Trucos electorales

Se le ha visto demasiado el truco, el as en la bocamanga se percibía desde lejos. Mariano Rajoy ha entrado en frenesí preelectoral tras el varapalo recibido por el Partido Popular en los comicios municipales y autonómicos de mayo. Se ha pasado el presidente cuatro años castigando y recortando sin piedad y en las vísperas de su reválida en las urnas ha comenzado a lanzar señuelos. Que si unos euritos a final de mes por una reforma fiscal que beneficia especialmente a las rentas altas, que si una subida del 1% del sueldo de los funcionarios, que si un incremento del 0,25% de las pensiones (en muchos casos los jubilados verán incrementada sus nóminas sólo uno o dos euros al mes)… Bienvenidas la recuperación de derechos y las mejoras salariales después de una legislatura de sufrimiento con Rajoy dirigiendo al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con la motosierra. No consiste en hacer guiños con tufo electoralista (como han captado Miki&Duarte el engaño en su viñeta en el Grupo Joly), sino en acometer iniciativas que garanticen una recuperación justa, la creación de empleo de calidad y con salarios dignos y una apuesta inequívoca por los servicios públicos (sanidad, educación y dependencia), que es la mejor forma de asegurar la igualdad de oportunidades.

La letra pequeña de Rajoy

La palabra de Mariano Rajoy posee un valor relativo. El presidente, siguiendo el guión que le marcan sus asesores, siempre usa el trazo grueso y oculta la letra pequeña, que es donde se encierran contingencias temibles y dolorosas. El inquilino de la Moncloa se pasó la semana pasada por Sevilla y adelantó que Andalucía recibiría 1.700 millones de euros más en 2016. Se trataba de un anuncio para amortiguar un dato negativo y que al PP molesta como una china en el zapato: la aplicación del sistema de financiación ha hecho perder a esta comunidad 4.156 millones de euros en cinco años. Por ello, Rajoy vino al sur de precampaña y plantó la tómbola electoral. La realidad de los 1.700 millones extras se ha conocido en la reunión de ayer del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF): el Gobierno obliga a dedicar 1.200 millones al pago de la deuda, es decir, dinero para los bancos, y sólo 500 millones para políticas que redunden en bienestar y empleo para la ciudadanía. La derecha tiene muy clara cuál es su prioridad y una vez más da de lado a la gente. Con el problema tan serio que tiene este país con el paro, lo normal sería poner todos los recursos para crear oportunidades laborales y para que la recuperación llegue a las familias, muy especialmente a los que peor lo han pasado durante esta larga crisis, lo normal sería recuperar derechos, lo normal sería apostar por los servicios públicos… Sin embargo, Rajoy y su gabinete priorizan a las entidades financieras. Demuestran poca o ninguna sensibilidad.

Foto.El Correo de Andalucía.

Ala dura

El dedazo ha vuelto a funcionar. En el Partido Popular usan como método de selección el cornetín. En la madrileña calle Génova el concepto ‘primarias’ ni está en su diccionario. Todos firmes que decide el presidente. Y Mariano Rajoy ha apostado por el ala dura. Tanto en Cataluña como en la Comunidad Valenciana ha puesto al frente a dos genuinos representantes de la derecha radical. Una decisión difícil de explicar y que supone renunciar al centro para aglutinar el núcleo más extremista del conservadurismo patrio. Como cartel para las elecciones catalanas ha optado por Xavier García Albiol, un dirigente que ha hecho de los mensajes xenófobos el eje de su política, muy al estilo de la ultraderecha francesa de Marine Le Pen. El objetivo de Rajoy: salvar los muebles y mantener presencia en el Parlamento catalán ante la debacle que pronostican al PP todas las encuestas para el 27 de septiembre. En la comunidad vecina, la apuesta para sustituir a Alberto Fabra es una conservadora aguerrida y de la vieja escuela: Isabel Bonig. Los estrategas del PP tendrán que explicar este timonazo. Tanto años, desde la época de Aznar, buscando el centro y vuelven a la casilla de salida incluso antes de alcanzarlo. Más allá del marketing, el partido que fundó Fraga siempre ha sido de derechas. Sin más apellido.

Foto.La Vanguardia. Rajoy y García Albiol.

