Acerca de mavazquez

Soy un periodista que vive con pasión la política. Trabajo en la política porque creo que es la palanca para transformar el mundo. Creo a pies juntillas en el esfuerzo, en el compromiso y renuevo todos los días los vínculos con mis orígenes. Ni joven ni viejo sino todo lo contrario, con dos hijos en la mochila (he cumplido con la Seguridad Social). Sevillano de nacimiento, con orígenes maternos de Moguer, me siento ciudadano del mundo; no me gustan las fronteras. Sevillista a carta cabal, aficionado de la lectura y los viajes, pero mi verdadera pasión es ser amigo de mis amigos y mis amigas.

El no gobierno

El gobierno de las derechas en Andalucía lleva ya dos meses en el puesto y sigue sin dar golpe. Hasta la fecha no han gestionado nada y sólo se dedican a difundir bulos, patrañas y montajes de la anterior etapa socialista. Como por inercia de tantos años o por incapacidad y desconocimiento, o por todo a la vez, continúan haciendo oposición al Ejecutivo anterior. Una demostración de que esta tarea les viene grande y sólo saben destruir porque no tienen nada que ofrecer a la ciudadanía. No es que haya desgobierno, que lo hay por la inacción y la desconfianza de los socios, es que no hay gobierno porque los que han llegado después de tantos años lampando no cumplen su cometido y se dedican al trilerismo político.

Y este espectáculo bufo y decepcionante tiene su momento de esplendor cada martes, con el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, como un Merlín de las malos augurios y de profecías de todo a cien. Cada rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno se convierte en un disparate de afirmaciones manipuladas, de mentiras como puños, con el afán malsano de convertir la buena herencia recibida en una suerte de erial. Datos descontextualizados, cifras infladas o discursos incendiarios desde una tribuna que se convierte en un altar del despropósito y la propaganda, muy lejos del tono institucional que ha de presidir este tipo de comparecencias. Un gobierno cuyo único balance son las soflamas y la ausencia más absoluta de rigor y solvencia. Los supuestos cien días de gracia que se les concede a un nuevo gabinete se han convertido en periodo de desgracia porque lo único que hacen los del trifachito es generar falsa alarma y engañar sin pudor a la opinión pública.

Con las reglas del juego en la mano, los perdedores de derechas llegaron al Palacio de San Telmo porque la aritmética parlamentaria con Vox, la extrema derecha, lo hizo posible. Todo legítimo. Lo que no lo es tanto es que desde el Gobierno se haga oposición espuria a los anteriores por la falta de ideas y de aptitud. Manolete, si no sabes torear…

Foto.Andalucía Información. De derecha a izquierda, el uno (Moreno Bonilla), el dos o supuesto dos (Marín) y el tres, que en verdad es el dos (Bendodo).

Desde que te marchaste…

Desde que te marchaste no consigo que vuelva
a reír el naranjo, en cuyas ramas
ponías a secar mínimas prendas.

Pálidas las paredes del salón, aún se acuerdan
de otras tardes, de ti, de otras mañanas,
de otras noches más allá de la regla.

Desde que te marchaste se ha quedado de piedra
esta casa de campo, donde fuimos,
sin pretenderlo, escándalo de viejas.

Javier Salvago

Con el rumbo perdido

La derecha está de los nervios antes las próximas citas electorales. El Partido Popular está haciendo las listas a las generales como si se tratara del casting de Gran Hermano VIP, buscando a gente famosa para frenar su caída. Ciudadanos actúa con histrionismo fichando en el patio de otras formaciones, haciendo pucherazos para colocar a los preferidos de Albert Rivera, soltando la piel de corderos en entrevistas en las que se encaran con periodistas por sus preguntas y supuestamente comprando dosieres de rivales políticos en las cloacas del sistema (quien calla, otorga y hasta ahora nadie de la formación naranja ha desmentido esta información). Han alimentado a la extrema derecha y ahora temen que la bestia los pueda engullir: Sectores conservadores, tradicionalmente cercanos al PP, como la jerarquía de la iglesia católica y otros colectivos sociales, tienen el corazón partío. El controvertido arzobispo de Granada ya ha pedido en una carta a sus feligreses el apoyo para Vox. En el caso de Ciudadanos, el veto de Rivera a Pedro Sánchez y al PSOE, hace que un tercio de sus votantes centristas pueda retirarle el voto, según las encuestas. Esta realidad hace que estén dando palos de ciegos, cometan errores de bulto y se prodiguen en aspavientos estériles. El patio de la derecha está revuelto y transmutando. Y la culpa la tienen los dos partidos que tantos golpes se dan de constitucionalismo por abrazarse y blanquear al radicalismo ultra.

