El Gobierno gendarme

La insaciable tijera del PP se ceba no sólo con derechos y conquistas sociales, también está podando indiscriminadamente libertades. La nueva ley de Seguridad Ciudadana que prepara el Gobierno de Rajoy tiene un tufo a tiempos preconstitucionales que asusta. Y en la Moncloa están también manos a la obra para mutilar la ley de huelga y recortar democracia con la reforma local. Estamos viviendo un proceso de involución democrática alarmante de raíz ideológica conservadora.

Estos dos años del PP han supuesto un retroceso brutal en derechos y en libertades. Los derechos fundamentales se respetan, se protegen y se garantizan, no se suprimen. El problema no es que los ciudadanos protesten, el gran problema es que los ciudadanos es que los ciudadanos no progresan, sienten que no tienen futuro por unas políticas que nos empobrecen y nos retrotraen a tiempos de infaustos recuerdos. La derecha ha recuperado la porra, tenía añoranza de la mano dura y de actuar como gendarme. Se han sacado de la chistera una ley de Seguridad Ciudadana que ven incongruente e innecesaria incluso los sindicatos de policías.

El PP quiere poner una mordaza a los españoles para que no puedan decir con toda libertad lo que opinan o expresar su insatisfacción en la calle. Todo lo contrario que demanda la sociedad, que exige que se les escuche, que se les dé participación y que desde la política se les ofrezca soluciones a sus problemas. En cambio, el Ejecutivo pepero pretende silenciar sus quejas con leyes que amenazan e intimidan. La derecha está aprovechando la crisis para mostrarnos su verdadero rostro, para imponer la agenda oculta que no se atrevían a airear.

Deudas

El Partido Popular es muy aficionado a contar la verdad a medias, cuando no a mentir con desahogo. Los prebostes del PP andaluz no sueltan la cantinela del dinero que le debe la Junta a los ayuntamientos. Pero una cosa es predicar y otra bien distinta dar trigo. Cuando se hacen las cuentas, se descubre que la realidad es otra. A fecha 30 de septiembre, la administración autonómica tenía pendiente de pago 259 millones de euros a las corporaciones locales. Y éstas tienen impagos con la Junta muy superiores, exactamente 456 millones. El diferencial es a favor de la Junta. Nada más y nada menos que de 196 millones, a los que habrá que sumar 102 más que se abonarán desde la Consejería de Hacienda a los entes locales en pocas fechas. Al final resulta que en el PP, con el interino Zoido al frente, van a esquilar y salen escaldados. Usando palabras de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ya está bien de demagogia. No es tiempo para tirarse los trastos a la cabeza, sino para colaborar entre las administraciones.

Cuando Fabra era un “ciudadano ejemplar”

Mucho ha tardado la instrucción de la causa abierta contra el todopoderoso Carlos Fabra, tanto (nada menos que diez años) que ha sido una circunstancia que ha llevado al tribunal a rebajar su condena. Al final, al promotor del aeropuerto sin aviones y ex presidente de la Diputación de Castellón le han caído cuatro años por delito fiscal. Ya no hay nadie en el PP que lo defienda. El silencio en las filas peperas es estruendoso. Ha dejado de ser un “ciudadano ejemplar”, como lo definía Rajoy, y ha pasado a ser considerado un apestado. Los tiempos de vino y rosas se han terminado. En el PP se resistían a aceptar la evidencia, ahora se aferran a la amnesia. Ni siquiera les parecía raro que a Fabra le hubiera tocado hasta SEIS veces la lotería. Desde luego, en los juzgados se le ha acabado la suerte.