La vida sigue igual

En el Partido Popular la vida sigue igual. La foto del domingo de la derecha andaluza era Javier Arenas rodeado de dirigentes peperos de los últimos veinte años o más (Antonio Sanz, Teófila Martínez o María José García Pelayo). Esa suponía la imagen del PP en las vísperas de los cambios que iba a acometer el nuevo presidente regional, que no jefe, Juan Manuel Moreno Bonilla, una renovación calificada de “light” hasta por ABC. La formación de la gaviota (o del charrán) no soltará amarras con un pasado de derrotas electorales y de divorcio con el pueblo andaluz mientras que Arenas, el veterano mandamás, siga maniobrando a su antojo. El PP ofrece más de lo mismo: cambios cosméticos y la misma política de siempre. Vive en el bucle del día de la marmota. Ninguna transformación de fondo, el mismo proyecto permanentemente rechazado en esta comunidad. Sólo algunas caras nuevas y dirigentes que dejan las corbatas y las chaquetas para lucir camisas de marca. Pocos argumentos para recuperar la confianza históricamente perdida por una ciudadanía andaluza que no sintoniza con las viejas y nocivas recetas del PP.

Más distancia

CADPEA Egopa verano 2015

Se ha publicado el barómetro de verano de 2015 del Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía (Capdea), que pertenece a la Universidad de Granada, y ofrece las siguientes conclusiones sobre unas futuras elecciones autonómicas:

  • El PSOE volvería a ganar y aumenta la ventaja sobre el segundo, que sigue siendo el PP. La brecha respecto a los comicios de marzo pasado se amplía hasta los 10,6 puntos.
  • El Partido Popular sigue en caída libre (pierde más de cuatro puntos), mientras que Podemos y Ciudadanos se mantienen como tercera y cuarta fuerza con una ligera alza.
  • Susana Díaz es la dirigente más conocida (91,5%) y más valorada rozando el aprobado (4,9) mientras que el presidente del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, suspende con un 4,2 con una grado de conocimiento inferior al 60%.
  • El 85,6% de los encuestados considera que el Gobierno de la nación trata de manera desigual a las comunidades, favoreciendo a unas más que a otras. Una percepción clara del castigo y el agravio que Andalucía sufre por parte del gabinete de Mariano Rajoy.
  • El 46,4% de los andaluces prefiere que la organización del estado se mantenga como permanece en la actualidad, un estado con comunidades autónomas y un 24,3% aboga por un estado federal en el que las comunidades autónomas tengan mayor capacidad de autogobierno que en la actualidad. Sólo el 24% apoya un estado con un único gobierno central sin autonomías. El discurso de la derecha contra el modelo autonómico ha fracasado.
  • Los andaluces observan una mejoría de la situación económica de la comunidad y de España, pero aún una amplia mayoría ve un contexto general poco favorable. El desempleo siguen siendo el principal problema para el 87% de los entrevistados.

Riqueza

RIQUEZA
Gabriela Mistral

Tengo la dicha fiel
y la dicha perdida:
la una como rosa,
la otra como espina.
De lo que me robaron
no fui desposeída:
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida,
y estoy rica de púrpura
y de melancolía.
¡Ay, qué amante es la rosa
y qué amada la espina!
Como el doble contorno
de dos frutas mellizas,
tengo la dicha fiel
y la dicha perdida….

De piñón fijo

Viendo la viñeta de El Roto me ha acordado de Angela MerkelMariano Rajoy, Cristóbal Montoro, de la troika, de los burócratas de Bruselas… De todos aquellos que siguen a piñón fijo emperrados en el camino del austericidio pese al sufrimiento que ha causado a millones de personas en el Viejo Continente. Saben que no es el camino adecuado pero no cambian el rumbo.

