Adiós a un año maravilloso

Cada uno cuenta la fiesta como le ha ido. Se nos va un año que algunos lo catalogarán como negro y otros lo hemos vivido iluminado con los colores del arco iris. Con empatía, me pongo en el pellejo de esas personas que quieren dar carpetazo con urgencia a estos últimos doce meses, de quienes quieren ver caer ya la última hoja del calendario para olvidar malos tragos, de aquéllos que necesitan del fetiche de las campanadas para soltar lastre y remontar el vuelo. No me espejo en este grupo: para mí 2009, especialmente en lo personal, ha sido un gran año, incluso tendría la osadía de hablar de uno de los mejores de mi vida. Por eso, no quiero que acabe, me gustaría apurarlo un poco más, sacarle todo el jugo, si es que le he dejado alguna gota. Perdonad este arrebato de sinceridad o de impudor. No es responsabilidad exclusivamente mía, la culpa la tiene el amor.

Despido un año maravilloso… Que siga la racha en el próximo.

FELIZ 2010 a todos y a todas.

Díaz Ferrán, alea iacta est

Cuando se confirma en el puesto a un entrenador de fútbol que está en la cuerda floja por una mala racha de resultados, suele ocurrir que es la antesala de su destitución. Gerardo Díaz Ferrán achica aguas como puede para salvar algo de la riada que ha arrasado buena parte de su patrimonio empresarial y su credibilidad para dirigir los destinos de la patronal CEOE. Su futuro al frente de la cluster empresarial pende de un hilo… Ya ha empezado el desfile de hipotéticos sustitutos (el ultraliberal Manuel Pizarro figura en las quinielas conservadoras) cuando el titular aún está ocupando (eso sí, a duras penas) el puente de mando. Ya se sabe, a rey muerto, rey puesto. Es cruel e irremisible ley de vida.

La CEOE salió ayer de nuevo al rescate de su presidente. La dirección de la patronal, con un método tan poco ortodoxo como un comunicado vía telefónica, ha cerrado filas con Díaz Ferrán por segunda vez en dos semanas. Tanta actuación de emergencia evidencia la profunda crisis que afecta al patrón de patrones destapada con el embargo y cierre de la aerolínea de su propiedad. ¿Está capacitado para pilotar el destino del empresariado español alguien que no administra bien sus propias sociedades? Éste es el interrogante que se cierne sobre el jefe de la CEOE por mucho que sus portavoces se empeñen en difundir el apoyo de buena parte de la patronal.

Desde CEPYME, la organización de las pequeñas y medianas empresas, su presidente, Jesús Bárcenas, le ha sugerido públicamente la puerta de salida, una voz discrepante que no ha sido la única. El respaldo ya no es unánime a causa de los estragos que ha causado la pésima gestión de esta situación de crisis y la alarma que ha generado el conocimiento la situación financiera de Díaz Ferrán. Impago de 25 millones a Caja Madrid, deuda de 16 millones con la Seguridad Social y una aerolínea clausurada dejando a 666 trabajadores en la calle y a unos 7.000 viajeros sin billetes. Esto es lo que se sabe al día de hoy. Es posible que cuando se mire debajo de las alfombras aparezca algún pufo más.

En estos días de zozobra, con la presión de propios y extraños, Díaz Ferrán ha tenido un amargo 67 cumpleaños deshojando la margarita de su futuro. Un enroque numantino sólo serviría para perjudicar a sus compañeros de viaje y alargar su agonía. Su descrédito creciente no alumbra un horizonte halagüeño. Alea iacta est.

Foto.- El País. Trabajadores de Air Comet cortaron el tráfico ayer en el paseo de la Castellana en Madrid.

Primera boda gay en América Latina

Se están abriendo nuevos horizontes, desterrando rancios clichés, superando imposiciones morales de una minoría fanática e inmovilista. La conquista de nuevos derechos ciudadanos y los avances en materia de igualdad regulados en España en el último lustro están haciendo escuela. Es una grata noticia que en Argentina se haya celebrado la primera boda gay de América Latina. Es una demostración de libertad y justicia social. Todos tenemos que forjar nuestra orientación sexual sin cortapisas ni imposiciones de confesiones religiosas o talantes ultramontanos.

