Inhumanidad

Este vídeo nos da una pista de las malas ideas que tiene Vox para la sanidad pública y para aquellos que no tienen ingresos suficientes para costearse la sanidad privada. Este fragmento de conferencia fue difundido por el partido de extrema derecha a través de sus redes sociales y ya lo ha retirado como consecuencia de la enorme contestación y rechazo que ha cosechado. Intuía que eso podría ocurrir e hice copia y pantallazo de este ejemplo descarnado de inhumanidad. Vox entiende que la atención a los pacientes oncológicos terminales es un despilfarro y que, por tanto, habría que dejar de cuidarlos y dejarlos morir con sufrimiento y dolor, desahuciarlos y despojarlos de sus derechos actuales. Traducido al lenguaje coloquial andaluz, que rabien como perros sin gastar un solo euro de dinero público. Total, si se van a morir para qué invertir, piensan estos ultras.

Esto lo sostienen los que están en contra de la eutanasia, se dan golpes de pecho como buenos cristianos y, sobre todo, tienen recursos suficientes para que sus familiares, si se encuentran en una situación similar, puedan recibir tratamientos paliativos en una institución sanitaria privada. Esta posición política da una muestra del mal fondo de los líderes de Vox y la falta de sensibilidad y solidaridad (incluso de caridad) con el que sufre y su única esperanza está en la salud pública con prestaciones que garanticen la igualdad ante la enfermedad. El servicio público sanitario no se puede regir exclusivamente por la rentabilidad económica, ha de tener muy en cuenta la rentabilidad social y el factor humano. Este vídeo produce en cualquiera con empatía hacia el dolor ajeno una tremenda indignación por la catadura moral de quienes defienden posiciones tan desalmadas y economicistas.

Busque y compare…

Los datos hablan por sí mismos. La acción del Gobierno de Andalucía garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso a la universidad. Casi 92.000 jóvenes se han beneficiado de la bonificación al 99% de las matrículas por aprobar los créditos en primera convocatoria, lo que viene a suponer la práctica gratuidad, apenas una tasa de seis o siete euros por curso. Una medida en la que Andalucía es pionera y que ha tenido una magnífica acogida por la comunidad universitaria. Este año se ha extendido a las enseñanzas artísticas superiores. Seguimos dando pasos para fortalecer nuestra educación pública.

Récord de docentes públicos

Quedan cuatro días para el comienzo del curso escolar y Andalucía lo afronta con la mayor plantilla docente de su historia. Por primera vez el número de educadores en los centros públicos supera la barrera de los 100.000. Un incremento de plantilla de más de 3.000 efectivos aunque decrece ligeramente el alumnado por razones demográficas. Lo que significa que se reduce la ratio alumnos/aula, un indicador que sitúa a Andalucía como ejemplo a imitar en España. Una clara apuesta por la calidad en la educación para nuestros niños y niñas. Un curso en el que se sigue avanzando en la equidad, con más ayudas al alumnado y a las familias, respaldando la labor del profesorado y mejorando las infraestructuras y los equipamientos. En definitiva, más recursos para hacer posible y efectiva la igualdad de oportunidades.

Una conquista excepcional

Cuando las conquistas sociales pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana apenas si le damos importancia, se convierten en rutina. Cuando las perdemos, como ha ocurrido con los recortes sufridos durante la crisis que estamos dejando atrás, entonces reparamos en ellas y les otorgamos su auténtico valor. Hago esta reflexión al hilo de que comienza el curso escolar y casi un millón de niños y niñas (946.000 exactamente) se van a beneficiar la gratuidad de libros de texto. Esta es una medida de apoyo a las familias que ha mantenido la Junta contra viento y marea, pese a los años de dificultades económicas y la deficiente financiación por parte del Gobierno de la nación. Quizá por eso, porque la hemos interiorizado, casi pasa desapercibida, es un asunto ordinario, cuando es excepcional por lo que significa y a quiénes beneficia. Supone un enorme esfuerzo presupuestario: nada menos que 706 millones de euros invertidos desde su puesta en marcha en 2005 y un ahorro medio de 200€ alumno/curso para cada familia. Son 10,6 millones los niños y niñas que se han beneficiado en este tiempo en Primaria y Secundaria Obligatoria de los centros docentes sostenidos con fondos públicos. Más allá de los datos, lo que mucha gente no sabe es que Andalucía es la única comunidad autónoma que garantiza la gratuidad total de los libros en la etapa educativa obligatoria y además la tiene blindada para siempre como derecho reconocido por nuestro Estatuto de Autonomía. Este programa es una de las iniciativas que mejor identifican la apuesta del Gobierno andaluz por una educación pública en igualdad de oportunidades. Políticas socialistas de las que sentirse orgulloso.

 

Andalucía crece en igualdad

Andalucía ofrece unos datos de dinamismo económico netamente superiores a los de la media española. Si a esto se suma que cuenta con el mayor presupuesto en sanidad de su historia, que está entre las tres comunidades que más ha recuperado en inversión en educación y que, según datos del Ministerio de Hacienda, lideró entre 2010 y 2017 el gasto en inversión pública en España, se puede afirmar con objetividad y sin triunfalismo que Andalucía cumple, crece y lo hace garantizando la igualdad de oportunidades y con políticas que redistribuyen la riqueza. Una gestión progresista y basada en la justicia social.

Rajoy se hace el remolón

Mariano Rajoy sigue remoloneando y retrasando el nuevo modelo de financiación autonómica. A su más puro estilo, en este asunto fundamental para la prestación de los servicios públicos fundamentales, el presidente hace de la inacción su respuesta a esta urgencia ciudadana. Ante la falta de interés del Gobierno de la nación, y con un sistema caducado desde 2014, la presidenta andaluza, Susana Díaz, le ha pedido una reunión urgente para desatascar esta reivindicación de esta comunidad y de otras tantas que están siendo perjudicadas por la aplicación injusta del modelo actual. Andalucía ha dejado de recibir entre 2009 y 2015 más de 5.500 millones y cada año tiene que poner de sus propios recursos para poder atender los servicios públicos por la insuficiencia del dinero que recibe por el sistema vigente. A día de hoy, hay 225.000 andaluces no existen para Rajoy ni el PP. Una amplia mayoría del Parlamento de Andalucía ha acordado una propuesta para exigir a Madrid un modelo solidario y equitativo que garantice la igualdad de los ciudadanos vivan donde vivan. Esta comunidad necesita unos 4.000 millones para garantizar el buen funcionamiento de sus servicios públicos. Rajoy no tiene excusas: la ley lo obliga a aprobar un nuevo sistema y su palabra (si es que vale algo), también.