181 efectivos policiales más

Comunicado remitido a los medios de comunicación

El Campo de Gibraltar cuenta 181 efectivos más de Policía Nacional y Guardia Civil desde la llegada del Gobierno socialista en 2018

El senador Vázquez celebra el compromiso real del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez con la seguridad y la dotación de recursos humanos para combatir el delito

La dotación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) en el Campo de Gibraltar se ha incrementado en 181 efectivos desde la llegada de un Gobierno presidido por Pedro Sánchez en junio de 2018. Con el Ejecutivo del PP se cerró el ejercicio de 2017 con 1.956 miembros de Policía Nacional y Guardia Civil mientras que, a fecha de 31 de marzo de 2020, el número de agentes desplegados en la comarca asciende a 2.137.

A estas cifras habría que sumar, según la respuesta del Gobierno de España al senador socialista Miguel Ángel Vázquez, “el refuerzo sostenido de las plantillas policiales de la comarca desde el mes de agosto de 2018 con efectivos del área de seguridad y de investigación, que ha posibilitado una mayor presencia de unidades uniformadas de intervención y respuesta, así como un mayor desarrollo y dotación de las estructuras dedicados a la investigación del narcotráfico”.

En la contestación, el Ejecutivo de la nación recuerda que este refuerzo es “una de las medidas de impacto contempladas en el Plan de Seguridad” para el Campo de Gibraltar, un plan que, a juicio de Vázquez, está dando buenos resultados en la lucha contra las actividades ilícitas en la comarca porque al disponer de más medios humanos, la eficacia policial se ha multiplicado.

Según datos del Ministerio del Interior, en los dos primeros años de vigencia del plan ha aumentado un 30,8% el número de detenidos y se ha incautado más de 268 millones de toneladas de drogas.

El representante del PSOE celebra el compromiso con la seguridad y la apuesta real de este Gobierno por la persecución del delito. “A la derecha se le llena la boca de promesas que nunca cumplen. La realidad es que durante el mandato de Mariano Rajoy la comarca perdió efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, mientras que desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno ha crecido el número de agentes y la dotación de medios materiales”, sostiene el senador socialista.

Durante los seis años del Partido Popular, se recortaron incluso las plantillas de las FCSE en el Campo de Gibraltar: a 31 de diciembre de 2011 se contaba con 1.990 efectivos y la dotación alcanzó un mínimo de 1.935 miembros en 2015.

Vázquez recuerda que en los seis años de gobiernos del PP se perdieron en España 12.000 efectivos de la FCSE, 1.700 de ellos en Andalucía, 967 policías y 627 guardias civiles menos. “Esta es la triste herencia que nos dejó el Gobierno de Rajoy y los representantes del PP en la comarca y en la comunidad autónoma guardaron un silencio cómplice y callaron con sumisión”, concluye el senador.

Respuesta del Gobierno de la nación a la pregunta parlamentaria

 

Vuelva usted mañana

Una cosa es predicar y otra dar trigo, como nos recuerda certeramente nuestro sabio refranero. Desde la Junta de Andalucía se han llevado durante todo el estado de alarma por el Covid cuestionando y poniendo peros a todas las decisiones que tomaba el Gobierno de España en aplicación del mando único. Superado el pico más duro de la pandemia a finales de junio, se dejó de aplicar el estado de alarma y el mando único pasó a los presidentes autonómicos. Desde entonces, el Ejecutivo andaluz de las derechas ha comprobado las dificultades de gestionar un virus sin contar aún con medicación para combatirlo y vacuna para prevenirlo. Esta comunidad se ha convertido en la líder en número de rebrotes, hasta 40, eso sí con menor incidencia que en Cataluña o en Aragón. Y se dedican a despejar balones y a seguir buscando culpables para no asumir sus obligaciones: antes todo lo que ocurría era responsabilidad del presidente Sánchez, ahora señalan a la ciudadanía o ponen en el balón en tejado de las corporaciones locales. Ellos son así de ‘fantásticos’.

