Esperanzas municipales

El PSOE de Andalucía tiene engrasada su maquinaria electoral con vistas a las elecciones municipales de 2011. El Comité Director de hace tan sólo siete días supuso el pistoletazo de salida. Y en tan breve espacio de tiempo la organización se ha puesto en marcha con la cohesión y la responsabilidad como banderas, siguiendo las directrices de Pepe Griñán, presidente de la Junta y líder de los socialistas andaluces. Los resultados están sobre la mesa: en el lapso de una semana a la candidatura de Juan Espadas por Sevilla, se han unido la de Petronila Guerra por Huelva, Marta Meléndez por Cádiz, María Gámez por Málaga, Francisco Cuenca por Granada y la de Carmen Peñalver, que aspira a mantener el sillón municipal de Jaén. En próximas fechas seguirán las otras dos capitales y Jerez para completar el elenco de municipios más poblados de la comunidad autónoma.

La selección de los candidatos se ha gestado con un enorme consenso en el partido, la mejor antesala para poder acudir a la contienda electoral en las mejores condiciones posibles. Las municipales requieren las mejores opciones como cartel y un programa que ilusione, que despierte expectativas, que genere esperanzas. El primer paso ya se está dando, colocando a lo mejor de cada territorio al frente de las candidaturas. Ahora queda por delante un arduo y afanoso trabajo para formular propuestas solventes y conseguir los objetivos trazados.

Algunos alcaldes y alcaldesas del PP, después de doce años en el cargo, alguno incluso más, están más quedamos que la moto de un hippy. Es la hora del relevo y dar entrada a gente nueva, de izquierda, con sensibilidad social, comprometida con la micropolítica, con los asuntos que le preocupan a la ciudadanía, con un modelo colectivo de ciudad, una ciudad con rostro humano, pensada para las personas, ciudades en la que se viva bien, se genere empleo y se acorten las diferencias entre los que más tienen y los que menos. Ésta es la idea del PSOE de Andalucía. Y ahí estamos convocados todos y cada uno de los militantes para dar lo mejor que tenemos para hacer de los 771 municipios de Andalucía enclaves prósperos y habitables.

Foto.- Málaha hoy. Griñán y Gámez, ayer, durante el acto de presentación de la segunda.

¿Mafia en el fútbol?

No es nueva la rumorología sobre la compra de partidos de fútbol o las primas a terceros para estimular una victoria. Lo que ocurre es que casi nunca se obtienen pruebas concluyentes para imponer severos correctivos. Tirando del hilo de la investigación del caso de corrupción del ayuntamiento de Orihuela, cuyo alcalde es también el presidente de la Diputación de Alicante, el popular José Joaquín Ripoll, se ha conocido los intentos del Hércules de amañar hasta cuatro partidos de Segunda. El equipo alicantino subió finalmente a Primera, en principio por méritos propios, aunque el principal accionista del club, el contratista Enrique Ortiz, pretendió echarle una manita antideportiva. Este empresario aparece imputado en la trama de comisiones de la localidad que hace un siglo vio nacer a Miguel Hernández, cuyas escuchas policiales han destapado los tejemanejes del directivo del Hércules.

El juez del caso Brugal ha decidido archivar el caso de la compra de partidos porque entiende que no son hechos constitutivos de delito. Soy un lego en Derecho, y posiblemente me deslice por la pendiente de la osadía, pero coincido con el fiscal con que estas revelaciones deberían conducir a los estamentos futbolísticos, tanto la Federación Española como la Liga de Fútbol Profesional, y al Consejo Superior de Deportes a abrir una investigación de oficio. No me mueve ningún interés más allá de que resplandezca el juego limpio. (El principal beneficiario de un hipotético del Hércules sería el Betis y mis colores son los del Sevilla. En fin, que no barro para casa).

