Basta de regateo

mayo 16, 2018

Se ha acostumbrado el Partido Popular a prometer con fanfarria propagandística y no cumplir luego nada. Mucho anuncio, mucho material pirotécnico y si te he visto, no me acuerdo. Recurriendo al refranero, los peperos viven instalados en el mucho ruido y pocas nueces. Hoy dos movimientos ciudadanos nos han convocado en las calles hoy contra los recortes y los regateos del Gobierno de la nación. Los pensionistas han vuelto a exigir pagas dignas y revalorizadas cada año en función del incremento de los precios. También, colectivos de mujeres (y de hombres) reivindican que el gabinete de Rajoy cumpla lo acordado con los restantes grupos políticos en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Estaba prevista una aportación estatal de 200 millones de euros para luchar contra esta lacra social y el Gobierno quiere rebajarla a sólo 80 millones.  Una rebaja intolerable que denota que el PP se sumó al pacto con poca convicción. Y el goteo de víctimas nos horroriza semana tras semana. A la fuerza han tenido que asumir un cambio en su postura intransigente con las pensiones por la necesidad de apoyos para sacar los presupuestos de 2018. Son dos muestras palmarias de la falta de sensibilidad de la derecha que sufrimos en este país.

Anuncios

Siempre ha sido fácil y recurrente matar al mensajero. Acabamos de vivir otro de esos episodios kafkianos tan habituales en nuestro suelo patrio. La secretaria de Estado de Comunicación y persona de la más estrecha confianza de Mariano Rajoy, Carmen Martínez Castro, insultó el sábado a unos pensionistas concentrados ante la puerta del Ayuntamiento de Alicante para protestar ante el presidente por su insensible y errática política de pensiones. Para su desgracia, el error, el momento desahogo de la alto cargo, quedó grabado:”Qué ganas de hacerles un corte de mangas de cojones y decirles: Pues os jodéis“. La noticia se viralizó en medios y redes sociales, menos en TVE, que censuró su difusión. La secretaria de Estado, aunque pidió disculpas dos días después, sigue en su cargo pese al exabrupto contra los jubilados mientras que una editora del informativo de la cadena pública en la Comunidad Valenciana ha dimitido en discrepancia con la imposición de la dirección de TVE. Paga una profesional sólo por el hecho de querer hacer su trabajo con honestidad y contar lo acontecido. No es de extrañar que los representantes de los trabajadores del ente público acudan dentro de unos días al Parlamento europeo a informar sobre la manipulación y la desinformación que campan a sus anchas en la televisión pública. Y tampoco sorprende que el PP haya articulado otra maniobra de dilación en el Congreso de los Diputados para que no se tramite la sustitución del actual director general del ente. A los peperos les interesa mantener a un mayoral que cuide su cortijo que pagamos con el dinero de todos. Sólo desde esta concepción sectaria y muy alejada del servicio público se pueden entender estas palabras de ayer del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a un senador del PSOE: “Si no le gusta RTVE, cambie de canal”. Lamentable.

La historia se repite. Una y otra vez. Y a los protagonistas no se les cae la cara de bochorno. Cuando se producen buenos datos de paro y creación de empleo en Andalucía, salen los dirigentes del Partido Popular y apuntan el registro positivo a las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy. Cuando la estadística ya no es tan favorable, achacan la responsabilidad a la Junta de Andalucía. Ayer se conocieron las cifras de paro correspondiente al mes de abril y Andalucía ha liderado en España el descenso del desempleo. Se han registrado 24.105 parados menos y 86.572 afiliados más a la Seguridad Social. Uno de cada tres parados menos en nuestro país y uno de dos ocupados nuevos es andaluz. Aplicando la tradicional estrategia del ancho del embudo, Antonio Sanz, delegado del Ejecutivo central en esta comunidad, sostiene sin ningún rubor que todo se debe a las políticas de Rajoy. Este trilerismo político, además de no engañar a nadie, deja en evidencia a aquel que lo practica. No cabe una lectura tan selectiva ni caprichosa de la realidad. El truco está ya muy visto.

Foto.- Expansión.

Razones sobran

mayo 1, 2018

Este vídeo de UGT resume las muchas razones que tenemos los trabajadores y las trabajadoras para hacer de este Primero de Mayo una jornada de reivindicación y de reconquista de derechos. La recuperación ha de ser justa y llegar a a todos o no será. Este Gobierno del PP sigue sin escuchar el gran clamor social contra sus políticas.

