Huida a ninguna parte

septiembre 30, 2009

En estos tiempos de tempestades políticas, de profunda gota fría en Valencia, el presidente Camps se ha aferrado al palo mayor de su nave a la deriva. No hace nada por cambiar el rumbo, por modificar su singladura errática, se empecina en navegar contra el viento de la ética. Ya escampará, piensa, mientras ase con fuerza un timón que se le va de las manos. Pobre iluso, la fuerza del vendaval Gurtel lo condena (o lo condenará más pronto que tarde) irremisiblemente al naufragio.

Los intrépidos lugartenientes de este capitán de trajes planchados y regalados por amigos de moral distraída fijan las velas como pueden y achican agua a discreción. El mar se encrespa, el cielo ofrece nubarrones negros abigarrados y amenazantes, la nave parece ir a pique. El contramaestre Ricardo Costa, Rich para los amigos, se ha amarrado al mascarón de proa y se ha pasado las medidas contundentes que le reclamaban desde el cuartel general de la calle Génova por el forro de sus caprichos (gráfica expresión de la jerga del periodista José María García). La orden del almirante Rajoy se ha quedado en papel mojado, el jefe máximo (¿o debería decir mínimo?) tiene poca fuerza y débil liderazgo. Este grupo de valientes marineros se ha amotinado y desafía a todos y a todo, incluso al sentido común, la verdad y la decencia, mientras la putrefacción se expande por la Comunidad Valenciana como una mancha de aceite, según se desprende de los informes policiales. 

El pelotón de Camps ha iniciado una huida hacia ninguna parte. No quieren abrir los ojos, prefieren permanecer en la inopia o en su mundo virtual. El presidente valenciano reduce este monumental escándalo al conjunto vacío o a una conspiración de los enemigos de su comunidad, a los recurrentes fantasmas exteriores para eludir las propias responsabilidades.Y estas engoladas falsas víctimas no deben confundir valentía y firmeza con temeridad y paroxismo. Para completar el círculo del esperpento, la respuesta ante la presunta financiación ilegal del PP valenciano se resume en investigar también a los adversarios políticos, una propuesta ventilador para tapar las vergüenzas particulares. Para este viaje no hace falta ninguna alforja especial.

Ya hay 71 imputados en la vertiente madrileña de Gurtel. ¿Cuántos caerán en Valencia? ¿Y en otros territorios, por ejemplo Galicia, como afectará esta gran ola de aguas fétidas? ¿Por qué Javier Arenas está tan nervioso y no da explicaciones que calmen la preocupación y las dudas ciudadanas? ¿Teme que los tentáculos de la trama que carcome la integridad y la credibilidad del PP lleguen a Andalucía? ¿A qué está esperando Don Trancredo Rajoy para actuar? Este tsunami no remite. Cada día nos desayunamos nuevas noticias truculentas: el juez busca 40 millones de euros escondidos por la red mafiosa en paraísos fiscales.

Ilustración.– Los calvitos en elplural.com.

Verdades y amenazas

septiembre 29, 2009

La verdad escuece y, como diría Serrat, nunca es triste, lo que no tiene es remedio. O como nos enseña el refranero: ‘La verdad al censurado siempre causa desagrado’. Al presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, le han sabido como el aceite de ricino unas declaraciones de este modesto bloguero exigiéndole unas explicaciones urgentes sobre su supuesta relación con la trama Gurtel al aparecer su nombre en las investigaciones policiales. Este santo varón, ejemplo de comedimiento y de respeto del adversario, no ha podido soportar una simple admonición sin cargar las tintas y ha anunciado una querella contra el que suscribe. ¿Me amenaza con una querella porque se siente amenazado por sus actos? Esta reacción airada sólo pretende amedrantar al discrepante o al que denuncia. Ya se ganó el sobrenombre de querellator en su época de todopoderoso ministro con Aznar. Y os garantizo que ni me pienso acobardar ni voy a limitar el ejercicio honesto de mi libertad de expresión ante intimidaciones o respuestas bravuconas.

