¡Qué descaro!

Juan Manuel Moreno Bonilla, hoy presidente del Gobierno de Andalucía, defendía esto en 2016 con Mariano Rajoy en la Moncloa y ahora le pide a Pedro Sánchez justo lo que tres años antes negaba con tanta vehemencia. Con su compañero de partido no podía ser, ahora con el adversario socialista ya es otro cantar, aunque estemos en situación análoga y con el mismo marco legal. Esto se llama ventajismo, cinismo y desahogo. Y descaro, un descaro sin límites.

Ganan las multinacionales

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) lleva varios meses defendiendo la implantación de la subasta de medicamentos en toda España porque supondría un ahorro global de la factura farmacéutica de 1.000 millones en toda España. Este organismo, que tiene por objeto velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas, entiende que este sistema de eficiencia en el gasto implantado en Andalucía es positivo y debería extenderse a todo el país. Supone reducir la factura en farmacia del Estado sin menoscabo de calidad de los fármacos y la seguridad para los pacientes. No en vano ningún medicamento se puede expender en España sin el aval de la Agencia Española de Medicamentos. La medida, por tanto, es más que interesante: menos gasto para las arcas públicas y cobertura satisfactoria para el usuario.

El Gobierno actual de Andalucía de las derechas, por el contrario, ha decidido derogar este sistema para la selección de medicamentos por razones puramente ideológicas. Una postura que atenta contra la eficiencia en la gestión de los recursos públicos y con la que se pretende favorecer a los grandes laboratorios farmacéuticos. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy ya intentó en varias ocasiones hacer descarrilar esta propuesta de la Junta de Andalucía en la etapa socialista pero se encontró con sonoros varapalos jurídicos por parte del Tribunal Constitucional. Ahora, el gabinete andaluz de las derechas lo intenta hacer por la vía de los hechos y no va a renovar la licitación de los lotes. Ahora debería derogar la legislación vigente y volver al sistema anterior. Pierden los beneficiarios (pagarán más por sus medicamentos), se pierden recursos en las arcas públicas, ganan las multinacionales. Un desastre para lo público.

Mucho descaro

Campaña electoral (19 noviembre 2018)

En el Gobierno (12 abril 2019)

Otra promesa electoral que se lleva el viento. O una gran mentira que descubre la falta de palabra de la derecha con esta tierra. Mucho piar en la oposición y cuando han pasado a gobernar ‘si te he visto, no me acuerdo’. Por suerte, la salida de Mariano Rajoy de la Moncloa y la llegada de Pedro Sánchez suponen que después de 50 años la autopista de peaje entre Sevilla y Cádiz quede completamente liberada el 1 de enero de 2020. El Ejecutivo socialista ha anunciado que no renovará la concesión de un tramo que ya está más que amortizado. (Otra razón más para votar al PSOE el 28 de abril). Rajoy no se comprometió en nada y llegó Sánchez para zanjar esta reivindicación histórica. Sólo entonces, porque el PP andaluz había mantenido una actitud cómplice y un silencio bochornoso, a Moreno Bonilla se le ocurrió añadir dos huevos duros más y plantear si era presidente bonificar el peaje. Ahora, por la carambola electoral y con el apoyo de la extrema derecha, llega al puesto y clama un curioso ‘donde dije digo, digo Diego’. Dirá como su consejero de Economía con los 600.000 empleos prometidos y ya olvidados… que son cosas del lenguaje electoral… ¡Qué descaro!

Bajeza moral

2005

2019

Pasan los años y la historia se repite. Con algunas salvedades, hoy ETA está derrotada por la fuerza de nuestra democracia y nuestro estado de derecho. El final de la banda es el resultado del compromiso colectivo de este país en el que tuvo mucho que ver el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero cuando la derecha se ve acorralada, cuando se encuentra en la oposición y con visos de continuar, recurre a las mismas calumnias, a las mismas insidias, a la misma ruindad. Otros tiempos, otros personajes y la misma bajeza moral. Y en la memoria, en el corazón de la gente de bien, los muchos socialistas que han dado su vida por defender la libertad y combatir el terrorismo. No los olvidemos nunca, ni a ellos ni al resto de víctimas.

Nota.- La risita de Casado durante su alocución pone de relieve su catadura.

