En contra del olvido

enero 31, 2010

EN CONTRA DEL OLVIDO
Felipe Benítez Reyes*

En Sombras particulares (1992)

Si el tiempo en la memoria no muriese
tan lento y torturado, disponiendo
por tanto una manera melancólica
de volver al pasado y de sentirlo
no como un algo muerto, sino siempre
a punto de morir y siempre herido
-y renacido siempre, y de tiniebla.

Si el tiempo, en fin, tuviese potestad
para borrar su estela de memoria,
para enterrar sin daño los recuerdos
en vez de darles rango de abstracción
-y en las tardes vacías recordar;
con algo de tahúr y algo de mago,
lo que ya sólo es ficción del tiempo
como un viento lejano, un eco frío.

Si todo fuese así, si en el pasado
no fuera uno la estatua de sí mismo
en una plaza oscura y sin palomas
o el actor secundario de una obra
retirada de escena, me pregunto
qué sería -imagina- de nosotros,
que sellamos un pacto tan antiguo
como el color del aire en la mañana.
Qué habría de ser entonces, sin memoria,
de nosotros, que hacemos renacer
al juntar nuestras manos esta noche
tantas noches y lunas y ciudades
y tembloroso mar de las estrellas.

*Felipe Benítez Reyes, andaluz de Rota (Cádiz), Premio Nacional de Poesía en 1996.

Transparencia

enero 30, 2010

El PSOE de Andalucía es el primer partido que ha hecho pública la declaración de bienes de sus cargos institucionales. Desde la legislatura pasada, cualquier ciudadano puede acceder a través del portal del Parlamento de Andalucía a los datos de los representantes socialistas en la Junta y de los 109 diputados en la Cámara, como marca la legislación autonómica de impulso democrático impulsada por el entonces presidente, Manuel Chaves.

Ahora se da un paso más. En la web corporativa del partido están colgadas desde primeros de enero las declaraciones de bienes de sus alcaldes y concejales de Andalucía, cumpliendo el mandato de nuestro 11º Congreso. No es sólo una obligación, sino un compromiso ante la ciudadanía.

Ha sido un trabajo arduo. En un primer momento para superar todas las dificultades jurídicas que comportaba la puesta en práctica de esta experiencia pionera en aras a garantizar el respeto escrupuloso a la legislación sobre protección de datos. Y, a continuación, el profuso trabajo de recabar la información de los miles de representantes socialistas en las corporaciones locales.

Ya aparecen en la red la declaración de una amplia mayoría de los cargos públicos municipales socialistas. Se ha superado un ochenta por ciento de las declaraciones de los representantes socialistas en el ámbito municipal subidas a Internet. Y se continúa introduciendo los formularios que se han recibido para alcanzar, en próximas fechas, el objetivo del 100% y dar así cumplida respuesta al mandato de nuestro congreso.

Con iniciativas como ésta, el PSOE de Andalucía demuestra que es el partido de la transparencia. Así lo reconoce la gente de esta tierra, que considera que estas siglas le inspiran mayor confianza. Mi organización política entiende su contrato con la ciudadanía revalidando su afán por la transparencia.

Sería bueno  que todos los partidos políticos hicieran lo propio con sus concejales y alcaldes de forma voluntaria, porque supondría un ejercicio de higiene democrática. El PP tiene la oportunidad de demostrar que apuesta por la transparencia, pero no hay que tener ninguna esperanza porque es el partido campeón de ocultismo allí donde gobierna, verbigracia de la estrategia de Javier Arenas.

Por ejemplo, a los concejales del PP en la oposición del Ayuntamiento de Sevilla les costó Dios y ayuda facilitar la declaración de bienes como hizo el resto de componentes del consistorio. Sólo la presión de los medios de comunicación derribó la resistencia numantina del equipo de Juan Ignacio Zoido a abrir su caja fuerte patrimonial a la sociedad sevillana. En otros municipios donde ondea la gaviota del PP en el balcón municipal no quieren oír ni hablar de transparencia. Así entienden la democracia.