Foto.Última hora. Pablo Casado con Juan José Cortés, uno de sus teóricos fichajes estrella.

Chaquetero

Albert Rivera funciona como las veletas a impulsos del viento. Defiende una cosa y la contraria sin rubor alguno, va cambiando de posición según conveniencia y por su desmedida ambición electoral (va a por su tercer intento y se la juega ante su parroquia el 28 de abril, posiblemente no tenga una cuarta oportunidad), su única ideología es la tendencia que marque la encuesta de opinión del momento, vive en una perenne contorsión. Es el hombre de las mil chaquetas, una para ocasión. Como decía Groucho Marx, estos son sus principios y si no gustan, tiene otros. Cuánta incoherencia, cuánto desahogo… y encima va de puro.

Nota.- Erratas aparte, ¡qué buen tuit!

Parte de guerra

PARTE DE GUERRA
Juan José Téllez

Cuando vuelvas del miedo, tráeme los nombres
de aquellos recuerdos que no nos conciernen,
la calle en tinieblas donde nunca hubo pasos
sonando en silencio por la madrugada.

Cuando el país del regreso ya figure en tu ruta,
devuélveme las islas en donde nunca buscamos
un tesoro sin mapa, esas raras fronteras
asoladas por las huestes de la melancolía.

Cuando bajes acaso del vapor de los siglos
y no venga nadie al puerto a saludar tu viaje,
pregunta por los años en que un tipo avistaba
en el muelle, cada tarde, la línea de la sombra.

Cuando acudas, entonces, susurrando canciones,
películas antiguas, las huellas de otro tiempo,
sólo verás la muerte y una casa sola,
pero ni en tus propias palabras hallarás abrigo.

Cuando el destino te alcance con su zarpa de acero
y todas las ruletas apunten a las sienes,
dime el rumbo de una ciudad que no sea mentira
y una sola pasión sin daños colaterales.

Un hombre bueno

Esta foto recoge el momento de la despedida real, la última vez que nos vimos. Hoy le hemos dicho adiós oficialmente, pero siempre estarás ahí, presente en nuestro recuerdo, querido Juan. Ese último abrazo llevaba un mensaje entre líneas, la rúbrica de años de sincera y profunda amistad con los puntos suspensivos del hasta siempre.

Juan Ayllón Campillo era un tipo de una pieza, en términos machadianos, en el buen sentido de la palabra, bueno, muy bueno, una persona servicial a prueba de bomba, la palabra ‘no’ nunca tuvo un hueco en su vocabulario ni en su forma de entender la vida, siempre dispuesto a ayudar en cualquier momento y en cualquier circunstancia, daba sin pedir nada a cambio, siempre entregado a los demás aunque éstos a veces, muchas veces, no lo trataran como él realmente se merecía, su bondad no entendía de resentimientos. Generosidad a raudales, lealtad inquebrantable, coherencia al máximo exponente, fiel a sus ideas y a las esencias del socialismo transformador, amigo de sus amigos, de fiar…

Una persona única, irrepetible, que nos dice adiós y nos deja muchas lecciones de las que aprender. En lo humano y también en lo profesional. Un trabajador infatigable, con conocimientos y preparación, cumplidor y de palabra, le gustaban las cosas bien hechas y no cejaba en el empeño hasta conseguirlo, se sentía incómodo con las chapuzas y las improvisaciones. Un lujazo trabajar con alguien que te transmitía seguridad y serenidad, que destilaba saber, confianza y pasión. Me lo refería esta mañana Lola, su esposa y compañera de tantos años, muchas veces no lo han valorado como le habría correspondido en justicia. Quizá fuera así por su humildad, su bonhomía y su escaso afán de protagonismo. Pero para quienes lo conocíamos de verdad (y lo queríamos) era alguien irreemplazable. También en esta faceta era bueno, muy bueno, DEP.

