Cocina de las malas

El ‘CIS andaluz’ no ha podido estrenarse con peor pie. La puesta de largo del primer Barómetro de Opinión Pública, elaborado por el Gobierno de las derechas, no ha podido ser más calamitosa. Han presentado un documento confuso y caótico para confundir a los medios y tapar el resultado final: que el PSOE volvería a ganar unas elecciones por seis puntos sobre el PP. Algunas cabeceras se han visto obligadas a rectificar por el despropósito de presentación. Todo orquestado desde la factoría de montajes e intoxicaciones de Elías Bendodo, consejero de Presidencia. Pero el tiro les ha salido por la culata. Una encuesta de encargo tiene poca credibilidad pero si encima la ‘cocina’ se hace en San Telmo, sede de la Presidencia, es ya de traca. Una empresa se ha encargado del trabajo de campo y toda la labor de análisis y la estimación la han hecho dos cargos de confianza del Ejecutivo de las derechas. Son dos personas vinculadas a Bendodo: el director del Centro de Estudios Andaluces, Tristán Pertíñez, y una asesora de Presidencia, Eladia Illescas, que se presenta por el Centro como directora de investigación. Éstos son los cocineros de este disparate al servicio del Partido Popular con el dinero de nuestros impuestos.

Presupuesto tóxico

Partido Popular y Ciudadanos han hecho tristemente historia aprobando por primera vez unos presupuestos de la mano de la extrema derecha. Saltaban jubilosos de sus escaños tras tan heroica hazaña, un logro que escandaliza y repugna en el resto de Europa. Basta ver el cordón sanitario que le han hecho los europeístas de distinto signo a los ultras Le Pen y Salvini. Aquí las derechas se solazan en su idilio con Vox, un triunfo pírrico. Sarna con gusto no pica… Por desgracia, PP y Cs han convertido a Andalucía en el laboratorio de la involución por su entreguismo ciego a la extrema derecha. Un experimento aberrante que quieren exportar a otros territorios.

Lo que estamos viendo con el presupuesto de 2019 para Andalucía es sólo la punta del iceberg de las políticas regresivas que vienen. Estas cuentas son sólo la avanzadilla de la pérdida de derechos, del retroceso en libertades y de la privatización de lo público para que unos pocos amiguetes hagan negocio. Vox ya ha anunciado que esto es sólo el principio de lo que pretenden y populares y naranjas están dispuestos a tragar con lo que sea para mantener su gobierno de perdedores. El horizonte que se plantea es en consecuencia más tóxico si cabe.

Y es además esta triple que no santa alianza supone una agresión frontal a lo que representa el 28-F y la historia de nuestra autonomía. PP y Cs ceden al chantaje de Vox, un partido ultra que plantea acabar con nuestro autogobierno y el estado autonómico. Un modelo que ha permitido el mayor periodo de convivencia, progreso y bienestar para esta tierra en nuestra historia.

Foto.ABC de Sevilla. Marín (Ciudadanos), Moreno Bonilla (PP) y Hernández (Vox).

Pedir la luna

La única diputada de Podemos, Raque Romero, ha impedido que ya hoy gobierne ya la izquierda en La Rioja después de casi tres décadas. La victoria del PSOE (15 diputados) requiere dos votos más (los de las representantes morada y de IU) para conseguir la mayoría absoluta y hacer posible el cambio. La derecha (12 escaños el PP y cuatro Ciudadanos) no permite otra combinación. Hete aquí que ante tan ansiado giro político en esta comunidad autónoma que llevaría a la presidencia a la socialista Concepción Andréu,  la parlamentaria del partido de Pablo Iglesias ha impedido que la candidata socialista acceda a la presidencia en primera votación y amenaza con mantener el no si no le dan lo que pide. Raquel Romero exige tres consejerías con un solo escaño en un gobierno que al día de hoy sólo tiene ocho carteras. La petición se antoja desproporcionada, descabellada, ilógica. La tozudez de la podemita ha hecho saltar por los aires la coalición con IU en La Rioja. Estamos ante un disparate que puede tirar por tierra en relevo en el ejecutivo riojano. Por pedir que no quede, aunque se frise el esperpento, pero todos sabemos que la avaricia rompe el saco… ¿Está siguiendo un guión escrito por Iglesias para presionar a Pedro Sánchez para el Gobierno de España?

