Pataleta absurda

Le ha escocido al Partido Popular de Andalucía la información sobre presuntas facturas manipuladas en sus relaciones publicitarias con una empresa de la trama Gürtel. Descubiertos en sus amaños con esta firma para ocultar gastos electorales, una circunstancia constitutiva de delito, ha reaccionado aparatosamente como animal acorralado. En lugar de dar explicaciones sobre este turbio asunto, ha intentado matar al mensajero. O dicho con más propiedad, a uno de los medios de comunicación que se suman a una historia que es noticia: Canal Sur. Sin embargo, este escándalo había saltado a la palestra a través de otras cabeceras como la Cadena Ser, los diarios del Grupo Joly, El Correo de Andalucía, Córdoba u Odiel, por poner algunos de los numerosos ejemplos. El medio público sólo ha informado una vez que el caso está ya en la agenda pública.

Como con los medios privados no se atreve, el partido que preside Javier Arenas arremetió la cadena pública como maniobra de coacción a sus profesionales, poniendo bajo sospecha el trabajo de éstos, y amenazando con llevar los informativos a la Junta Electoral y con no acudir a los debates que están previstos en la inminente campaña electoral. A la derecha no le gusta que los periodistas puedan ejercer su trabajo con autonomía y sin presiones externas. Y no tienen los trabajadores de Canal Sur la culpa de las supuestas corrupciones, corruptelas o irregularidades.

Esta exagerada pose de los peperos sólo pretende pisotear el prestigio de los profesionales y de Canal Sur y ensuciar la campaña electoral. Estamos ante una pataleta absurda fruto del nerviosismo, una impostada indignación para no dar la cara y aclarar a la opinión pública las trampas o las pillerías en su acción política. En lugar de perseguir a periodistas o a adversarios políticos, a éstos últimos con anuncios de querellas, Arenas tendría que comparecer con urgencia y despejar las dudas sobre su contabilidad electoral.

¿Delito electoral?

Un informe de la Agencia Tributaria desvela la posible manipulación en facturas de la campaña del Partido Popular en Andalucía, contratada con la empresa Rialgreen, una de las firmas de la trama Gürtel, para ocultar presuntamente gastos electorales que excedían de lo legalmente establecido. Estos datos, avanzados por la Cadena Ser, se extraen del sumario que investiga la trama corrupta de Correa y compañía y sus profundas ramificaciones con el primer partido de la oposición.

Los documentos en manos del juez descubren que el PP pidió a Rialgreen que cambiaran el concepto de las facturas para que no fueran imputables en campaña. De confirmarse, estos extremos estaríamos, cuando menos, ante posible delito electoral. Además, sería una burla a la ciudadanía y un comportamiento tramposo en algo tan vital en una democracia como es el desarrollo legal de un proceso electoral. Y llueve sobre mojado: ya en 2004 la Cámara de Cuentas de Andalucía recriminó la falta de justificación por parte de la citada empresa de los pagos recibidos de la organización presidido por Javier Arenas en las autonómicas de 2004.

Cada día se conocen más datos de las conexiones de Gürtel con el PP en Andalucía. La ola putrefacta de la trama traspasó Despeñaperros de la mano de conspicuos dirigentes del partido de la gaviota. Ya sabemos que Arenas se carteaba con El Bigotes y le agilizaba pagos, el ex tesorero Bárcenas ha señalado a su amigo de pádel como uno de los que decidían los contratos para Gürtel, Ricardo Tarno (número tres de los populares andaluces) aparece en los apuntes contables de la banda… Se echan de menos muchas explicaciones. ¿Pedirán los chicos del coro de la derecha una comisión de investigación sobre sus cuentas? Seguro que no. Siempre la ley del embudo.

