Querer es poder

abril 30, 2016

La fuerza de voluntad de este niño conmueve, te pone la piel de gallina. Bailey Matthews, chico británico de 8 años con parálisis cerebral, termina un triatlón. Nadó 100 metros, hizo cuatro kilómetros en bicicleta y terminó con una carrera de 1.300 metros sin ayuda, sólo con el seguimiento de su padre a unos metros de distancia. La prueba es de julio pasado pero he tenido conocimiento de esta gesta hace apenas unos días a través de un grupo de WhatsApp de corredores. Este ejemplo de superación nos demuestra que querer es poder, que demasiadas veces nos quejamos por rutina y que no afrontamos retos por falta de arrojo o por comodidad. Para cualquiera que haga deporte el tesón y la valentía de Bailey debería ser una fuente de inspiración, un espejo en el que mirarse, una referencia para asimilar que nada es imposible si ponemos todo nuestro empeño en conseguirlo. ¡Chapó, Bailey, qué gran leccción para todos!

El reto que me falta

abril 29, 2016

Miguel Ángel Vázquez en la carrera de Estepona 2016

Siempre se ha dicho que en la vida hay hacer tres cosas: tener un hijo (o hija), plantar un árbol y escribir un libro. Estos tres retos ya los he superado. Tengo dos hijos, he plantado un par de árboles y he publicado un libro, Noticias a la carta, fruto de mi tesis doctoral. A este trío de aspiraciones vitales he sumado una más: hacer un maratón. Llevo media vida corriendo, desde principio de los noventa del siglo pasado, acumulo kilómetros en las piernas como para haber hecho una vuelta a España, más de veinte mediomaratones (21,097 kilómetros), decenas de carreras populares, entrenamientos largos, pero nunca me he atrevido con esta distancia mítica. Los 42,195 kilómetros siempre los he mirado con mucho respeto, casi con miedo escénico. Quizá porque se me empieza a echar el tiempo encima (la edad no perdona), porque esta temporada me encuentro con más fuerzas y más en forma o por quitarme esa espinita clavada, o por todo a la vez, hace unos días me inscribí en el maratón de Sevilla para 2017. Ya no hay marcha atrás. Si las lesiones (y las obligaciones) no me lo impiden, el 19 de febrero me enfrentaré a este reto que me ilusiona mucho. Mucha gente pensará que es un desvarío, y más afrontarlo con cierta edad… Y es que no saben ponerse en el pellejo de esos locos que corremos.

Al modo broker

abril 28, 2016

Confirmada la repetición electoral, los primeros mensajes de los principales dirigentes de Podemos e Izquierda Unida en la senda de confluencia han sonado a tomadura de pelo. Su apuesta ante los comicios del 26 de junio no es otra que superar al PSOE, el viejuno sorpasso con el que soñaba Julio Anguita. Sus proclamas suenan a competición, a calculadora electoral, como si se tratara de brokers de las emociones políticas, de tiburones de expectativas frustradas, de políticos que miran su ombligo, su beneficio particular, y que olvidan de la urgencia de cambiar el rumbo de un país después de siete años de sufrimiento por la crisis. Sólo piensa en ganar al PSOE, en deshacer el empate, en conquistar la hegemonía de la izquierda, en mejorar su balance de resultados. Todo muy estadístico y corporativo, pero nada emocional y empático. En estos primeros compases del nuevo zafarrancho electoral me ha faltado en estos discursos encendidos escuchar hablar de la gente y de sus problemas. En la formación morada han subido los decibelios para que no se hable de su renuncia al cambio, al relevo de Mariano Rajoy y las políticas crueles del PP. Igual que en estos cuatro meses fallidos, para Pablo Iglesias y su troupe lo importante es el poder y los sillones, y las personas quedan relegadas a un segundo plano. No es de extrañar la legión de votantes desencantados con esta izquierda de marketing y soflamas de laboratorio. Iglesias se deja llevar por las vísceras, por sus obsesiones del pasado, y se ha convertido en esa izquierda que le gusta a la derecha, como ocurrió hace dos décadas con Anguita. Más de lo mismo. La historia se repite.

Foto.Público. Iglesias y Anguita.