Arenas no es tan delicado, tan empático o tan exquisito cuando sus adláteres disparan fuego graneado contra sus oponentes políticos desde la zafiedad, la inmisericordia y el revanchismo. Estos figurados púgiles del primer partido de la oposición son malos encajadores, poseen mandíbula de cristal y blanden, sin embargo, puños de hierro. El jefe de filas del PP andaluz pretende parapetarse en su impostada indignación o en su sobrevenido arrobo para no dar la cara y esclarecer ante la opinión pública unos hechos de tanta gravedad que presuntamente le salpican. Del informe policial se deduce que Arenas sabía lo que pasaba y/o pasaba de lo que sabía. Por consiguiente, menos nervios y más respuestas, menos aspavientos y más transparencia, menos amenazas y más aguante… No hace falta recordar que quien calla, otorga. Y judicializar la política no es la respuesta más convincente.

Para no dejar este rifirrafe dialéctico a mi subjetiva interpretación, reproduzco el teletipo de Europa Press que tanto ha escocido a Arenas y que cada cual saque sus propias conclusiones:

ANDALUCÍA – Gürtel

El PSOE-A exige a Arenas que dé explicaciones “inmediatas” sobre su supuesta relación con miembros de la trama

SEVILLA, 28 Sep. (EUROPA PRESS) –

El secretario de Comunicación del PSOE-A, Miguel Ángel Vázquez, le exigió hoy al presidente del PP-A, Javier Arenas, que dé explicaciones “inmediatas” sobre su supuesta relación con miembros de la trama ‘Gürtel’, después de que se haya publicado que en una misiva que en 2003 ‘El Bigotes’ envió al presidente del PP, Mariano Rajoy, reclamando el pago de ‘dinero B’ por actos en Galicia, le comunicaba también que Arenas, entonces secretario general del PP, estaba al corriente del asunto.

En declaraciones a Europa Press, Vázquez consideró que Arenas “no puede mirar hacia otro lado y escurrir el bulto”, después de que su nombre aparezca en informes policiales que le implican en una supuesta relación con miembros de esta trama. Además, indicó que, de una u otra forma, –ya sea a través de cartas o de sms–, se está demostrando que los principales dirigentes del PP tenían conocimientos de los hechos que estaban ocurriendo e “hilo directo” con los responsables de la trama.

En esta línea, el secretario de Comunicación del PSOE-A consideró “urgente” una explicación pública y que no se opte por la vía del “silencio cómplice y de buscar coartadas o cabezas de turco”. “Tampoco valen las teorías conspiratorias, sino explicaciones claras sobre un asunto de extraordinaria gravedad”, agregó.

Asimismo, Vázquez también afirmó que es necesario que el PP tome medidas disciplinarias que sean “contundentes y tajantes” para separar del partido a las personas que estén vinculadas a esta trama, actualmente investigada. “Si no se apartan a los garbanzos podridos es porque algo temerán”, apostilló el dirigente socialista, quien consideró que el PP no tiene voluntad de apartarlos.

Al hilo de ello, indicó que día a día aumentan las sospechas de que dirigentes del PP conocían la situación real que se estaba produciendo, después de que el informe la Brigada de Blanqueo de la Policía haya puesto sobre la mesa presuntos delitos, que además coinciden con la época en la que Javier Arenas era secretario general del PP, “por lo que tiene responsabilidades políticas en lo ocurrido”.

