Hachazo a los de siempre

marzo 31, 2012

Por fin parió Rajoy los presupuestos generales del Estado. Hecho público a grandes rasgos su injusto contenido, se explica el interés del Partido Popular en demorar su presentación hasta pasadas las elecciones autonómicas de Andalucía (y Asturias). Si se llegan a conocer antes del 25-M, el hundimiento del PP habría sido total. Llegan con el mayor recorte de derechos y servicios públicos de la historia (27.300 millones de euros menos) y con un regalito para los grandes defraudadores. Castigo brutal para los de siempre (clases medias y trabajadoras), amnistía fiscal para los que han amasado dinero negro y bula para las grandes fortunas y los bancos. Las cuentas para 2012 ofrecen una respuesta muy de derechas para salir de la crisis, una respuesta que dinamita conquistas y que abona el crecimiento del paro. Los presupuestos conducen a la asfixia económica, abortan cualquier atisbo de recuperación y nos condenan al atraso. El hachazo, impuesto por Merkel y la UE, es tremebundo. Nos harán más pobres, liquidarán la igualdad de oportunidades, aumentarán la brecha social entre ricos y clases medias y trabajadoras y pondrán los servicios públicos en manos privadas. El resultado de la ecuación no puede ser más nefasto.

A los grandes defraudadores se les da un trato exquisito. Sólo se les gravará con un 10% del dinero que afloren. A los de a pie nos suben el IRPF (trabajadores y pensionistas con ingresos medios pagamos más del 20% o un 21% por los ahorros que tenemos en un depósito bancario), también incrementan el IBI y, por si no fuera suficiente, desde abril pagaremos un 7% más por la luz, un 5% más por el gas y se crea una tasa para acudir a la justicia. Más carga para los que ya sufrimos presión fiscal y premios para los que han estado estafando a la sociedad española no abonando lo que debían. No ha mucho, apenas un año, Rajoy tildaba de “ocurrencia” y Cospedal de “impresentable” (para que no se olvide, están las hemerotecas y YouTube) una hipotética regularización fiscal que no se llegó a producir. Otro engaño más a sumar a los que ya nos han obsequiado. Sería más ejemplarizante perseguir el fraude fiscal y la economía sumergida. ¿Qué pensaran los ciudadanos que han pagado religiosamente sus impuestos? El Gobierno de Rajoy, tan magnánimo con los de arriba y tan implacable con los que tenemos nóminas.

De más a más. Reducen en 5.300 millones las partidas para sanidad, educación y dependencia. Otro rejonazo a las economías de las familias que necesitan unos servicios públicos eficientes y que garanticen la igualdad de oportunidades. Si se dejan de prestar servicios sanitarios, si eliminan becas o si se dejan de atender a personas en situación de dependencia, otro golpe a los que tenemos nóminas. Además, se le traspasa el marrón a las comunidades autónomas, que son las que tienen transferidas estas competencias.

Otro dato espeluznante: 1.500 millones menos para políticas de formación para desempleados. La caída de más de un 21% en educación más el desistimiento del Gobierno en reciclaje para los parados desembocan en una sociedad menos preparada. Si descapitalizamos el capital humano, dando oportunidad sólo a aquellos estudiantes de familias con recursos, y no formamos a los parados para reinsertarlos en el mercado laboral se nos presenta un futuro de aúpa.

Con este proyecto, más la lesiva reforma laboral, el Gobierno de Rajoy nos dirige hacia el abismo. Los milagreros de la oposición se han tornado en los enterradores de nuestras conquistas sociales y del estado del bienestar. Sus políticas se traducen en involución y en carga adicional para los de siempre. El único objetivo de estos presupuestos es reducir el déficit, las personas no contamos. Mientras se recorta en lo importante, se mantienen prácticamente los gastos de Defensa, no se le exige a la Iglesia que pague impuestos como cualquier hijo de vecino y ni se mira a las grandes fortunas. Más que unas cuentas para una economía de guerra, como se puede leer en un periódico conservador, constituyen una auténtica “declaración de guerra” (Gaspar Llamazares).