Está claro que estos comportamientos mafiosos resultan intolerables en cualquier disciplina deportiva y destrozan los valores que han de presidir su práctica.  Este caso de corrupción deportiva, al menos en grado de tentativa, no se puede escapar por el desagüe por desidia o por la inercia burocrática con la que se despachan estos turbios asuntos en algunos ámbitos federativos. Este lamentable episodio se escapará por sólo unos meses de la vía penal. Menos mal que a partir del 22 de diciembre entrará en vigor la reforma del Código Penal en la que serán punibles los fraudes deportivos.

Mark Knopfler

Mark Knopfler está completando una exitosa gira por España. Badalona, Córdoba y Santiago de Compostela ya han disfrutado de la magia de su guitarra. Quedan Madrid, Bilbao y Gredos entre hoy y el sábado. A punto de cumplir los 61, va a concierto diario por la geografía española. No ha perdido ni un ápice de su fuerza ni de su creatividad. Sigue encandilando con un ritmo menos rockero pero igual de portentoso. El ex líder de la maravillosa banda Dire Straits está en la brecha. Los viejos rockeros nunca mueren.

Sin toros… ¿no hay paraíso?

Se cumplió el pronóstico. Cataluña prohíbe la corrida de toros a partir de 2012. El Parlamento ha sacado adelante la iniciativa popular con una holgada mayoría (68 a 55). De facto, en tierras catalanas la fiesta languidecía: sólo se programan festejos en la Monumental de Barcelona y en los últimos diez años se han reducido a la mitad, con una afición menguante y sin apenas receptividad por parte de la opinión pública.

Por tanto, la decisión no es más que un puro formulismo y sería un grave error convertirla en un elemento más de la trifulca entre el españolismo casposo y el nacionalismo chulesco. En Canarias se abolieron las corridas en 1991 y no ha pasado nada. Cada pueblo, cada comunidad autónoma, cada territorio tiene su propia idiosincrasia. La prohibición no supone enaltecer la señera o desafectarse de lo español ni tampoco se ha de interpretar como un insulto a los símbolos o los valores de este sacrosanto país nuestro.

El tono de indignación y agravio que se lee en la prensa nacional de orientación conservadora consigue el efecto contrario al que persigue. ABC, por ejemplo, depliega su editorial a casi toda portada con una clara declaración de intenciones: Dicen toros, pero es España. El Mundo y La Razón no le andan a la zaga. ¿Los antitaurinos de otras autonomías también son antiespañoles? Se coge el rábano por las hojas y se envenena el discurso con otros objetivos. Esta inquina hacia lo catalán, en este caso ante un asunto de menor enjundia como son los toros, alienta precisamente el sentimiento separatista. Esa reacción airada, montaraz y grosera del españolismo cañí alimenta un caldo de cultivo peligroso y da argumentos a los más fanáticos en aquellas tierras. Ya lo escribe hace unos meses al comienzo de este debate y lo reitero ahora: los nacionalismos son insufribles, miopes y egocéntricos, sean de donde sean.

No soy taurino e ideológicamente estoy más cerca de los defensores de los animales, de los que critican la crueldad y la saña que se viven las plazas. Ahora bien, será por mi origen sevillano, por lo que representa cultural y socialmente la fiesta en esta tierra, por la derivada ambiental que tiene la cría del toro de lidia para la conservación de la dehesa y, si me apuran, por la nada desdeñable aportación a la economía andaluza, me inclino por el mantenimiento de la fiesta. Pero no tengo una posición sectaria, intolerante o maximalista y acepto con naturalidad que en otras partes se vean las corridas de toros de forma diferente.

Zo-zo

“Zoido zozobra”. Zo-zo (que no soso, ¿o también?). Están tan de moda los neologismos que al leer esta rotunda sentencia de Juan Espadas, candidato socialista a la Alcaldía, sobre el aspirante popular, Juan Ignacio Zoido, no me he podido resistir a incurrir en esta fácil licencia lingüística. De El show de Zo en 2007 a Zo-zo en su larga y procelosa precampaña hasta el 2011.