Infografía: El País.

Fuera máscaras

Ya nadie duda hoy de que en Andalucía padecemos un tripartido de las derechas y la extrema derecha. La retirada de la enmienda a la totalidad de los presupuestos de Vox, la manera jubilosa y la camaradería con que lo celebró el tridente reaccionario y la firma de un acuerdo para las cuentas de este año y de 2020 en un documento que encabeza las siglas de las tres fuerzas políticas certifican lo evidente y que todos ya conocíamos aunque Partido Popular y Ciudadanos se negaban tozudamente a reconocer. El PP no tenía muchos problemas en ensalzar su alianza con Vox pero los naranjas mantenían su idilio con los ultras tras una celosía. Ya Cs coquetea en público con Vox y se ha situado sin disimulo como la tercera pata del bloque de las derechas. Lo de ser liberal y de centro el viento se lo llevó. Se acabó la farsa y ya empieza el baile político sin caretas…

Fotos.– Paco Fuentes.

Ganan las multinacionales

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) lleva varios meses defendiendo la implantación de la subasta de medicamentos en toda España porque supondría un ahorro global de la factura farmacéutica de 1.000 millones en toda España. Este organismo, que tiene por objeto velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas, entiende que este sistema de eficiencia en el gasto implantado en Andalucía es positivo y debería extenderse a todo el país. Supone reducir la factura en farmacia del Estado sin menoscabo de calidad de los fármacos y la seguridad para los pacientes. No en vano ningún medicamento se puede expender en España sin el aval de la Agencia Española de Medicamentos. La medida, por tanto, es más que interesante: menos gasto para las arcas públicas y cobertura satisfactoria para el usuario.

El Gobierno actual de Andalucía de las derechas, por el contrario, ha decidido derogar este sistema para la selección de medicamentos por razones puramente ideológicas. Una postura que atenta contra la eficiencia en la gestión de los recursos públicos y con la que se pretende favorecer a los grandes laboratorios farmacéuticos. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy ya intentó en varias ocasiones hacer descarrilar esta propuesta de la Junta de Andalucía en la etapa socialista pero se encontró con sonoros varapalos jurídicos por parte del Tribunal Constitucional. Ahora, el gabinete andaluz de las derechas lo intenta hacer por la vía de los hechos y no va a renovar la licitación de los lotes. Ahora debería derogar la legislación vigente y volver al sistema anterior. Pierden los beneficiarios (pagarán más por sus medicamentos), se pierden recursos en las arcas públicas, ganan las multinacionales. Un desastre para lo público.

Apatía frente al paro

En Andalucía durante 2018 se redujo el paro en 126.200 personas y se registraron 118.600 ocupados más. Recuerdo estos datos de la Encuesta de Población Activa a colación de la previsión de creación de empleo consignada en el proyecto de Presupuestos de esta comunidad autónoma para 2019. Un texto elaborado por el Gobierno de derechas de PP y Ciudadanos, que tomó posesión el 22 de enero de este año y que baja los brazos a las primeras de cambio en la lucha contra el principal problema que tienen los andaluces: el paro. El Ejecutivo autonómico ha elaborado un texto que prevé una reducción del crecimiento de nuestra economía en cinco décimas (pasando del 2,5% al 2%) y una generación de sólo 60.000 puestos de trabajo. Esta cifra exigua y poco ambiciosa, jaleada por los terminales mediáticos de la derecha, representa la mitad del aumento del empleo registrado el año pasado y una décima parte de la promesa lanzada en campaña electoral por el actual presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla. Los 600.000 empleos en esta legislatura el viento se los llevó. Como ya nos auguró tras llegar al cargo el hoy consejero de Economía, Rogelio Velasco,se trataba sólo de lenguaje electoral. A este ritmo el actual inquilino de San Telmo necesitaría 10 años para cumplir su palabra. Y esta falta de interés por contribuir a reducir el paro se confirma en una rebaja del 15% de las partidas destinadas para políticas activas de empleo en relación con el último presupuesto socialista. Toda una declaración de intenciones sobre sus prioridades. Han tirado la toalla sin más, casi con alevosía. Esa desgana y esa apatía no sintonizan con las urgencias de la ciudadanía. Este es el Gobierno del cambio a peor en éste y en todos los ámbitos de gestión.