Su gestión está repleta de lunares: desde contrataciones bajo sospecha a cierre de centros de salud, desde poner en pie de guerra a la comunidad educativa por falta de garantías para la vuelta a las aulas en septiembre a negarle a los sanitarios una paga digna por su dedicación en los momentos más duros… Pero, sin duda, el episodio más chirriante y chusco es el reparto de mascarillas. Lo han hecho tarde, mal y con cutrez. Llevaba el PSOE pidiendo al gabinete de Moreno Bonilla desde finales de abril la distribución gratuita para toda la población de este medio de protección, hoy ya de uso obligatorio. Y es que para las familias con menos recursos supone un desembolso casi imposible de asumir (se calcula un gasto medio de 120 euros/mes para una unidad familiar de cuatro miembros).

La respuesta de la Junta no ha llegado hasta mediados de julio SÓLO para los mayores de 65 y con tres unidades para 90 días. Se supone que una quirúrgica tiene una vida máxima de cuatro horas, es decir, con el lote repartido y siguiendo las recomendaciones médicas sólo se cubre media jornada. Por tanto, una oferta claramente insuficiente y cicatera. Además, el material se ha agotado en menos de 48 horas sin atender ni a la mayoría del target de población al que va dirigido y, por si no fuera poco el bochorno, las mascarillas son de una calidad ínfima y se deterioran con inusitada facilidad.

El fiasco está siendo de aúpa. Profesionales farmacéuticos y usuarios están (estamos) que trinan (trinamos). Los primeros, fijando carteles de protesta en los escaparates y los segundos, nuestros mayores, yendo a recoger el material al que tienen derecho a diario, volviéndose de vacío por falta de dotación en los despachos de farmacia y recordando entre el enfado y el sarcasmo el ‘vuelva usted mañana’ de Larra. A los gestores de la Junta se le da mejor predicar que dar trigo (mascarillas). Peor no se puede hacer… y lo saben.

* Artículo que me publicó ayer en centrohistorico.info.

SOS Informativos

Los informativos de Canal Sur TV continúan su desplome progresivo y ya no son ni de lejos el sostén de la cuota de pantalla de la cadena andaluza. Mientras que en otras televisiones autonómicas sus espacios de actualidad se erigen en los programas más seguidos por su público de referencia, los de la ‘nuestra’ cada vez generan más desafección entre los andaluces. En las últimas semanas, el promedio de las principales ofertas de la cadena, ‘Noticias 1’ y Noticias 2’, ha estado por debajo de los dos dígitos, situándose entre el 9% y el 10%. El hundimiento se ha agudizado entre el 8 y 14 de junio y arroja el alarmante dato del 8,5% de media. En esos siete días, el N1 ha caído al 9,7% y el N2, a un paupérrimo 7,4%. Esta pérdida de seguimiento ha dejado la audiencia general semanal en el 7,2%, dos décimas menos que la anterior.

Los resultados comparativos deberían abochornar al equipo directivo de la Radio Televisión de Andalucía. Los programas informativos constituyen la esencia de todo medio público y aquí más que sumar, restan. Estudio tras estudio se confirma que en todas las autonómicas la audiencia de sus noticiarios representa el doble o algo más que la audiencia de la cadena. En Canal Sur no se produce este ratio y sus informativos han dejado de aportar décimas al share global. La raquítica cuota de pantalla del N1 y el N2, ese fatídico 8,5% de la semana pasada, otro registro negativo más en la historia de la casa, contrasta sobremanera con el 25,4% de la catalana TV3, el 22,4% de la vasca ETB o el 20,3% de Aragón TV. Y es precisamente el noticiario de las 14 horas de la antena maña el más visto de estos nueve miembros de la FORTA.

Canal Sur sigue como séptima entre estas nueve pantallas. Por población y por presupuesto, también por la calidad de su plantilla, que está amordazada por la actual dirección, tendría que estar peleando con sus programas de actualidad por los primeros lugares de la tabla por audiencia. En los todos los estudios, elaborados con la medición de la consultora Barlovento, la antena andaluza no compite y se encuentra en una situación de irrelevancia ante la opinión pública.

Si fuera el jefe de los informativos de Canal Sur TV abriría un profundo proceso de reflexión. Sólo veo dos posibles salidas para Álvaro Zancajo: primera, hacer las maletas antes de que lo echen por lo malo que son sus informativos en términos periodísticos (manipulación, ausencia de pluralismo, pésima selección de contenidos…), por los pobres resultados de audiencia y por los muchos líos que está generando al Gobierno andaluz, y segunda, la más probable, enrocarse en su dinámica perversa bajo la protección de la calle Génova (sede nacional del PP) y el apoyo público de Vox. Habría también una tercera opción que, conociendo la trayectoria del personaje, se presume harto improbable: abandonar el sectarismo y respetar la misión de servicio público que le exige el marco legislativo vigente. O cambia él o cambian sus resultados, o las dos cosas, o lo acabarán cambiando. Su situación es insostenible, pisando innumerables charcos, y todo se agrava aún más por el enfrentamiento a pecho descubierto que mantiene con el director general, Juande Mellado, y su número dos, Isabel Cabrera, ambos pertenecientes a la otra familia de la derecha.

