Argonauta

ARGONAUTA
María Sanz

Intrépido muchacho
aquél… Buscó mi templo
entre cientos de islas
para verme de cerca,

por saber si era cierto que yo estaba
desnuda entre unas míticas columnas
cuyo blancor se alzaba sobre el índigo
sereno de las olas.

Bello muchacho aquél… Rozó mis piernas
que ardían con el sol, tentó mi talle
ceñido por la brisa, y en mis manos
sus dorados cabellos se prendieron.

Dulce muchacho aquél… Llegó a dormirse
junto a mi pedestal, mas con el alba
-siempre hay un alba-, regresó a su nave.

Nunca se han explicado los arqueólogos
estas huellas extrañas
en mi cuerpo de mármol.

Coherencia siempre

 

La vicepresidenta del Gobierno se aferró a un argumento muy endeble para justificar que su jefe, Mariano Rajoy, haya aceptado el encargo del jefe del Estado y no tenga claro si se someterá a la investidura:Antes de la coherencia jurídica, está la coherencia política y la coherencia personal”. Estas palabras Soraya Sáenz de Santamaría chirrían y se le podrían volver en contra como un bumerán. La fortaleza del estado de derecho está en el cumplimiento de ley. Para todos y sin excepción. En el mismo acto en que el Gobierno comunica que ha pedido al Tribunal Constitucional, y con toda la razón, que abra la vía penal contra la presidenta del Parlamento de Cataluña, Carme Forcadell, por desobedecer sus sentencias y actuar contra “el estado de derecho y el orden constitucional”, la vicepresidenta antepone la coherencia personal y política de Rajoy al cumplimiento de nuestro ordenamiento jurídico. Sin duda, el desafío del independentismo está en un plano de mayor gravedad que una nueva espantá del presidente en funciones de sus obligaciones constitucionales. Pero la ley se ha de cumplir siempre y no buscar atajos en función de intereses personales. ¿Qué diría el PP o el Gobierno si los diputados de Junts pel sí y la CUP dijeran que en las votaciones del pasado miércoles se inclinaron por su coherencia política y personal? Nos lo podemos figurar sin mucho esfuerzo. En un estado de derecho la coherencia jurídica está por encima de cualquier otra consideración. Y ha de ser así si queremos que este proyecto que se llama España funcione.

Foto.El Periódico de Cataluña. Santamaría, con el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, en la reunión de la semana pasada para dar un respiro financiero a la Generalitat.

Los que predican y no dan trigo

Predicando…

…y no dando trigo.

¿Qué dirían estos puristas de boquilla si un dirigente de cualquier otro partido político tuviera un trabajador sin contrato y al que pagaba en negro? No me equivoco mucho al imaginar que aplicarían la crítica más furibunda y le exigirían la dimisión inmediata.  Hasta sus socios de Izquierda Unida le ha pedido una aclaración y ejemplaridad ante un asunto poco ético. ¡Menos no se despacha! Ni por ésas. Las explicaciones de Pablo Echenique resultan insuficientes. No admite sin ambages el error. Prefiere poner paños calientes y refugiarse en excusas insustanciales. Es que encima le hacía un favor al asistente teniéndolo en la economía sumergida. Sus compañeros de Podemos, todos de mutis por el foro. Episodios como éste retratan a estos nuevos salvadores de la patria.

Un paso adelante

En Andalucía se sigue trabajando para forjar un Pacto de Estado contra la violencia de género, una lacra social que se ha cobrado más víctimas en España que cualquier otro tipo de terrorismo. El Consejo Andaluz de Participación de las Mujeres, un órgano consultivo que representa a 2.000 entidades y que preside Susana Díaz, ha presentado un documento que pretende ser el germen de un gran acuerdo que permita erradicar la violencia hacia las mujeres y considerarla una política de Estado. Una iniciativa urgente, necesaria e imprescindible que parte desde esta comunidad autónoma con vocación nacional. El texto, que se trasladará a todos los grupos del Parlamento de Andalucía, recoge un paquete de medidas pioneras para proteger a mujeres y también a sus hijos e hijas (en lo que va de año ya llevamos a 26 mujeres asesinadas y un bebé). El documento recoge medidas que suponen un paso decidido en la lucha contra esta vergüenza:

  • Suspensión del régimen de visita a los maltratadores.
  • Que ningún condenado por violencia de género pueda ocupar un cargo público.
  • El cumplimiento íntegro de las penas, como en el caso del terrorismo.
  • Ningún tipo de beneficio o lucro, público o privado, para el agresor en función de sus víctimas.
  • Recursos suficientes para la prevención, la información y la asistencia a las víctimas en todos los territorios.

