¿Nostálgico de qué?

¿NOSTÁLGICO DE QUÉ?
Mascha Kaléko

Cuando digo “nostalgia”, digo “sueño”.
Porque la patria vieja apenas existe.
Cuando digo nostalgia me refiero a mucho:
lo que nos deprimió durante mucho tiempo en el exilio.
Ahora somos extraños en nuestra ciudad natal.
Sólo quedaba el “dolor”.
El “hogar” se ha ido.

A tientas


A TIENTAS
Mario Benedetti

Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas / vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.

Camino a la irrelevancia

La tendencia es dramática. Canal Sur Televisión ha cerrado otro mes negro en audiencia (y desprestigio). En agosto ha cosechado otro registro aciago: un 7%. Es el segundo peor share mensual de sus 31 años y medio de historia, cosechado también en mayo de este año, y sólo empeorado por el 6,9% de abril. La dinámica de 2020 también augura el peor resultado anual (salvo un milagro poco probable) desde el nacimiento de la cadena en 1989. En los ocho primeros meses del año, la media se sitúa siete décimas por debajo del cierre de 2019, que ya concluyó con la pérdida de otras siete décimas respecto a 2018. Los actuales rectores de ‘la Nuestra’, que aterrizaron en julio del año pasado, están espantando a los telespectadores, una circunstancia que se ha agravado desde la llegada de Álvaro Zancajo a la jefatura de informativos.

El mal dato de agosto obedece a una caída generalizada en todas las franjas, durante todos los días de la semana y tanto en espacios informativos como en programas de divulgación y entretenimiento. Sólo algunas corridas de toros han conseguido audiencias destacables, todo lo demás ha provocado la indiferencia del público con cuotas de pantalla por debajo de los dos dígitos un día sí y otro también. Hasta programas consolidados como ‘La tarde, aquí y ahora’ y ‘Andalucía directo’ han perdido muchos seguidores durante el mes pasado. La caída se ha agudizado incluso en la segunda quincena: el cómputo de estos quince días se queda en un raquítico 6,2%.

Dentro de las malas cifras globales, la mayor alarma se encuentra en la caída a plomo de los informativos, que son la razón de ser de una cadena pública. El ‘Noticias 1’ ha estado la mayoría de los días por debajo del 10% y la segunda edición ha concitado aún mucho menos atención. Los andaluces y las andaluzas prefieren informarse por otros medios y han dejado de tener a Canal Sur TV entre sus preferencias. Una circunstancia que contrasta con cómo se han disparado las audiencias de los noticiarios del resto de cadenas autonómicas, con seguimientos superiores al 25% y al 30%. Frente al crecimiento generalizado de los informativos de la competencia, la TV andaluza ha perdido audiencia y de manera importante en este área.

Los directivos del ente andaluz deberían hacer autocrítica y una profunda remodelación en forma y fondo de sus espacios informativos, que debería comenzar por el relevo del principal responsable del estropicio, Zancajo, que además tiene a la plantilla en pie de guerra. Con la línea tendenciosa y la falta de pluralismo que los caracterizan hoy, Canal Sur, en general, y sus espacios de actualidad, en particular, están condenados irremisiblemente a la irrelevancia.