La pluma irreverente de Antonio Burgos

No sé si es por cuestión de edad, zalamería o una elemental falta de educación, lo cierto es que el ínclito Antonio Burgos propende a la descalificación, al improperio, al ataque personal con suma facilidad, con extrema ligereza, con inusitado desparpajo. En su inveterado recuadro, el periodista descerraja todo el cargador de su afilada munición dialéctica contra todo aquel que no comulgue con su visión de las cosas. Se solaza más si los recipiendarios de sus envenenados dardos son socialistas, entonces su prosa llega al éxtasis, su pluma discurre grácil y punzante hasta la agresión. A Bibiana Aído la ha llamado de todo entre chanzas y chascarrillos, a Rafael Velasco lo denominó “cani” y ahora ha considerado “mal nacidos” a aquellos que se han referido al profesor Manuel Olivencia como suegro de Javier Arenas por el asesoramiento de su bufete en el expediente de regulación de empleo de Santana Motor. Sin restar un ápice a la trayectoria ni a la integridad de tan señalado catedrático, a Burgos se la ha ido la mano una vez más en la furibunda y apasionada defensa de sus postulados. Nadie cuestiona los méritos de tan insigne y atildado personaje de la sociedad sevillana al mencionar sus vínculos parentales. Si es más que reprochable la actitud pendenciera de este reconocido columnista por la simplificación o la reducción propias del debate político y periodístico. Cualquiera espera de tan alta magistratura un poco más de talla. El exabrupto y la destemplanza nos empobrecen a todos.

Con los compañeros de El Correo

Mi carrera periodística arrancó en El Correo de Andalucía a finales de los ochenta del siglo pasado (¡ya ha llovido!). Dejé la Carretera Amarilla, sede de la empresa durante mucho tiempo, en verano de 1991 para enrolarme en un rotativo de la competencia, el ya desaparecido Diario 16 de Andalucía, aunque siempre me produce un pellizco de emoción evocar mis tres primeros años de profesión en esta cabecera histórica rodeado de un grupo humano de bandera (más que una redacción parecía una familia).

Desde entonces hasta ahora la vida ha dado muchas vueltas para todos. El Correo ha sufrido todo tipo de avatares, ha superado crisis, ha cambiado varias veces de propiedad, ha resurgido de sus cenizas como el ave fénix cuando muchos daban por liquidado al decano de la prensa sevillana. Ahora, como muchas empresas informativas, incluso las más poderosas, este veterano diario está atravesando malos momentos. El año pasado recortaron ya la plantilla y en estos momentos hay sobre la mesa diez nuevos despidos.

Los profesionales de El Correo tienen coraza (esa cabecera imprime carácter) y se están movilizando por el futuro laboral de este grupo de compañeros damnificados. Vaya desde aquí, máxime como antiguo empleado de la casa, mi solidaridad y mi ánimo.

Contorsiones cínicas de Cospe

Sentencia el dicho que antes se coge a un mentiroso que a una persona con discapacidad física. A María Dolores de Cospedal la pillaron ayer en un renuncio espantoso. Haciendo contorsiones dialécticas se rompió la cintura, no se puede jugar siempre en el filo de la navaja sin cortarse. La número dos del Partido Popular es especialista en decir una cosa y la contraria según el momento o según el auditorio sin ningún tipo de escrúpulo. Sostenía Cospe que los dirigentes del PP están opinando (desde la infamia y la indecencia, esto es de mi cosecha) sobre la excarcelación por orden judicial del etarra Antonio Troitiño porque les preguntan los periodistas, que no es por táctica electoralista ni por otras zarandajas, que a su organización ni se le ocurre usar asuntos de estado para desgastar al Gobierno de España. A renglón seguido, los reporteros allí destacados la interrogaron sobre los escándalos y corruptelas que atraviesan a su partido por doquier, con el caso Gürtel como mascarón de proa de sus desafueros. Cospedal se quedó muda y pasó página sin dar ninguna respuesta. En el lapso de unos minutos se tragó sus palabras y se enrocó en el silencio sin tan siquiera inmutarse antes unos profesionales que querían hacer su trabajo. A esto se le llama cinismo.