La hidra Gurtel

septiembre 28, 2009

El monstruo del caso Gurtel, el mayor caso de corrupción desde la instauración de la democracia en España, crece y crece. La trama de corruptelas e irregularidades que acogota al Partido Popular se multiplica como una hidra de siete cabezas por toda la geografía patria. Ya han brotado una testa en Madrid y otra con inusitada fuerza en Valencia, que renace pese a los desesperados intentos de los amigos togados del presidente Camps por cercenarla. Una tercera cabeza ha surgido en Galicia y el cuerpo que alimenta todo el organismo parece estar en la sede nacional del primer partido de la oposición en la calle Génova de Madrid. La indagación policial no deja de arrojar frutos. Podría haber una cuarta en Andalucía en la medida que el presidente regional, Javier Arenas, aparece como uno de los interlocutores de los cabecillas de la estructura mafiosa.

Cada día nos encontramos nuevos datos que ponen evidencia la metástasis que invade y debilita la credibilidad del PP. Demasiados indicios, sustantivas pruebas. La investigación de jueces y Policía está desenredando un muy enmarañado ovillo de financiación ilegal, tráfico de influencias y malversación de fondos públicos.

Hace unos años, en los mentideros de Madrid ya se comentaba esta hipotética doble vida del PP y las andazas de Correas, Bigotes y otros pícaros contemporáneos que se movían a sus anchas en los aledaños populares, que operaban al calor del poder institucional de la derecha y presuntamente compartían beneficios con el partido que por aquel entonces dirigía José María Aznar. Dobles contabilidades y cajas b que habrían permitido el gran despliegue de fastos, convenciones, campañas publicitarias y otras zarandajas que eran el sueño imposible (o quizá la envidia) de sus adversarios políticos. Ahora nos podemos explicar tanto dispendio, tanta ampulosidad, tantas alharacas. Tiraban, de acuerdo con los informes policiales, con pólvora de rey. Todo este sucio tinglado está viendo poco a poco la luz como una excavación arqueológica. A día de hoy, ya ha emergido un escándalo de grandes proporciones que ha de tener consecuencias políticas y penales.

Los cabecillas de la red mafiosa tenían línea directa con Mariano Rajoy y otros destacados dirigentes, como Javier Arenas o Francisco Camps. Todos, a tenor del informe policial, de una forma u otra estaban al tanto de la estructura paralela que funcionaba en el partido y que supuestamente tenía en el tesorero nacional, Luis Bárcenas, el nexo unión entre lo legal y lo inconfesable.

Tanto silencio demuestra que hay gato encerrado. A medida que afloran nuevos detalles de la investigación, la cúpula del PP acentúa más su huida hacia delante, hacia el despeñadero de la ausencia de ética y de los asuntos turbios. A Rajoy le falta desenvolverse como Hércules y cortar de un solo golpe todas las cabezas de la hidra. Si no actúa contra la podredumbre, si mantiene el silencio cómplice y la búsqueda de enemigos ajenos, su particular monstruo del lago Lerna no dejará de crecer.

Ilustración.– La Comunidad de la Cadena Ser.

Penélope

septiembre 27, 2009

PENÉLOPE
Juana Castro

Kabul

Pajarillo enjaulado, me han quitado los ojos
y tengo una cuadrícula
calcada sobre el mundo.
Ni mi propio sudor me pertenece.
Espera en la antesala, me dicen, y entrelazo
mis manos mientras cubro de envidia
las cabras que en el monte ramonean.
Ciega de historia y lino
me pierdo entre las sombras
y a tientas voy contando
la luz del mediodía.
Noche mía del fardo
que sin luces me arroja
la esperanza del tiempo
engastado en la letra. Noche mía, mi luz
cuadriculada en negro, cómo pesa
mi manto y su bordado, cuánto tarda
la paz negra del cielo, cuánto tarda.

Marea corrupta

septiembre 26, 2009

La mancha de la corrupción se extiende en el seno del Partido Popular como una marea negra. No son hilillos de plastilina, como Mariano Rajoy definió desgraciadamente en su día la catástrofe del Prestige en las costas gallegas, sino un terremoto político de morrocotudas dimensiones y de imprevisibles consecuencias. La cúpula popular no puede limitarse a echar balones fuera y enrocarse en la teoría de la conspiración. Necesita reconocer que tiene un grave problema para poder empezar a resolverlo. Su reacción airada y hostil contra la administración de justicia y las fuerzas de seguridad del estado confirman que aún no están en el camino de la rehabilitación contra la pandemia que corroe sus cimientos éticos, que tiene en el caso Gurtel su virus más destructivo. El PP sólo es víctima de sus propios errores y de las malas compañías.