La pareja de la fotografía, Álex Freyre y José María Di Bello, de 39 y 41 años, lo ha conseguido a la segunda oportunidad. El Registro Civil argentino abortó, a tenor de resoluciones judiciales contradictorias, su primer intento el pasado 1 de diciembre en Buenos Aires. Retrógrados y reaccionarios los hay por todos los rincones del planeta. Gracias a la diligencia de la gobernadora de la provincia de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, esta historia de amor ha tenido un final feliz. La política, que es el arte de lo  posible, en el mejor sentido de la expresión, ha dado vía libre a un asunto enquistado en un laberinto judicial. No se quería ver desde un prisma tradicionalista que la sociedad evoluciona en el modo de conformar y reconocer los diversos modelos de convivencia. Se pretendía mantener la histórica discriminación por las preferencias sexuales.

Se ha dado el primer paso para derribar el muro de la incomprensión y conseguir la plena equiparación en derechos para todos y todas con independencia de su orientación sexual. Queda mucho camino para recorrer, pero estas dos personas que han defendido con uñas y dientes su deseo de contraer matrimonio para dar solemnidad jurídica a su relación afectiva y esta valiente gobernadora que se ha zafado de la burocracia y de lo socialmente correcto han abierto una vía hacia la esperanza, hacia una sociedad más abierta y plural. En Argentina, y también en América Latina, son desde hoy un poco más iguales y más libres.

Foto.- Reuters.

La derecha y sus medios

Los medios de comunicación de orientación conservadora no es que presenten una interpretación de la realidad de acuerdo a su línea editorial. Eso ya se ha quedado obsoleto o insuficiente para definir su quehacer profesional. De hecho, han tirado por el desagüe la función social que tienen encomendada en una democracia y han sindicado sus intereses en un conglomerado político-ideológico en el que participan como un accionista más en la definición y ejecución de la estrategia de la derecha en España. No estoy desarrollando una teoría de la conspiración: es una evidencia el encastillamiento de determinadas empresas informativas en unas prácticas poco compatibles con la deontología profesional.

Me ha agradado sobremanera compartir esta opinión con el economista y profesor de Periodismo Ignacio Muro, quien ha publicado un reciente artículo en El País con el sugerente título de La derecha mediática en plena forma. Hago un resumen de algunas de las principales reflexiones, aunque el texto merece una lectura íntegra:

Mientras en las escuelas de periodismo se sigue hablando de independencia y objetividad informativa los medios de comunicación acrecientan su peso como expresión y alimento de ideologías. Su contribución al “muy notable desplazamiento de buena parte de los intelectuales españoles hacia posiciones conservadoras” […]permitirá verificarlo.

El problema surge, precisamente, cuando su comportamiento pone de manifiesto una evidente y declarada ausencia de vocación informativa. Puede que los hombres de Obama pequen de inoportunidad o incorrección política al acusar directamente a Fox de “no estar ya en el negocio de la información”, de ser sólo “una marca ideológica”, pero pocos dudan sobre la veracidad de la acusación.

La cuestión eterna sobre el ser de España es otro de los rasgos en los que se manifiesta la derechización de los intelectuales y, también aquí, el concurso de la derecha mediática, y en particular del diario que la lidera desde los noventa, ha sido decisivo. Su habilidad para remover las vísceras nacionales desde la aversión a los nacionalismos periféricos, ha alimentado oportunamente la peor mitología conservadora que asimila la pluralidad de España a su condición de roja o rota“.

El desprecio a la figura de José Luis Rodríguez Zapatero constituye, según Sánchez Cuenca, un tercer rasgo de la derechización de los intelectuales. Cierto. Pero el insulto y destrucción del adversario no es coyuntural, es una tarea permanente en la que se han empleado a fondo los medios conservadores. Baste recordar lo que Anson denominó el “contubernio para terminar” con Felipe González, que él mismo reconocía dispuesto a “traspasar el límite y poner en riesgo el Estado.”

Diarrea mental

En boca cerrada no entran moscas… Algunos construyen sus discursos salpimentados de onanismo mental. Se escuchan verdaderas atrocidades ante las que no se puede permanecer impasible. Por ejemplo:

  • El mundo puede llamarlo estupidez. Yo le llamo valor, pero matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella“.

