El genio de la guitarra

El arte está de luto. Ha muerto Paco de Lucía. Nos deja un andaluz universal, una referencia del flamenco y un guitarrista inigualable. Admirado por todos. Concita la unanimidad de sus compañeros de profesión dentro y fuera de España. En su día el gran Mark Knopfler, alma de Dire Straits, señaló: “Al verlo he entendido que no sé tocar la guitarra”. No se puede decir más con menos palabras para definir a este grandioso maestro algecireño. Paco de Lucía ha sido un innovador que nos ha emocionado con su talento y que ha engrandecido el nombre de Andalucía por todos los rincones del planeta. Se nos ha ido un genio con mayúsculas. Uno de esos creadores contados que nos lega su inmensa aportación al flamenco, a la guitarra, a la música.

Feijóo y el día de la marmota

Feijóo en La Vanguardia

El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, se dejó caer ayer por Andalucía y nos regaló una nueva dosis de su discurso de naftalina. “La Transición se completará cuando en Andalucía gobierne otro partido”. Estas palabras evidencian un gran déficit democrático y una falta de respeto a los ciudadanos de esta tierra. Debería saber Feijóo que la esencia de la democracia no es la alternancia. La esencia es el voto libre, individual y secreto de los ciudadanos. Cuando hace estas declaraciones, está poniendo en duda la madurez democrática del pueblo andaluz y las reglas de la democracia, algo que resulta intolerable.

El PP sigue sin respetar las decisiones de los ciudadanos de Andalucía y eso sí que es una anomalía democrática. Más de 30 años de democracia no han sido suficientes para que el PP interiorice que la voluntad del pueblo en las urnas es lo que da legitimidad a la democracia. La confianza se gana en las urnas y ése es el fundamento de todos los gobiernos que ha tenido Andalucía.

El PP y Feijóo no aprenden. El gallego ya reiteró ese nefasto argumento en 2009 para apoyar la cuarta tentativa de Javier Arenas a la Presidencia de la Junta, en la que tampoco consiguió su objetivo tres años después. Reincidentes y contumaces en el error de insultar a los andaluces. Siguen erre que erre atrapados al día de la marmota. Estas declaraciones requieren una rectificación urgente y que el PP andaluz se ponga de lado de esta tierra de una vez por todas en lugar de jalear los insultos de sus dirigentes nacionales a Andalucía. Pero eso es como pedir peras al olmo.

Arcángel borda el himno de Andalucía

Lo viví en directo y fue emocionante. Arcángel cerró ayer un vibrante acto socialista cantando el himno de Andalucía como los ángeles, haciendo sin duda honor a su nombre y a su prestigio como artista. Pasión, sensibilidad y amor por esta tierra concentrados en poco más de tres minutos. Una interpretación para la biblioteca del arte.

Cuando sea mi vida…

Ayer se cumplió el 75º aniversario de la muerte de Antonio Machado y el mejor homenaje es recordar su creación poética.

CUANDO SEA MI VIDA…

Cuando sea mi vida,
toda clara y ligera
como un buen río
que corre alegremente
a la mar,
a la mar ignota
que espera
llena de sol y de canción.
Y cuando brote en mi
corazón la primavera
serás tú, vida mía,
la inspiración
de mi nuevo poema.
Una canción de paz y amor
al ritmo de la sangre
que corre por las venas.
Una canción de amor y paz.
Tan sólo de dulces cosas y palabras.
Mientras,
mientras, guarda la llave de oro
de mis versos
entre tus joyas.
Guárdala y espera.

Recuperar la Mezquita

La Junta de Andalucía quiere recuperar para lo público la titularidad de la Mezquita de Córdoba. Para ello, el Gobierno andaluz ha encargado un informe para conocer si puede revertir el proceso de inmatriculación por el que la Iglesia se había apropiado de este patrimonio colectivo merced a una ley de la cosecha de Aznar de 2003. La reforma de la ley inmobiliaria abrió la puerta a un espectacular negocio para la Iglesia: se le permite inscribir a su nombre todos los bienes muebles no registrados. Este cambio normativo confirió a los obispos las prerrogativas de notario y se las han tomado al pie de la letra hasta convertirse en insaciables agentes de la propiedad a lo largo y ancho del territorio español. Los efectos perniciosos de esta reforma pasaron desapercibidos en su momento pero años después están aflorando con graves consecuencias para lo colectivo.