La trama Gurtel cada día depara nuevos datos sobre la implicación de las más altas instancias del PP valenciano; ya en Madrid ha dejado un importante reguero de salpicados por comportamientos ilícitos, por actos indeseables en democracia. Datos conocidos por la opinión pública gracias a la pericia de los medios de comunicación. Ahora el PP critica las filtraciones, le molesta este ejercicio de libertad de expresión. No hace mucho tiempo, sin embargo, jaleaban los pormenores de las investigaciones judiciales de los sumarios del GAL o de Filesa publicadas a toda página por algunos periódicos. Cuando las barbas que se rapaban eran otras no tuvieron la prevención de poner las suyas a remojar. Nadie aprende por cabeza ajena. Eran los tiempos en que José María Aznar flameaba el espantajo de que el PP era un partido incompatible con la corrupción, un lema que la realidad ha disuelto como un azucarillo. En el PP han anidado aves (o gaviotas) de muy mal agüero.

El último informe de Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía desvela con pelos y señales una presunta trama de financiación ilegal del PP en Valencia en la que participan y/o están al tanto la plana mayor de esta organización política. Están en el ajo el número dos del Gobierno regional, el vicepresidente Vicente Rambla, y el número dos del partido, Ricardo Costa. Los dos hombres de máxima confianza del presidente, Francisco Camps, se codean con los conseguidores. Por si no fuera suficiente, la farmacia que regenta la esposa de Camps se convierte en una especie de estación intermodal de tráfico de mensajes y recados de ida y vuelta. Item más, las escuchas policiales, autorizadas por el juez, confirman contactos directos entre el presidente valenciano y los cerebros mafiosos de la red. ¿Duda alguien a estas alturas que Camps era ajeno a los tejemanejes de sus colaboradores? ¿Cuestiona alguien que el presidente no fuera consciente del potaje corrupto que se cocía a fuego lento incluso en el establecimiento de su cónyuge?

Mariano Rajoy vinculó su futuro al de su amigo Paco Camps. Lo dijo él a boca llena en el fragor del escándalo de los trajes regalados a cambio de algo que ahora se comienza a ver. Más vale que empiece a soltar lastre y marcar distancias con su compañero. Huele demasiado a putrefacción en el entorno de Camps, las olas de aguas fecales rompen ya en los umbrales de la madrileña calle Génova. No caben ni excusas ni silencios cómplices. Ni esperar a que pase la tormenta, el tiempo no ejerce de antídoto contra este veneno. Es la hora de la rectificación y de las decisiones firmes. De lo contrario, la marea corrupta arrastrará también a Rajoy.

Mascletá en la Gurtel

septiembre 25, 2009

Mariano Rajoy se mesaba sus barbas y respiraba tranquilo mientras degustaba un puro en su despacho de la calle Génova de Madrid. Todo ha acabado, la tormenta del caso Gurtel ha amainado. En Valencia, Francisco Camps festejaba con voz atiplada que las cuentas del PP están en orden y son claras. Era el momento de la descomprensión después de una extraña maniobra de la sala del Tribunal Superior de Justicia valenciana presidida por el íntimo amigo del presidente de la Generalitat, el magistrado De la Rúa, de archivar la causa por financiación ilegal cuando las pruebas eran más que evidentes. La calma ha durado apenas unas cuantas horas.