Remontada

Ya se entiende la feroz ofensiva del sector duro del Partido Popular contra el Gobierno de España a raíz de la excarcelación por orden judicial del etarra Antonio Troitiño usando de manera indecente la política antiterrorista. Los sondeos empiezan a registrar un recorte sustancial de las distancias tras el anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero de no optar a la reelección. Por ejemplo, Público difunde hoy una encuesta que sitúa la diferencia entre los dos principales partidos en sólo 2,3 puntos, cuando hace unos meses, según el barómetro demoscópico de este mismo diario, hablaba de brecha de más de 13 puntos a favor de los conservadores. La mayor diferencia se registró en febrero pasado: 44,4% frente a 30,7%. El cambio en el cartel socialista ha dinamizado al electorado, una circunstancia que ha provocado inquietud e incertidumbre en los cuarteles generales del PP por la debilidad de un candidato como Mariano Rajoy. No es de extrañar que el ala más radical de la derecha española, nostálgica de José María Aznar, haya salido a la palestra con toda su munición predemocrática al socorro de un Rajoy con el que nunca se han sentido a gusto. Los halcones conservadores al rescate de las gaviotas a la deriva. La ultraderecha siempre llama dos veces.

Gráfico.– Evolución del Publiscopio de Público.

Magia en verano

MAGIA EN VERANO
Luis Antonio de Villena

Me recreo ante tu cuerpo como ante un paisaje
imprevisto. Me sorprende verte en la desnudez juvenil,
y ansío recorrerlo, como una anhelada geografía.
Me ves pensando en la umbría vegetal de algunas
grutas, o en el agua del muslo donde brillan las venas.
Me perderé en un bosque que cruzo con mis manos,
y pediré una larga estepa donde los labios hablen.
Me ves sorprendido, anonadado, pensando en habitarte.
Y tú, mientras, te abandonas al cálido primor del aire.
Te dejas en la luz, que te navega; y si miro tus ojos
vuelvo al jardín oscuro donde es verano el verde.
Te miro otra vez y casi no te creo posible. Fulges,
encantas, guarda tu cuerpo el hechizo insabido de la tierra.
Y despacio sonríes al irme yo acercando, atónito,
hacia ti mientras el sol nos cubre con su luz, nos desdibuja,
y nos va metiendo en la calma inmensa y rubia de la tarde.

PP, Josu Ternera y Troitiño

El Partido Popular se quiere aprovechar siempre de la débil memoria colectiva y dice una cosa o la contraria según le interese en cada momento, con un desahogo que produce sonrojo cuando se les caza en el renuncio. La organización que preside Mariano Rajoy está haciendo un uso mezquino e inmoral de la lucha antiterrorista a raíz de la excarcelación por parte de la Audiencia Nacional (¡Gracias a Montesquieu y la separación de poderes) del etarra Antonio Troitiño, ahora en paradero desconocido y en búsqueda y captura tras una rectificación judicial en toda regla para que cumpla los siete años que le quedarían de condena, aplicando la doctrina Parot, esto es, no otorgar a los terroristas determinados beneficios penitenciarios. El PP sabe que está retorciendo la legalidad, que está pisoteando la verdad y la razón, pero no repara en esas ‘minucias’ que dan sentido al estado de derecho. La derecha patria, desde el demente Mayor Oreja al impúdico Federico Trillo, desde la montaraz Cospedal a la leguleya Sáenz de Santamaría, han lanzado una ofensiva furibunda contra el Gobierno de España y el ministro Rubalcaba en clave electoral olvidándose del pacto antiterrorista y de la ética. Y también de su gestión en la puesta en libertad del etarra Josu Ternera, un calco de lo vivido ahora con Troitiño con la salvedad de que la oposición no se lanzó a degüello del entonces ejecutivo liderado por Aznar, con Rajoy como vicepresidente.