Una mayoría absoluta no es un cheque en blanco. Mariano Rajoy ha interpretado el enorme apoyo electoral conseguido en las generales del 20 de noviembre como manga ancha para actuar a su libre albedrío. Bueno, al libre albedrío de Merkel y el directorio que nos tutela desde Bruselas. Mayúsculo error. Donde dije digo, digo Diego y todo lo prometido en la etapa de oposición y de campaña se olvida fruto de una sobrevenida e interesada amnesia. Se está haciendo justamente lo contrario. Subir impuestos era un atentado contra las familias y el sentido común y garantía de más paro, jamás se abarataría el despido, el apoyo presupuestario a los investigadores no estaba en cuestión, subir el recibo de la luz era intolerable… Pues si te he visto, no me acuerdo. En menos de cien días, los considerados de cortesía para un gobierno debutante, el PP ha tirado por tierra su credibilidad, se ha comido abruptamente todas sus promesas y está aplicando el recetario de la derecha más dura y reaccionario en clave de recortes de derechos ciudadanos, laborales y conquistas sociales. La derecha patria se ha mostrado como un lobo con piel de cordero. Se ha despojado de la lana y ha sacado las garras para agredir a las clases medias y trabajadoras.

Esta hoja de ruta lesiva y regresiva impuesta desde Bruselas y desplegada por Rajoy ya le está pasando factura. Le ha costado la mayoría absoluta en Andalucía, una mayoría suficiente para gobernar que anunciaban todas las encuestas, lo ha situado como tercera fuerza en Asturias y se le ha levantado la mayoría del país con una respuesta contundente en la jornada de huelga general. A día de hoy, con la velocidad que se producen los cambios, la confianza que delegó el pueblo español en el PP se resiente. El mantra de que sólo con un cambio de gobierno se arreglaría la situación económica española se ha demostrado una fantasía, un engañabobos, una pócima crecepelo, un truco de prestidigitador de tres al cuarto. Ya están en el Consejo de Ministros y el panorama es más negro que hace unos meses: otros 640.000 parados en 2012 hasta alcanzar la nefasta cifra de seis millones y una recesión que impedirá la recuperación económica hasta pasado 2013. En lugar de soluciones nos han traído recortes e involución. Y, por tanto, cuando se nos intenta dar gato por liebre, un programa distinto con el que se concurrió a las generales, la sociedad está en su derecho a protestar y a exigir a sus mandatarios el cumplimiento de sus compromisos. El 29-M ha unido a millones de españoles contra un gobierno insensible, marioneta y embustero. Desde la Moncloa se ha decidido el enroque y ninguna concesión a las demandas ciudadanas; se prefiere el conflicto, la división y la imposición sin diálogo.

Para cerrar esta negra semanita, el Gobierno aprueba hoy los Presupuestos Generales, retrasados malintencionadamente hasta después de las autonómicas andaluzas (y asturianas) para no perjudicar las opciones electorales de Javier Arenas (y Mercedes Fernández). Ya conoceremos las cuentas al filo de la hora de comer. Y seguro que nos amargará el almuerzo. Con una reducción media de un 15% por ministerio, sin ningún tipo de discriminación positiva ante determinadas políticas sociales, el hachazo será de órdago. Y tras éste vendrá otro aún mayor para 2013 hasta dejar el déficit al 3% como exige la UE. En cuatro años esta familia conservadora nos van a dejar sin plumas y cacareando.

Como siga por este camino, Rajoy habrá consumido todo su crédito en un tiempo récord. Su mayoría absoluta se consumirá como una vela.

Este vídeo elaborado por UGT resume a la perfección las mentiras del Partido Popular (decían una cosa cuando estaban en la oposición y están haciendo todo lo contrario en el Gobierno) y las agresiones a los trabajadores que incorpora la reforma laboral. Quieren acabar con todos nuestros derechos laborales y sociales. Y Rajoy y su troupe usan la crisis como coartada para poner en práctica sus viejas e históricas aspiraciones. Están aplicando el programa de toda la vida de la derecha bajo la tutela de Merkel y la Unión Europea. El supuesto reformismo del PP se traduce en recortes, involución y retroceso en derechos ciudadanos y libertades. Ante esta imposición de su recetario, inspirado en su moral decimonónica y sectaria, sólo queda la respuesta en la calle. Me sumo por convicción a la huelga general.

 

Como Tip y Coll

marzo 28, 2012

Una parodia de las impopulares medidas que este Gobierno de Rajoy no está haciendo tragar como ruedas de molino.

El adiós de Arenas

marzo 28, 2012

Javier Arenas se encuentra en estado de shock. El mazazo de los resultados de las elecciones andaluzas ha sido del tal calibre que no levanta cabeza. Se ha llevado 48 horas encerrado mascullando sus penas y ha venido a plantear el disparate de un pacto de gobernabilidad con el PSOE. Un truco a la desesperada con credibilidad cero y con cero posibilidades de prosperar. Está grogui en lo personal y sin futuro político por estos lares. Y lo que es peor: tendrá difícil despegar políticamente hablando con tamaño varapalo. Este incombustible aspirante acumula unos datos de libro Guiness de los records: se ha presentado hasta en cuatro ocasiones como postulante a la presidencia de la Junta de Andalucía con un saldo de derrota tras derrota. No hay en España ningún caso similar de tanto empecinamiento en un objetivo. En esta cuarta tentativa acudía a la cita de las urnas con todos los pronunciamientos (y todas las fallidas encuestas) a su favor y ha vuelto a naufragar.

