Profunda Honduras

Daniel Ortega, Manuel Zelaya, Hugo Chávez y Rafael Correa, en Managua.

Suena ya anacrónico en la vieja Europa el ruido de sables. Han pasado sólo 28 años del intento fallido de golpe de estado por parte de Tejero y compañía y en España sería impensable un levantamiento militar para enterrar nuestra democracia parlamentaria. Nuestro régimen constitucional de libertades, pese a los nostálgicos de la dictadura que aún colean, no corre riesgos, está consolidado. Su juventud comparada con la de solera que acumula la democracia en otros países de nuestro entorno no se ha de entender como una rémora o una desventaja, no le resta un ápice de madurez ni solvencia. Nuestro modelo de convivencia goza de muy buena salud.

Frente a esta realidad nuestra, en otras partes del mundo, y en concreto en los países de Latinoamérica, las asonadas están a la orden del día, se producen con una facilidad pasmosa, tienen una proverbial habilitad por aquellos lares para tirar por tierra los avances democráticos. El último caso se ubica en Honduras. El presidente elegido por el pueblo ha sido desalojado por los militares con el apoyo activo de su partido político.

Manuel Zelaya encabezó una lista de una organización de corte liberal y, desde el puente de mando, ha ido girando paulatinamente hacia a la izquierda, sumándose a la corriente mayoritaria en esa zona del planeta que responde al nombre de bolivarización. Esta dinámica aperturista y progre estaba soliviantando a la rancia oligarquía de este estado centroamericano, uno de los más tradicionalistas y conservadores de la región, no en vano le dio cobijo a la Contra nicaragüense y a los Escuadrones de la Muerte de El Salvador, movimiento paramilitares de extrema derecha. Los poderes fácticos hondureños se han aferrado como un clavo ardiendo a una propuesta de reforma constitucional promovida por Zelaya a fin de optar a un segundo mandato para asestar este empellón a la voluntad popular. Un insignificante argumento que trunca el deseo de libertad y democracia de la mayoría de la población.

Menos mal que esta vez la respuesta de la comunidad internacional ha sido firme, unánime y sin fisuras. El mundo occidental y sus vecinos continentales no han mirado para otro lado y han dejado hacer a los golpistas, como ha ocurrido en otras ocasiones. La Organización de Estados Americanos, con México, Chile, Brasil y Costa Rica a la cabeza, trabaja por restablecer el régimen democrático. Además, ha encontrado dos buenos aliados: Barack Obama y José Luis Rodríguez Zapatero. O lo que es lo mismo Estados Unidos y España. El presidente del Gobierno español ha tomado cartas en el asunto desde el primer momento y ha puesto a trabajar en una solución al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. España está liderando la posición de la Unión Europea contra el golpe y plantea la retirada de los embajadores de los 27 como medida de firmeza en demanda de la recuperación del orden constitucional. Zelaya anuncia su regreso el jueves mientras que sus partidarios se movilizan en las calles. Esta sucia jugada de los militares está condenada al fracaso o, si prospera, a Honduras al ostracismo y al aislamiento. Esperemos que impere el sentido común y triunfe la democracia.

Foto.- Efe. De izquierda a derecha, los presidentes Daniel Ortega (Nicaragua), Manuel Zelaya (Honduras), Hugo Chávez (Venezuela) y Rafael Correa (Ecuador), en Managua.

Con la verdad en la mano

Honestidad a prueba de bomba, bonhomía por los cuatro costados, trayectoria impecable y ejemplar… El hoy vicepresidente tercero del Gobierno y ex presidente de la Junta, Manuel Chaves, ha estado a la altura de siempre en su intervención ante el Comité Director del PSOE de Andalucía. No es ninguna sorpresa: es un político serio, riguroso y que se viste por los pies. Además, no tiene ningún borrón en su currículum que ponga en cuestión su integridad y honradez, por mucho que la derecha esté en una operación de desprestigio a raíz de un incentivo concedido por el Gobierno autonómico a la empresa Minas de Aguas Teñidas. No hay caso, sólo ruido y mentiras de una banda de malos perdedores que, como nunca ganan, enfangan el espacio público e intentar aniquilar socialmente al adversario. Los que atacan de forma mezquina y vil saben de sobra que se ubican entre la sinrazón y el rencor.