Esta desafortunada y fanática reflexión corresponde al arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, quien haciendo derroche de misericordia considera que la interrupción del embarazo sería una causa justificada para que el hombre use la fuerza contra la mujer que decide actuar en conciencia y de acuerdo a las normas que emanan de un estado de derecho. No hace falta ser una eminencia para ver que estas declaraciones provocan violencia de género e ignoran demasiados años de lucha por la libertad de las mujeres. Y lo que es más grave: atentan contra la legislación vigente. ¿Debería actuar de oficio la Fiscalía por apología o exaltación de la violencia de género?

En su homilía navideña, monseñor ofreció todo un recital de intransigencia y extremismo, virtudes muy poco cristianas, por cierto. Para muestra, otro botón:

  • El aborto es un genocidio silencioso.  La ley somete a los médicos y enfermeras a obligaciones parecidas a las que tenían los soldados bajo el régimen de Hitler o Stalin, o en cualquiera de las dictaduras que existieron en el siglo XX y que realmente establecieron la legalidad de otros crímenes, menos repugnantes que el del aborto”.

El arzobispo se empachó de espíritu navideño y tuvo un bárbaro cólico acompañado de una profusa diarrea intelectual. Los púlpitos no son zonas al margen de la ley. Es exigible más sentido común, probidad y respeto a las reglas del juego del estado de derecho a estos purpurados que se desgañitan contra iniciativas legislativas impulsadas por un gobierno elegido democráticamente por la ciudadanía.

Foto.- El Mundo.

Mal perder

Aparecen en la fotografía algunos de los galardonados en la primera edición de los premios concedidos por la Asociación Periodistas Parlamentarios de Andalucía (PEPA). No están todos los que son porque el Partido Popular dio plantón. A la dirección de esta organización política no le gustó la decisión del jurado, integrado por distintos informadores que cubren la información parlamentaria. Javier Arenas tiene ese mal perder, que le vamos a hacer. Competía con el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, por la distinción al mejor orador y como se la llevó el dirigente socialista, optó por el boicoteo y obligó a sus compañeros populares a ningunear la ceremonia. Una muesca más en la culata, una evidencia más de la falta de talante y el nulo sentido del humor de este sempiterno aspirante y coleccionista de derrotas electorales.

El cuadro de honor de esta primera convocatoria de los premios de la PEPA es el siguiente:

  • Mejor orador: José Antonio Griñán (PSOE).
  • Azote del Gobierno: Esperanza Oña (PP).
  • Mejor relación con la prensa: Micaela Navarro (PSOE)
  • Castigo para la prensa: Cinta Castillo (PSOE).
  • Labor que pasa más desapercibida: José Antonio Viera (PSOE).
  • Discurso menos dinámico (o aburrido): José Enrique Fernández de Moya (PP).
  • Diputado/a revelación: Verónica Pérez (PSOE).
  • Mejor iniciativa: Reubicación del busto de Blas Infante por parte de la Presidencia del Parlamento.

Se hizo entrega de una distinción a cada uno de los premiados con la reproducción de una portada de periódico con la foto de cada uno de ellos, acompañada de un perfil en tono ameno y humorístico.

Sentencia inquietante

Si todos los jueces fueran como Ricardo Rodríguez Fernández, el periodismo estaría en serio peligro de desaparición. Este magistrado ha condenado a dos periodistas de raza, Daniel Anido y Rodolfo Irago, director y jefe de informativos de la Cadena Ser, por la osadía de contar la verdad. La sentencia se cae de las manos y hace una interpretación temeraria de los derechos constitucionales de la libertad de expresión y de la prerrogativa de la ciudadanía de recibir una información veraz. Las organizaciones gremiales de periodistas y otros colectivos de informadores digitales consideran el fallo inaudito, desmesurado y asombroso.

El togado dicta un veredicto injusto y exagerado (un año y nueves meses de prisión, inhabilitación para el ejercicio del periodismo y una multa desorbitada basada en conjeturas sobre sus sueldos sin ni siquiera haberse molestado en preguntar a la empresa) por una teórica revelación de secretos al difundir una lista de afiliaciones irregulares en el PP de Madrid, un asunto que estaba en instrucción judicial por la denuncia presentada por la entonces alcaldesa de Villaviciosa de Odón y hoy diputada autonómica, Pilar Martínez. En la sentencia se reconoce la veracidad de la información y la noticiabilidad de los hechos y, sin embargo, el juez hace prevalecer el honor y la protección de datos de los citados por la Cadena Ser.

