40.000 millones que se esfuman

septiembre 13, 2017

El Gobierno de Mariano Rajoy renuncia a 40.000 millones del rescate bancario y no se inmuta siquiera. Una dejación de funciones que sonroja a cualquiera y que a la derecha patria le resbala sin pudor. Entretanto, el Ministerio de Hacienda hace de perro de presa de comunidades autónomas y corporaciones locales limitando su posibilidad de hacer políticas que benefician directamente al ciudadano. Un auténtico contradiós tanta benevolencia del gabinete del PP con las entidades financieras que han gestionado rematadamente mal, despilfarrando y me quedo corto el dinero de todos, cuando es tan estricto e injusto con las administraciones que gestionan los servicios públicos y protegen el estado del bienestar. El óbolo del Gobierno a la banca es 10.000 millones mayor que el presupuesto de la Junta de Andalucía para 2017. Cuánto se podría hacer con tanto dinero en sanidad, educación, dependencia, empleo o cultura. Pero Rajoy renuncia con negligencia a tantos recursos públicos. Insoportable.

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Siempre sacan la patita…

septiembre 9, 2017

Ha tardado muy poco el Partido Popular en sacar la patita por debajo de la puerta. El lunes, Juan Manuel Moreno Bonilla, hacía contorsionismo para no demostrar una vez más que la derecha nunca está con Andalucía y salir de ese gran bloque político, económico y social por una financiación justa para Esta tierra. Salvo el PP, el resto de partidos con representación parlamentaria, sindicatos, empresarios, corporaciones locales y el tercer sector (entidades sociales) han compartido con la presidenta de la Junta, Susana Díaz, la reivindicación de unos recursos suficientes para tener servicios públicos y un estado del bienestar en pie de igualdad con el resto de autonomías. Con el reparto que hace el Gobierno de Rajoy, Andalucía recibe cada año unos 1.000 millones menos que la media de las CCAA, es decir, unos 104 euros menos por habitante/año. Pese a este agravio, el PP sigue anteponiendo las consignas de Moncloa y bailando al son que le marca Rajoy. No era de esperar otra reacción: nunca ha estado la derecha en la defensa de Andalucía. Ante una nueva causa justa, el PP vuelve a traicionar a esta tierra. Estamos como cuando Aznar y Arenas no querían reconocer a 400.000 andaluces, ahora son 220.000, que también son muchos. La historia se repite una y otra vez.

Foto.- elplural.com. Moreno Bonilla, Rajoy y Arenas.

Todos… ¿y el PP?

septiembre 4, 2017

Nos jugamos mucho en Andalucía ante la aprobación de un nuevo modelo de financiación autonómica. Hay un compromiso suscrito por Gobierno de España y comunidades autónomas de aprobarlo este año, y es que el vigente está caducado desde 2014. Está sobre la mesa el futuro de los servicios públicos y de nuestro autogobierno. Sabedora de esta realidad, la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ha mantenido una ronda con los dirigentes de los partidos para trabajar en una posición unitaria ante una nueva financiación justa y que distribuya los recursos suficientes para garantizar la igualdad, una reivindicación que ya habían compartido sindicatos y patronal la semana pasada.

A esta alianza por Andalucía se han sumado en líneas generales todas las fuerzas parlamentarias. El PP, consciente de su soledad en este asunto, se ha visto obligado a modular (al menos de boquilla) su discurso ante la contumacia de los datos. El último ejercicio presupuestario liquidado, el de 2015, se traduce en que cada andaluz recibe 104 euros menos que la media nacional, lo que en términos absolutos suponen unos 1.000 millones de euros. O dicho de otra manera, con la aplicación que hace del sistema de financiación el Ejecutivo de Mariano Rajoy no se envían los fondos correspondientes a 220.000 andaluces.

El agravio es evidente y Moreno Bonilla no ha tenido más escapatoria que apelar a un gran acuerdo nacional entre PP y PSOE. Una contorsión de urgencia ante quien siempre se ha puesto de perfil y no levantado nunca la voz ante la Moncloa. Lo que en el argot del rugby sería una patada hacia adelante para alejar el peligro. Sin embargo, empecemos por los cimientos, no por el tejado: lo primero es sellar un gran acuerdo en Andalucía para recibir los fondos que nos corresponden por derecho. Y los dirigentes del PP se tendrán que retratar, decidir si por una vez en su historia anteponen los intereses de esta comunidad o se pliegan sin decoro a las exigencias de su partido y a los compromisos de Rajoy. Ellos verán… Hasta ahora su actitud sumisa y genuflexa la rechaza la mayoría de los ciudadanos de esta tierra.

