacle. El mensaje es explícito y se produce con rumores de un supuesto regreso de José María Aznar como salvador de la patria de la gaviota. Muchos quieren que emule a Nicolás Sarkozy y vuelva a tomar las riendas. A la cabeza de Rajoy le han puesto precio (político). En la sede nacional del PP reina el desasosiego y la ansiedad.

Cuando había que reinventar el capitalismo

Cuando se desató la crisis allá por 2008, hubo voces tan destacadas como Nicolás Sarkozy, entonces presidente de Francia, que pidieron refundar el capitalismo. Que lejos quedan aquellas reflexiones y esos propósitos de enmienda que el viento se llevó. Los mismos que nos metieron en la crisis siguen en sus poltronas aplicando las mismas recetas fracasadas que nos hundieron en el barro. El pensamiento único neoliberal se extiende como epidemia y sólo generan recortes, pérdida de derechos y más paro. Lejos de enmendar su error, los que mueven los hilos económicos parecen que disfrutan agrediendo a las clases medias y trabajadoras para reconstruir una sociedad dual y más desigual, donde lo ricos cada vez sean cada más ricos y las distancias entre clases sean cada vez más insalvables.

Viñeta.Forges en El País.

Hollande versus Sarkozy

La misma letra con distinto significado. La V de la victoria de François Hollande frente a la V del vacimiento de derechos y del estado del bienestar, con severos tijeretazos, de Nicolás Sarkozy. La ciudadanía francesa prefirió la V de la visión de futuro que ofrece el socialista. Quien da hachazos suele perder.

Viñeta.- Berlich en El País.

Europa toma aliento

Del suspiro al respiro. El tándem Merkozy nos tenía a todos, especialmente los socios del sur de Europa, en un ay permanente. La victoria de François Hollande en las presidenciales francesas abre una puerta a la esperanza. Ha sido como un boca a boca (no como el de la foto) a un Viejo Continente agonizante. Merkel y su lugarteniente Sarkozy (segundón a la sombra de la canciller) son los adalides de las políticas de recortes y de la sacralización del déficit cero, una postura intransigente que nos estaba llevando a la ruina general y a la destrucción del estado del bienestar. Este dueto nos conducía por el camino de la destrucción de Europa por su miope visión ideológica. El papel gregario ante Berlín también ha jugado en su contra. Todo eso ha pesado a nuestros vecinos galos a la hora de coger su voto y se lo han hecho pagar a Sarkozy en las urnas. También lo vimos ayer en los comicios griegos: fracaso absoluto de los partidos que defendían la hoja de ruta neoliberal trazada por Bruselas (conservadores y socialistas) y se ha registrado un ascenso de los extremos del espectro político, de los partidos que defendían la insumisión a la guía perversa del directorio comunitario y una solución propia, incluso al margen de la Unión Europea.

El pensamiento único que imponía Merkel y que fielmente defendía Sarkozy ha fracasado. La llegada de Hollande al Elíseo supondrá un reequilibrio de una política económica que estrangula el crecimiento, que dispara el desempleo y que arruina la vida de las clases medias y trabajadoras. Sólo con reducción del gasto público no se sale la profunda recesión en la que vive Europa. Hace falta una estrategia de estímulo que nos saque del hoyo y que salve los derechos y las conquistas sociales conseguidos con tantos años de esfuerzo.

Si el socialista francés logra un cambio de rumbo, es decir, una suavización del calendario de consolidación fiscal, de camino rehabilitará a la UE ante la opinión pública. Tanto recorte con la firma de Merkel está provocando una profunda desafección ante el proyecto común europeo y un aumento del sentimiento nacionalista nacional jaleado por partidos de ultraderecha. Con Hollande, Europa toma aliento. Todos tomamos aliento. Merkozy nos tenían cogidos por el cuello como escenificó de manera caricaturesca el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, con el ministro De Guindos. Una imagen vale más que mil palabras. Nos hemos liberado de ese yugo asfixiante.

Tres objetivos y muchas dudas

Mariano Rajoy sigue instalado veinte días después de su triunfo electoral en la misma ambigüedad. Palabras grandilocuentes, mensajes calculadamente retóricos y ninguna concreción sobre sus planes. Se ha estrenado con el pedigrí presidencial en Marsella en la cumbre de los partidos populares europeos y ha repetido el mismo guión indeterminado, con epígrafes vagos y ningún detalle concreto, que le venimos escuchando en las últimas semanas. El jefe de Ejecutivo in pectore ha reiterado sus tres objetivos inminentes, tres objetivos que tienen mucha letra pequeña que está oculta y nos interesa conocer ya que ahí está la madre del cordero.