Pese a los años que lleva en la vida pública, el ex presidente andaluz no esperaba una persecución tan ruin e injustificada. Ha criticado la saña y la maldad de la campaña personal y política que ha puesto en marcha el PP sin más argumento que el daño gratuito. Ha subrayado que su único pecado es haber ganado las elecciones durante los casi últimos veinte años. Estamos ante una ofensiva que, al igual que hicieron con Felipe González en su día, pretende borrar o, al menos, tejer una tupida cortina de humo sobre la transformación registrada por Andalucía durante las últimos tres décadas y, en concreto, durante sus 19 años de mandato. Es un ataque desde el resentimiento. Así se las gasta Javier Arenas y su grupo de mariachis.

Chaves ha agredecido el apoyo y la solidaridad recibida desde dentro y fuera del partido, incluso manifestada en privado por dirigentes del propio Partido Popular. No hay caso, pero desde las trincheras de la derecha se dispara a discreción y sin reparar ante nada, con la nefasta guía de un referente de dudosa moralidad. Se ha producido un cierre de filas del socialismo en torno a la figura de Manuel Chaves, una reacción en absoluto corporativa, sino justa, merecida y sincera. Las verdad y la razón nos asisten.

Después de todo

DESPUÉS DE TODO
Rodolfo Serrano

Esta dulce amargura de los lunes,
esta tristeza suave en todo y nada,
la relación de causas y de ausencias,
el olvido dormido entre tu pecho.

La soledad vencida. Y el deseo.
Los nombres que olvidamos en los labios.
La lista de pecados en tu cuerpo.
El viaje de tus ojos en la noche.

La esperanza de verte o recordarme.
Esa vida pendiente entre tus dedos.
Las caricias del agua. Y el mordisco
del lobo del olvido en mi garganta.

Las venas de tu nombre, y esa risa
de peces y de uvas y de vinos.
El sueño de los días. Pesadilla
de no encontrar mi voz en tus caderas.

Todo se rompe, en fin, cuando me dices:
“La vida es el cuaderno donde anoto
el instante feliz de los encuentros.
Cuando lloras después de haberme amado”.

Canallada

Hay gente que no se para ante nada con tal de conseguir sus objetivos, que son capaces de renunciar a los más elementales principios de la competencia democrática, de pisotear la decencia, de manchar vilmente el honor del adversario, de recurrir al juego sucio y a las malas artes… Y todo no vale en política. Estamos asistiendo en las últimas semanas a una cacería tan injusta como abyecta contra el vicepresidente del Gobierno y ex presidente de la Junta, Manuel Chaves, una persona de bien y un político honesto, probo e íntegro como ningún otro.

Al Partido Popular le da igual la verdad, sólo le mueve su beneficio partidista en una operación que le debería dar vergüenza a esta familia de confesión y comunión diarias. La falsa coartada para este furibundo ataque es la concesión de una subvención a la empresa Minas de Aguas Teñidas (Matsa), empresa en la que la hija de Chaves comenzó a trabajar como apoderada una vez resuelto el expediente por parte de la Junta de Andalucía. Un procedimiento que se ha ajustado escrupulosamente a la legalidad, en el que se han aplicado los mismos criterios que a otros centenares de empresas que se han acogido a esa línea de incentivos a la producción. Por tanto, no hay ninguna irregularidad, ninguna anomalía, ningún tipo de favoritismo que justifique la campaña infame del PP.

Además, como no hay nada que ocultar, se ha actuado con total transparencia y la oposición ha tenido acceso al expediente desde el mes de enero. Está todo tan claro que el PP ha presentado una querella ante el Tribunal Supremo y la ha acabado retirando con una pirueta esperpéntica ante el temor de un eventual archivo por su inconsistencia y la ausencia de indicios de ilegalidad.

Se nota aquí la mano aviesa del presidente del PP andaluz, Javier Arenas. Un cargo político que actúa a impulsos de su manía persecutoria hacia Manuel Chaves, una persona con una moralidad vaporosa, que deja mucho que desear y que se desenvuelve en el espacio público con las vísceras, que no soporta que en socialista honrado le haya ganado tres veces las elecciones y, como digiere mal las derrotas, reacciona con odio y resentimiento ante su rival político. No le demos más vueltas: sabemos de sobra quién es el responsable de esta auténtica canallada.