Y Rajoy mandó parar

La elección del candidato del PP en Andalucía va camino de convertirse en un sainete. Han iniciado varias veces la cuenta atrás y se ha abortado el despegue. El último frenazo lo ha dado el propio Mariano Rajoy, dejando a Juan Ignacio Zoido con la maleta hecha y la cara ‘partía’. Zoido anunciaba el fin de semana su salida inminente y el comandante, en este caso presidente, mandó parar apenas unas horas después. Ni los plazos ni las personas son ciertos, ha asegurado Rajoy. El alcalde de Sevilla quiere soltar lastre y dedicarse a su cargo municipal. Está deseando dejar la presidencia del PP andaluz, un destino que ni le gusta, ni le interesa y al que se dedica a regañadientes y con una apatía que salta a la vista. Ese frenazo en seco decretado desde la Moncloa, además de demostrar la escasa autonomía del partido en Andalucía en la toma de decisiones, ha sembrado el desconcierto entre los aspirantes y en las filas populares.

No es bueno para Andalucía que el partido de la oposición esté desnortado, dando palos de ciego y enfrascado en asuntos internos. Desde la salida de Javier Arenas, tras su enésimo fracaso electoral, no ha levantado cabeza. Este nuevo parón en la búsqueda de un líder definitivo y con vocación de quedarse, no como Zoido que vino con la vitola de la interinidad, acrecienta el lío interno y aumente el baile de aspirantes. José Luis Sanz ya se frotaba las manos porque se creía ungido por el dedo divino, según pudimos conocer por una filtración masiva a varios medios; José Antonio Nieto, que era el mejor colocados a principios de septiembre, aparece y desaparece en las quinielas; a Carmen Crespo, casi descartada hace unos días, la han apuntado a la fiesta sus compañeros de Almería tras el nuevo impasse; Juan Manuel Moreno Bonilla no renuncia y se mueve con sigilo entre bambalinas con el apoyo del clan malagueño; y algún tapado o mejor tapada suena por los mentideros. Lo dicho, un sainete y con varios actos todavía.

Hernandadas

Rafael Hernando, de momento secretario general del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, es un genuino representante de la derecha extrema que habita en el PP. Político lenguaraz, de los que no dejan heridos en el rifirrafe político, irreverente y sectario, muy sectario. Tiene un abultado expediente de polémicas en las que se ha visto envuelto por su procacidad y modos altaneros. Le gusta agitar las bajas pasiones y eso en política tiene unas consecuencias funestas: enturbia la convivencia pacífica. La última hernandada ha sido afirmar que los familiares de las víctimas del franquismo “sólo se han acordado de su padre cuando ha habido subvenciones”. Se puede ser más insensible y cruel. Imagina este baranda del PP la angustia y el dolor que han vivido muchas familias durante décadas por la imposibilidad de recuperar los restos de familiares represaliados por la dictadura y reparar la memoria de sus seres queridos. No tiene ni idea… Y es posible que ni le interese conocer el sufrimiento de personas que, gracias a la ley de Memoria Histórica, ven una oportunidad para honrar y resarcir la dignidad de sus seres queridos. Lo de Hernando no es sólo irresponsabilidad, es falta de respeto e inmundicia.

45 motivos para no bajar la guardia

Otro 25 de noviembre que nos trae el recuerdo de las víctimas y la rabia por la terrible lacra que es la violencia de género. Este año ya llevamos en España 45 asesinatos como consecuencia del terrorismo machista, a razón que casi una muerte por semana. Si se tratara de otro tipo de terrorismo, estaríamos escandalizados. No podemos dejar que la sociedad se inmunice ante esta barbarie, que anide la resignación y la sensación de que nada se puede hacer este fenómeno deleznable, que no exclusivo de nuestro país. Por ejemplo, en Reino Unido ya llevan contabilizadas 88 víctimas en 2013. Unas cifras insoportables que nos obliga a no bajar la guardia y a redoblar el esfuerzo desde las administraciones para combatir la violencia de género.

En Andalucía, la Junta aumenta un 2% los presupuestos de prevención para el próximo ejercicio. Lamentablemente, el Gobierno de la nación reducirá la inversión en este capítulo el año que viene en casi un 2%. Desde que Mariano Rajoy llegó al poder ha descendido en un 28% los fondos destinados a estas políticas. La crisis no puede ser la coartada para hacer recortes en un asunto tan sensible. Máxime cuando todos los estudios arrojan datos preocupantes sobre un rebrote de actitudes machistas, especialmente entre los jóvenes.