A Canal Sur se le siguen marchando los telespectadores. Respecto a la semana pasada se ha dejado dos décimas (7,2%) de cuota de pantalla y ha perdido otros 10.000 seguidores en términos absolutos. Con el buen tiempo y el avance de la desescalada, el consumo de televisión se está reduciendo. Se les ha fugado más de una cuarta parte de los televidentes este fin de semana: de los 102.000 del anterior a los 75.000 reunidos este sábado y este domingo. Un serio aviso que no deberían despachar sin más los rectores de la ‘nuestra’. Otro par de datos elocuentes: el miércoles y el jueves ningún programa superó los dos dígitos de cuota de pantalla mientras que el sábado todos y cada uno de los espacios se quedaron por debajo del 9%.

Entre sus pares autonómicos se mantiene como quinta a muchísima distancia de la catalana TV3, la vasca ETB y la gallega TVG, que de nuevo copan este podio. La única buena noticia para Canal Sur es más por demérito de la competencia que por mérito propio. Después de mucho tiempo, la cadena andaluza supera a La 1 de TVE en audiencia en esta comunidad autónoma y ocupa la tercera plaza en la medición que hace Barlovento. Eso sí, a una distancia sideral de Telecinco, líder indiscutible, y de Antena 3, segunda en las preferencias de los andaluces.

PSOE, 6 – PP, 1

La apuesta por la modernización de la línea férrea entre Algeciras y Bobadilla, infraestructura clave para el transporte de mercancías y viajeros del Campo de Gibraltar, tiene el sello socialista. Así se desprende de la respuesta del Gobierno a una pregunta del senador que suscribe sobre el presupuesto ejecutado en este proyecto entre 2008 y 2019, ambos años inclusive.

La cantidad invertida en este periodo, menos seis de gobierno socialista (2008 a 2011 y desde el 1 de junio de 2018 hasta 2019) y un poco más de seis del PP (desde 2012 hasta el 1 de junio de 2018), asciende a 294.023.100 euros. En la etapa socialista, se concentra el 86,3% de la inversión: más de 253,5 millones. Mientras que en los seis años del PP sólo se produjo una inversión de 40,3 millones, que representan el 13,7% del total. Con años de inversión prácticamente cero a cargo de los ejecutivos de Mariano Rajoy.

Lo que significa que, durante estos doce años, seis de cada siete euros invertidos en la modernización de esta línea básica para el futuro de la comarca, la provincia de Cádiz y Andalucía se produjo bajo los mandatos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez.

De acuerdo con los datos ofrecidos en la respuesta parlamentaria, los años de Gobierno del PP han supuesto un freno a una obra de vital importancia para la conexión del Puerto de Algeciras y para la mejora del transporte de pasajeros. La ejecución presupuestaria de este periodo deja en evidencia la falta de compromiso del PP con este proyecto estratégico, por el que, en cambio, se apuesta con rotundidad en la etapa del PSOE y concretamente en el plan integral para el Campo de Gibraltar impulsado por el presidente Sánchez.

La falta de inversión del PP cuestiona la forma de hacer política del alcalde de Algeciras y también senador del PP, José Ignacio Landaluce. Es llamativo que durante mucho tiempo el señor Landaluce ha permanecido callado y sumiso, con un sinfín de fotos de propaganda, mientras el Ejecutivo del PP estaba boicoteando de facto esta infraestructura básica y reduciendo la inversión a cantidades raquíticas.

Pura demagogia: silencio cómplice cuando se agraviaba a la comarca por parte de los equipos de Rajoy y tono crítico contra el Gobierno de Pedro Sánchez, cuando ahora se está gestionando con compromiso, sensibilidad y dinero la modernización de la línea Algeciras-Bobadilla.