Financiación justa ya

agosto 29, 2017

Parafraseando un lema de campaña de Bill Clinton, se podría decir: “Es la financiación, estúpido”. Y reflexiono (quizá sea mucho decir) sobre una noticia que escuchaba esta mañana en la Cadena Ser: Euskadi dedica más de 9.000 euros por alumno, el doble que Madrid, Castilla-La Mancha o Andalucía. Dicho de esta manera, sin ningún filtro, resulta que hay comunidades que tienen unas prioridades y otras dedican sus presupuestos a otras cosas y se desentienden de las cuestiones importantes para la gente. La realidad es bien distinta. Hay autonomías que tienen sobrefinanciación y otras que reciben menos que de lo que les correspondería por justicia. La aplicación del actual sistema de financiación del régimen común por parte del Gobierno del Mariano Rajoy, sin contar a País Vasco y Navarra, que tienen un sistema propio y muy positivo para sus intereses, está ensanchando la brecha entre las CCAA. En 2009 la diferencia por habitante entre la comunidad más financiada y la que menos recibía se situaba en poco de 400 euros y hoy, en 2017, se ha ampliado a más de 800, más del doble. De esta forma, se obstaculiza el crecimiento armónico y la cohesión de los distintos territorios. Andalucía es de los lugares más perjudicados por la gestión que el Gobierno del Partido Popular está haciendo de un instrumento que está caducado desde 2014 y que está provocando desigualdad entre los ciudadanos de este país.

Por este motivo es imprescindible aprobar un nuevo sistema de financiación que ponga coto a esta dinámica perversa. Rajoy no puede dilatar más la aprobación de un nuevo modelo que sea equitativo, que garantice la igualdad y, de camino, cumplir el compromiso contraído en la Conferencia de Presidentes, celebrada a mediados de enero de 2017.

La presidente de la Junta, Susana Díaz, ha convocado hoy a agentes sociales y partidos políticos en Andalucía a consensuar una posición común sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. El objetivo no es otro que fijar una postura compartida que garantice la igualdad de los ciudadanos vivan donde vivan, y no haya ciudadanos de primera y de segunda en España. Se trata, en palabras de la presidenta, de fijar una posición nítida y clara en defensa de los intereses de Andalucía, que no es otra que blindar la igualdad en España, como se conquistó con el 28-F. Y lógicamente se puede considerar una tomadura de pelo que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, siga dilatando la aprobación de una nueva financiación cuando el modelo actual lleva tres años caducado y se está incumpliendo una ley orgánica (LOFCA). Esta forma de actual del Ejecutivo del PP nos ha costado a Andalucía más de 5.500 millones. Están en juego los servicios públicos y el estado del bienestar, dicho de otra manera la igualdad de oportunidades, que no se puede poner en subasta en función de las necesidades políticas del PP para sacar unos presupuestos. Ya toca una financiación justa. Citando de nuevo a Clinton, de eso se trata, estúpido.

Foto.Diario Sur.

Me he tomado la molestia de revisar lo publicado en Twitter por el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, en lo que va de agosto. La primera quincena viene a ser un resumen de noticias de actualidad, incluidas muchas deportivas, en una cuenta que salta a la vista que está alimentada por un community manager. Nula presencia del titular, que estaría de vacaciones por su bien ganada fama de ‘eslomao’. (Ni que decir tiene que es ironía). A partir de ahí, un par de presencias en las ferias de Málaga y Almería, con profusión de fotos del susodicho, que padece el síndrome del selfie, y otros muchos tuits de corte desinformativo. Y poco más que contar de un dirigente político que pía mucho y que se mueve más bien poco. Eso sí, a los demás les suele exigir lo que él no se aplica.

