Órdago de Aguirre al profesorado

Esperanza Aguirre exige a los profesores de la Comunidad de Madrid que trabajen dos horas más para ahorrar 80 millones de euros. Con este órdago al colectivo docente pretende maquillar la no contratación de 3.000 interinos para este curso. Se le demanda más esfuerzo a los que tienen plaza en detrimento de la calidad de la enseñanza y de la educación de los niños. Parece que la lideresa no contempla las horas que dedica el profesorado en programar y preparar las clases y en la asistencia a cursos de formación. Aguirre, como a la derecha, le da igual la educación pública y se aproxima a este servicio público fundamental como elefante en cacharrería. Medidas como éstas para nada estimulan a los docentes y repercuten negativamente en la educación como herramienta para la igualdad de oportunidades. Eso sí, la piqueta ultraliberal campa a sus anchas en Madrid y en otras autonomías gobermadas por el PP y la ciudadanía asiste impávida a estas agresiones al estado del bienestar. No es que venga la derecha, está aquí y hace y deshace a su antojo con el silencio cómplice de todos.

Viñeta.– Los calvitos en elplural.com

(In)justicia

La Justicia se comporta, a veces, de manera tozuda, inflexible e incomprensible para la inmensa mayoría. La ejemplaridad del tercer poder del Estado, en ocasiones, hace aguas y genera alarma social. No hace falta hacer un repaso de sus sonoras meteduras de pata. No sirve de nada regodearnos en los errores y realzar la imperfección del sistema. Hago esta reflexión después de conocer que el Tribunal Supremo no considera el Libro de Familia como documento público que acredite la convivencia de una pareja. A este rebuscado y peregrino argumento se agarra la sala del alto tribunal para denegar la pensión de viudedad a una mujer. Uno se queda de piedra cuando se recurre a argucias y vericuetos para negar la evidencia. La normativa vigente acompaña al sentido común. Las familias no responden ya al esquema clásico de hombre y mujer unidos en matrimonio para toda la vida, el abanico de posibilidades es amplio. A raíz de este fallo, que sienta jurisprudencia, uno se puede preguntar qué validez tienen entonces los documentos que emiten los registros civiles. Estoy convencido que, desde un punto de vista técnico, la sentencia del Supremo es intachable, pero la justicia no puede tener tapados los ojos a una realidad palpable y notoria: once años de cohabitación acreditada con un documento oficial.

Venecia

No tiene nada de extraordinario decir que Venecia es una ciudad con encanto. Atesora historia y valor arquitectónico, rincones mágicos, una atmósfera romántica y una gente acogedora. Le sobra bullicio, como a cualquier enclave con tanto atractivo. Lo mejor es perderse por rivas y fondamentas poco transitadas por el turismo. Y sin olvidar las islas, especialmente Burano, aunque Murano y Torcello bien merecen un recorrido. Y vivir la estancia a tu aire, alejado de circuitos y guías, buscando lo auténtico y genuino, lo que no está en catálogos ni en revistas promocionales. Se respira cierta decadencia, en algunos puntos llega a ser alarmante. Para proteger y salvaguardar este paraíso de canales y puentes, las autoridades venecianas han puesto desde el 24 de agosto (justo el día anterior a mi llegada) una tasa de cuatro euros por cada noche de estancia. Le hace falta un impulso para que este reducto de fantasía no pierda valor ni se degrade sin remisión. La gente no dejará de ir a Venecia por este impuesto y los más de veinte millones de personas que acuden a la ciudad de San Marco cada año contribuirán a la conservación de su impresionante patrimonio.

Itinerario del deseo

ITINERARIO DEL DESEO
Renée Ferrer

Anoche tuve audiencia con mi cuerpo,
tu fantasma, mis señas personales:
indagué en el desánimo, en el cerco
de mis fiebres. Obsesos arenales

me circundan y crecen hacia adentro.
Me someten sus dunas, a las cuales
rehúyo, añoro, niego, miento, encuentro,
ofrendando el temblor de mis portales.

Sin que medie la luna te poseo
siguiendo de la sangre los puntales.
Dichoso itinerario del deseo
cuando abrevo mi sed en tus panales.

Cuando el alba se apresta a desvestirse
se despiden tus sombras, antes de irse.