Lo único que pretenden el PP en general y el señor Landaluce en particular es tapar sus vergüenzas por su desinterés y discurso de boquilla con esta infraestructura. Sólo buscan hacer ruido para confundir a los ciudadanos porque el único partido que ha apostado y apuesta por la Algeciras-Bobadilla es el PSOE. Los datos de ejecución de los Presupuestos Generales entre 2008 y 2019 hablan por sí solos.

¿Lealtad?

Basta repasar la cronología de los hechos para poner en evidencia a aquéllos que pedían endurecer el confinamiento restringiendo la movilidad y parando la actividad de sectores considerados no esenciales, aquéllos que cuando el Gobierno ha tomado la medida se han puesto a despotricar con el único fin de desgastar a quien toma una decisión difícil y previamente reclamada por ellos. Un caso de libro de doble moral. Cuando uso el indeterminado ‘aquellos’ me estoy refiriendo al Partido Popular, con Pablo Casado al frente de la desleal maniobra, y sus altavoces.

21 de marzo
El Gobierno de la Región de Murcia pedirá a Pedro Sánchez que prohíba cualquier actividad que no sea esencial para el abastecimiento de la población y la supervivencia, ordenando el cierre de todas las demás empresas e industrias garantizando así un mayor confinamiento de la población. (Seguir leyendo)

23 de marzo
Las voces que llaman a endurecer el confinamiento de los ciudadanos para frenar el coronavirus crecen cada día. A la propuesta del presidente de la Generalitat, Quim Torra, de confinar Cataluña se han unido otras autonomías como Murcia, que aprobó unilateralmente el cierre total de todas las actividades económicas no esenciales en la comunidad. También Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad Valenciana abogan por restringir más la movilidad, aunque cada una con sus matices… (Seguir leyendo)

25 de marzo
Pedro Sánchez se esforzó este miércoles por la noche en convencer a los grupos del Congreso de que tenían que estar “unidos”, entre sí y con el Gobierno, frente al coronavirus. Durante el debate sobre la prórroga del estado de alarma, que esta vez sí necesita la aprobación del Parlamento, el presidente basó su intervención en esta idea. Pero la oposición, pese a que votó en su inmensa mayoría a favor de la extensión de este periodo excepcional (321 ‘síes’, 28 abstenciones y ningún ‘no’), pidió, a grandes rasgos, medidas de confinamiento social más duras que los actuales… (Seguir leyendo)

28 de marzo
El PP apoya las medidas para endurecer el confinamiento paralizando todas las actividades consideradas no esenciales, pero el secretario general del partido, Teodoro García Egea, ha criticado este sábado de nuevo al Gobierno en una intervención posterior a la de Pedro Sánchez… (Seguir leyendo)

30 de marzo
“No hay posiciones diferentes, hay días diferentes”. Pablo Casado justificó así que el PP se desmarcara este lunes de los planes, decretos y actuaciones del Gobierno en la crisis del coronavirus. El líder de la oposición endureció el tono y achacó a Pedro Sánchez errores graves en las formas y en el fondo. Le achacó “falta de diálogo” por no haber contactado con los partidos para pactar las últimas medidas… (Sigue leyendo)

Conclusión
El Gobierno de España había intentado en todo momento no frenar por completo la economía para evitar profundizar la crisis que sufriremos (aquí y en todo el mundo) como consecuencia del coronavirus. Confiaba en que las iniciales medidas de restricción de movilidad dieran sus frutos, no cerrando la puerta a endurecerlas si fuera pertinente. Cuando ha habido que dar el paso, guiado por la opinión de científicos y técnicos y anteponiendo la necesidad de vencer a la pandemia, los que habían reclamado un parón de más sectores económicos, se comen sus palabras, olvidan todo lo dicho y arremeten contra el Ejecutivo. No buscan derrotar al virus, sino al Gobierno…

Foto.- Heraldo de Aragón. Casado y Santiago Abascal.

Lo que no hay que hacer…

Esta crisis sin precedentes por el coronavirus es el momento de la unidad, de la solidaridad, de la responsabilidad individual y colectiva. En definitiva, de dar lo mejor de nosotros mismos como ciudadanos y como sociedad. Ahora no toca el regate corto y la búsqueda de un pírrico beneficio político. Esta consideración viene a tenor de una carta dirigida con el consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, al ministro de Sanidad, Salvador Illa, por la distribución de material sanitario para hacer frente a la pandemia. Una misiva convenientemente filtrada a los medios y jaleada por el PP andaluz y que desafortunadamente no es consecuente con la excepcionalidad y la gravedad de la situación que nos está tocando vivir. No podemos perder la perspectiva en la que nos encontramos: desde la declaración del estado de alarma, la autoridad competente es el Ministerio y las decisiones se toman pensando en una dimensión nacional en colaboración con el resto de administraciones.