Sabe que su vida política en Andalucía ha tocado a su fin. Sólo le queda la llamada redentora de su amigo Rajoy en una futurible crisis de gobierno. Toca la hora del relevo al frente del PP andaluz, una formación modelada a su imagen y semejanza que ha soportado con resignación y sin alzar la voz todos los tropiezos de su líder. En el congreso a celebrar antes del verano tendrán que surgir caras nuevas y una nueva dirección. Está ya en marcha la cuenta atrás de la era post-Arenas.

Los medios de comunicación conservadores que tanto lo han encumbrado durante los últimos años ya han puesto precio a su cabeza. Lo culpan en primera persona como responsable de un “fracaso absoluto” (ABC dixit) en un escenario proclive a poner fin a treinta años de gobiernos socialistas. No tiene margen para darle la vuelta a esta situación. Está sentenciado. El informe carita de la noche electoral certificaba la decepción, el negro futuro y el fin de una época en la derecha andaluza que arrancó en 1993. El apagón en el acto de cierre de campaña con Rajoy como testigo era el presagio de la negrura que vendría tras el 25-M para Javier Arenas. Podrá patalear, ingeniar alguna que otra triquiñuela, movilizar a sus más fieles, buscar el refugio en su amarga y pírrica victoria… pero su futuro está escrito. Y en su ruleta ya no caben más apuestas. No va más.

La caverna enfurecida

marzo 27, 2012

No sólo Javier Arenas ha cosechado un gran fracaso. La derecha mediática se ha sumado al duelo, al chasco. La respuesta de la caverna se ha decantado hacia la ira y el reproche burdo y estereotipado contra el pueblo andaluz. Ha sido el palo de tal calibre que las caras de fiesta de las vísperas e incluso de la propia jornada electoral mutaron hacia la decepción y la incredulidad. A media tarde del domingo, Pedro J. Ramírez difundía en su Twitter los resultados de una inexistente encuesta israelita (realizada a las puertas de los colegios electorales) muy favorables a las siglas de la gaviota. Sin embargo, esta euforia fue virando hacia la frustración a medida que avanzaba el escrutinio. Las botellas de champán se quedaron en la nevera y la enorme pancarta preparada en el cuartel general del PP andaluz permaneció enrollada. Tenían tan altas expectativas fundadas en una serie de sondeos errados con estrépito que no daban crédito a lo que estaba ocurriendo.

En lugar de reposar el análisis, de profundizar en las causas del fiasco, toda la brunete mediática ha recurrido al brochazo simplista y al tópico malintencionado. Estos ángeles del apocalipsis tiraron de un reduccionismo infame. El varapalo electoral de la derecha arrogante y autoritaria se debe, a su sectario modo de entender, a la inmadurez del electorado andaluz. Y sin ningún arrobo han tirado del manual de descalificaciones e insultos tan habituales en el reino del TDT Party: que sin los hombres y mujeres de esta tierra son unos vagos, menores de edad políticamente hablando, catetos, estómagos agradecidos, pancistas, apesebrados, chupones, subsidiados… Siguen instalados en el discurso del voto cautivo. Por eso, han lanzado con furia y ansias de exterminio de un pensamiento diferente una cascada de improperios contra una gente que ha votado, con libertad y en conciencia, lo que les ha dado la gana. Como siempre desde que disfrutamos de democracia.

Estaban en la derecha tan embriagados de poder que no habían barajado siquiera la hipótesis de no conseguir su objetivo de gobernar en Andalucía. Como en la aldea gala de Astérix, Andalucía se ha erigido en la resistencia a la marea azul gracias a un pueblo insobornable y sabio que sabe lo que quiere. Haría bien la caverna en despojarse de irreales clichés, en abandonar sus falsos lugares comunes, si es que quiere comprender a unos ciudadanos con una visión más profunda, más juiciosa y más elevada de la que carecen muchos analistas y opinadores que viven encastillados en la villa y corte madrileña. El recurso fácil de la descalificación falaz sólo pone en evidencia el mal perder y el déficit democrático de los que se resisten a aceptar el inapelable veredicto de las urnas.

Unas reflexiones escritas a borbotones después de una noche mágica de elecciones en Andalucía y con muy pocas horas de sueño por la fiesta que prosiguió a un escrutinio sorprendente.

