Envío

abril 30, 2017

ENVÍO
Antonio Colinas

¿Recuerdas todavía el débil canto
del ruiseñor perdido en la enramada?
Viste temblar conmigo aquella noche
la copa del ciprés.
Desmadejó
el cielo hilos de luna por tu rostro.
Pero después del pájaro y la luna
se apagaron los astros.
Vi pasar
no sé qué brisa extraña por tu cuerpo.
¿Recuerdas nuestras manos en el agua?
¿Recuerdas el silencio sobre el campo
y, como un dios sangrante, el nuevo día
incendiando las torres, las palomas?

El numerito (y III)

abril 29, 2017

Y como si no hubieran hecho el ridículo suficientemente esta semana con la pantomima de la moción de censura, pues Podemos sigue profundizando en el disparate. Pablo Echenique, número dos de la formación morada, se ha descolgado con otra posible moción de censura… en este caso en Andalucía. En una entrevista en Onda Cero, a la pregunta del periodista respondió: ¿Y por qué no? Y si pudieran, lo harían. Pero claro para presentarla tendrían que hacerlo de la mano del Partido Popular. Ésta es su coherencia ideológica. No hay más razón para esta moción de censura que la obsesión contra el PSOE de los dirigentes de Podemos, les mueve el odio y el resentimiento. Cómo podrían explicar Pablo Iglesias y sus cuates una maniobra de estas características en Andalucía. Ahora se explican muchas cosas: el bloqueo de 80 días a la investidura de Susana Díaz, las llamadas de Juan Manuel Moreno Bonilla para acabar con 40 años de buen socialismo, que PP y Podemos vayan siempre del brazo en el Parlamento… Echenique ha expresado el deseo más profundo de su partido… Pero no le salen las cuentas y además sería un escándalo el mero hecho de intentarlo con el PP. Cada día es más evidente: estos mandatarios de Podemos son profundamente antisocialistas y con su forma de actuar le hacen el juego a la derecha.

El numerito (II)

abril 28, 2017

Lo clavan. Los humoristas gráficos descubren la trampa que encierra la moción de censura anunciada por Podemos. La pantomima de Pablo Iglesias se resume en tres ejes: una nueva demostración del ego desbordante del líder de la formación morada, el intento fallido de entrometerse en las primarias del PSOE (los socialistas han despachado con no rotundo el envite fullero de Iglesias) y el balón de oxígeno para un Rajoy y un PP acorralados por la corrupción al distraer Podemos la atención con falsas expectativas. Pablo, artista, te has lucido.

Viñetas.- Miki&Duarte (Grupo Joly), Bernardo Bergara (eldiario.es), Gallego&Rey (El Mundo) y Peridis (El País).

Otro numerito

abril 27, 2017

Como hace un año. La rueda de prensa de Pablo Iglesias y sus aliados presentando hoy el anuncio de una moción de censura ha recordado a la de hace quince meses repartiendo sillones y autoproclamándose vicepresidente. Las mociones de censura en España son constructivas. No sólo se trata de remover al presidente del Gobierno, sino que hay que plantear un candidato y un programa alternativos. Lo primero, por lo tanto, que debería haber hecho dialogar y buscar un acuerdo con el resto de grupos. La convocatoria de Podemos a los medios llegó en torno a las 10 de la mañana y sólo después informaron a otros grupos políticos: a las 11 al PSOE, minutos antes a su socio Compromís y a las 11.15 vía SMS al PNV, a Ciudadanos ni quiera eso. Han puesto el tejado antes que los cimientos. Tal y como lo han hecho sólo han pretendido un golpe de efecto y así esta moción se quedará en una mera ocurrencia, en un brindis al sol, en una demostración del afán de protagonismo de Iglesias. Nos ha obsequiado con el mismo truco, con otro numerito, que hace un año y ya muchos grupos (y mucha gente) lo tienen calado.

El PP y el Gobierno están en una situación insostenible y deben dar muchas explicaciones. El PSOE se las va a pedir por su cuenta con seriedad, sin crear expectativas falsas. Esta iniciativa resulta inoportuna porque distrae al Parlamento de su responsabilidad de investigar al PP, esto es, salen los morados a echarle otra vez un cable a la derecha. Y hoy Rajoy sigue como presidente del Gobierno es precisamente porque así lo quisieron Iglesias y Podemos. Cuando se pudo desalojar a la derecha de la Moncloa, el 2 de marzo de 2016, votaron con el PP contra el candidato del PSOE. Esa cruz pesa sobre la espalda de Iglesias.