El magistrado sostiene que la salvaguarda constitucional al derecho a la información se refiere a la televisión, radio o prensa escrita, pero que debe matizarse en Internet, argumentando que no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal. El dilema que plantea Rodríguez Fernández evidencia su desconocimiento de la comunicación y de sus distintas manifestaciones. Y lo que es más grave: de la Constitución española. Nuestra carta magna establece en artículo 20.1 que “se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”. Internet es un soporte más para la transmisión de datos, como lo es el papel para la prensa o las ondas para la radio y la televisión. Dentro de la red de redes, nos encontramos medios de comunicación digitales, sitios institucionales, portales corporativos o páginas personales, todos medios de difusión de contenidos informativos de diversa índole.

Resulta inaceptable y escandaloso que se condene a unos periodistas por no haber hecho otra cosa que cumplir con su deber informativo. Su único y grave delito ha sido desarrollar con libertad y diligencia su profesión. Ante el anunciado recurso de la Cadena Ser, habrá que confiar en que en instancias jurisdiccionales superiores se revoque una pifia que significa una monumental injusticia, y así se restablezca la normalidad democrática y se respete la libertad de expresión de voces independientes en el ejercicio noble del periodismo. Una sentencia como ésta supone, como señala la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), “un serio atentado contra la libertad y contra el derecho a saber de los ciudadanos, además de debilitar el estado de derecho y el prestigio de las instituciones”. Lo comparto desde la primera a la última letra.

El cine español tirita

El cine está tiritando. Y no precisamente por la ola de frío que recorre media Europa durante estos días. La decisión del Tribunal Supremo de plantear una cuestión de inconstitucionalidad contra la ley que obliga a las televisiones a invertir un 5% de sus ingresos en producciones españolas y europeas dibuja un horizonte con negros nubarrones. UTECA, la asociación que aglutina a los seis operadores privados, está inmersa en una cruzada por tierra, mar y aire para zafarse de la obligación legal de colaborar con el fomento del ingenio propio frente al músculo financiero y el poderío de recursos de Hollywood. Esta medida, aprobada en 1999 a instancias de la Unión Europea y que está incluida en el texto de la venidera Ley Audiovisual, aún en debate parlamentario en las Cortes, supone uno de los puntales que sostiene a la frágil industria cinematográfica española en su pugna desigual con el gigante norteamericano.

No caben medias tintas ante esta pretensión de los canales privados de televisión, legítima aunque no pertinente, porque la producción nacional, más allá de estereotipo o el cliché manido, tiene calidad, derrocha creatividad, se construye desde el talento. Soy un apasionado de las cintas en español (sean de nuestra piel de toro o Argentina, lo mismo da) y valoro el esfuerzo de gente valiente, convencida a más no poder, que se juegan sus limitados recursos en un mercado competitivo y, a veces, cruel e injusto. Estos incomprendidos, estos benditos locos, necesitan el apoyo público para no morir en el intento de dar cauce al ingenio, mucho y genuino, que atesora el sector en este país.

Hasta que el Tribunal Constitucional diga la última palabra, el cine español se debate entre la incertidumbre y el desasosiego. El futuro se torna más complejo si cabe. Comparto las voces de alerta de los productores por lo que se les puede venir encima. “El cine español no puede sobrevivir sin la ayuda de las televisiones. Estamos viviendo un momento de gran inseguridad jurídica”, asegura Fernando Bovaira, productor de Ágora. “Es un problema de Estado, una decisión del Gobierno de si quiere que haya cine español o no”, añade Gerardo Herrero, productor de El secreto de sus ojos. Son reflexiones cargadas de pesadumbre recogidas hoy por El País.

No he hablado con mi amigo Antonio Pérez, productor andaluz con muchos títulos de buen recuerdo como Solas o Habana Blues que arriesga a diario su patrimonio, pero intuyo su lamento pese a su proverbial optimismo vital. Tampoco me olvido de mi amigo Gervasio Iglesias, otro luchador hasta la extenuación, que vive con pasión cada de una de las producciones en este tortuoso camino que recorre la creación en Andalucía y España.