Sanidad con corazón

Como ciudadano pero sobre todo como defensor a ultranza de lo público me siento orgulloso cada vez que la sanidad pública andaluza presenta, un mes sí y al siguiente también, avances fruto de la investigación, el esfuerzo y el compromiso de sus profesionales. Acabamos de conocer que el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla ha empleado corazones artificiales en tres pacientes adultos con insuficiencia cardiaca que se encontraban en lista de espera para someterse a un trasplante cardiaco. Esta técnica también se practica con éxito en el Reina Sofía de Córdoba para pacientes de pediatría. El corazón artificial supone, por tanto, un ‘puente’ al trasplante cardiaco y una esperanza para las personas que poseen una patología grave y que tienen dificultades para poder recibir un trasplante a corto plazo. Este avance se suma a la larga lista de la sanidad pública de Andalucía para mejorar la vida de la gente. Hitos que nos emocionan y nos reconfortan, que nos hacen redoblar nuestra confianza en el sistema público. Por eso, resulta inadmisible que el Partido Popular intente desprestigiar este patrimonio de todos con medias verdades o mentiras como catedrales con el fin último de favorecer el negocio privado de sus amiguetes. ¡Cuánta irresponsabilidad! ¡Cuántos intereses inconfesables!

Dos patinazos

No ha tenido un buen arranque de semana el alcalde de Málaga. Un político habitualmente moderado ha protagonizado un par de sonoros traspiés dialécticos. En primer lugar, Francisco de la Torre ha reaccionado de forma extemporánea y airada a la noticia de que el Ayuntamiento ha construido un parque para que los perros hagan sus necesidades sobre la mayor fosa de víctimas del franquismo. Al final, la realidad es tozuda y han tenido que cerrar la instalación ante tamaña ofensa. Han pasado de la bravuconería de ayer queriendo responsabilizar del dislate a las asociaciones de Memoria Histórica a templar gaitas. Con voz de no haber roto nunca un plato, el concejal de Urbanismo se ha tragado sus palabras y ha asumido un error técnico. No sólo han metido la pata sino que les faltó humildad para admitir el yerro. Bienvenida sea la rectificación de hoy. No se podía insultar de esa manera la memoria de las víctimas.

Y en paralelo un segundo tropezón. El regidor tampoco ha demostrado mesura al criticar a la Junta por no apoyar, a su juicio, a Málaga como futura sede de la Agencia Europea del Medicamento, sita actualmente en suelo británico, ante la salida del Reino Unido de la UE tras la victoria del Brexit. De la Torre debería actuar con prudencia y controlar sus arrebatos porque Bruselas y Londres ni siquiera han concretado cómo se efectuará la salida de la UE.  Sin duda, para el Gobierno de Andalucía sería una buena noticia que este centro administrativo comunitario se instale en esta tierra. Y considera tan potente la opción de Málaga como la de Granada, cuyo alcalde también ha manifestado interés por albergar este organismo. Cuando hay dos ciudades andaluzas con aspiraciones, la Junta ha de estar con las dos.

Llama la atención que De la Torre arremeta contra la Junta cuando el Gobierno de España ya ha manifestado que ayudará a la Generalitat, de Carles Puigdemont y los independentistas de Junt pel sí, a conseguir que Cataluña sea sede de la Agencia. El alcalde no debería pagar sus frustraciones con quien no debe. Ha sido la vicepresidenta del Gobierno, que es de su partido por si lo ha olvidado, quien ha apostado por Barcelona dando la espalda a otras posibles candidatas. Si está molesto, que dirija las pullas a quien corresponda. A ver si va a ser culpa de la Junta que Soraya Sáenz de Santamaría haya ofrecido su apoyo a Barcelona. Un segundo patinazo por querer buscar una confrontación que no cabía.

Foto.ABC de Sevilla.

 

El colmo

El Gobierno de Mariano Rajoy no ha invertido ni un solo euro en los corredores ferroviarios en Andalucía desde que aterrizó en la Moncloa a finales de 2011. No sólo ha cerrado el grifo, sino que ha destinado más de 6.000 millones (dato ofrecido hoy por el PP) al ramal que discurre por la costa mediterránea hasta llegar a Murcia y ahí lo ha paralizado sin llegar a territorio andaluz. Es tal agravio que sufre esta comunidad autónoma que hace unas semanas se constituyó, a instancia de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación, una plataforma para reivindicar la conexión de Andalucía a la red transeuropea de transporte ferroviario, cuyo kilómetro cero tanto del corredor mediterráneo como del atlántico comienza por Algeciras, donde se ubica el primer puerto de España y al que el Partido Popular está sometiendo a un castigo injustificable para que pierda su condición de líder. A esta iniciativa ciudadana se han sumado la Confederación de Empresarios, los sindicatos UGT y CCOO, los puertos de Andalucía, la Federación Andaluza de Municipios y Provincias y la Junta de Andalucía. Sólo no está el Gobierno de la nación: el que no invierte y quiere hacer perder una oportunidad de desarrollo económico que la puede situar como la base logística del sur de Europa.

Con esta realidad incontestable, el presidente  del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, tiene la desfachatez de decir que el corredor mediterráneo es fundamental en un foro sobre esta infraestructura en que participaban peperos de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. Pues si es así por qué no le dice a sus compañeros de Madrid que dejen de maltratar a esta comunidad. No se ha acordado en casi cinco años de este proyecto crucial para esta tierra y ahora se descuelga con un ejercicio de hipocresía de aúpa. El discurso lo aguanta todo, pero la realidad desmiente a Moreno Bonilla. Se ha instalado en el colmo del desahogo. Y por si no fuera suficiente ha dejado una frase para la antología: hay que concluir esta obra que “hace frente a la incertidumbre que genera el independentismo y fanatismo yihadista”. Una reflexión muy depurada, sí señor, de reputado estadista… Todo un ‘viva Cartagena’. ¡Qué le han dado esta mañana a este hombre de desayunar!