El caso Gurtel ha estallado a la grande, con el ruidoso aparato pirotécnico de una mascletá, gracias a un informe demoledor de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía. En un documento de noventa páginas, esta especializada unidad policial desmenuza pormenorizadamente toda una estructura de financiación ilegal del PP en Valencia con conocimiento y participación del vicepresidente del Gobierno regional, Vicente Rambla, del secretario general, Ricardo Costa, el vicesecretario David Serra y de la tesorera del partido, Yolanda García. Esta solvente investigación, que demuestra una conducta delictiva y reprobable de cargos públicos, fue desestimada por el togado amigo de Camps acogiéndose a unas rebuscadas e inexplicables cuestiones de forma.

¿Como un representante del poder judicial puede mirar a otra parte cuando tiene en sus manos un documento que descubre actividades irregulares punibles con la legislación en la mano? Resoluciones de esta naturaleza nos hacen dudar del tercer poder, pensar que la justicia no es confiable. Estamos hablando de presunta financiación ilegal, de tráfico de influencias, de malversación de fondos públicos, de falsedad documental o de delito fiscal con evidencia de cajas B, dinero negro, dobles contabilidades y facturas falsas con la gestión de dos de los conseguidores de la trama mafiosa (El Bigotes y Pablo Crespo) y con la colaboración de cinco potentes constructoras. Todo probado y requeteprobado. (El País lo cuenta con todo lujo de detalles).

Aquí no caben ni gritos ni lamentaciones sobre teorías conspirativas o manías persecutorias. El caso Gurtel adquiere una dimensión extraordinaria. La relevancia de los nuevos datos conocidos trasciende con mucho al inmoral y antiestético asunto de los trajes regalados. El informe de la UDEF supone un salto cualitativo que requiere la acción inmediata de la administración de la justicia  (no se pueden quedar impunes delitos de tanta gravedad) y, además, que el PP se deje de evasivas y proceda a abrir las ventanas de su casa, unas dependencias que huelen a podrido por la cercanía de las cloacas, y aparte a los garbanzos negros cuanto antes.

A expensas de lo que ocurra en Valencia, hay un centenar de imputados por el sumario de Gurtel en toda España, entre ellos un par de decenas de cargos del PP, con un tesorero nacional (Luis Bárcenas) y un diputado (Jesús Merino) en la picota. La gangrena está muy extendida y se necesita profilaxis con urgencia.

Chaqueteros

septiembre 24, 2009

Leo unas palabras de Esteban González Pons, portavoz de la dirección nacional del PP, en una conferencia y se me ponen los pelos como escarpias. Dice el vocero del primer partido de la oposición sin inmutarse y sin ningún tipo de complejos: “Igual que trabajo para el PP, podría hacerlo para el PSOE“. No parece ni serio ni intelectualmente sostenible esa ambivalencia, esa capacidad de transformismo político, esa liviana frontera ideológica de algunos prebostes. No se puede ser al mismo tiempo de derechas y de izquierdas, del Real Madrid y el FC Barcelona o católico y musulmán, como dice el bolero, y no volverse loco. Es la salida propia, de cajón, natural de aquél que no cree en la política, del desahogado que se mueve por el propio interés o de un tránsfuga en potencia.

Esa versatilidad en política no cuela, carece de sentido y fundamento, salvo que se considere a ésta como un fin para otros objetivos adulterados e inconfesables. A esta noble vocación se llega por convicción, con un espíritu de servicio público y con principios, valores e ideas para transformar la sociedad. En la cosmovisión alicorta de González Pons cabe todo: es una cuestión de tragaderas y de una ética (moral en el pensamiento conservador) endeble, moldeable y de conveniencia.

Defiendo sacar al necesario bien que es la política del pimpampum de los descreídos, de los arribistas, de los ultraliberales y de los pudientes. Más que les pese, este poderosa palanca de transformación goza de buena salud. No se resiente de las agresiones permanentes de los chaqueteros, está inmunizada por fortuna contra este virus peligroso, aunque que hay que esforzarse por preservarla y protegerla de estos ataques inmisericordes y fanáticos.

Foto.El País.