Es el momento de que Rajoy rinda cuentas ante todos los españoles sobre los casos de corrupción que cercan al PP, partido que él preside desde el año 2003 y tiene mucho que decir. No se puede esconder ni detrás del plasma ni en Brasil para no dar la cara. Por eso, tiene que empezar a funcionar en el Congreso de los Diputados la comisión de investigación sobre la corrupción del PP. Que no se demore ni un solo día más. La sociedad española exige rapidez y transparencia. Por esa comisión tendrán que pasar Rajoy y todos los afectados de su gobierno con la obligación legal de decir la verdad. A partir de ahí, con seriedad y rigor, se tienen que depurar todas las responsabilidades. Todas sin excepción.

Foto.Público.

El vendaval de la corrupción ha adquirido dimensiones de tsunami en el Partido Popular. La operación Lezo, por la que está en prisión Ignacio González y ha provocado la tercera dimisión en cinco años de Esperanza Aguirre, se suma a la larga de ristra de casos (Gürtel, Bárcenas, Púnica, Rato, Bankia, Brugal, Taula, Emarsa, Palma Arena…) que no sólo afectan a la dirección nacional sino a las de Madrid, Comunitat Valenciana, Murcia o Baleares. En todos escándalos se investiga la presunta financiación ilegal del PP y el enriquecimiento de ilustres representantes de la derecha patria. Si es gravísimo el uso y abuso del dinero público para el beneficio particular, no le anda a la zaga lo que hemos conocido en el transcurso de la operación Lezo sobre penetración del PP en distintas instancias para controlar los resortes del Estado, unas maniobras que suponen una adulteración de la democracia y un ejemplo nítido de corrupción institucional. Han trascendido cosas inaceptables que exigen explicaciones urgentes e incluso dimisiones.

  • El intento del fiscal jefe anticorrupción de boicotear el trabajo de los fiscales del caso frenando registros claves para el esclarecimiento del caso.
  • La reunión del número dos del Ministerio del Interior, José Antonio Nieto, en la propia sede institucional con el hermano de Ignacio González cuando la investigación judicial estaba ya en curso.
  • La confesión del juez Velasco reconociendo que se le está haciendo vida imposible y por eso pide irse.
  • La decisión del magistrado de poner micrófonos ocultos en el despacho del ex presidente de Madrid porque los investigados estaba recibiendo avisos del pinchazo de sus teléfonos.

Todo esto sitúa al PP ante un necesario ejercicio de refundación y al Estado en la obligación de cortar todos los tentáculos con los que el partido de Rajoy podría estar vulnerando las reglas del juego democrático.

Viñeta.- Miki&Duarte, en el Grupo Joly.

La primera vuelta de las presidenciales francesas han dejado fuera a los dos partidos clásicos (la derecha tradicional gaullista, los republicanos de François Fillon, y a los socialistas encabezados por Benoit Hamon) y a la izquierda. Triunfo del centro liberal de Emmanuel Macron, ex ministro de Economía con François Hollande, que competirá el 7 de mayo con la ultraderecha antieuropea y xenófoba de Marine Le Pen. La izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon ha subido menos de lo que pronosticaban algunas encuestas y ha quedado en cuarta posición. La izquierda sale mal parada en Francia. El Partido Socialista se desploma con un candidato que se escoró al radicalismo y la izquierda radical no ha sido capaz de atraer ese voto. Según estudios poselectorales del que se hacen eco algunos medios, el 68% de los votantes socialistas que apoyaron a Hollande en 2012 se han ido con Macron y menos del 20% con Mélenchon y el resto ha permanecido en el PSF. Otro dato significativo es que muchos de los sufragios de Le Pen provienen de antiguos electores comunistas. En cinco años de crisis y gestión complicada se ha producido un profundo cambio en el panorama político francés.

Con estos datos se pueden sacar unas primeras conclusiones para la socialdemocracia:

  • Cuando se renuncia a los orígenes para imitar a otros, la gente aleja de los socialistas.
  • La socialdemocracia ha de ser reconocible y útil. Cuando se aparta de ese camino, los ciudadanos se van a otras opciones.

Y tambiénpara la izquierda radical:

  • La gente vota a la izquierda si no presenta un programa que les mejore la vida, no se consigue mayorías por estar detrás de la pancarta o intentar asaltar los cielos.
  • No generar confianza un modelo que ha fracasado en el mundo entero.
  • Y ya con el resultado y con vistas a la segunda vuelta: no se puede mantener la equidistancia (como ha hecho Mélenchon o en España los líderes de Podemos) y hay que aunar fuerzas para parar a la ultraderecha.

Pequeña confesión

abril 23, 2017

PEQUEÑA CONFESIÓN
Ana Merino

¿Si yo soy tu sueño
por qué me siento sola
cuando me sueñas?

Llego arrastrándome
a tu boca cuando duermes
y no sé cómo empezar
a contarte una historia
que se parezca a ti
para que nunca sepas
que yo vivo contigo.

Los sueños somos
como las sombras,
pertenecemos a un solo cuerpo
pero queremos ser
otra persona.