Señales para la alarma

Estos datos de audiencia no son para despacharlos a la ligera. Encierran un mensaje de alarma que la actual dirección de Canal Sur no debe ni minusvalorar ni despreciar. En un año la cuota de pantalla de la retransmisión de la final del Carnaval de Cádiz desde el Teatro Falla ha caído más de once puntos (-11,4%) y perdido casi la mitad de espectadores (290.000) en la franja de prime time. Durante la madrugada, el share se desplomó hasta 17 puntos. Un producto tan consolidado como el Carnaval ha cosechado la peor audiencia de la serie histórica y el equipo directivo responsabiliza del mal resultado al paro de los trabajadores con una hora de pantalla En negro el viernes ¡a la hora de comer!, cinco horas antes del arranque de la final. No deja de ser una excusa simplista por no decir maniquea de los actuales rectores de la cadena. No hacen la más mínima autocrítica de su gestión: querían prescindir del Carnaval negociaron con desgana con la televisión municipal que tiene los derechos (Onda Cádiz), se dieron cuenta del error y se subieron tarde y mal, no se ha hecho una adecuada promoción de la retransmisión… Ésas serían algunas de las razones específicas del pinchazo, que se pueden corregir en posteriores ediciones. Pero hay una de fondo y de difícil solución: la pérdida de confianza en la cadena autonómica de su audiencia tradicional. Canal Sur TV ha perdido más de un punto de cuota de pantalla en apenas ocho meses. Y esa es la gran tragedia. El traspiés del carnaval es sólo la punta del iceberg de lo que podría venir si se sigue en esta deriva. Este domingo sólo se alcanzó un share del 4,9%. La cuesta abajo no cesa.

Datos.- Medición de audiencia de Barlovento.

¿Un ERE en Canal Sur?

La llegada de un nuevo equipo para pilotar los informativos de Canal Sur TV, con Álvaro Zancajo al frente, no es una decisión puntual de la actual dirección de la Radio Televisión de Andalucía. Es sólo la punta de un iceberg de un plan más profundo y traumático proyectado desde la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Se comenta en los mentideros políticos que se ha encargado a una consultora una propuesta para poner en marcha un expediente de regulación de empleo en la cadena pública, que cuenta con una plantilla de unos 1.400 trabajadores. Los planes de San Telmo consisten en aligerar de manera importante la plantilla, con jubilaciones y bajas incentivadas, y luego contratar a un grupo de profesionales, fundamentalmente periodistas, para montar una redacción paralela. Algo muy parecido a lo que ocurrió en TVE en la etapa de Mariano Rajoy. El caballo de Troya ya está dentro: Zancajo ya participó en la toma de la cadena nacional y ha llegado a Andalucía para repetir el experimento. ¿Tiene algo que decir la dirección de RTVA? ¿O nos enteraremos de los planes por algún medio digital?

Foto.- confidencialandaluz.com. Los que mandan en Canal Sur, el masca Elías Bendodo…  Rafa Porras, Zancajo… y Juande Mellado.

Política versus pataleo

Se ha alcanzado el primer gran pacto de la legislatura que acaba de comenzar. Un acuerdo entre Gobierno de España, patronal y sindicatos para subir hasta los 950 euros el salario mínimo profesional (SMI). Una negociación que supone un verdadero ejercicio de diálogo y de voluntad de entendimiento con cesiones de todos los interlocutores. Además de por su enorme repercusión social, este pacto tiene un gran valor político y despeja todos los augurios apocalípticos de las derechas sobre la marcha del gabinete de coalición. Para esto sirve la política, para avances como éstos queríamos superar el bloqueo y que empezara a trabajar un Ejecutivo progresista.

Este consenso sobre esta medida de indudable calado social ha tenido una excelente acogida en todos los ámbitos y se ha visto de forma casi unánime como positiva, salvo para el Gobierno de las derechas de Andalucía. Por boca de su consejero de Economía, Rogelio Velasco, le ha puesto todo tipo de reparos y ha pronosticado que producirá pérdida de empleo. Una argumentación tan esperable como falsa. En la anterior subida del SMI, los sectores conservadores políticos y económicos anunciaron destrucción de empleo pero la realidad fue bien distinta y ha desmentido a estos pitonisos mediacres: se siguieron creando puestos de trabajo. Las derechas andaluzas, una vez más, muestran su cara reaccionaria e insensible. Si hasta los propios empresarios han rebricado la medida, ¿por qué quieren ser más papistas que el Papa? ¿No les importan los cientos de miles de trabajadores que se van beneficiar de la medida? Ya sabemos que ellos están más interesados en bajarles los impuestos a las grandes fortunas. Su reacción ante la subida del salario mínimo no hay por dónde cogerla: pataleo incomprensible ante una buena noticia. ¡Qué tropa!