Foto.- Es del 31 de enero. A Juan se le notaban ya los estragos de la enfermedad. Fue una visita sorpresa preparada con Lola de Paco Perujo y quien suscribe, los doctores como él nos llamaba y servía de nombre a nuestro grupo de WhatsApp. Un momento de emociones, muchas emociones…

Preparando el terreno

La derecha mira a la sanidad pública como el coyote al correcaminos. Desde siempre la han visto como una vía de negocio y quieren hincarle el diente a toda costa. En Andalucía la sanidad pública mueve un presupuesto de casi 10.000 millones que la hace una presa codiciada para el sector privado sanitario. Todo lo que hace la derecha y sus secuaces va encaminado a debilitar el sistema público de salud. Por eso, en el intento de desacreditar el modelo público andaluz han fabricado unas nuevas estadísticas de listas de espera sin atender los datos oficiales que obran en poder del Ministerio de Sanidad, con unos indicadores distintos a los que operan en todas las comunidades autónomas y que se han sacado de la manga para desacreditar lo que representa la sanidad pública andaluza. Están preparando el terreno para disparar los conciertos y privatizaciones. O dicho de otra forma, para ponerle en bandeja a sus amiguetes.

Ante este nuevo capítulo de la factoría de los engaños masivos que es el actual Gobierno trifachito de Andalucía, lo mejor son los datos, los oficiales y contrastados que ofrece el Ministerio y no los falseados, los manipulados, las fake news made in Bendodo’s (consejero de la Presidencia). La última estadística oficial corresponde a junio de 2018 y dice que:

  • Andalucía está por debajo de la media nacional tanto en tasa de pacientes pendientes, como en porcentaje de pacientes con más de 6 meses de espera como en demora media.
  • En los últimos años se ha hecho un esfuerzo para que el número de pacientes temporalmente no programables estuviera por debajo del 10%, que son las cifras recomendadas.
  • La tasa andaluza de pacientes que aguardan una intervención quirúrgica es de 8,15 pacientes por cada mil habitantes, y la de España de 12,95, casi 5 puntos más. Somos la tercera comunidad, tras Madrid y País Vasco, con mejores datos en este parámetro.
  • Los 66.615 pacientes que esperaban operarse en Andalucía, según los datos publicados por el Ministerio en junio de 2018, suponen sólo el 11,23% del total nacional, pese a que el peso poblacional andaluz es de más del 18 por ciento.
  • Los andaluces esperan una media de 73 días para una operación no urgente (93 días en la media nacional).
  • En lo referente a consultas, la media andaluza es de 53 días (57 días en el Sistema Nacional de Salud).
  • Los andaluces que esperan más de 6 meses una intervención son el 6,1 por ciento, la mitad del porcentaje de la media española, del 12,95%. 9 de cada 10 pacientes se opera dentro de plazo de Andalucía.
  • En citas, había 222.962 pacientes andaluces esperando una consulta con el especialista, o sea, 27,69 pacientes por cada mil, mientras que en España era del 43,06.

El trifachito hace demagogia con los datos, ha sumado y restado a su antojo cifras diferentes, un truco de prestidigitador malo pues se le ha visto la carta en la bocamanga. La trampa está en meter en el mismo saco actos médicos y citas en lugar de pacientes. El consejero de Sanidad, Jesús Aguirre, engaña a sabiendas para justificar que se deriven pacientes y se incremente la factura con las clínicas privadas. En el plan de choque presentado hoy asciende a 25 millones de euros, de los que 15 millones van para la privada. Estamos ante una maniobra cuyo único fin es generar alarma. Muy buen negocio para ellos y sus amiguetes, muy malo para los usuarios de lo público.