82-18

abril 17, 2018

Estos guarismos no son el resultado de un partido de baloncesto entre una de las potencias y un equipo de medio pelo. Es el reflejo desequilibrado y palmario de la falta de apoyo económico del Gobierno de la nación a la Ley de atención a personas en situación de dependencia en Andalucía, la ausencia de compromiso del Partido Popular con el cuarto pilar de nuestro estado del bienestar. Esta proporción también se registra en el resto de comunidades autónomas y cada año el Ejecutivo de Rajoy va a menos en su aportación. En Andalucía, de cada 100 euros invertidos, 82 corresponden a la Junta y sólo 18 al El Ministerio. El Gobierno se salta a la torera la legislación y hace caso omiso al mandato de financiar la dependencia a partes iguales entre la Administración central y las autonomías. Desde que Rajoy está en la Moncloa esta comunidad más de 625 millones de euros, una cantidad que habría permitido incluir en el sistema a unos 105.000 beneficiarios más. El PP se podría aplicar las recetas que prescribe a los demás y cumplir con todas las leyes, no sólo las que le interesan.

Aun así, con este déficit de inversión, Andalucía cerró 2017 con 196.730 personas dentro del sistema de atención a la dependencia, un 20,60% del total nacional. O dicho de otro modo, uno de cada cinco dependiente con cobertura pública es andaluz. A finales de enero, la cifra superó la barrera de los 200.000 beneficiarios. El observatorio estatal sitúa a Andalucía como tercera comunidad con mejor calificación en la aplicación de la ley. Esta autonomía es la que atiende a más personas y concede más prestaciones (254.062, un 21,5 del total).

A esta realidad hay que sumar una política que se financia en este comunidad al 100%, sin respaldo alguno del Gobierno: el Servicio Andaluz de Teleasistencia. 212.544 personas se benefician de esta prestación pública. Seis de cada diez beneficiarios viven solos y encuentran en este servicio una garantía para su bienestar. Durante 2017 se registraron una media de 15.187 llamadas diarias, un total de 194.285 horas de conversación a lo largo de todo el año y 361.956 llamadas atendidas de demanda sanitaria.

Los datos son incontestables. Pero lo importante es el compromiso nítido del Gobierno de Andalucía con una política pública que mejorar la calidad de vida de los beneficiarios y sus familias. Un compromiso que no se ve acompañado ni de lejos por el Gobierno de la nación. El PP carece de sensibilidad para valorar el daño que hace con su pasotismo y nulo apoyo a la dependencia.

Decía el bolero que veinte años no es nada, pero los tres que lleva Granada de aislamiento ferroviario representa una eternidad. La sociedad granadina salió el domingo a la calle para clamar una vez más contra este castigo que sufre por la incompetencia del Ministerio de Fomento. Siguen cayendo hojas del calendario y no se prevé que la línea férrea esté restablecida hasta noviembre. Un nuevo retraso y ya se acumulan tantos incumplimientos que no es de extrañar que el Gobierno de Rajoy puede alcanzar el triste honor de celebrar los cuatro años sin tren. Siendo la gestión de esta obra demencial, más aun lo es el desahogo de los prebostes del PP y su falta de asunción de responsabilidades políticas por este monumento a la insolvencia. El pasotismo del Ministerio ha causado un enorme perjuicio económico, estimado en 420 millones de euros, a una ciudad que tiene en el turismo cultural uno de los motores de desarrollo. Nadie entiende que en pleno siglo XXI Granada pueda estar casi 1.100 días (y los que quedan) aislada por ferrocarril y perdiendo oportunidades de generación de empleo y riqueza. Y el ministro, escondido y sin dar la cara.

Foto.- Ideal,

Un nuevo castigo

abril 5, 2018

Una vez desmenuzados los Presupuestos Generales del Estado para 2018, la conclusión es la misma desde que gobierna el Partido Popular: maltrato y atropello a Andalucía. En seis años, la tónica de Mariano Rajoy ha sido discriminar a esta tierra. Esta comunidad recibe este año 42 euros menos por habitante que la media nacional, no se contemplan o se le consignan cantidades ridículas a grandes proyectos de infraestructuras como la Algeciras-Bobadilla o la alta velocidad a Almería, y se reduce el gasto público sin atender la reivindicación de los pensionistas o de los empleados públicos. No son las cuentas que necesitan ni España ni Andalucía.