Tragaderas

En este tiempo de posverdad y fake news, Partido Popular y Ciudadanos pretenden amoldar la realidad de los resultados de las elecciones de Andalucía a su conveniencia. Lo hacen sin complejos y con mucho desahogo. Y ni ellos han sido los ganadores de los comicios ni su suma (47 escaños, 26 más 21) supera a la izquierda (PSOE, 33 y Adelante Andalucía, 17). Para lo que quieran hacer necesitan del apoyo directo y activo de los ultras de Vox, desde la constitución de la Mesa del Parlamento a una eventual investidura. Peperos y naranjas intentaban hacerlo de tapadillo, por la puerta de atrás, como si de una simple abstención se tratara y que nadie se diera cuenta de sus peligrosos compañeros de viaje. Pero la aritmética es tozuda: si quieren peces se tendrán que mojar el culo, como reza la castiza expresión española. Y así se lo ha recordado en las últimas horas la formación de extrema derecha planteando entrar en la negociación para formar nuevo gobierno. ¿Qué precio tendrán que pagar para obtener el plácet de Vox? ¿Cuánta involución llevará incorporada el pago del peaje a las huestes de Abascal? ¿Cuántas conquistas sociales destrozará el ansia de revancha de este tridente conservador?  El PP no tiene ningún problema en abrazarse a la extrema derecha. De hecho ya la ha blanqueado y comparte públicamente muchos de sus argumentos y falacias. Casado dixit. Ya sabemos que los de la gaviota tienen amplias tragaderas. ¿Y Ciudadanos? (Sería mejor hablar de Rivera y sus ambiciones nacionales). ¿Un partido que se presenta de centro y liberal está dispuesto a compartir cama política con la ultraderecha? Desde luego sus compañeros de bando ideológico, léase Macron o Valls, no lo aceptarían. Y seguramente una parte importante de su electorado, tampoco. A ver cuánto están dispuestos a abrir sus fauces para tragarse ese enorme sapo. Desalojar a los socialistas no lo justifica todo.

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Triple aniversario

Diciembre es un mes cargado de conmemoraciones culturales en esta comunidad autónoma. Por reparar sólo en lo hecho en los últimos años y que hemos de festejar, la Junta de Andalucía ha abierto durante este mes nuevos espacios emblemáticos para la cultura. Mañana, 11 de diciembre, se cumple el primer aniversario de la inauguración del Museo Íbero de Jaén y el 12 y el 19 el segundo cumpleaños del Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana, y el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), con sede en Córdoba. Estos han sido algunos de los hitos de la legislatura que acaba de concluir, un tiempo de apuesta inequívoca por la cultura, que ha recuperado bríos presupuestarios y se ha convertido en un motor no sólo social sino también económico para esta tierra. Estas tres infraestructuras contribuyen al incremento del turismo cultural, a dar oportunidades y visibilizar a nuestros creadores y, por supuesto, a difundir nuestro rico patrimonio, que es parte de nuestra historia y, por tanto, seña de identidad. Jaén, Málaga y Córdoba celebran en apenas ocho días la puesta en marcha de tres espacios que ejemplifican cómo desde un gobierno socialista se entiende la cultura como factor de desarrollo.