Querer es poder

La fuerza de voluntad de este niño conmueve, te pone la piel de gallina. Bailey Matthews, chico británico de 8 años con parálisis cerebral, termina un triatlón. Nadó 100 metros, hizo cuatro kilómetros en bicicleta y terminó con una carrera de 1.300 metros sin ayuda, sólo con el seguimiento de su padre a unos metros de distancia. La prueba es de julio pasado pero he tenido conocimiento de esta gesta hace apenas unos días a través de un grupo de WhatsApp de corredores. Este ejemplo de superación nos demuestra que querer es poder, que demasiadas veces nos quejamos por rutina y que no afrontamos retos por falta de arrojo o por comodidad. Para cualquiera que haga deporte el tesón y la valentía de Bailey debería ser una fuente de inspiración, un espejo en el que mirarse, una referencia para asimilar que nada es imposible si ponemos todo nuestro empeño en conseguirlo. ¡Chapó, Bailey, qué gran leccción para todos!

Correr

Media maratón Marbella 2014Media maratón Marbella 2014-2

Correr engancha. Y lo digo con conocimiento de causa tras casi 20 años calzándome las zapatillas cada vez que puedo. Ayer participé en la media maratón de Marbella. Era la segunda vez que acudía a esta prueba. Fui con un nutrido grupo de amigos que disfruta sufriendo con este deporte y nos hicimos notar por el número de atletas que lucíamos los colores de C@des, el Club de Amigos y Amigas del Deporte de la Estación de San Roque, un institución con el mismo deseo de competición que de fiesta. En 2013 nos desplazamos cuatro, ayer hicimos la carrera nueve. El equipo cada día aumenta en número de efectivos. Buena señal.

Me había preparado bien esta edición y ocho días antes me di un golpe fuerte que a punto ha estado de chafarme la participación. He llegado lesionado con la pierna y el pie derechos muy inflamados, pero con ganas y voluntad de hacer la prueba. También con el plácet de mi fisioterapeuta, que no puso reparos a la locura. Los que no corren no entienden la cabezonería de tomar al salida en esas condiciones. Hoy me alegro de haber arriesgado. Se me hizo dura la distancia y tuve momentos malos, muy malos. Pero ahí queda el esfuerzo y la voluntad de no bajar los brazos ante las contingencias. Cuando uno quiere, casi siempre puede… Pero al menos lo tiene que intentar. No batí el récord de la maratón (fue el keniano Kimetto, con 2.02.57), pero conseguí mi objetivo: CORRER.

PD.- En la foto falta un c@des, José Luis Machado, que estaba de prospecciones.