En esta línea, abunda un post de aventuraenlatierra en Globomedia, algunos de cuyos fragmentos reproduzco a continuación:

“El PP acaba de organizar otro de sus escándalos prefabricados porque la Audiencia Nacional ha puesto en libertad al etarra Antonio Troitiño, al estimar que este ya había cumplido la pena impuesta. […] Troitiño ha sido puesto en libertad por la Audiencia Nacional ateniéndose estrictamente a la ley vigente.

Ocurre que por increíble que parezca los propios jueces no están de acuerdo en si en los casos de terrorismo computa como tiempo de estancia en la cárcel la prisión preventiva. Puesto en libertad Troitiño y en mitad de la discusión entre sus señorías de la Audiencia, el entorno mediático del PP ha aprovechado para lanzar otra de sus campañas de terrorismo mediático, mediante la cual se está enviando a la sociedad española el mensaje de que ha sido el Gobierno español quien ha puesto en libertad a Troitiño en razón de sus supuestos pactos secretos con ETA. […]

La cosa se vuelve grotesca y alcanza un punto más en la escala de la ignominia cuando recordamos que, como cuenta hoy El País, en noviembre de 2002, siendo vicepresidente del Gobierno don Mariano Rajoy y presidente Aznar, un juez del Tribunal Supremo puso en libertad al jefe etarra Josu Ternera, quien naturalmente se fugó de inmediato a Francia antes de que otro juez interesara que fuera detenido de nuevo. Cuando se le pidieron explicaciones del asunto, Rajoy lo despachó con esta frase, que está en las hemerotecas: “El Ejecutivo ha actuado con absoluta diligencia (…) pero el Gobierno no puede vigilar a persona alguna sino es con autorización judicial, so pena de cometer una actividad delictiva”, y acababa “No sabemos dónde está Josu Ternera”.

¿Se puede ser más felón? Se puede: todavía no ha rebuznado Aznar sobre el asunto. Esperen a que lo haga, y verán.”

En la Cadena Ser, en el programa ‘A vivir que son dos días’, han hecho esta mañana un montaje con las palabras de Rajoy en 2002 y de Rubalcaba hace unos días y son prácticamente calcadas, como dos gotas de agua (lo puedes escuchar en el tramo final de este podcast). Si entonces el PP se defendía esas posiciones, ¿por qué cambia el discurso sin rubor en un caso que concierne exclusivamente a la esfera judicial? No hace falta responder a esta cuestión ante el ensordecedor silencio de Mariano Rajoy.

Javier Egea

Conozco muy superficialmente la obra poética de Javier Egea, poeta granadino fallecido en 1999, cuyo legado creativo ha permanecido en el olvido durante demasiados añ0s. Me entero a través de la Agencia EFE que Bartleby Editores y la Fundación Malagón han publicado el primer tomo de sus obras completas, con lo cual se abre una oportunidad para acceder a la interesante producción de este romántico de lo cotidiano. O como decía el teletipo, “se salda así una deuda con uno de los poetas más importantes de los años ochenta, creadores del movimiento La Otra Sentimentalidad junto con Luis García Montero y Álvaro Salvador, que luego sería la Poesía de la Experiencia“. Habrá que pasarse cuanto antes por una librería para hacerse con el volumen. De momento, un anticipo con unos de sus poemas para ir haciendo boca.

ME DESPERTÉ DE NUEVO…

Me desperté de nuevo
entre dos sombras.
No quedaban palabras
en mi memoria.

Con los dedos, a tientas,
las fui palpando:
sus ojos enemigos,
sus secos labios,

el mapa señalado,
los hondos cráteres,
corazones escritos
con soledades.

A su fiel prisionero
siempre velando
mis compañeras sombras
de tantos años.

Ellas, que me robaron
la luz de un sueño,
ya no piden rescate
por mi secuestro.

Sepulcros blanqueados

El periodista Román Orozco escribe hoy en El País un artículo donde desnuda la doble moral del Partido Popular con el apropiado título de Sepulcros blanqueados, adecuado no sólo por la realidad política que describe.