El Gobierno de España quiere prolongar hasta los 67 años la edad de jubilación. La idea no me gusta. Mentiría si dijera lo contrario. Quizá porque llevo en el tajo desde los 16 años y cotizados más de 28. O tal vez porque todos pensamos dejar la actividad laboral con energías suficientes para afrontar el trecho final de nuestras vidas.

Entiendo que algo hay que hacer para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones. El segmento de población mayor de 65 años crece sin parar y la esperanza de vida supera los 80 años. Se ha optado por una medida contundente y poco popular. ¿Se han antepuesto premisas economicistas a las conquistas laborales? Se requiere con urgencia una explicación muy clarita, muy pedagógica, que disipe las dudas de la ciudadanía. Los sindicatos han expresado sus reservas y el PP, como siempre, exige medidas y luego se sube al carro del oportunismo.

En el paquete de reformas, además de la extensión de vida laboral, se incluye la revisión de las pensiones de viudedad y la elevación del periodo de cómputo para fijar la cuantía de la pensión. Y me pregunto: ¿Se va a poner coto a las prejubilaciones? ¿Es lógico elevar la edad de jubilación cuando hay trabajadores con 50 ó 52 años que pasan a la categoría de pasivos por el desahogo determinadas empresas para aligerar la nómina? Tremenda paradoja.

Sin respeto

enero 28, 2010

De forma casual cayó en mis manos una edición atrasada de la revista Época. Nunca consumo los productos nocivos (o quizá repulsivos) que elabora el Grupo Intereconomía. Estaba en la sala de espera en la consulta de mi dentista y me llamó la atención una portada dedicada casi íntegramente a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. No pude pasar de esa primera plana, me pareció infumable y la coloqué convenientemente debajo del montón de publicaciones al que de forma desganada se recurre para matar el tiempo hasta que a uno le toca el turno.

Era un número del primeros de enero, con predominio cromático del rojo y una foto de Bibiana con aire ingenuo y esplendorosa juventud. Esta revista, dirigida por el periodista ultraconservador Carlos Dávila, escogía un titular que no puede pasar desapercibido: la ministra “tonta”. No es que sea una demostración de periodismo nauseabundo y sin escrúpulos, significa una falta de respeto intolerable y una agresión a la inteligencia de cualquier persona de orden, como diría el capitidisminuido líder del PP, Mariano Rajoy.

Y pensé: “No se puede caer más bajo y degradar más el ejercicio de esta profesión”. Al menos eso creía. Pertrechándome de información para este post, que me bullía en la cabeza desde hace 24 horas, me encuentro que en La Gaceta, otro derivado de esa factoría de sectarismo y talibanismo que es Interconomía, se insiste en el dislate y en la agresión gratuita. Es la redacción de este panfleto antiperiodístico la que resolvió por unanimidad otorgar el galardón El tonto contemporáneo a la titular de Igualdad.

Hay formas más educadas, corteses o ingeniosas de criticar el actividad de un personaje público. Ahora bien, el atajo de la agresión personal se antoja chocarrero, procaz, extemporáneo, una manifestación palmaria de pereza intelectual. Dice muy poco de quien toma estos derroteros, más aún si se trata de un grupo de fervorosos católicos de comunión diaria que, sin embargo, actúan como los mercaderes que Jesucristo expulsó a latigazos del templo.

Soniquete cansino

enero 27, 2010

El mensaje repetitivo de algunos organismos produce ya hastío y cansancio. El Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve a la carga dibujando un horizonte de pesimismo para la economía española y anuncia como medida mágica para corregir su negro augurio la rebaja de los salarios. Ya veremos si se cumple esta desilusionante previsión, si bien se antoja sintomático que siempre los poderosos quieran descargar el peso de esta profunda crisis sobre los hombres de la clase trabajadora, sobre el eslabón más débil de la cadena.

Ni una palabra de admonición a los bancos, auténticos responsables de la catástrofe internacional con sus productos basura. Sin embargo, estas entidades han recibido el oxígeno imprescindible de las autoridades de todos los países desarrollados para que su problema no derivara en un caos generalizado. Sólo el presidente norteamericano, Barack Obama, se ha atrevido a plantarles cara con su rotundo aviso de que “si quieren pelea, la tendrán”. Con la economía renqueante y de capa caída, las entidades financieras siguen haciendo caja, ganando dinero a espuertas. Es verdad que menos que en años anteriores de vacas gordas. No se trata de poner el foco en lo que dejan de ingresar, sino en el escandaloso volumen de beneficios que siguen amasando.