Foto.- El País. Reunión de la ministra de Trabajo y los agentes sociales.

Una arcadia feliz

El Gobierno de las derechas ha difundido el barómetro andaluz correspondiente al segundo semestre de su triunfal mandato. No es que haya cocina, es que se les ha quemado el guiso de tanto recalentarlo. En este estudio (cuesta llamar de esta forma a semejante bodrio) se nota la mano y la firma del Rasputín de San Telmo que nos intenta dar el timo del tocomocho sociológico. Elías Bendodo hace turnos de 24 horas en la fábrica de churros, montajes y otras majaderías efectistas. En términos políticos, y pese a todo el repertorio de especias para quitar el olor a asentado, no les ha quedo más remedio que reconocer que si hoy se celebraran elecciones en Andalucía, las volvería a ganar el PSOE, como ocurrió el 2 de diciembre de 2018 y también las generales del 28 de abril y el 10 de noviembre de 2019. El Partido Popular se queda segundo a más de tres puntos, Ciudadanos se desploma y la tercera pata del banco conservador, Vox, se aúpa a la tercera posición, sacando rédito a sus imposiciones a sus socios. Adelante Andalucía se mantiene como en los últimos comicios autonómicos.

Lo que es desternillante, casi de diván, es la valoración de líderes. Este Gobierno no tiene abuela, no ha habido nunca uno tan perfecto como éste: se sienten tan satisfechos de su labor, tan pagados de sí mismos y acreedores de las buenas notas que reciben a criterio subjetivo del manijero Bendodo… El presidente Moreno Bonilla se nos presenta como una especie de Churchill redivivo: en el barómetro nos lo sacan bajo palio demoscópico, a la vieja usanza, como la reencarnación de un mesías que nos redime todas las dificultades que nos acucian.

En la encuesta manca finezza todo es de color de rosa. Los problemas de la vida diaria no existen: se nos presenta una arcadia feliz, un vergel de satisfacciones. Y todo este paisaje idílico es gracias al presidente y su equipo. Todos los miembros de este memorable gobierno aprueban y con cierta holgura. Algo insólito: no conozco ninguna encuesta en la que no haya ni un gobernante suspendido. Se han empachado con tanto azúcar… No se refleja el descontento generalizado con el consejero de Salud de todos los sectores de la sanidad pública, se oculta el clamor de los colectivos feministas y que trabajan por la igualdad con los recortes de la titular de Igualdad para contentar a Vox, los padres, madres y docentes ven en Imbroda un obstáculo para los derechos en la educación pública… Suma y sigue. Pero todo esto lo arregla Bendodo con un PowerPoint y media pinta de desahogo. Que siga la fiesta… (ellos se divierten y la pagamos entre todos).

Como los cangrejos

Casi sin hacer ruido. Pequeños pero constantes pasos atrás para no armar mucho ruido. Así las derechas de Andalucía nos están haciendo retroceder en derechos y libertades individuales. Y lo hacen para complacer a Vox, la extrema derecha a la que le deben que PP y Cudadanos estén gobernando en esta comunidad autónoma. Cada día se conocen episodios de esta involución a las que nos conducen los del pensamiento único conservador con el objetivo de imponer su moral y su visión decimonónicas. En el día de ayer otras dos decisiones que se sitúan en el marco de las exigencias de Vox. Por un lado, la Junta de Andalucía deja sin financiación a 241 proyectos de colectivos de mujeres e igualdad, muchos de ellos para combatir y sensibilizar sobre la insoportable lacra de la violencia de género, con la débil excusa de un cambio en los criterios de distribución. Por otro, ponen al frente de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva a una fundamentalista católica que desempeña en el Obispado de Córdoba la dirección del Secretariado para los Cristianos Perseguidos. (Ya podían crear un órganos para buscar niños y niñas robados). Esta doctora responde al nombre de Trinidad Lechuga y ve el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad como un “crimen abominable” y una “matanza de inocentes”. Retrocediendo a tiempos de oscuridad y de la sección femenina para satisfacer a la extrema derecha. Vamos para atrás como los cangrejos.

Foto.- eldiario.es. El presidente Moreno Bonilla, con otros cargos del PP y el portavoz de Vox, Alejandro Hernández.