“La palabra sonó bíblica en el salón de plenos del Parlamento andaluz: Fariseo. En vísperas de Semana Santa y en un recinto que fue iglesia desde hace casi cinco siglos, el presidente Griñán parecía un predicador al enjuiciar la ética política de su adversario, Javier Arenas.

“Su estrategia política”, le espetó a Arenas, “es el testimonio de su maldad y su fariseísmo”. Griñán denunciaba la doble moral que preside hoy la acción política del PP. No hay más que echar un vistazo a los últimos acontecimientos.

Durante semanas, el PP ha reclamado la presencia de la Fiscalía Anticorrupción en la investigación de los ERE. “Nadie sabe dónde está”, protestaba Arenas el 15 de febrero. Pues bien, aquel fiscal justiciero que tanto reclamaba el PP se incorporó a finales de marzo a la causa que instruye la juez Alaya. Dos semanas después, el mismo Arenas denunciaba que ese fiscal “tiene que estar al servicio de la investigación, de la legalidad y la transparencia y no al servicio del Gobierno autonómico”.

La razón de ese ataque es sencilla: el nuevo fiscal se opone a que la juez analice todas las actas del Consejo de Gobierno porque considera que tienen carácter reservado y la instructora se excede en sus competencias. Es decir, apoya las tesis de los servicios jurídicos de la Junta. Conclusión de Arenas: el fiscal “no hace un buen servicio al crédito de la Administración de Justicia”. El buen servicio solo se presta cuando coincide con sus intereses.

Veamos las conexiones de la trama Gürtel en Andalucía. En las últimas semanas, han aparecido revelaciones del sumario que afectan a destacados dirigentes del PP en esta comunidad. En una agenda de Pablo Crespo, el número dos de la trama, aparece el nombre del diputado popular Ricardo Tarno junto a la anotación: “Tema pendiente, 36.697 euros + IVA”.

En otro informe se dice que el PP de Andalucía debe a Rialgreen, una empresa de la trama, 125.700 euros por trabajos en la campaña electoral de 2004. Por último, consta la contratación de empresas Gürtel, por un importe de 350.000 euros, para organizar la presencia de Jerez en Fitur 2004, de la que se hace responsable a la entonces alcaldesa popular de Jerez, María José García Pelayo, y hoy vicepresidenta segunda del Parlamento andaluz.

Amén de las referencias que hay a las cartas que Álvaro Pérez, El Bigotes, envió a Javier Arenas reclamando su intervención como secretario general del PP nacional para el pago de unas facturas que adeudaban a la trama en Galicia, o la imputación del exconcejal popular en Estepona Ricardo Galeote.

Pues bien, el PP no sólo no da explicaciones sino que despliega una batería de querellas contra los líderes socialistas que las solicitan: Mario Jiménez (portavoz parlamentario), Rosa Torres (portavoz del PSOE) y Susana Díaz (secretaria de Organización).

Mientras, piden la dimisión del vicepresidente Manuel Chaves en el Congreso por unos supuestos negocios ilícitos de su hijo Iván de los que no hay ni una línea en los juzgados, salvo el anuncio de querella del seudosindicato ultraderechista Manos Limpias.

Para qué seguir. Mientras Iván Chaves es tachado de vulgar comisionista que hace dudosos negocios con la Junta, el suegro de Arenas, Manuel Olivencia, que cobró justamente 119.828 euros por asesorar a la Junta en Santana Motor, es un respetable abogado que dirige un prestigioso bufete. Y seguro que lo es. Igual que, mientras no se demuestre lo contrario, Iván Chaves es un honrado economista que se gana la vida asesorando a empresas.

Metidos en Semana Santa, aquella bíblica palabra pronunciada por Griñán me recordó las palabras de Mateo (23:27-32) en sus recriminaciones a escribas y fariseos: sois sepulcros blanqueados que cuelan un mosquito y se tragan un camello.”

Foto.- ABC de Sevilla. Juan Ignacio Zoido, José Luis Sanz, Arenas y Tarno.