No se trata de que cada comunidad autónoma haga la guerra por su cuenta, sino de dar una respuesta colectiva a este desafío que afecta España (y a todo el planeta). Además, no caben ni la media verdad ni el regate corto. No se ha producido incautación, como reconoce la propia empresa (ver vídeo), sino puesta a disposición del material como exige nuestra legislación y el sentido común. Lo que está haciendo el consejero Aguirre y su equipo es justo lo contrario que exige este momento histórico. Debemos remar todos juntos y no retorcer la realidad buscando un espurio rédito político. En esta crisis o vamos todos juntos o no venceremos. Confiemos en que sólo sea un desliz pasajero del consejero y que la Junta de Andalucía se sume a la unidad de acción que exigen y se merecen todos los andaluces y los españoles.

Caída generalizada

La audiencia de Canal Sur TV cae y cae. El domingo pasado no llegó ni al 5% de share. Este desplome de las preferencias del público se refleja muy especialmente en los programas estrenados con la nueva dirección, pero también tiene grave incidencia en los espacios informativos y en los buques insignia de la cadena. Hasta los dos programas más emblemáticos de la parrilla vespertina, ‘La tarde, aquí y ahora’ y ‘Andalucía directo’, que son los que aguantan la cuota de pantalla diariamente, han perdido un número significativo de espectadores en el último año y dos meses.


Los datos son sintomáticos y alarmantes. Ambas ofertas televisivas han venido compitiendo con éxito con las cadenas privadas en esa franja y eran (y son todavía) el sostén del share de la casa. Por tanto, la pérdida de público de estos dos programas tiene carácter estratégico por la repercusión sobre el conjunto de la programación y el efecto arrastre en el resultado global del ente. En el caso de continuar esta preocupante línea descendente, Canal Sur TV se resentiría sobremanera. La actual cuota de pantalla promedio se sitúa en el 7% y tiende a la baja, con unos nuevos programas que no funcionan y un prime-time con registros pírricos. Canal Sur ya cerró en 2019 con su peor resultado histórico en audiencia. Todo se debe a una serie de factores que afectan a la credibilidad de esta televisión pública y a la fidelización de su audiencia, factores vinculados a las decisiones de la nueva dirección:

  1. Una política errática en la programación.
  2. Una manipulación evidente en los informativos, así como en otros programas de actualidad no diarios.
  3. Una ausencia de criterio profesionalizado a la hora de elegir alternativas.
  4. Una falta de continuidad en los contenidos por los que se apuesta y…
  5. Una carencia evidente de criterio y de organización, con fichajes extemporáneos en todos los ámbitos, para convertir la cadena en una extensión del Gobierno de la Junta de Andalucía.

Ésta es mi opinión, que se nutre de la observación y de las reflexiones de otros contrastados profesionales que dominan la materia… Cada cual que defienda la suya, está en su derecho. Los datos, sin embargo, son incontestables.

Comparación odiosa

Vaya por delante mi condena por la agresión que sufrieron varios profesionales sanitarios de un centro de salud en la provincia de Málaga por parte de una mujer que tuvo que ser reducida por la Policía. Condena sin paliativos porque la violencia de ningún tipo tiene cabida en las sociedades democráticas. Lo que tampoco no tiene un pase es la reacción del delegado de salud de la Junta de Andalucía en esta provincia a este triste episodio, muy al estilo su jefe, el consejero Jesús Aguirre. Carlos Bautista colgó un vídeo en su canal de YouTube haciendo chanzas y haciendo un paralelismo inoportuno e hiriente con uno de los lemas de las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer: ‘Quiero volver a casa sola y borracha’. El delegado decía en esa grabación:

“Esta señora que ha destrozado una consulta y ha agredido, ahora dice que no se acuerda de nada (…) la mujer sola y borracha ha destrozado la consulta y ha agredido a varios profesionales (…) vamos a hacer todo lo posible desde la sanidad pública para que no se le olvide que ir sola y borracha a un centro de salud y agredir a varios profesionales y destrozar una instalación le va a costar un pico (…) Eso de ir sola y borracha…”.

