Se acabó lo bueno

agosto 31, 2009

Agosto toca a su fin y la normalidad se cierne sobre nuestras agendas. La ciudad comienza a tomar su ritmo, reabren algunos comercios, los bares levantan las persianas metálicas, las calles recobran el pulso, los peatones resucitan… Hay vida por fin en Sevilla, aunque el calor sofocante y abrasador sigue siendo el mismo de la segunda quincena, no hay tregua ni para que la reincorporación sea más llevadera, para hacer más soportable la depresión postvacacional. No es mi caso. Llevo de guardia prácticamente el mes entero y en mi ciudad desde el 14, salvo la escapada de este último fin de semana. Pese a todo, entro con energías en el curso político. Será cuestión de dosificar las fuerzas para llegar con aire a la recta final. Tocan a rebato.

Canción de amor

agosto 30, 2009

CANCIÓN DE AMOR
Rafael Alberti

Amor, deja que me vaya,
déjame morir, amor.
Tú eres el mar y la playa.
Amor.
Amor, déjame la vida,
no  dejes que muera, amor.
Tú eres mi luz escondida.
Amor.
Amor, déjame quererte.
Abre las fuentes, amor.
Mis labios quieren beberte.
Amor.
Amor, está anocheciendo.
Duermen las flores, amor,
y tú estás amaneciendo.
Amor.

Tu cuerpo está mi lado

agosto 29, 2009

TU CUERPO ESTÁ A MI LADO
Jaime Sabines

Tu cuerpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te está abrazando a ti mientras yo tengo
inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio,
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato.
Tú, sin hablar, me miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
se ponen a escuchar lo que no hablamos.

Te deshojé como una rosa

agosto 28, 2009

TE DESHOJÉ COMO UNA ROSA
Juan Ramón Jiménez

Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.

Mas todo en torno
–horizontes de tierras y de mares–,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.

Dos palabras

agosto 27, 2009

Noche estrellas

DOS PALABRAS
Alfonsina Storni

Esta noche al oído me has dicho dos palabras
comunes. Dos palabras cansadas
de ser dichas. Palabras
que de viejas son nuevas.

Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
filtrando entre las ramas
se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
moverme para echarla.

Tan dulces dos palabras
¿qué digo sin quererlo? ¡Oh, qué bella, la vida!
Tan dulces y tan mansas
que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.

Tan dulces y tan bellas
que nerviosos, mis dedos,
se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
cortar estrellas.

Yo no quiero más luz…

agosto 26, 2009

(Pongo de nuevo el hilo poético porque me tomo cinco días de vacaciones. He estado de retén o de guardia durante los últimos veinte días y ahora me tomo un respiro para coger impulso para el comienzo del curso político.)

YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO
Miguel Hernández

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

Efecto mariposa

agosto 25, 2009

¡Cómo cambia la vida en un año! O incluso en menos tiempo. Cualquier paso, encrucijada, avatar, peripecia… te lleva a un destino impensado. Estamos sujetos al efecto mariposa. Siguiendo la teoría del caos, el batir de las alas de un lepidóptero en las costas de Japón provoca un tsunami en las playas del Pacífico americano. Esta imagen hiperbólica viene a expresar que cualquier modificación en las condiciones de un sistema provoca una profunda renovación de dicho sistema. Esta conjetura es aplicable a nuestra existencia. El más mínimo giro, por inesperado que éste sea, genera un nuevo horizonte, unas nuevas expectativas o una nueva situación. Que puede ser mejor o peor que la anterior, pero distinta, intensamente distinta. No estoy ajeno a esta teoría. Mi vida ha cambiado para bien en estos últimos meses. Para descorchar champán. Y hace 365 días, aunque lo ansiaba con convicción y firmeza, lo veía imposible. Una suave y benefactora brisa me ha arrimado a buen puerto. ¿Dónde agitaría sus alas mi mariposa?