RESISTENCIA ANDALUZA. La izquierda gana claramente las elecciones y pone un dique de contención a la ola conservadora que ha inundado el resto del país. La ciudadanía no quiere la política de recortes de conquistas sociales y de derechos practicada por Mariano Rajoy desde que llegó a la Moncloa. Se ha apostado por el modelo social, por otro camino para salir de la crisis sin destruir lo que hemos construido con tanto esfuerzo durante los últimos treinta años. El PSOE de Andalucía, contra viento y marea, ha mantenido el tipo y el apoyo de un 40% del electorado andaluz. Y notorio en ese escenario de reacción frente a la derecha el crecimiento de Izquierda Unida.

CONTRA PRONÓSTICO. Han fracasado estrepitosamente las encuestas. No ha acertado ninguna, salvo las israelitas realizadas ayer a pie de urnas por la empresa Ipsos para Canal Sur. Algunos pronósticos elevaban la diferencia a favor del PP por encima de los 13 puntos. La brecha real se ha quedado en un escuálido punto y el PP encalla lejísimo de su ansiada mayoría absoluta. No estaría de más que los institutos de opinión hicieran un ejercicio de reflexión.

ESTRATEGIA ACERTADA. La separación de las elecciones autonómicas de las generales constituye el gran acierto de Pepe Griñán, una decisión que ha posibilitado el mapa político actual. Si se hubiera ido conjuntamente al 20-N, el PSOE de Andalucía estaría ya en la oposición. Hoy se abren paso otros cuatro años de gobierno de izquierda. También se ha estado atinado en el modelo de campaña: una campaña en la calle, de contacto de la gente, de cercanía, con un mensaje claro y un elevado grado de exigencia física.

CUARTO FRACASO. Javier Arenas ha fallado en su cuarta tentativa a la Presidencia de la Junta. Concurría a estos comicios con todos los pronunciamientos a su favor y ha vuelto a tropezar… esta vez en lo llano. Con estos resultados, ha cavado su tumba política. Respecto al 20-N, el candidato pepero ha perdido 400.000 votos en apenas cuatro meses. Es más, se le han esfumado 170.000 sufragios de los cosechados en las anteriores autonómicas de 2008. Su pírrica victoria alumbra la amargura de su despedida del espacio andaluz. El supuesto cambio se ha interpretado como un cambiazo.

RECHAZO PERSONAL. Mucha culpa del nuevo traspié de la derecha en Andalucía está en su cartel electoral. El talón de Aquiles del PP no es otro que Arenas. Tendrá el control de la organización andaluza y todos los parabienes de Rajoy pero genera un profundo desafecto o, dicho de otra manera, cosecha el rechazo frontal de la inmensa mayoría de la ciudadanía andaluza. ¡Por qué iban a votar en esta ocasión al mismo que han dejado en los bancos de la oposición en otras tres citas electorales! Ya lo decía el vídeo de la campaña socialista: quien no te conozca que te compre. Y la gente, que lo tiene calado, no se ha dejado engatusar. Queda en el ámbito de las especulaciones que habría pasado con otros candidatos.

LA ESPANTÁ. Son muchos los errores achacables a la campaña de Arenas. El exceso de soberbia y euforia por mucho que pretendiera envolverlas con una impostada humildad (a los andaluces no nos gustan los que van de sobrados), la excesiva dependencia de los autos de la jueza Alaya, la minusvaloración del adversario y de la madurez política del pueblo andaluz, la excesiva exposición de dos ministros letales para la gente de izquierda: Montoro con sus salvajes recortes y Báñez con su lesiva reforma laboral… Pero si hay un yerro mayúsculo en su planificación electoral fue el boicot al debate en Canal Sur con los otros dos candidatos. Esa espantá ha sido la prueba del nueve de su programa oculto, de lo que quería ocultar Arenas. No dar la cara le ha pasado factura al aspirante popular.

DEMASIADO TACTICISMO. La falta de arrojo de Rajoy para presentar los presupuestos generales antes del 25-M ha disparado el miedo a los previsibles drásticos recortes que vienen. Se le ha visto el plumero con nitidez con una maniobra demasiado artera y descarada. Con la trayectoria de palo y tentetieso, de mentiras y agresiones sociales, nadie se fía del inquilino de la Moncloa.

EMPUJE SINDICAL. Los sindicatos han jugado un papel fundamental en la campaña de concienciación de la ciudadanía frente a las medidas injustas, regresivas y agresivas del Gobierno del PP. La movilización con vistas a la huelga general también ha removido conciencias y ha sacado a la luz las contradicciones y las falsedades del discurso de la derecha.