¿Por qué el FMI no le reclama un mínimo sacrificio a los bancos? ¿Por qué no dedican una cuota de sus dividendos al apoyo al tejido productivo y empresarial? Ése es un asunto tabú o se tilda de desvaríos de rojeras. En los periodos de bonanza se ponen las botas, engordan sus ya acaudaladas cajas fuertes, y cuando la economía pierde pulso demandan la solidaridad del conjunto de la sociedad. Un monumento a la codicia sin límites. ¿Para cuándo socializar al menos parte de sus beneficios en lugar de asfixiar más a los de siempre?

Si ya las recetas del FMI se reciben como un soniquete cansino, ya en territorio patrio la retahíla del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, resulta ya insoportable. Vincular exclusivamente la salida de la crisis a la reforma del mercado de trabajo suena apocalíptico y falso. Un día sí y otro también, MAFO agita el espantajo de las reformas laborales y propugna el abaratamiento del despido para incentivar la contratación. Un alegato de lo más liberal. Al garante las conquistas de décadas.

Gallinero nuclear

enero 26, 2010

España necesita un almacén centralizado de residuos radiactivos. Si un tercio de la energía que consumimos en este país tiene origen nuclear y el territorio nacional alberga siete centrales de este tipo, tenemos que dar una respuesta serena y racional a las brozas que genera esta actividad. Más allá de la zaragata y el pataleo, en una sociedad democrática es exigible madurez y mesura para asumir la responsabilidad de dar una respuesta eficaz y eficiente a las consecuencias inevitables de nuestras necesidades energéticas, mientras no se avance hacia un modelo basado en fuentes más limpias y renovables.

Esta lógica aplastante se ve incrementada con la urgencia de construir un emplazamiento adecuado y seguro porque Francia, adonde se enviaba hasta ahora buena parte de nuestros residuos, ha prohibido por ley la recepción de escoria radioactiva de otros países a partir del 1 de enero de 2011 y cobrará una penalización de 60.000 euros al día a aquellos estados, como el nuestro, que tienen restos acumulados en su territorio. Es como si durante manera sistemática ponemos la basura en la puerta del vecino y éste nos pide que seamos cívicos y la depositemos en el contenedor público.

No nos podemos quedar cruzados de brazos. El almacén temporal centralizado (ATC) de residuos radioactivos, por tanto, no tiene discusión. En algún punto de los 505.000 kilómetros cuadrados de superficie de esta piel de toro que es España tiene que alojar unas instalaciones de estas características. Así lo aprobó por unanimidad de todos los grupos, salvo Izquierda Unida, para dar una solución a una política de exportación de los residuos generados que desde 1984 ha supuesto a las arcas públicas un desembolso de 575 millones de euros. Y, fundamentalmente, porque los siete almacenes de las centrales nucleares y el depósito de El Cabril (Córdoba), al que también se envían residuos procedentes de tratamientos hospitalarios, están al límite de su capacidad.

¿Si todo el mundo entiende que en algún sitio hay que instalar un ATC, Francia cierra sus fronteras y España no puede clausurar las nucleares por carencia de alternativas y para no engordar la factura energética, a qué viene este tumulto en el espacio público? Partidos que se pelean con los alcaldes que lanzan las candidaturas para acoger las instalaciones (el PP en Yebra y CiU en Ascó), dirigentes del PP que se lanzan los trastos a la cabeza (María Dolores de Cospedal y Javier Arenas), presidentes autonómicos que alzan la voz contra el almacén porque sostienen que sus territorios ya han sobrepasado las cuotas de solidaridad nuclear (José María Barreda en Castilla-La Mancha y José Montilla en Cataluña), dirigentes políticos que defienden la energía nuclear en sus programas, que bramaron por el anuncio del cierre de la central de Garoña y que ahora hacen de don Tancredo y dicen no tener opinión fundada (Mariano Rajoy), representantes municipales que ven la oportunidad de generar riqueza y empleo en sus ciudades y se suben sin pensarlo al carro del ATC…