Una vez que esta aparatosa salida de tono trascendió a los medios de comunicación, con el consiguiente escándalo, Bautista borró el vídeo de su cuenta. La presión ambiental y una llamada interna de atención lo hicieron ver que había metido la pata hasta el fondo. Es lamentable que un cargo público se permita este tipo de ligerezas y juegue con algo de tanta gravedad como son las agresiones sexuales a mujeres. En ese desafortunado vídeo, no se le ve preocupación alguna por el temor y el sufrimiento de muchas mujeres. Tiene este delegado la misma sensibilidad que un molusco. Este patinazo, desde luego, requería algo más que una simple petición de disculpas.

Foto.- Imagen de la información, donde ya no aparece disponible el vídeo de Bautista. Transcripción en elplural.com.

Martes de progreso

Cada martes conquistamos avances y derechos. Cada Consejo de Ministros viene cargado de decisiones de calado. Hemos pasado de los viernes sociales (fecha anterior de la reunión del Gobierno de España) a los martes de progreso. Hoy mismo otros dos proyectos de ley han visto la luz: la reforma educativa que permitirá derogar la nociva LOMCE y la ley de libertad sexual, que consagra que sólo él ‘sí es sí’, el consentimiento expreso, para las relaciones sexuales. Dos pasos más en menos de dos meses que se unen a la subida del salario mínimo, de las pensiones y de las retribuciones de los funcionarios, a la modificación parcial de la reforma laboral para acabar con los despidos por bajas médicas justificadas, a la regulación de impuestos para las multinacionales tecnológicas y las transacciones financieras o a medidas para hacer frente a la caída de precios de la producción agrícola y ganadera, entre otros muchos.

Este amplio catálogo de logros contrasta con el griterío de la oposición de las derechas. Sólo preocupada en la crispación, el ruido y en provocar el enfrentamiento en los españoles para tapar estos avances. Con un Partido Popular instalado en una estrategia desquiciada de tierra quemada por una doble razón: la primera, para intentar difuminar que este ejecutivo de coalición de PSOE y Unidas Podemos funciona y que los mensajes catastrofistas desde las filas de Pablo Casado y aledaños distan mucho de la realidad; y la segunda, la disputa del PP por mantenerse como primer partido de la derecha le hace radicalizarse para competir con Vox. Los motivos que mueven a los populares nada tienen que ver con los intereses de los españoles, sólo están buscando su beneficio particular o defender su espacio político. O dicho de otro modo: puro partidismo, nada de patriotismo.

Foto.- RTVE.

Señales para la alarma

Estos datos de audiencia no son para despacharlos a la ligera. Encierran un mensaje de alarma que la actual dirección de Canal Sur no debe ni minusvalorar ni despreciar. En un año la cuota de pantalla de la retransmisión de la final del Carnaval de Cádiz desde el Teatro Falla ha caído más de once puntos (-11,4%) y perdido casi la mitad de espectadores (290.000) en la franja de prime time. Durante la madrugada, el share se desplomó hasta 17 puntos. Un producto tan consolidado como el Carnaval ha cosechado la peor audiencia de la serie histórica y el equipo directivo responsabiliza del mal resultado al paro de los trabajadores con una hora de pantalla En negro el viernes ¡a la hora de comer!, cinco horas antes del arranque de la final. No deja de ser una excusa simplista por no decir maniquea de los actuales rectores de la cadena. No hacen la más mínima autocrítica de su gestión: querían prescindir del Carnaval negociaron con desgana con la televisión municipal que tiene los derechos (Onda Cádiz), se dieron cuenta del error y se subieron tarde y mal, no se ha hecho una adecuada promoción de la retransmisión… Ésas serían algunas de las razones específicas del pinchazo, que se pueden corregir en posteriores ediciones. Pero hay una de fondo y de difícil solución: la pérdida de confianza en la cadena autonómica de su audiencia tradicional. Canal Sur TV ha perdido más de un punto de cuota de pantalla en apenas ocho meses. Y esa es la gran tragedia. El traspiés del carnaval es sólo la punta del iceberg de lo que podría venir si se sigue en esta deriva. Este domingo sólo se alcanzó un share del 4,9%. La cuesta abajo no cesa.

Datos.- Medición de audiencia de Barlovento.