Foto.- Puerto de Algeciras.

Número nueve

NÚMERO NUEVE
Pablo García Casado

quise borrar las huellas de aquel cuerpo
limpié con táifol el lavabo los restos
del afeitado corrieron por el desagüe

quise borrar la cita en el centro la puesta
en escena el vestido corto sus buenos modos
el beso a la salida del restaurante el sí

el día después la frialdad del desayuno.

La gran farsa (II)

Al Partido Popular se le ha caído su gran mentira sobre los cursos de formación para el empleo en Andalucía. La investigación judicial y el Tribunal de Cuentas han desinflado el montaje pepero sobre la existencia de un gran fraude. Y así lo refleja un contundente editorial el Grupo Joly, con un título inequívoco: ‘Escándalo fallido‘. Nada mejor que una opinión externa para sacar los colores a un PP que ha utilizado los resortes del Estado para intentar desgastar al Gobierno de Andalucía:

“El Tribunal de Cuentas no aprecia menoscabo de fondos públicos ni responsabilidades contables en las subvenciones otorgadas por la Junta de Andalucía.

El pronunciamiento es, de por sí, importante dado que lo emite el máximo órgano de fiscalización del Estado. Por la contundencia de sus argumentaciones deja poco lugar a las dudas. Pero, además, se conoce pocos días después de que la Fiscalía Anticorrupción haya descartado la existencia de delitos en las exceptuaciones o exoneraciones, lo que determinará en cuestión de poco tiempo el archivo de la denominada pieza política de una macrocausa en la que ya parece claro que va ser mucho más el ruido que las nueces.

…estamos ante un caso fallido que no ha sido otra cosa que una gigantesca operación política y mediática para desgastar al Gobierno andaluz..

Hoy, los mismos que se dedicaron con absoluta irresponsabilidad a lanzar esas acusaciones guardan un elocuente silencio o hacen, como algún dirigente del PP andaluz, patéticas declaraciones…

El caso de los cursos de formación se ha convertido en un magnífico ejemplo de cómo se ha contaminado la Justicia por intereses políticos y de hasta dónde se ha llevado la doctrina de que todo vale con tal de perjudicar al adversario. No sólo se le ha hecho daño a la Junta y a los socialistas que la gobiernan. También se le ha hecho a la imagen de Andalucía y a las miles de personas que tenían legítimo derecho a recibir formación profesional…”.

Si los dirigentes del PP tuvieran un mínimo de ética, tendrían que pedir disculpas por esta gran farsa y alguno de ellos asumir responsabilidades políticas. No sólo no lo harán, sino que perseverarán en la insidia, como sin con ellos no fuera la verdad. Quedan en la memoria declaraciones de cargos del Ministerio del Interior anunciando operaciones policiales y hablando, al igual que sus compañeros de siglas, de un escándalo de proporciones bíblicas que hoy sabemos que se trata de una monumental mentira.

Foto.- El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, y el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, en Málaga en abril de 2014, donde hablaron de las operaciones policiales contra la formación en Andalucía. La visita de Fernández de Mesa a la capital de la Costa dirán ahora que fue casual. En ese momento, hace ya dos y tres meses, escribí un post con el título ‘Filtración tendenciosa‘ y todo lo que exponía entonces se ha demostrado cierto.

La gran farsa

El Partido Popular se ha llevado dos años y pico manchando la imagen de Andalucía a cuenta de un supuesto fraude en los cursos de formación para el empleo. A sabiendas, ha intentado montar una gran farsa con fines políticos que se está desmoronando día a día. Cada vez son más los elementos que certifican, como siempre se sostuvo desde la Junta de Andalucía, que ni hubo ilegalidades ni menoscabo de fondos públicos, que el procedimiento administrativo era el mismo que en el resto de España, incluso con más garantías de control, y que si existe algún fraude, es contra la Administración. Aquí están los últimos hitos recogidos por los medios de comunicación:

¿Y ahora qué? ¿Qué pasa con el sufrimiento de muchas personas honestas que se han visto detenidas injustamente, algunas incluso vejadas y humilladas? ¿Qué hacemos con las operaciones policiales espectacularizadas avisadas con antelación para ser contadas por los medios? ¿Qué ocurre con las acusaciones de brocha gorda hablando del mayor caso de corrupción de la democracia y poniendo injustamente a Andalucía como tierra de mangantes? ¿Quién repara todo este daño? Hace unos días, en un curso de verano sobre el periodismo de investigación, organizado por la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, el comentario general era que el asunto se había desinflado, apenas si le dedicaron unos segundos en las distintas mesas de debate. Ahora al buen periodismo le toca dedicar un espacio y un tiempo proporcional para contar los nuevos episodios de un caso que no era tal y que se infló de manera artificial (y con intereses espurios) por parte del PP.