Llega esta pésima noticia del Supremo en un trimestre en el que la oferta cinematográfica en español está descollando en las grandes pantallas, con piezas como Ágora, El secreto de tus ojos o Celda 211. Me dejo alguna atrás porque hay mucho y bueno entre lo que escoger. Confiemos que el Constitucional imponga la cordura y el sentido común para que no nos convirtamos en la única excepción en el conjunto de la Unión Europea. El arte y la cultura requieren de apoyo público y la legislación vigente, además de garantizar la supervivencia de este sector, supone una apuesta por nuestros valores y un freno a la contaminación globalizada de Hollywood.

Parlamentarismo basura

Lo podemos llamar parlamentarismo basura. O amarillo. O del morbo. Los tres términos son intercambiables y se refieren a una deriva de la confrontación política que despliega el Partido Popular en Andalucía para poner la caldera a punto de reventar y llevar el debate a las cloacas y no a los asuntos que interesan a la gente. En política, al menos hasta ahora, la esfera privada quedaba al margen de la contienda entre partidos. No sé si será por la ansiedad de Javier Arenas, eterno perdedor que se juega a todo o nada su futuro en las próximas elecciones autonómicas, o por la enajenación transitoria de algunos/as meritorios/as que se quieren ganar el favor del jefe, o por ambas cosas al mismo tiempo, que el PP está enfrascado en esta escalada desquiciada de crispación y laminación del adversario recurriendo a todo tipo de artimañas.

El diario de sesiones del Parlamento recoge ejemplos sonoros de ataques personales que persiguen generar un ambiente enrarecido en torno a la cosa pública y provocar desafección de la ciudadanía andaluza hacia el PSOE. Es una estrategia perfectamente calculada en la que poco importa sobrepasar los límites de la decencia con tal de arañar unos cuantos votos. La semana pasada, en una de las comisiones a la que estoy adscrito como diputado, en concreto en la de Presidencia, asistí a una representación de un grotesco Sálvame parlamentario que removería la conciencia crítica de cualquier ciudadano de bien por tanta bajeza en la dialéctica política. La artista invitada de esta sesión, que no pasará a los anales del parlamentarismo, fue la diputada popular Teresa Ruiz Sillero, agresiva e irreverente hasta un punto inasumible. Se pasó de rosca y, lo que es peor, se relamía los labios de satisfacción por su infausta faena. Ahí va un resumen de las principales perlas de esta heredera ¿aventajada? de Emilio Castelar:

  • Esta pregunta se realiza por el total secretismo que hay en torno a esta Delegación, y lo único que se sabe es que el Delegado de la Junta de Andalucía… Y si se teclea en Google, en una búsqueda básica, sobre la Delegación de la Junta en Madrid, pues, la única noticia que aparece es que el delegado es Julián Martínez, el novio de Bibiana Aído —la ministra del aborto—.”
  • Relaciona los actos en los que ha participado el señor Julián Martínez, que, como digo… Y es un hecho cierto —eso no se lo va a negar, a pesar de los puntos suspensivos que quiere decir el consejero de Presidencia—, que el señor Julián Martínez es el novio de Bibiana Aído y se le nombró con posterioridad, inmediatamente a que fue nombrada Bibiana Aído, y aquí está publicado. Es una información que está publicada en Internet y en distintos medios de comunicación…
  • …es un hecho cierto que Julián Martínez —así aparece en los medios de comunicación, a no ser que en los últimos días haya cambiado sus circunstancias— es el novio de Bibiana Aído…
  • …qué casualidad, el consejero de Gobernación es de Alcalá de los Gazules, igual que Bibiana Aído, de Alcalá de los Gazules…

Si a pesar de este nivel de oratoria y de argumentación más que deficiente alguien tiene ganas de conocer al detalle el debate entre la parlamentaria Ruiz Sillero y el consejero de Presidencia, Antonio Ávila, le adjunto un link que demuestra que hay dos formas de hacer política bien distintas y que se puede ser contundente y firme en los planteamientos sin necesidad de recursos zafios ni ponzoña.

Diario de sesiones de la Comisión de Presidencia del 17 de diciembre.

Foto.Chiclana Digital.