Un reciente informe de propio Ejecutivo central, en concreto de la Delegación para la Violencia de Género, refleja que seis de cada diez chicas reciben mensajes con insultos por parte de su entorno, sus novios, ex parejas y amigos de su pandilla. El 10% dice que esos mensajes les ha hecho sentir miedo. El acoso a través de nuevas fórmulas de comunicación (sms, whatsapp o redes sociales) constituye un síntoma peligros de conducta machista que hay que cortar de raíz. Se empieza por la pérdida del respeto, se continúa por el control sobre la ropa o el maquillaje y se concluye con el maltrato físico y/o psicológico. Con estos datos resulta evidente que las administraciones no pueden dar ni un paso atrás. Luego puede ser demasiado tarde.

Otro romanticismo

OTRO ROMANTICISMO
Javier Egea

“…las aguas del olvido “
Garcilaso

“Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!”
César Vallejo

Te escribo nuevamente desde una tarde helada
de esas en que nos puede el sentimiento
y la obsesión -ese pingajo de la soledad-
te derriba, te ocupa, sienta plaza en tu cuerpo
y, lo más peligroso, te alumbra, te interroga.

Y ves que los renglones se estrechan,
las letras se amontonan
y comprendes el hueco imposible,
el espacio que nunca compartimos
y este bello recurso de contarte la vida
poblando de historia y de sueños
las hojas tibias del dolor
que tanto me recuerdan tus muslos o tu espalda.
Por ellos navegué durante tanto tiempo,
en ellos aprendí tantas cosas extrañas,
tanto golpe de mar,
que parece imposible olvidarte así, de pronto,
como quien tira la luz por la ventana,
como quien se despuebla de golpe de esperanza.

¿Quién puede responder sin ningún truco
a las preguntas viejas, enquistadas,
hechas parte de ti?

¿Quién cruzará de un salto las aguas del olvido
sin sentir cómo quema en la carne la sorpresa de un día,
las sábanas de un día, los cuerpos ofreciéndose,
las ojeras del gozo al amanecer?

¿No volverá el amor,
aquel juego con náufragos y cofres,
a sorprendernos con su mano abierta,
a dejar en la playa de un hombro
como alga de plata que reposa
la saliva brillante del deseo?

Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!

Por eso he de decirte -aunque sea por escrito-
que está la casa abierta para ti,
que te esperan los libros, el té, mi soledad,
las dudas de las tardes de domingo,
la pequeña verdad
que no se tiene en pie sin tus palabras.

No es posible saber cuando todo enmudece
y la vida se ha vuelto una sórdida esquina
si nos falló el presentimiento
o será que el mercado nos fue tragando
con sus comadres y su algarabía,
que no supimos vernos ni hablarnos
entre anuncios de sopas luminosas,
promesas y altavoces
pregonando los últimos saldos
de la felicidad.

Será que llevaremos inevitablemente
un lenguaje podrido que amarga el paladar
y te pone a escupir en mitad de la urgencia
cuando toda la historia apenas si consiste
en decirnos que sí, que nos amamos.

Y los golpes, tan fuertes, las aguas del olvido,
tan hondas… Yo no sé!

Hay cosas en la vida
que sólo se resuelven junto a un cuerpo que ama.

Y cartas que se escriben
cuando la prisa clava su aguijón
y te deja colgando del alero
y te da por pensar
que es posible que no nos conociéramos
aunque fuimos viviendo el mismo frío,
la misma explotación,
el mismo compromiso de seguir adelante
a pesar del dolor.