Morro, mucho morro

Desfachatez, desahogo, morro, cinismo… A todo esto y mucho más me evoca el Partido Popular cuando ahora habla de eliminar ya el peaje de la AP-4 entre Sevilla y Jerez, o en su defecto que se bonifique el paso compensando por parte de la Junta de Andalucía a una concesionaria que ya ha ganado bastante dinero en 50 años. O cuando ahora habla del plan de empleo para Andalucía. Dos ejemplos de las últimas 24 horas que demuestran cómo se las gasta el PP: antes con Rajoy en la Moncloa no decían ni mu, silencio cómplice y sumisión ante la estrategia de hostigamiento a esta comunidad autónoma. No llega ni a tres meses de su salida del Gobierno por higiene democrática y en este escaso tiempo el nuevo Ejecutivo socialista ha hecho más que el PP en seis años y medio en estas dos cuestiones. El  actual ministro de Fomento ya ha anunciado que no se prorrogará el peaje de la AP-4 cuando termine la concesión el 31 de diciembre de 2019, cuando en la época de Rajoy sólo había ambigüedad y ninguna garantía de que la autopista volvería a manos públicas. Entonces, Moreno Bonilla y sus cuates callaban. Ahora, tras la reunión de Susana Díaz y Pedro Sánchez de finales de julio, el Gobierno socialista ha empezado a trabajar en un plan especial de empleo para Andalucía y el PP critica la falta de celeridad. Esta comunidad pidió a Rajoy durante su mandato una medida similar que éste negó sistemáticamente mientras se la concedía a otras autonomías. Entonces, Moreno Bonilla y sus cuates callaban… Y suma y sigue. Se les nota tanto la impudicia que produce sonrojo, es una transformación partidista que no se la creen ni ellos. En cambio, la Junta de Andalucía sigue reivindicando ahora para esta comunidad lo mismo que antes con Rajoy. El PP no conoce el concepto de coherencia. Ni está interesado en ello.

Foto.Portal de Andalucía.

Ya se nota el cambio

Siempre ha sido así y una vez más se vuelve a demostrar. A Andalucía le va mejor con un gobierno socialista en España. Primero con Felipe González, luego con José Luis Rodríguez Zapatero y ahora con Pedro Sánchez. En cambio, cuando el inquilino de la Moncloa ha sido del Partido Popular, ya fuera Aznar o ya fuera Rajoy, está comunidad sólo ha recibido maltrato y discriminación. Llevamos en Andalucía reclamando durante demasiado tiempo la reforma de un sistema de financiación ya caducado desde 2014 y cuya aplicación arbitraria por parte del Ejecutivo pepero anterior nos penalizaba a razón de 1.000 millones de euros menos al año. La llegada de un gabinete socialista ya se nota y para 2019 se va a recibir un 24% más de fondos para los servicios públicos (y se ha puesto en marcha la negociación de un nuevo modelo). Y hasta medios poco cercanos como ABC así lo reconocen. No se demandan ni privilegios ni trato de favor, sólo que se trate a todo el mundo con justicia y equidad. La clave es que este país avance con cohesión social y territorial y para ello es fundamental gobernar garantizando la igualdad.

Mentira sobre mentira

Estamos descubriendo que todo en el Partido Popular era una mentira. Que la financiación era irregular, que muchos dirigentes falsearon o trampearon con sus currículos y que los 870.000 afiliados eran una ensoñación, una añagaza propagandística sobre la supuesta fortaleza de un gigante con los pies de barro. Las primarias para elegir al sustituto de Mariano Rajoy ha desmontado el truco de mercadotecnia sobre la militancia del PP. Sólo tendrán derecho a voto en este proceso poco más de 66.000 afiliados, un escaso 7,42% del censo hinchado. Uno de los aspirantes al sillón del líder caído ha definido esta situación como rozar el ridículo. Se queda corto. Para cualquier observador todo esto suena a ópera bufa, a esperpento mayúsculo. Si el bajo número de inscritos obedece al falseamiento del censo, malo. Y si lo es por desmotivación de sus bases en un momento tan determinante para el futuro del PP, con riesgo cierto de sorpasso en el centroderecha, mucho peor. Este escasísimo interés por la participación anuncia tiempos de decadencia y zozobra para la gaviota. En los cuarteles generales del PP tienen que estar muy preocupados. Nadie puede confiar en un partido que todo lo basa en la mentira.

Foto.- Antena 3.