Lo más llamativo de este popurrí de TimeLine es la obsesión y el ataque feroz contra el sistema público de salud en Andalucía. Casi un día sí y otro también con medias verdades y manipulaciones para intentar desprestigiar un patrimonio que es de todos.  Moreno Bonilla (o más bien su amanuense) tira de comentarios insidiosos, informaciones sesgadas y ocultamiento de lo mucho y bueno que se hace en la sanidad pública. Ni una sola palabra del aumento de los trasplantes en el sistema público, del sello de calidad recibido por los ochos servicios provinciales del EPES-061 o del distintivo al Virgen del Rocío por su terapia contra el dolor crónico en oncología pedriátrica. Lo suyo es sólo criticar un sistema público que, con sus defectos, es de los mejores de España y que obtiene una alta valoración de sus usuarios.

El dirigente del PP, que era número dos del Ministerio de Sanidad cuando se perpetró el mayor recorte sanitario de la historia y calló cuando se puso una tasa de reposición de 1 por cada 10 vacantes, busca el desgaste de lo público para allanar el camino al negocio privado. Como ha hecho el PP allá donde gobierna o ha gobernado. ¿Qué hizo Aguirre en Madrid, Camps y Fabra en la Comunidad Valenciana y Cospedal pretendía en Castilla-La Mancha? Éste es el modelo de la derecha, que nos nos engañe. El Servicio Andaluz de Salud cuenta con un presupuesto anual de casi 10.000 millones de euros, una cantidad que supone una tentación para aseguradoras y fondos de inversión. Se mueve mucho dinero y el sector privado quiere hincar el diente a la joya de la corona. Y Moreno Bonilla se encarga de hacer de correveidile de estos sectores financieros sin importarle la igualdad de los ciudadanos ante la enfermedad. Se le nota mucho el truco.

Foto.- Cadena Ser.

3.553 plazas

agosto 4, 2017

El camino se hace andando. El Gobierno de Andalucía hace camino marcando la diferencia en el fortalecimiento del estado del bienestar y de los servicios públicos. En el último Consejo de Gobierno no sólo se ha aprobado aumentar la plantilla docente de los centros públicos no universitarios, 2.676 profesores más para el próximo curso. También se ha dado luz verde a la oferta pública de empleo del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que hoy ya se ha publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Se sacan 3.553 plazas pasara 2017. Del total, 2.555 serán de turno libre, mientras que las 998 restantes se destinan a promoción interna. Andalucía lidera con mucha distancia en España la apuesta por el empleo público en el sector sanitario: en los últimos cuatro años las convocatorias han sumado 10.226 plazas. Un dato concluyente que confirma la apuesta del Ejecutivo que preside Susana Díaz por mejorar la calidad del sistema público de salud y por dar estabilidad a sus profesionales. En definitiva, por tener una sanidad que haga efectiva la igualdad de oportunidades ante la enfermedad de todos los ciudadanos.

 

 

Triste honor de Rajoy

julio 24, 2017

Se consuma el hachazo. El Tribunal Constitucional ha decretado la suspensión cautelar de la jornada de 35 horas semanales de los empleados públicos de la Junta de Andalucía tras el recurso presentado por el Gobierno de la nación. Mariano Rajoy acumula en su casillero el triste honor de haber arrebatado por segunda vez este derecho de los trabajadores de la Administración autonómica. Es una agresión a los más de 250.000 empleados públicos de la Junta de Andalucía, a los más de 7.000 nuevos empleos que se habían generado con las horas excedentarias y un desgaste innecesario al que se somete a los servicios públicos. Un ataque gratuito y autoritario cuando, al calor de esta polémica, el propio Ejecutivo ha planteado la posibilidad de volver a la jornada de 35 horas con los presupuestos generales de 2018. Sin duda, una reacción a remolque y que evidencia la mala conciencia que existe en Moncloa con una decisión que no cuadra con el discurso de la recuperación económica. El PP andaluz se dio cuenta que el recurso ante el TC le hacía pupa electoral y pidió con la boca pequeña, sin convición y de cara a la galería que no se aplicara la suspensión cautelar. Pero el presidente de la franquicia pepera andaluza, Juan Manuel Moreno Bonilla, no tiene fuerza en el seno de su partido, le echan tanta cuenta como al pito de un sereno. Como siempre, no es novedad, ha carecido del arresto para plantar cara con firmeza ante una decisión injusta que agrede a los empleados públicos. Ya estamos acostumbrados a una derecha que no tiene sensibilidad ni compromiso con Andalucía ni con su gente.

Foto.ABC de Sevilla. Firma entre la presidenta andaluza, Susana Díaz, y los sindicatos de las 35 horas y la recuperación de otros derechos arrebatos por el Gobierno de Rajoy.