El tocino y la velocidad

Nos decía Mariano Rajoy en la celebración del segundo aniversario de su triunfo electoral que iba a pisar a fondo el acelerador de las reformas. Cada vez que escucho la palabra reforma en boca de un dirigente del Partido Popular me echo a temblar. Desde que el presidente pronunció estas palabras ya nos han anunciado un par de vueltas más de tuerca en clave de ajustes sociales. Nos desayunamos el jueves una reforma de la ley de huelga para limitar este derecho fundamental y hoy se nos ha atragantado el café con una revisión de la reforma laboral (objetivo: ahorrar, vulgo recortar, 2.500 millones). Dos medidas que pretenden estrechar el cerco a los trabajadores y que nos augura un futuro muy negro. Todo apunta a una reducción brutal de los derechos laborales, y la primera reforma ya supuso un duro golpe al marco de convivencia y de relaciones laborales. Me daba que, de tanto pisar el acelerador, en los cuarteles generales acabarían confundiendo la velocidad con el tocino. Las prisas no suelen ser buenas consejeras.

Subir para abajo

Se dice coloquialmente que lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. En uno de sus alardes retóricos, el ministro de Hacienda quiso disfrazar la realidad asegurando que los salarios “no están bajando, están moderando su crecimiento”. Tuvo una oportunidad de oro para mantener la boca cerrada o para haber dicho simplemente la verdad. Esa verdad no es otra que la angustia que sufren muchos trabajadores con recortes en sus retribuciones, una percepción generalizada en la sociedad española sin necesidad de sesudos estudios científicos. Apenas un par de meses después de esas infaustas declaraciones, un documento de su propio Ministerio deja a Cristóbal Montoro con las posaderas al aire. Certifica el informe sobre el Mercado de Trabajo y Pensiones publicado por la Agencia Tributaria que el sueldo medio de los españoles cayó un 2,5% en 2012, pasando de 22.642 a 22.070 euros anuales, casi 600 euros menos. No sé si es peor que Montoro nos quiera engañar con artificios oratorios (la gente ya no está para eufemismos) o que viva tan alejado de la realidad que no sea consciente de lo mal que lo están pasando muchas familias. Lo que está claro es que el tiempo pone a cada cual en su sitio. Los salarios no están moderando su subida, bajan y en algunos casos mucho, de manera tan acusada que sitúa a muchos ciudadanos en riesgo de exclusión y se aumenta la brecha social.

Otra nueva reforma ideológica

Acción, reacción. La respuesta de Mariano Rajoy a la huelga de basura de Madrid es anunciar una reforma legal para garantizar el cumplimiento de los servicios mínimos. En su opinión, el Gobierno pretende conciliar este derecho fundamental recogido en la Constitución con el respeto a los ciudadanos. Por cierto, la movilización de este colectivo ha recibido mucha comprensión de los madrileños pese a las incomodidades porque han entendido y empatizado con las razones de su protesta.

Una reforma de esta enjundia no puede ser fruto de un calentón tras la calamitosa gestión de la protesta de los empleados del servicio de limpieza en Madrid ante la intención de las empresas concesionarias de despedir a más de 1.000 trabajadores. No ha habido en el presidente ni una sola palabra de crítica a la pasividad en el conflicto del Ayuntamiento, con su alcaldesa, Ana Botella, a la cabeza. Ni un solo reproche al ERE salvaje que pretendía poner en marcha la patronal. Ni una mínima reflexión sobre si este tipo de servicios se han de mantener bajo el paraguas de lo público o hay que externalizarlos. Rajoy ha tomado un atajo ideológico para cumplir con una vieja aspiración de los sectores más conservadores de este país. Primero, una reforma laboral que otorga todo el poder al empresario y ahora un paso más para limitar el derecho de huelga.

Un asunto de estas características requiere muchos diálogo y consenso político y social.  Las reglas del juego democrático y las cuestiones de estado no pueden estar al albur ni de episodios concretos ni de decisiones ideológicas. El derecho a la huelga es un derecho fundamental que no puede ser mutilado de forma unilateral, como he hecho el PP con la reforma de las pensiones, de la administración o  de la educación. Habrá que temerse lo peor con este encargo del presidente al Ministerio de Empleo: que nos impongan un precepto más de su catecismo neoliberal.

Foto.- http://www.elconfidencial.com.