Con esta maniobra mezquina, el PP pretende de camino lanzar una cortina de humo para tapar el escándalo del caso Gurtel, que vincula a una trama de presunta corrupción a un nutrido grupo de destacados dirigentes del primer partido de la oposición, incluido su tesorero nacional, Luis Bárcenas. Algún día, Arenas tendrá que dar algunas explicaciones sobre esta fosa séptica ubicada en los aledaños de su formación política porque fue secretario general en la época en que se produjeron la mayoría de los episodios negros investigados ahora por la justicia.

Genio y figura…

…hasta la sepultura. Michael Jackson ha bajado el telón para siempre. Se nos va un genio en su faceta creadora y un ser excéntrico en el ámbito personal. Hay un consenso generalizado en torno a su legado artístico: fue el rey del pop del siglo XX. Su discografía ha marcado una época (¡cuántas veces hemos bailado y cantado sus temas!) desde sus comienzos con The Jackson Five hasta su explosión internacional en solitario en los ochenta. Su álbum Thriller es el que más copias ha vendido de toda la historia de la música, un registro que demuestra la relevancia y el nivel de una figura única y grande, con una voz prodigiosa, unas sensacionales coreografías, unas cualidades artísticas descomunales y un olfato comercial enviadiable.

El hombre es ya otro cantar. No supo digerir ni su color de piel ni su éxito. En la década de los noventa entró en un proceso de autodestrucción que ha precipitado su muerte, con sólo 50 años, cuando todos sus admiradores esperaban su regreso a los escenarios este verano. Su vida privada, que ha estado marcada por sus obsesiones, sus extravagancias y los escándalos, ha empañado una carrera musical encomiable. Sus problemas con el fisco y las acusaciones de pederastia han hecho trizas esta recta final de Michael Jackson, lo han condenado a un adiós menos luminoso y excepcional del que se merecía esta figura indiscutible del pop . Todos somos responsables de nuestros actos y, ya se sabe, la fama es efímera.

50.000 visitas

Número redondo, guarismo macizo, dígito rotundo. El contador de este blog alcanza la cifra de 50.000 visitas. Lo he escrito en algunas ocasiones: no mantengo activa esta bitácora para acumular registros ni para protagonismo personal. Me mueve la pasión por la redacción en una clara reminiscencia de mi profesión periodística. Esta particular columna constituye el rincón para expresar mis sentimientos, mis emociones, mis vivencias y mis opiniones políticas. Y lo hago con asiduidad, a diario, con una disciplina espartana, porque disfruto y mucho con la tarea de juntar letras y conseguir que tenga un mínimo significado y de calidad literaria. Jamás esperaba que un humilde blog concitara interés para un número importante de amigos, conocidos y colegas del ciberespacio. Como esto me pone, nos seguiremos encontrando por estos lares a través de esta ventana indiscreta.

Evidencias

EVIDENCIAS
Bomarzo

Deslías
tus labios enrollados
sobre mi boca reseca
de esfuerzos.

En mis papilas
aún descansa tu sabor
exhausto.

Recoges los restos esparcidos
por la ceniza de tu cuerpo
en unas sábanas
de mirada fría
y voz casi rota.

Sobre tu piel
apenas estrenada,
prenden las etiquetas
dibujadas
por el humo de un cigarro.

Así, vestida,
veo las razones
por las que sueño tu desnudez.

Así, yéndote,
comprendo por qué me duele el alma
aprisionada en la bisagra
de una despedida.

Si el cuerpo aguanta…

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, no ha cambiado un ápice en estos dos meses que lleva en el cargo. Sigue actuando con la misma espontaneidad, la misma naturalidad, la misma desenvoltura, el mismo desparpajo y el mismo desenfado de siempre. No es un personaje público que se sienta cómodo con el corsé del protocolo y las estrecheces de los guiones al uso. Suele zafarse de las convenciones para ser él en estado puro. Se presenta sin ataduras y sin clichés.

En este marco hay que situar sus palabras en una entrevista a TVE: “Si el partido quiere y el cuerpo aguanta seré el candidato (en 2012)”. Esta afirmación refleja básicamente la personalidad del presidente andaluz y el respeto debido a los órganos y al procedimiento de selección de los candidatos en el PSOE de Andalucía. Sin intenciones aviesas, no cabe más lectura que ésa. Griñán no es una figura de transición, sino un referente para más allá de las próximas elecciones autonómicas, por mucho que en esa fecha cuente con 65 años. La juventud es un divino tesoro, pero la experiencia, las ganas de trabajar y las ideas constituyen un valor a tener en cuenta. Ojo con la tendencia a la efebocracia, no quememos bibliotecas por inercia, modas o pura irracionalidad.

Esta confesión natural y sincera le ha servido a algunos medios para arrearle los primeros golpes directos al presidente de la Junta. Por ejemplo, ABC de Sevilla titula a toda página en su portada: “Griñán reabre el debate de la sucesión al insinuar que en 2012 será muy mayor”. El Mundo señala que “Griñán pone el primer reparo a ser candidato”. Parece que a estos dos rotativos, de clara orientación conservadora, no les gusta un cartel socialista de tanta solvencia que condene al PP a una nueva derrota. Javier Arenas, desfondado y con el desafecto de sus votantes, perderá de nuevo en 2012 y será frente a José Antonio Griñán. El partido quiere que sea y él quiere ser. Ecuación resuelta. Va una cena.

¿Se irá el caimán?

No hay más ciego que quien no quiere ver. La realidad es tozuda, se manifiesta una y otra vez por mucho que intentemos esconderla, maquillarla o adaptarla a nuestras necesidades. Una encuesta publicada hoy por El Correo de Andalucía recoge, una vez más, un grito social repetido hasta la saciedad: el 55% de los votantes del PP no quiere que Arenas sea su candidato a la Junta. El dato es demoledor, capaz de hacer temblar hasta los cimientos más sólidos y profundos, suficientemente duro cómo para abrir una reflexión en el seno del búnker en el que Javier Arenas dirige con mano de hierro a su partido. Al jefe de la oposición en Andalucía no lo quieren ni los suyos. Así difícilmente podrá ganar unas elecciones… Y lleva acumulado un rosario de derrotas en Andalucía. La más reciente hace apenas dos semanas en las europeas.

Por el contrario, como ya manifestaron las urnas el pasado 7 de junio, la llegada de José Antonio Griñán a la Presidencia de la Junta ha tenido una excelente acogida por parte de la opinión pública. La sociedad aplaude el cambio al frente de la dirección del Ejecutivo autonómico y esa evidencia incontestable deja en peor lugar incluso el inmovilismo de Arenas, perdedor contumaz que no suelta el sillón ni con agua caliente. No obstante, parece que se mueve algo en los subterráneos del PP, que surgen voces que piden cambio de estrategia y de personas. Pese a todo, no se atreverán a moverle la silla a Arenas. No sabemos si la profunda desafección ciudadana hará que este caimán se vaya para Barranquilla. Lo que parece obvio es que si queda y aguanta otro nuevo chaparrón, en 2012 se despeñará por el barranco electoral.

Foto.- Griñán y Arenas.

Utopía

Me he pasado buena parte del fin de semana tarareando (o quizá cantiñeando) este hermoso poema musicado de Joan Manuel Serrat, con una letra que, analizada verso a verso, da para reflexionar y mucho. En este mundo del posibilismo a ultranza que nos circunda, no viene mal abrir un portillo a la utopía, a la esperanza, a la ilusión, a las emociones y a los sentimientos. Un concepto que ha caído en desuso entendido como aspiración, como afán de superación, como meta por la que luchar, como estímulo para mover el mundo. Se ha instalado de manera estricta e inflexible la acepción que recoge el diccionario de la Real Academia de la Lengua: “Plan, proyecto, doctrina o sistema optimista que aparece como irrealizable en el momento de su formulación”. Y, por consiguiente, el utópico es un iluso, un soñador sin límites, alguien que tiene la cabeza llena de pajaritos o que anda vagando por las nubes. En estos tiempos a quien se aferra a la utopía se le considera más o menos un loco o un visionario. No se puede andar exclusivamente entre quimeras y ensoñaciones, pero hace falta algo más que pragmatismo para encarar el futuro con valores. Como dice el cantautor catalán, “sin utopía la vida sería un ensayo para la muerte”.  

Nota.- El vídeo no ofrece un sonido de calidad, si bien lo importante es la riqueza y la profundidad de la letra.