El del PP es un político que por deformación profesional (juez en excedencia) o por otros complejos se siente más cómodo arrimando la cosa pública a los tribunales que peleando en la arena política. Dice Espadas con acierto que tiene una “agenda de juzgados” en lugar de un “proyecto de ciudad”. Así, la única hoja de ruta es alimentar la crispación para desacreditar a la política y a los políticos y para generar desafección de la gente a fin de que cada vez participe menos en la vida pública.

El PP todo lo ve negro en Sevilla y todo el que viene de fuera (y muchos de los que estamos dentro) valoramos el profundo y positivo cambio producido en esta ciudad en los últimos doce años. Sólo pone el foco en los pequeños lunares y olvida la enorme realidad de transformación ¡Cómo va a poder tomar las riendas quien lo ve todo oscuro, sin esperanza! ¡Cómo se puede confiar en alguien que niega lo obvio! ¡Cómo va a liderar Sevilla una persona que está de espaldas a los sentimientos de la mayoría! Pues eso, Zo-zo… Zoido zozobra. O también una nueva acepción para el término ni-ni: ni está ni se le espera en la Casa Grande hispalense.

Puntos sobre las íes

El debate sobre Cataluña siempre levanta ampollas. El españolismo cerril y unívoco, cobijado en el Partido Popular, y el nacionalismo estridente, dos polos opuestos que se tocan y paradójicamente confluyen en sus intereses, han exacerbado una visión distorsionada y fanática de este conflicto de crecimiento y consolidación del estado autonómico impulsado por la Constitución de 1978. Unos y otros se niegan a ver la realidad de una España diversa que se complementa en su conjunto y cuya suma plural y polifónica hace más fuerte al todo que a las partes por separado. Felipe González y Carme Chacón firman un artículo en El País en el que ponen los puntos sobre las íes sin estridencias, con sentido común y sentido de estado, que en demasiadas ocasiones dibujan líneas divergentes, poniendo el acento en los grandes avances que ha posibilitado el título VIII de nuestra carta magna y no en las fricciones o el rancio espantajo del ‘España se rompe’. Bajo el título sobre Apuntes sobre Cataluña y España, el ex presidente del Gobierno y la catalana ministra de Defensa hacen una acertada reflexión sobre el importante camino andado con la democracia que no debe difuminar la sentencia del TC sobre el Estatut y mucho menos el griterío de los talibanes de ambos bandos extremistas. Recomendando su lectura íntegra, extraigo algunas de los fragmentos que me parecen más relevantes:

“El camino recorrido por nuestra democracia ha ido superando dos resistencias. La de los centralistas, que consideran el proceso como un debilitamiento de la nación española y una afrenta al castellano. Y la de los separatistas, que presentan los avances como un engaño y magnifican cualquier fricción como ofensas a Cataluña”.

“Una amplia mayoría de catalanes compatibiliza su identidad catalana y española, sin considerarlas excluyentes, con un acento mayor o menor en cada una de ellas”.

“El fallo consagra y constitucionaliza el mayor nivel de autogobierno alcanzado; reconoce derechos propios a los ciudadanos de Cataluña, y todas las competencias que el Parlament había propuesto. Reconoce los derechos históricos, el estatuto lingüístico, la bilateralidad en las relaciones con el Gobierno central y convalida el sistema de financiación y la organización territorial propia de Cataluña. Por tanto, mayor autogobierno institucional y de fuentes del derecho.”

“El problema no radica, pues, en la Constitución, que se ha revelado por más de tres décadas como un texto incluyente de la diversidad y ha permitido el desarrollo de un proceso federalizador en la configuración del Estado de las Autonomías, aunque no estuviera contemplado en su letra. Tampoco radica en este Estatut, a pesar de las insidiosas campañas del Partido Popular sobre la ruptura de España o el tutelaje de ETA. Estos cuatro años de desarrollo sin fricciones lo demuestran.”