Encantamiento

ENCANTAMIENTO
Dolores Etchecopar

no es ella
pero su pie descalzo
se apoya tan lentamente
bajo la palmera
es su sueño
la buscan en el prado
sus rastros en la hierba indican
que se lleva la parte desconocida de su cuerpo
por el silencio ella puede
arrastrarse hasta el bosque
puede encontrar sus pasos solares
su antiguo cuerpo inclinado
para hechizar el suelo
mucho después ella no habla sabe
las palabras sacrifican el galope
que brilla sobre el abismo

Aquí en mi cuerpo…

AQUÍ EN MI CUERPO…
Renata Durán

Aquí en mi cuerpo
acabó de pasar el mediodía
y por mi piel respira un agua
atardecida.
Los labios están secos,
guardo en la lengua
los aromas.
Si acaso pusieras
tu mano
entre mis muslos,
sabrías que estás vivo.
Saborearías mi sal.
Haríamos un pozo
en el tiempo,
y dejaríamos que el sol
nos madurara.

Disyuntiva

DISYUNTIVA
Juana Castro

La tentación se llama amor
o chocolate.
Es mala la adicción.
Sin paliativos.
Si algún médico, demonio o alquimista
supiera de mi mal
cosa sería
de andar toda la vida por curarme.
Pues tan sólo una droga,
con su cárcel
del olvido me salva de la otra.
Y así, una vez más, es el conflicto:
O me come el amor,
o me muero esta noche de bombones.

Viaje inútil

VIAJE INÚTIL
Yolanda Bedregal

¿Para qué el mar?
¿Para qué el sol?
¿Para qué el cielo?
Estoy de viaje hoy día
en viaje de retorno
hacia aquella palabra sin orillas
que es el mar de mí misma
y de tu olvido.
Después de que te he dado mar y cielo
me quedo con la tierra de mi vida
que es dulce como arcilla
mojada en sangre y leche.
Ahora me sobra todo lo que tuve
porque soy como acuario y como roca.
Por mi sangre navegan peces ágiles
y en mi cuerpo se enredan las raíces
de unas plantas violetas y amarillas.
Tengo en la espalda herida
cicatrices de alas inservibles,
y un poquito en mis ojos todavía
hay humedad inútil de recuerdos.
Pero, ¿qué importa todo esto ahora?
cuánto estiro los brazos y no hay nada
que no sea yo misma repetida.
¿Acaso no soy mar y no soy roca?
Misterios de colores en mi vida
suben y bajan en mareas altas
y extraños animales y demonios
se fingen ángeles y helechos en mis grutas.
Están además el mar, el sol, la tierra.
Ahora que he vuelto de un amor inmenso,
tengo ya en la palabra sin orillas
lo que pudo caber entre sus manos.

El arroyo

EL ARROYO
Delmira Agustini

¿Te acuerdas?
El arroyo fue la serpiente buena…
Yo muero extrañamente…
No me mata la Vida,
¿Te acuerdas?
El arroyo fue la serpiente buena…
Fluía triste y triste como un llanto de ciego
cuando en las piedras grises
donde arraiga la pena
como un inmenso lirio se levantó tu ruego.
Mi corazón, la piedra más gris y más serena,
despertó en la caricia de la corriente y luego
sintió cómo la tarde, con manos de agarena,
prendía sobre él una rosa de fuego.
Y mientras la serpiente del arroyo blandía
el veneno divino de la melancolía,
tocada de crepúsculo me abrumó tu cabeza,
la coroné de un beso fatal, en la corriente
vi pasar un cadáver de fuego… Y locamente
me derrumbó en tu abrazo profundo la tristeza.

Eres Eros

ERES EROS
Beatriz Zuluaga

Estoy tan liviana sin ti
que necesito el peso de tu cuerpo
como la rama del puñado de plumas
para poder cantar.
Por eso frágil ahora, inicio el vuelo
del arrullo hacia el encuentro.
Necesito el peso de tu cuerpo
para la danza genital que hace crujir
la quilla de mis huesos y me desarticulo
porque sólo perdiéndome en ti
logro encontrarme.
Sí, eres el eco de mis nuevos deseos.
El más antiguo calendario del amor
se repite en nosotros
y por eso sabemos que esta muerte
es una resurrección ya padecida.
Sálvame de la fragilidad de mi cuerpo
con el huracanado acento de tus músculos.
Entre tanto tapo la boca a los relojes
y me ovillo a la orilla de tus sueños.