Ya tenemos elecciones

abril 27, 2016

Poco más que añadir. Cinco viñetas que resumen lo acontecido en las últimas horas y con el resultado previsto: la repetición de elecciones. Por este orden, Miki&Duarte y Esteban (Grupo Joly), Gallego&Rey y Ricardo (El Mundo) y Forges (El País).

8.108 plazas

abril 26, 2016

La Junta de Andalucía convocará este año 8.108 plazas de empleo público entre la administración general, el Servicio Andalucía de Salud y en la educación pública. Sin duda, será la mayor oferta pública de toda España:

  • Una única convocatoria para la administración general con 2.730 plazas que agrupa las ofertas de 2015 y 2016 y los puestos de personal laboral bloqueados por la legislación estatal sobre estabilidad presupuestaria.
  • Oferta de empleo con 3.391 plazas en el SAS.
  • Y 1.987 plazas en el ámbito educativo.

Se cumple al máximo la tasa de reposición de efectivos establecida en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2016. Al 100% en los cuerpos y especialidades considerados esenciales para el funcionamiento de los servicios públicos, mientras que para el resto de los sectores sólo se permite la cobertura del 50% de las vacantes, es decir, una cada dos. El Gobierno de Susana Díaz demuestra su compromiso con el empleo y con los servicios públicos, que constituyen una garantía de igualdad de oportunidades y progreso social.

Para más información, pincha aquí.

Foto.– Susana Díaz, con representantes de la función pública en Andalucía.

Culpas

abril 25, 2016

He recordado una vieja canción de Albert Hammond, Échame a mí la culpa, observando el ambiente preelectoral de este fin de semana. Ya estamos en campaña a tenor del cruce de reproches y lamentos de los distintos partidos por la irremisible repetición de las elecciones. Un juego de críticas a varias bandas responsabilizando a los demás de la nueva cita con las urnas el próximo 26 de junio. No todos son iguales, algunos tienen más que callar que otros. Hay candidatos que lo han intentado, con mayor o menor fortuna, y otros que se han tumbado a la bartola a verlas venir. Por eso, escuchar a Mariano Rajoy censurar a otras fuerzas políticas por esta experiencia fallida constituye toda una paradoja. El presidente en funciones ha seguido su habitual guión de dejar que el tiempo pase y no mover un dedo ni asumir ningún riesgo. Cierto que nadie ha querido pactar con él, por algo será, pero tampoco ha realizado el más mínimo esfuerzo por cambiar esa realidad. Ni siquiera aceptó el encargo del Rey para someterse a la investidura. Ahora dice que tiene ganas… Se nota que los comicios están ahí y era el escenario para el que únicamente han trabajado tanto en Moncloa como en la madrileña calle Génova. No se nos puede olvidar que Rajoy representa la cara cruel de los recortes y de una política que ha causado mucho sufrimiento a los ciudadanos. Todo ello convenientemente aderezado por casos de corrupción que sitian al Partido Popular. Con estas credenciales, quién se va a querer arrimar. Por eso, el presidente en funciones debería entonar el ‘échame a mí la culpa’ del artista gibraltareño y dejar de señalar a los demás.

Viñeta.- Ricardo en El Mundo.

Se piange, se ridi

abril 24, 2016

SE PIANGE, SE RIDI
Ángeles Mora

Te diré que no supe si reír o llorar
después de todo
pero estaba feliz,
demasiado feliz, sospecho ahora.
Recuerdo que me hablaste
de que empezaba a amanecer,
el cielo parecía algodón sucio.
Lo más inolvidable será siempre
el aire fresco y dulce que crecía,
igual que una caricia, entre dos luces.
Yo estaba sola
y tú quisiste ser mi amigo:
que esto no rompa la amistad, dijimos.

Pero fue hermoso más que un sueño,
mucho más inquietante que un puente entre la bruma
y aquel coche sin duda más maravilloso
que un bosque de la Alhambra
y tu corazón más hondo y más extenso
que el manto de la aurora
cuando llorando me asomé al balcón
de tus ojos.

Por eso ahora escuece la distancia
como ella sola y el deseo -cruel-
asoma cada minuto
-con el peligro que eso entraña
para una sencilla amistad-
ahora no puedo menos que aceptar
lo que fue un verdadero error de cálculo:
esta suave tristeza insoportable
con la que no contábamos.

Ángeles Mora, ganadora de la LXI edición del Premio de la Crítica de poesía en castellano (2016).