“El problema sigue estando en la resistencia del PP a reconocer la diversidad de España y en la obstinación de los sectores catalanes que magnifican las fricciones y minimizan los avances históricos que hemos vivido. Y radica también en la falta de energía de quienes desde Cataluña y desde el resto de España apostamos por la vía del entendimiento y rechazamos tanto el camino de la imposición uniformadora como el de la separación.”

“Tras la manifestación de Barcelona, ya ha habido quien ha proclamado sin más que la vía del autogobierno está superada, sin tener en cuenta la pluralidad de opciones que animaban tanto a los asistentes como a los no asistentes. Sin embargo, la vía del autogobierno, como la de la Constitución, es la única con plena vigencia.”

“Lo conseguido hasta ahora, convivir en paz y libertad sin renunciar a lo que somos ni a lo que queremos ser, es lo que importa, a pesar de quienes se empeñan en atizar el enfrentamiento. Nuestro reto no se limita a restituir los preceptos del Estatut objetados que pueden recuperarse. Va más allá. Debemos demostrar que estos 30 años de convivencia y autogobierno no han sido un paréntesis, sino el inicio de una nueva etapa; hemos de poner de manifiesto que la Constitución de 1978 fue punto de encuentro y de partida; que la concepción de España como “Nación de naciones” nos fortalece a todos.”

Mar

MAR
María Victoria Atencia

Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
Rozaría una jábega con descolgar los brazos
y su red tendería del palo de mesana
de este lecho flotante entre ataúd y tina.
Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas.

Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
pone olor de Guinea en la ropa mojada,
pone sal en un cesto de flores y racimos
de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
pone henchido el insomnio, y en un larguero entonces
me siento con mi sueño a ver pasar el agua.

PD.- Hace un vendaval de Levante en la costa gaditana que no trae olor de Guinea, sí arrastra arena y hace que esta zona del litoral no sucumba ante la marabunta veraniega. Bendito Levante.

Gasto social

En Andalucía se blindará el gasto social, pese a la caída de ingresos tributarios por mor de la menor actividad económica. En los Presupuestos de 2011, el Gobierno de Pepe Griñán mantendrá intactas las partidas destinadas a políticas de bienestar y de atención social, incluso aumentará la dotación para la política educativa, entendida ésta como la mejor estrategia para fortalecer nuestra economía para el futuro. Es una grata noticia en estos momentos de dificultades y que evidencia cuál es la prioridad para un gobierno socialista.

La recesión ha tocado fondo, aunque la recuperación será más lenta que el frenazo vertiginoso de 2008, motivado por la contaminación del sistema financiero estadounidense que precipitó la mayor crisis económica la historia. En este contexto, con la garantía de que no se perderá ni un euro en protección social, sólo habrá que retrasar la aplicación de nuevas medidas por la menor liquidez de las arcas públicas. Una hoja de ruta lógica y comprensible. Cuando una familia pasa por apuros pospone la compra de un coche nuevo o la reforma del cuarto de baño, es decir, no se embarca en nuevos gastos a los que no sabe si podrá dar cobertura con los ingresos previstos.

Esta cautela de la Junta para incurrir en gastos para los que no tiene asegurada consignación presupuestaria tiene todo el sentido por mucho que grite y cacaree la oposición de derechas. No se puede sorber y soplar a la vez, no se puede pedir la reducción del gasto público y el aumento de la inversión o la puesta en marcha de nuevos servicios, como hace el PP de manera irresponsable y demagógica. Es mejor que los nuevos programas o las nuevas infraestructuras vean la luz con otro ritmo, aunque se tarde un año más en su desarrollo, antes que lanzarse sin previsión y frustrar las expectativas de la ciudadanía o de las empresas por la insuficiencia de recursos económicos. El sentido común y la previsión son las mejores herramientas para desactivar los efectos negativos de una crisis que esperemos que ya empiece a ser historia.

