Acerca de mavazquez

Soy un periodista que vive con pasión la política. Trabajo en la política porque creo que es la palanca para transformar el mundo. Creo a pies juntillas en el esfuerzo, en el compromiso y renuevo todos los días los vínculos con mis orígenes. Ni joven ni viejo sino todo lo contrario, con dos hijos en la mochila (he cumplido con la Seguridad Social). Sevillano de nacimiento, con orígenes maternos de Moguer, me siento ciudadano del mundo; no me gustan las fronteras. Sevillista a carta cabal, aficionado de la lectura y los viajes, pero mi verdadera pasión es ser amigo de mis amigos y mis amigas.

Contemplación

CONTEMPLACIÓN
Ricardo Molina

De onda en onda, grácil se mecía;
de cielo en cielo, el sol; de soto en soto,
errante amor, la frente coronada
de vid silvestre y líquidos reflejos.

De brisa en brisa, la canción; de rama
en rama, el verde pájaro canoro;
de corazón en corazón risueño,
el clamoroso ciervo del deseo.

Entre las piedras, rota adolescencia
su bella soledad gozando amante,
piedra amorosa entre amorosas piedras.

Para vivir su amor, cantar su gloria,
yo estoy en onda, cielo, soto, brisa,
rama, deseo, corazón y muero.

Humos

Dicen en mi tierra que “para conocer a Juanito, dale un carguito…”. Pues a otro Juan, de apellidos Moreno Bonilla, en poco más de cien días se le han subido los humos a la cabeza. Tanto darse golpes de pecho de (falsa) humildad cuando estaba en la oposición, ahora que está al frente de la Presidencia de la Junta se ha quitado la piel de cordero y va sentenciando con soberbia y altanería en sus debates parlamentarios En palabras de Susana Díaz, va de “perdonavidas”, dando lecciones con ínfulas de superioridad, mirando a sus adversarios incluso por encima del hombro, tratándolos de modo paternalista. Está tan pagado de sí mismo que no ha tenido arrobo en asegurar que en el poco tiempo que llevan en el Gobierno han conseguido ya “la cuadratura del círculo”. Todo un síntoma de arrogancia porque nadie alcanza tan manido desiderátum. Para alguien que ha cogido al sillón de carambola, con los peores resultados de su partido en casi treinta años y con el apoyo vergonzante de la extrema derecha, sería recomendable un poco de mesura y contención. No parece normal que levite, que camine a varios palmos del suelo, cuando no le ha dado tiempo ni siquiera calentar el asiento. Lo que ha hecho hasta ahora es nada, conjunto vacío, salvo bajarle los impuestos a los más ricos, para no enseñar sus cartas hasta que pasen los procesos electorales. El 26 de mayo está a la vuelta de la esquina y la ultraderecha acecha. Atentos.

Foto.- Parlamento de Andalucía.

La espera

LA ESPERA
Joan Margarit

Te están echando en falta tantas cosas.
Así llenan los días
instantes hechos de esperar tus manos,
de echar de menos tus pequeñas manos,
que cogieron las mías tantas veces.
Hemos de acostumbramos a tu ausencia.
Ya ha pasado un verano sin tus ojos
y el mar también habrá de acostumbrarse.
Tu calle, aún durante mucho tiempo,
esperará, delante de tu puerta,
con paciencia, tus pasos.
No se cansará nunca de esperar:
nadie sabe esperar como una calle.
Y a mí me colma esta voluntad
de que me toques y de que me mires,
de que me digas qué hago con mi vida,
mientras los días van, con lluvia o cielo azul,
organizando ya la soledad.

* Margarit, uno de mis poetas preferidos, ha ganado esta semana el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana a sus 81años.

Un político para la Historia

Merecido homenaje a un político que pasará a la historia de España, ha sido protagonista de nuestro desarrollo democrático y nuestro progreso social. El vídeo hace un repaso a su trayectoria política… Dilatada y fecunda. Pero para sus méritos y su valía personal necesitaríamos como mínimo un largometraje. Descansa en paz, compañero y amigo. Hasta siempre.

¿Impostura?

Hace justo una semana de que Pablo Casado, tras el hundimiento electoral del 28 de abril, se autoproclamaba otra vez de centro (nunca lo fueron ni él ni el PP) y llamaba a Vox por fin lo que es: “Ultraderecha”. En política como en la vida, las palabras se las lleva el viento y lo importante son los hechos. Cierto que el presidente del primer partido de la derecha española ha moderado su discurso y ha dejado el histrionismo y los aspavientos para Albert Rivera e Inés Arrimadas, que siguen en modo campaña y pensando más en ellos que en España. Pero no consiste sólo en bajar decibelios sino en corregir los errores y las apuestas radicales que se han venido sucediendo en los últimos tiempos. No es creíble esta conversión centrista cuando en Andalucía se mantiene el pacto con la extrema derecha. Y tampoco resulta verosímil si no se produce un compromiso público de que tras las elecciones municipales y autónomicas (en 12 comunidades) no se reeditarán los pactos de la vergüenza con Vox donde sumen las tres derechas. Está claro que el hundimiento en las generales y la presión de cargos de su partido obligaron a Casado a hacer este movimiento táctico, un guiño cosmético, para aguantar hasta la cita electoral de mayo. Un posicionamiento de supervivencia que suena a impostura.

Foto.- Efe. Casado, Rivera y Abascal, en la manifestación de Colón.