Uno.- Consolidación fiscal y reducción del déficit público. ¿Subirá finalmente impuestos pese a su reiterado compromiso a no hacerlo? ¿Aumentará el IVA siguiendo el dictado de armonización fiscal de Merkel con lo que criticó al Gobierno saliente por hacerlo (incluso alguna autonomía pepera se planteó la insumisión)? ¿Cuántos servicios públicos pondrá en manos privadas? ¿Cuántos empleados públicos verán peligrar sus puestos de trabajo…?

Dos.- Flexibilización del mercado laboral. ¿Se cargará la negociación colectiva? ¿Abaratará el despido hasta convertirlo en prácticamente libre? ¿Creará contratos para que los jóvenes hasta 30 años cobren una miseria en beneficio del empresario…?

Tres.- Reforma del sector financiero. ¿Creará un banco malo para absorber todos los activos tóxicos inmobiliarios de las entidades bancarias? ¿A cuánto ascenderá la factura que nos costará a los españoles el rescate de los bancos por su codicia y su exposición a la burbuja inmobiliaria…?

Tres objetivos y muchas dudas por disipar. Y ya queda poco más de una semana para que recoja las llaves del Palacio de la Moncloa. Ya va siendo hora de resolver este acertijo perverso.

Foto.El Mundo. Rajoy, con Sarkozy en Marsella.

El decretazo de Merkozy

Celebramos el 33º aniversario de la Constitución española con el decretazo de la nueva dama de hierro alemana y su ayudante de cámara francés para imponer un nuevo tratado europeo a sus socios (¿o habría ya que denominarlos súbditos?). Angela Merkel y Nicolás Sarkozy aplicarán su visión neoliberal al conjunto de la zona euro, con duros ajustes y control férreo del déficit público. Este ente bicéfalo que responde al nombre de Merkozy obligará a establecer el equilibrio presupuestario como cláusula constitucional. Como alumna aventajada, España ya incorporó a su carta magna este límite en verano. En este ranking somos líderes.

Lo sorprendente es que el tándem germano-galo que nos dirige haga y deshaga a su antojo y ningún miembro de la Unión Europea alce la voz y demande soluciones colegiadas. En este club comunitario hay socios de primera y de segunda, unos con poderes plenipotenciarios y otros apenas si tienen voz y, en la práctica, su voto está secuestrado. Muchos ya nos tragamos la rueda de molino de la reforma constitucional exprés por el apremio de los mercados y los mandarines europeos, anteponiendo la responsabilidad a las convicciones.

Y lo que vienen son más obligaciones (vigilancia del Tribunal Constitucional del presupuesto y sanciones automáticas a los infractores) y pocas ventajas. Todo por la austeridad aunque las conquistas sociales se escapen por el sumidero. Se esfuma la aspiración de un Banco Central Europeo con las competencias de la Reserva Federal de EEUU o del Banco de Inglaterra, una debilidad que nos maniata a la hora de combatir de tú a tú a los especuladores. Esta nueva envestida del directorio económico nos coge con una parte de los deberes hechos, pero preocupa el entreguismo que manifiesta Mariano Rajoy, en pequeñas dosis en sus contadas apariciones desde el 20-N o a través de voceros, para estar a los pies de Merkel. Me temo que querrá ser el ojito derecho de la señorita Rottenmeier. Aviados vamos.

Más nubarrones

Estaba claro que el cambio de gobierno no supondría nada. Sólo los más crédulos o los acérrimos de la gaviota compraron esa mercancía averiada. Ni siquiera ha traído un efecto placebo. El factor psicológico del cambio se ha esfumado en segundos. Casi 60.000 personas más engordan las listas del paro en noviembre en España y la previsión en 2012 es superar el 23%, con lo que los cinco millones de registrados en el INEM y los seis millones en datos EPA están al caer, la economía se estanca y para el próximo año se prevé que entremos en recesión, con un decrecimiento del 1,2% de nuestro PIB. Los gerifaltes de Europa, Merkel y Sarkozy (o ‘Merkozy’ al estilo barón Ashler), preparan la refundación de una Europa a dos velocidades (¡Quien se quede atrás que arree!). El presidente de la Kutxa, Xavier Iturbe, dibuja un panorama sombrío: “Nos encaminamos hacia la tormenta perfecta… El grito ya no es sálvese quien pueda, sino si se salvará alguien”. Estos guarismos y estos pronósticos no animan al optimismo. Y cuando bajas a ras del suelo te encuentras con la cruda realidad. Las políticas de ajustes amparadas en el pensamiento neoliberal nos hacen más vulnerables y no ayudan a salir del hoyo. En La Coruña mueren tres sin techo en plena calle en los últimos diez días, cierra un centro de atención de niños con parálisis cerebral y autismo en Castilla-La Mancha gracias a los temibles recortes de Cospedal (acaba de anunciar un nuevo y brutal tijeretazo) , los avances en igualdad se frenan, especialmente en el mercado laboral y el reparto de las tareas domésticas… Suma y sigue. Esta maldita crisis nos retrotraerá en derechos y conquistas sociales al siglo XX. Algo hay que hacer y desde luego ese camino no lo pueden marcar ni los mercados ni los poderosos.