Crónicos

Las derechas están metiendo las tijeras sin parar a la sanidad pública en Andalucía, soliviantando a todos los sectores sanitarios, incluso los más cercanos a sus posiciones ideológicas, y a los usuarios sin excepción. Se trata de ir desmontando pieza a pieza un sistema que garantiza (de momento) la igualdad de todos frente a la enfermedad y con el objetivo indisimulado de favorecer a la sanidad privada, que sólo se la podrá pagar quien tenga recursos. Su política de recortes no se para ante nada y ante nadie. No les importa la vulnerabilidad de las personas ni la gravedad de sus dolencias. El último grupo que siente las consecuencias de la insensibilidad de PP y Ciudadanos es el de los pacientes crónicos. Según datos del propio Servicio Andaluz de Salud, son más de 3,1 andaluces que tienen alguna dolencia crónica. Hasta finales de 2019, una parte de estos beneficiarios de la sanidad pública recogían su medicación cada seis meses, ahora los van a hacer ir cada mes a recoger sus fármacos a los hospitales. Estas personas con enfermedades crónicas tendrán que acudir a sus centros de referencia cada mes por decisión política. Los profesionales hablan sin ambages de recortes, uno más de los muchos tijeretazos que están viendo en el desarrollo de su profesión. Los afectados, algunos de ellos conocidos, están sorprendidos por los nuevos obstáculos que les ponen para combatir sus dolencias. ¿Por qué les hacen la vida más difícil? Los de Gobierno del cambiazo andan contentos y se afanan en su plan de cargarse un sistema público que tanto nos ha costado construir. Lo están haciendo a cara descubierta y sin complejos.

De serie B…

…y de las muy malas. Así son las películas que se fabrica el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, para intentar tapar la alarmante ausencia de gestión y el deterioro de los servicios públicos en la comunidad autónoma en el año que llevan en el poder. Su primer escarceo con la propaganda de celuloide low cost, la que podíamos denominar una cinta de juventud, fue inflar las listas de espera sanitarias en medio millón de pacientes, usando un método de medición sui géneris y distinto al empleado por el Sistema Nacional de Salud y el resto de autonomías. Todo para criticar la herencia socialista e inyectar unos millones a sus amigos de la sanidad privada a través de un plan de choque y autobombo. Se ha conocido hace unas fechas la estadística oficial a 30 de junio de este año, el Ministerio sigue usando los mismos indicadores y Andalucía presenta peores registros que antes, situándose a la cola, por ejemplo, con 164 días de espera media para una intervención quirúrgica, 91 días más que en el control anterior. En fin, al primer tapón, zurrapa.

Su primer largo ya con presupuesto versa sobre millones de dosis de vacunas de la gripe perdidas y revendidas en el mercado negro durante la etapa socialista. Un argumento de suspense que no pasó copia chusca y sin gracia de Torrente. Además de las dispensadas en el Servicio Andaluz de Salud, había que contabilizar las distribuidas por las áreas sanitarias a centros públicos y colectivos de riesgo (fuerzas de seguridad del estado, bomberos, universidades, residencias de mayores…). Por no saber, ni cómo funciona el sistema, ni siquiera sumar. Otro pinchazo en taquilla.

El siguiente proyecto no aspira tampoco a estar entre los preseleccionados para los Goya. La productora cutre de Bendodo anunció un estreno sobre el hallazgo de tres cajas fuertes con documentos secretos en los que se encontraría la piedra filosofal del caso de los ERE. El guión resultó ser más propio de una historieta de Mortadelo y Filemón. De nuevo fiasco: simples archivadores ignífugos de los que hay centenares en la Junta, documentos cuyo contenido se conocía y un tufo a montaje insoportable. El ataque se le volvió en contra como un bumerán.

Pero no hay duda de que el hombre fuerte de San Telmo es de los que persevera hasta el más absoluto de los ridículos y lo suyo es seguir calentando la silla de director de bulos. Ha preparado una superproducción sobre una supuesta intervención de las cuentas de la Junta por el Ministerio de Hacienda por el incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria. El filme presenta unas lagunas importantes y la trama se cae por inconsistencia. Simplemente se les aplica la legislación aún vigente promulgada durante los años de Mariano RajoyCristóbal Montoro, medicina propia para control de las cuentas públicas. El libreto también omite que la comunicación oficial se recibe el 5 de diciembre y no se difunde de manera sesgada hasta el 16. Entretanto, se juega a la opacidad y sin dar a conocer este aviso del Ministerio, se aprueban los Presupuestos de 2020, que no contemplan esta exigencia del Estado, y por tanto nacen ya viciados de origen, y no sólo por el peaje pagado a la extrema derecha. Nuevo revés en las pantallas.

A este ritmo y con esta forma fullera de actuar, la credibilidad con la que arranca cualquier gobierno la van a dilapidar en tiempo récord. Qué se puede esperar si el manijero de este plató de despropósitos se ausentó de sus responsabilidades institucionales para recoger un premio en Estados Unidos a la mejor campaña política de guerra sucia. Vendrán más desvaríos que tampoco llegarán a las grandes plataformas de contenidos audiovisuales. Eso sí, no nos pillarán desprevenidos.

* Artículo que me han publicado este martes 17 de diciembre en centrohistorico.info

Foto.- Cadena Ser. Bendodo, a la izquierda, y el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla.