Mañana

MAÑANA
Cesare Pavese

La ventana entornada recuadra un rostro
sobre el campo del mar. Los lindos cabellos
acompañan el tierno ritmo del mar.

No hay recuerdos en este rostro.
Sólo una sombra huidiza, como de nubes.
La sombra es húmeda y dulce como la arena
de una intacta caverna, bajo el crepúsculo.
No hay recuerdos. Sólo un susurro
que es la voz del mar convertida en recuerdo.

En el crepúsculo, el agua mullida del alba,
que se impregna de luz, alumbra el rostro.
Cada día es un milagro intemporal,
bajo el sol: lo impregnan una luz salobre
y un sabor a vívido marisco.

No existe recuerdo en este rostro.
No hay palabra que lo contenga
o vincule con cosas pasadas. Ayer,
se desvaneció de la angosta ventana,
tal como se desvanecerá dentro de poco, sin tristeza
ni humanas palabras, sobre el campo del mar.

PPoderosos

Nos vendió Cospedal la milonga del PP como el partido de los trabajadores. Nadie le compró el gato por liebre. Y los hechos están desmotando su gran mentira y mostrando su verdadero ideario de derechas, muy derechas. Sus siglas se han de traducir sin más como Partido de los Poderosos. Desde la Moncloa están aplicando a rajatabla el catecismo neoliberal: recortes, quiebra de la igualdad de oportunidades, desmantelamiento del estado del bienestar y la imposición de su moral reaccionaria. No se refrenan a la hora de atajar cualquier política diferente actuando como lacayos de unos mercados financieros que dirigen unas democracias cada vez más disminuidas. Tienen a Andalucía en el centro de su diana porque en esta comunidad se está demostrando que existe otra salida a esta crisis. Ante cada medida que toma la Junta, que preside Pepe Griñán, en beneficio de los ciudadanos, sale el Ejecutivo de Rajoy al socorro de los del taco. Han recurrido la subasta de medicamentos para evitar que las multinacionales farmacéuticas pierdan margen de beneficio y paguen los ciudadanos, han neutralizado el impuesto sobre los depósitos bancarios para que las entidades financieras no aporten más a la bolsa de lo público y ahora llevarán al Tribunal Constitucional el decreto andaluz sobre la función social de la vivienda que pretendía evitar los desahucios de familias en riesgo de exclusión social. Y suma y sigue. Por sus hechos los conoceréis. Siempre al servicio de los poderosos mercados y de espaldas a la ciudadanía. Con este expediente, ¿podrán los dirigentes del PP  mirar a los ojos a los que están pasando mal con esta maldita y prolongada crisis? Va a ser que no.

Todo por Adelson

El Partido Popular está inmerso en una cruzada recentralizadora. Está desmantelando ladrillo a ladrillo el estado de las autonomías que nos ha permitido disfrutar del periodo más amplio de progreso y convivencia gracias a la consolidación del modelo social y democrático de derecho que consagra la Constitución. Toda su acción se resume en poda de competencias y campañas de desprestigio hacia las autonomías. En esta dinámica de rebajas resulta paradójico que el Gobierno de la nación sólo esté dispuesto a ceder capacidad de decisión a las autonomías en la ley antitabaco. En el fondo de esta operación se halla que la Comunidad de Madrid pueda legislar para exonerar de la aplicación de esta norma a las Eurovegas de Adelson. Que más da la salud si ayudamos a un magnate con un proyecto de dudosa ética y rentabilidad social. En este caso, el Ejecutivo de Rajoy se lava las manos al estilo Pilatos, mira a otro lado y deja sus teóricos principios en la gatera.

Revolcón

El Partido Popular ha naufragado en el debate sobre el estado de la comunidad de Andalucía. La derecha está desorientada, sin más iniciativa política que no sea la bronca, sin liderazgo claro y sin reflejos suficientes para sobreponerse a contingencias inesperadas. Un amigo que siguió el enfrentamiento dialéctico entre Pepe Griñán y Juan Ignacio Zoido me lo comparó con el España-Tahití de la Copa Confederaciones. Un revolcón en toda regla.

No es que Zoido sea un amateur (quizá sí, aunque lleva desde 1996 excedente de la judicatura ocupando distintos cargos públicos), es que se le nota en exceso su desgana y su desconocimiento de la materia. Para redondear la mala tarde, el interino jefe de la oposición andaluza se ha ausentado en la segunda jornada de una de las citas más importantes del Parlamento cada año. Sin dar explicaciones. Ni su agenda como alcalde de Sevilla justifica esta falta en la medida que cobra como diputado y no como munícipe. En días como hoy queda justificada la reforma legislativa aprobada para incompatibilizar los cargos de parlamentario, alcalde y presidente de Diputación, una medida de calidad democrática impugnada por Mariano Rajoy ante el Tribunal Constitucional y que evita la demanda ciudadana de ‘una persona, un cargo’, al que se dediquen al cien por cien. En un momento trascendente, con el anuncio del presidente de la Junta de no presentarse a la reelección, el regidor hispalense se quita de en medio.

Lo acontecido en este debate ejemplifica la orfandad del PP andaluz desde que Javier Arenas tras su cuarto  fracaso electoral. La decisión de Griñán ha puesto ante el espejo de la impotencia a la derecha andaluza, que no tiene un proyecto definido, sufre con sumisión el desgaste derivado de la política antisocial del Gobierno de la nación y vive una lucha interna por hacerse con el sillón de mando. Seguro que entre la calle Génova de Madrid y San Fernando de Sevilla están articulando una solución cosmética de urgencia para ordenar este morrocotudo berenjenal en el que están metidas las huestes de Rajoy en esta comunidad autónoma.

Alarmismo

Miguel Ángel Vázquez decreto andaluz desahucios

A la Comisión Europea, una de las patas de la dichosa troika que nos está haciendo la vida imposible, le pone el género epistolar. Hace unos meses, jaleada por el Gobierno de la nación, con una carta ‘fantasma’ ya entró al trapo del decreto sobre la función social de la vivienda aprobado en Andalucía para evitar desahucios. Ayer se descolgó con otra comunicación que se interpreta por el Ministerio Economía de manera alarmista y poco rigurosa. Se nos presenta una respuesta desde el lado de los bancos y de espaldas a los ciudadanos. Menudo giro ha dado la construcción europea que ha dejado en la cuneta a su principal protagonista: el ciudadano.

Una medida de las características de la andaluza no pone en riesgo, ni mucho menos, la estabilidad bancaria ni repercutirá en la recuperación económica. Quien lo afirme exagera o miente. Nos quieren hacer creer que por la expropiación temporal de viviendas (un alquiler de tres años) no saldremos de la crisis. Si fuera así, el sistema financiero español estaría peor de lo que nos cuentan o en la CE quien manda es el poder financiero. Con esta carta en Bruselas invocan de nuevo el grito que viene el lobo. El decreto andaluz va en la misma línea que otros países comunitarios y la UE, en cambio, no dice nada. Por ejemplo:

  • En HOLANDA es legal incluso la ocupación de viviendas que hayan estado vacías más de un año. La vivienda sólo se le devuelve al propietario si demuestra que no volverá a estar vacía (puede ponerla en venta o alquiler).
  • En REINO UNIDO se contempla la incautación, tanto para personas jurídicas como físicas, si han estado vacías al menos seis meses.
  • En ALEMANIA y SUECIA se pueden demoler edificios enteros de viviendas vacías.
  • En DINAMARCA se multa a los propietarios de viviendas las mantengan desocupadas seis semanas, en virtud de una legislación en vigor desde hace más de cinco décadas.

Con esta realidad europea, resulta chocante y exagerado el sentido que se le quiere dar al texto de la Comisión. En cualquier caso, más que arrimar el ascua a los intereses de los bancos, el CE debería preocuparse más por las personas y poner en marcha políticas de fomento del empleo, políticas de estímulo económico y hacer que el crédito fluya para pymes y familias. Su actitud pasiva y de defensa de la austeridad a ultranza no sólo estás poniendo en peligro la recuperación económica, sino que además está agravando el sufrimiento de los ciudadanos. Los responsables comunitarios desgraciadamente cada vez están más alejados de la realidad y, en cambio, cada vez están más en sintonía con los mercados y los poderes financieros. Les falta sensibilidad ante el drama social de los desahucios. ­­­­­­­­­Y me temo que al Gobierno de la nación tanto o más que a Bruselas.

El decreto antidesahucios andaluz es plenamente constitucional. Y es más, la CE no tiene ninguna competencia sobre este asunto, con lo que su opinión no sólo es discutible sino extemporánea. Tanto que no quiere interferir en la legislación andaluza y deja en manos del gabinete de Rajoy reaccionar contra el decreto, según ha declarado hoy un portavoz de la Comisaría de Asuntos Económicos y Monetarios. La pelota está en el tejado de la Moncloa. Quizá el Gobierno de la nación quiera aprovechar esta comunicación como excusa para elevar un recurso ante el TC. Hasta ahora no ha tenido la valentía política de tomar una decisión injusta y tremendamente impopular. ¿Quién va a entender que se busque invalidar una medida de justicia social cuando se han dado 41.000 millones a la banca y está en el aire un posible segundo rescate?

Foto.- El que suscribe mostrando la portada del SUR de hoy, con una fotonoticia de una familia que se ha librado del drama del desahucio gracias al decreto de la Junta. No creo que la felicidad de esta gente ponga en riesgo al sistema financiero.

Metáfora de lo perdido

Esta viñeta de Erlich en El País me produce nostalgia y un poco de rabia. La interpreto como una metáfora de lo que no están quitando, de cómo han guillotinado nuestro futuro, de los recortes drásticos y dolorosos, del copago, de la privatización de lo público, de la depredación del modelo social que habíamos construido en las tres décadas y media de democracia. Todo está en almoneda, de acuerdo con el discurso neoliberal dominante. El abuelo representa esa generación que sufrió privaciones en la dictadura, que se contagió de la ilusión de construir un país con libertad, bienestar y tolerancia tras la muerte de Franco y que ahora  ve como esta crisis y, sobre todo, la gestión que se está haciendo de ella por parte de los poderosos nos están colocado en la casilla, nos están arrebatando todo lo conquistado con esfuerzo y compromiso. Un abuelo que constata con tristeza la destrucción del patrimonio social que ya no será herencia de su nieto y que nos encaminamos a una sociedad más injusta y desigual. Volverá la lucha de clases y resucitarán las ideologías que Bell y a Fukuyama, entre otros, enterraron demasiado pronto.

Que yo era una mentira de la luna

QUE YO ERA UNA MENTIRA DE LA LUNA
Carilda Oliver

No vuelvas, no, porque la noche es una
hechicera cordial que te ha perdido;
verás que ya no soy milagro ardido:
que yo era una mentira de la luna.

No vuelvas, no, porque será importuna
tu palabra de amor contra mi oído;
verás que no es de besos mi vestido:
que yo era una mentira de la luna.

Quédate como el sueño, desadido.
No vuelvas, no, porque tal vez alguna
maldición se descuelgue del olvido

y te toque en un ímpetu de tuna.
Verás, amor, verás que no he vivido:
que yo era una mentira de la luna.

Menos publicidad y más becas

En Moncloa andan preocupados con la pésima imagen que se han construido José Ignacio Wert en año y medio de gestión. El ministro de Educación no ha dejado de pisar callos desde que aterrizó en el cargo. Ha generado mareas de indignación por allí donde pasaba, desde la educación obligatoria a la universidad, desde la cultura a la investigación. Es como un Midas que todo lo que toca lo convierte en malestar social. Ha llegado a tanto su descrédito, incluso produce ampollas entre los barones del PP, y el enfado de la gente que los responsables de comunicación del Gobierno han decidido lanzar una campaña para mejorar la percepción que la ciudadanía tiene de este ministro arrogante y autoritario.

Nos ponen muy fácil la crítica: no ha dinero para becas, reducen las aportaciones para la gratuidad de libro de texto, eliminan las partidas para el transporte escolar, suben el IVA a la cultura, empujan a los investigadores al exilio y un larguísimo etcétera sólo en su departamento. En las mentes de los prebostes del PP sólo hay espacio para los recortes y para la destrucción de la igualdad de oportunidades. No hay presupuesto para casi nada y, sin embargo, pondrán en marcha una campaña, con publicidad en medios de comunicación y actos por todo el país, para lavar la cara a Wert, su polémica reforma educativa y todos sus tijeretazos inspirados en su ideología ultraliberal.

Cada cual tiene sus prioridades, pero a esta derecha le da igual el sufrimiento de la gente y sólo se preocupa por restañar la reputación de uno de los suyos. Se me antojan fórmulas menos costosas y de efecto inmediato para recuperar el crédito perdido, empezando por rectificar sus injustas e injustificadas medidas o hacer cambios en el gabinete para que entre aire fresco.

Epidemia global

La violencia de género es una epidemia global. Así lo certifica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe que produce escalofrío. No es una lacra de países poco desarrollados o de las clases más desfavorecidas de la sociedad. Es un mal de carácter transversal y generalizado que no entiende de geografía, religión, cultura o capacidad económica.

  • Más de un tercio de todas las mujeres en el mundo son víctimas de violencia física o sexual. Traducido en términos absolutos serían 920 millones de mujeres en todo el mundo. La media de los países ricos es de 32,7% y del 36,1% en América Latina. El mayor índice se registra en África, donde prácticamente una de cada dos mujeres (45%)  padecen este tipo de violencia.
  • El 38% de todas las mujeres asesinadas lo fueron por sus parejas. Este porcentaje alcanza cuotas dramáticas en países desarrollados, el 45% en EEUU  o el 54% en Reino Unido.
  • El 42% de las mujeres que han sido víctimas de agresión física o sexual por su pareja han sufrido heridas y graves problemas de salud.
  • El 7% de las mujeres del planeta han sido agredidas sexualmente por una persona distinta de su pareja.

Espeluznante. Como dicen las redactores del informe en sus conclusiones, la violencia de género tiene proporciones epidémica. Ante esta realidad, agravada con la crisis económica, los organismos internacionales y los gobiernos no pueden mirar hacia otro lado. Pueden y deben hacer más por las mujeres que sufren este drama. Está en juego la salud global y todos nos tenemos que implicar para erradicar esta pandemia.