Ley del embudo

El Mundo editorial EPA Andalucía

Antológico. El comentario editorial sobre la Encuesta de Población de Andalucía (EPA) de la edición andaluza de El Mundo resulta hilarante a la vez que pintoresco. Andalucía aglutina la mayor creación de empleo (uno de cada tres nuevos ocupados se registra en esta comunidad) y la mayor reducción del paro (uno de cada tres parados menos es andaluz) en la EPA del segundo trimestre de este año. Los datos son extraordinariamente buenos pero no pueden ocultar el drama de un millón de andaluces que buscan un empleo y la crueldad de un mercado de trabajo que, por mor de la reforma laboral, ofrece precariedad y salarios indignos. El editorialista del periódico no tiene más remedio que reconocer la bonanza de la EPA. Lo realmente sintomático es adjudicar la paternidad del buen dato en exclusiva al Gobierno de la nación. En cambio, cuando las cifras son negativas, este mismo rotativo hace recaer toda la responsabilidad sobre la Junta de Andalucía. Esto es lo que en mi barrio se llama la ley del embudo. No me identifico con ese periodismo que derrocha arbitrariedad en el análisis de la actualidad para favorecer a una determinada opción política y perjudicar a otra. Esta profesión nació para contar lo que pasa, con profesionalidad e independencia, y no adaptar la realidad a otros intereses.

Boicotear para luego copiar

El tiempo pone las cosas en su sitio. El Gobierno de la nación ha tenido que rectificar y, finalmente, va a poner en marcha un sistema de subasta de medicamentos similar al que se desarrolla en Andalucía y que ha venido boicoteando y recurriendo ante el Tribunal Constitucional durante los últimos cuatro años. Como andaluz, celebro que el gabinete de Mariano Rajoy haya entrado en razón y copie un sistema que beneficia a los ciudadanos. De esta forma, y con total garantía de los fármacos, se abarata el coste para los usuarios y se reduce el margen de beneficio de las grandes multinacionales. Es una marcha atrás en toda regla. Se han puesto todas las trabas posibles desde la Moncloa para que esta medida de selección del medicamento prospere en Andalucía… Y supone un ahorro de entre 150 y 200 millones anuales que revierte en el sistema público sanitario.

Al Gobierno del PP no le ha quedado más remedio que claudicar y aceptar la bonanza de este modelo. Sólo se podía entender su actitud de bloqueo a esta iniciativa desde una perspectiva ideológica: el beneficio a las farmacéuticas en detrimento de los ciudadanos. En este caso, como en otros muchos en lo que va de legislatura, cuando rectifica, acierta. Más vale tarde que nunca… Y que mal queda el PP de Andalucía, que esta misma semana iniciaba una ofensiva contra las subastas de la Junta desde la irresponsabilidad e intentando generar alarma entre los enfermos. Sus propios compañeros de Madrid los han situado ante el espejo de sus mentiras.

El uso racional del medicamente es una de las estrategias que despliega Andalucía para ahondar en la eficiencia del sistema público, junto a la cirugía mayor ambulatoria y las centrales logísticas de compra. Una buena manera de defender lo público es garantizar su excelencia y demostrar su eficacia, como hace el Gobierno de Susana Díaz.

Foto.eldiario.es.

Paternidades y maternidades

Una amiga periodista me ha enviado una reflexión oportuna y atinada que quiero compartir:

Rajoy fue padre de su primer hijo siendo ministro de Cultura (1999) y del segundo siendo líder de la oposición en España (2005). El presidente del Partido Popular en Andalucía fue padre a mediados de 2014, sin que los medios le dedicaran ninguna atención, más allá de algún (lógico) breve comentario de felicitación.

Del embarazo de Susana Díaz se habla desde antes de ser. Una de las preguntas que tenía que sortear con frecuencia en sus entrevistas era sobre si iba o no a ser madre. Una pregunta impensable si se hubiera tratado de un político varón.

Con la confirmación del embarazo, llegaron los rumores, los interrogantes y hasta los disparates. Desde el método para quedarse embarazada a la especulación con que se trataba de un embarazo múltiple, desde las visitas al médico a la última mentira: que se ha arreglado la planta del hospital público donde podría dar a luz, un bulo al que se ha sumado algún representante del PP andaluz -ése es el nivel- y que los propios profesionales sanitarios han tenido que desmentir.

Susana Díaz va a ser madre, como lo fueron otras 82.059 mujeres andaluzas en 2014. Quizá lo más sano sería dejar de darle vueltas a un embarazo que es suyo, y de nadie más, y empezar a acostumbrarnos de una vez a que las mujeres jóvenes empiezan a ocupar en nuestro país puestos de responsabilidad sin tener que renunciar a ser madres. Si quieren.”

PD.– ¿Por qué tanto morbo cuando la interesada quiere parir como una mujer más en la seguridad de la sanidad pública? Visto lo visto, como humilde ciudadano, sólo pediría respeto.