Lo nuclear produce un rechazo irracional y epidérmico. Está a flor de piel la preocupación, la inquietud, el pavor que genera la producción de energía por la fisión del uranio o el plutonio y el tratamiento de sus residuos. El recuerdo de un accidente como el de Chernóbil produce esta aversión. Hace falta la articulación de un mensaje tranquilizador que, desterrando la demagogia y los prejuicios, ofrezca garantías de seguridad para las personas que habitan en ese entorno y para el medio ambiente. Se requiere una explicación didáctica sobre la ausencia de impacto. Por eso, enfrascarse en quién tiene las competencias para dar luz verde a un almacén de residuos, que no a un cementerio nuclear, es un debate estéril en estos momentos y que no ayuda a resolver el problema que tenemos.

PD.- El que suscribe se debate entre su conciencia ecologista y la apuesta por energías más limpias y el pragmatismo de un país que necesita de lo nuclear para su abastecimiento desde un punto de vista funcional y económico.

Fotos.- Central nuclear de Vandellós y centro de residuos de El Cabril.

Fanfarronada

enero 25, 2010

Voy a cualquier pueblo de Andalucía con el señor Griñán y la gente de la calle preguntará quién es esa persona que va al lado de Arenas“.

Esta arrogante sentencia corresponde al propio Javier Arenas, presidente del PP en Andalucía, quien en una entrevista concedida a los diarios del Grupo Vocento hace gala de tan alto concepto de sí mismo. ¿Será que como buen señorito llega a los sitios a lomos de un caballo y es perfectamente reconocible? ¿O será que a él lo reciben por los pueblos con la fanfarria de Bienvenido Mr. Marshall y al grito de “Amigo Arenas / te recibimos con alegría, / olé mi madre, /olé mi suegra y / olé mi tía?”

Cuentan los cronistas locales que cuando el dirigente del PP andaluz visita un municipio se paraliza la actividad, todo el mundo sale a la calle agitando banderitas con majestuosas gaviotas, la villa se engalana y se viste de fiesta, en un calco de la canción de Joan Manuel Serrat, donde el noble y el villano, / el prohombre y el gusano / bailan y se dan la mano / sin importarles la facha. Pero luego ya se sabe: Y con la resaca a cuestas / vuelve el pobre a su pobreza, / vuelve el rico a su riqueza… Y el pueblo se olvida pronto de Arenas y cuando llegan las elecciones si te he visto, no me acuerdo.

Más allá de estos párrafos paródicos, no extraña la fanfarronada en un personaje con el historial que atesora este sempiterno líder de la oposición y perdedor impenitente. Esa característica la lleva bien marcada en su ADN. Arenas se da ínfulas de grandeza, presume de una superioridad que nadie valora ni siquiera repara en ella, se cree el más listo de la clase y no soporta que los desharrapados socialistas le ganen una y otra vez, no disimula sus tics clasistas, va de sobrado y perdonavidas, derrocha insolencia y desparpajo a raudales, explota a rabiar el populismo y el oportunismo. Son éstos los detalles (la mayor es la carencia de proyecto para Andalucía) que explican los tres varapalos que ha recibido en las urnas cuando se ha presentado como aspirante a presidir la Junta.

Todavía está muy fresca, pese a los años que han transcurrido, su imagen con el betunero en el Hotel Palace. Toda una radiografía elocuente y demoledora de su imagen pública. La gente aquí lo tiene muy calado… Aunque la mona se vista de seda… Aunque se quite la corbata y se descamise…  Pues bien, Javier, quien no te conozca, que te compre.

PD.- Anoche se montó una profusa e ingeniosa conversación en Twitter a cuenta de la ocurrencia ‘moderada’ y ‘centrista’ de #javierarenas de recuperar el debate sobre la cadena perpetua al calor del primer aniversario de la desaparición de Marta del Castillo. El diálogo a muchas bandas resultó de lo más interesante.