Tardes de Tour

Mis recuerdos del Tour de Francia se remontan hasta mediados de los setenta. Imágenes en blanco y negro del General Electric que teníamos en casa, algo difuminadas en la memoria, de las últimas gloriosas pedaladas de Eddie Mercks, de su rivalidad con Luis Ocaña, del eterno segundón Poulidor y la eclosión del galo Thévenet o del batallador Van Impe, hasta en seis ocasiones ganador del maillot de puntos de la montaña. Poco después llegó el tiempo de Hinault, su competencia con Fignon y la fuerza bruta de Greg LeMond.

Desde el triunfo de Ocaña en 1973, atravesamos un páramo de más de una década. Amagó Ángel Arroyo y concretó en su segunda gran oportunidad Pedro Delgado en 1988. Vinieron los años gloriosos de Induráin, cinco amarillos en los Campos Elíseos que dispararon la afición en España. La retirada del gigante navarro nos sumió en otro periodo de ostracismo con el quiero y no puedo de Ulrich, salvo en una ocasión, las majestuosas escaladas de Pantani y los siete años de hegemonía de Amstrong. La despedida del tejano coincidió con un nuevo despertar del ciclismo nacional: Pereiro, Sastre y Contador (en dos ocasiones y la tercera en camino) han amenizado nuestras sobremesas de julio con sus triunfos en tierras francesas.

Algunos dicen que este deporte es aburrido en televisión. No suscribo esa impresión. Lo veo apasionante, casi de titanes, con gestas que rozan el límite del esfuerzo humano y para las que en algunas ocasiones los corredores recurren a métodos ilegales, inaceptables sin discusión. Aun así, los casos de doping no pueden eclipsar la grandeza de este espectáculo. Me expreso con pasión porque conozco en mis propias carnes de la dificultad de someter al organismo a esas cabalgadas y más aún a la velocidad y con el grado de exigencia con las que se desarrollan cada carrera.

Son muchos años de vivencias diferidas que se hacen realidad a través de la pequeña pantalla. Años de un soniquete de fondo que incluso nos invita al sesteo cuando la carrera transcurre monótona y sin vibraciones. Me viene a la memoria el periodista Pedro González, tristemente fallecido, que durante no sé cuantas ediciones se convirtió en la banda sonora de nuestros hogares contando las hazañas ciclistas del Tour y de las principales pruebas del calendario. Paro ya que parezco el abuelo Cebolletas contando batallitas con cierta nostalgia. Será porque uno de mis sueños como periodista ha sido cubrir la ronda francesa y por los derroteros que me lleva la vida se quedará en una aspiración incumplida.

Pleno en julio

Hemos celebrado el segundo pleno del Parlamento de Andalucía en lo que va de julio. El primero dedicado a la celebración del 125 aniversario del nacimiento de Blas Infante, padre de la patria andaluza, y el segundo, sustanciado en el día de hoy, con un orden del día de asuntos candentes como la aprobación de la ley del agua, el debate de futuras medidas para contención del gasto público o la posición andaluza ante la reforma de la Ley Orgánica Reguladora de las Cajas de Ahorro (LORCA). Todos temas de palpitante actualidad y merecedores de la convocatoria de una sesión parlamentaria.

El primer partido de la oposición, que tanto se prodiga en demandar plenos extraordinarias por las cuestiones más peregrinas o buscando la gresca política, no se sentía a gusto con la agenda temática que nos reunía en el antiguo hospital de las Cinco Llagas. Como siempre, han intentado montar la pajarraca para hacerse notar. O mejor, para dar la nota… desafinada, claro. Al Partido Popular le ocurre como a esos niños pequeños que intentan reventar el juego cuando no se salen con la suya. Les aflora la soberbia, la intolerancia, la arrogancia a las primeras de cambio. No hace falta rascar mucho. No habrá que esperar mucho para que algún vocero (o vocera) del PP reclame otro nuevo pleno de la Cámara. Será sólo cuestión de días. Veremos.