Foto.El Mundo. En este local  fue hallado uno de los fallecidos en La Coruña.

Orgía de ajustes

Desde Bruselas se plantean nuevos ajustes a España. ¡Cómo si hubieran sido ya suficientes las medidas de ahorro y contención del gasto aplicadas desde mayo de 2010! La Comisión Europea nos ofrece su cara más severa y nos quiere imponer sacrificios complementarios ante una recaída en la recesión económica en Europa. Hasta el crecimiento de la locomotora alemana se frenará hasta el práctico estancamiento hasta mediados de 2012. Los próceres de la economía comunitaria insisten en la fracasada vía del recorte, una política que estrangulando la actividad e impidiendo la creación de empleo. Su visión neoliberal está cercenando las posibilidades de recuperación. La postura de la Comisión suena a otra vuelta de tuerca de los mercados al poder político.

La dieta estricta de la UE nos está llevando a la inanición. Alfredo Pérez Rubalcaba, desde una perspectiva socialdemócrata, está demandando justo lo contrario: una moratoria de dos años para cumplir las estrictas exigencias de déficit que preconizan el tándem Merkel-Sarkozy, los auténticos timoneles de los designios europeos. Tanto ajuste está dejando a la economía en situación de profunda anemia, incapaz de crecer y, por consiguiente, destruyendo empleo. En lugar de recortes se necesitan estímulos para reactivar los sectores productivos y el consumo.

La derecha española, en cambio, anima sin disimulo a seguir con la política de reducción del estado y de los servicios públicos. José María Aznar, vocero oficial de las intenciones del Partido Popular, propone a su mandado Rajoy que haga cuantos ajustes tenga que hacer con la coartada de la crisis. El aspirante pepero a la Moncloa no sólo otorga “España cumplirá sus compromisos con la UE“), sino que se suma a la orgía de recortes con el equipo de demolición que forman Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal, Alberto Núñez Feijóo y Alberto Fabra, entre otros podadores del estado del bienestar. En la sede nacional del PP ya han arrancado la motosierra por si ganan el 20-N.

La bacanal de la derecha está servida. En España y en una Unión Europea en plena crisis de identidad y de replanteamiento de su futuro. Por si fuera poco, los mercados con su acoso a la deuda soberana colocan a dos banqueros al frente de dos países comunitarios (Papademos en Grecia y Monti en Italia si finalmente dimite el impresentable Berlusconi). Si no quieres taza… La democracia superada por el poder del dinero.

Tsunami diplomático

El portal Wikileaks ha provocado un gran tsunami en el espacio público internacional. Con su filtración de 250.000 folios del Departamento de Estado de Estados Unidos a cinco grandes periódicos mundiales (New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País) ha destapado el lado oscuro de la diplomacia norteamericano, sus presiones, turbios tejemanejes, sus maniobras inconfesables, sus juicios de valor más reservados sobre actores de la esfera pública. Los servicios diplomáticos de la primera potencia del mundo, según estos documentos filtrados, llaman también autoritario a Nicolás Sarkozy, dudan de la capacidad mental de Cristina Fernández de Kirchner, censuran la vida licenciosa de Silvio Berlusconi o consideran un romántico y político de ideas de izquierdas trasnochadas a José Luis Rodríguez Zapatero.

La osadía y el buen hacer de Wikileaks permite conocer cómo se las gasta Estados Unidos. La administración norteamericana ha intentado ocultar su perfil de Mr. Hyde y frenar por todos los medios la publicación de estos materiales con inconsistentes argumentos sobre la seguridad de instituciones y personas. Todas las baterías se han dirigido de momento a la inconveniencia de la filtración, pero nadie de peso de la Secretaria de Estado de Hillary Clinton o de la oficina del presidente Obama ha aclarado nada sobre el fondo de la cuestión. Se guarda un mutismo vergonzoso. La Casa Blanca se ha enrocado y espera aguantar el chaparrón hasta que escampe. Es de suponer que por vías discretas a través de sus servicios diplomáticos intenten templar gaitas con las potencias mundiales concernidas.

El dique de urgencia que quería montar Estados Unidos para silenciar el escándalo ha desplomado. A través de varias cabeceras de prestigio, el portal que dirige Julian Assange ha posibilitado la transparencia y la respuesta al derecho de la ciudadanía a recibir una información veraz. El País lanza ya hoy dieciocho páginas sustanciosas y sugerentes y tiene un arsenal para difundir durante las próximas fechas. Tanta munición documental dan para mucho.