En 2006, el Obispado de Córdoba inmatriculó por sólo 30 euros la Mezquita en el Registro de la Propiedad. Una plataforma ciudadana que defiende que esta maravilla de la arquitectura andalusí sea patrimonio de todos ha dado la voz de alarma y ha recabado más de 80.000 firmas exigiendo la titularidad y la gestión públicas del templo. La Junta ha reaccionado antes de que la operación inmobiliaria sea ya irreversible. La decisión es pertinente, necesaria y se justifica por la defensa de lo público. El siguiente paso sería a escala estatal: una iniciativa legislativa en el Congreso de los Diputados para anular los artículos de la ley hipotecaria que conceden a la Iglesia unos privilegios de otra época y, de camino, garantizar el conculcado principio constitucional de la aconfesionalidad del Estado. Sólo así se evitará el expolio de lo público.

Una sanción disparatada

El fútbol es un mundo aparte, una realidad virtual con una organización y una justicia deportiva arbitrarias y caprichosas. Hoy no toca hablar de los árbitros, ese colectivo que siempre arrima la sardina al ascua de los grandes, sino del tremendo disparate de uno de esos tribunales futboleros, en concreto el Comité de Competición, que ha sancionado con 2.000 euros al modesto jugador del Jaén Jonathan Mejía Ruiz, Jona, por mostrar una camiseta en la celebración de un gol en apoyo de los niños que padecen cáncer. Un gesto solidario al que se aplica la norma con rigurosa rigidez y nula sensibilidad.

El código disciplinario impide a los futbolistas levantarse el atuendo oficial para exhibir cualquiera clase de publicidad, lema, leyenda, siglas, anagramas o dibujos. No parece que el mensaje ‘Ánimo pequeñines’, acompañado por el hashtag Día Mundial contra el Cáncer Infantil, sea agresivo y busque el lucro particular. Tiene además visos de ser improvisado sobre la marcha en el vestuario (el texto está escrito a bolígrafo) al conocer que el club había invitado a una niña al partido aquejada de esta enfermedad. Los jueces del deporte rey patrio se han aferrado a esta norma a rajatabla, sin ningún tipo de interpretación del gesto humanitario y comprometido. Una de las últimas referencias es la ridícula penalización al Atlético de Madrid de 600 euros por el mecherazo a Cristiano Ronaldo. En otros campos con hechos similares se les ha ido la mano con el castigo.

El escándalo está servido. Nadie entiende la razón de la penalización al jugador del Jaén. Muchas voces han expresado su perplejidad ante esta decisión del Comité de Competición. Posiblemente, el recurso prospere y todo este despropósito quede en una simple anécdota a olvidar. Y que sirva la lección para que la justicia y el sentido común imperen en este mundo virtual.

¿Quién mandó disparar?

Cada día que pasa se agranda el escándalo por la gestión política de la muerte de 15 inmigrantes cuando intentaban alcanzar la costa española en Ceuta. El Gobierno de la nación ha pasado de las mentiras a defender la actuación de los guardias civiles que dispararon con bolas de gomas y otros materiales antidisturbios contra los subsaharianos. Nadie ha puesto en duda la profesionalidad ni la integridad de los agentes. Éstos pertenecen a una estructura jerárquica y cumplen órdenes. La pregunta está en el aire y exige una respuesta inmediata: ¿Quién mandó disparar? Y quien o quienes sean deben asumir responsabilidades políticas. No cabe la actitud a la defensiva de Rajoy y su gabinete. ¿A quién se quiere proteger con ese silencio vergonzoso?