Y saluda a su ausencia

febrero 19, 2017

Y SALUDA A SU AUSENCIA
José Agustín Goytisolo

Noche de los amantes: la seducen
los momentos que vive. Ahora se mira,
acaricia su cuerpo muy despacio
mientras piensa por Dios que aún es hermosa.

Noche de los amantes: él se acerca,
la abraza por la espalda ante el espejo
y así enlazados van a la vidriera.
Puso la mano ahí: tacto y dulzura.

Noche de los amantes: ella observa
la ciudad ardiente y cree ver su casa
lejos entre otras muchas. Mueve un brazo
y saluda a su ausencia. Y se estremece.

* Este fin de semana se ha celebrado en Madrid unas jornadas de homenaje al poeta.

La cigarra y la hormiga

febrero 18, 2017

Los gritos y las algaradas resultan improductivos y estériles. A muchos se les va la fuerza por la boca y su balance no pasa del conjunto vacío. Han pasado poco más de cien días desde que se constituyó el Gobierno de la nación y en este corto espacio de tiempo el PSOE ha conseguido para la ciudadanía cosas que mejoran su calidad de vida. Los socialistas han sabido arrancar medidas sociales a un PP ya sin mayoría absoluta mientras que otros se han dedicado a mirarse el ombligo y a la disputa interna. En este arranque de legislatura, se ha reproducido en las Cortes la fabula de la cigarra (podemita) y la hormiga (socialista). La diferencia está entre trabajar para la gente o discursear para alimentar el propio ego.

Nerones

febrero 17, 2017

debate-de-sanidad-en-el-parlamento-de-andalucia

El Gobierno de Andalucía propuso esta semana un pacto por la sanidad pública y el Parlamento lo aprobó por unanimidad. Ese gran acuerdo se debería concretar en el marco del proyecto de Ley de Sostenibilidad y Garantías del Sistema Público Sanitario, un texto que blinda la sanidad pública eleborado por el gabinete de Susana Díaz y que se encuentra ya en trámite parlamentario. Y hete aquí que el Partido Popular, ni siquiera 48 horas después, ha presentado una enmienda a la totalidad contra ese texto legislativo. Esta decisión retrata la hipocresía del PP y pone en evidencia que su objetivo no es otro que arrasar con la sanidad pública. ¿Pacto? Esa palabra no está en su diccionario y mucho menos si es para fortalecer lo público. A nadie nos sorprende. No cree la derecha en este modelo y quiere deteriorarlo para abrirle la puerta al negocio privado. Los casi nueve millones de habitantes que tiene Andalucía suponen un mercado muy suculento para las clínicas privadas. El PP se afana en una política de desgaste con intereses espurios. Les da igual lo que representa un modelo que nos da oportunidades a todos ante la enfermedad sin importar la situación económica familiar. Ni lo quieren, ni lo comparten, ni lo respetan. Por eso, han impuesto recortes salvajes, copagos injustos, privatizaciones y cierres, han penalizado a los profesionales sanitarios, los han despedido a mansalva y rompieron la universalidad del sistema dejando a decenas de miles de jóvenes (los que se fueron a trabajar fuera como consecuencia de la crisis) e inmigrantes. El PP ha intentado quemar la sanidad pública y les hubiera gustado como a Nerón disfrutar de los efectos perniciosos de las llamas. Pero no han podido ver cumplido su más íntimo deseo y lo han perseguido con todas sus ganas. Los tenemos calados.

Foto.- Imagen del debate en el Parlamento el pasado miércoles.

Subalterno

febrero 16, 2017

Quizá ha sido el balance más certero en clave andaluza del congreso nacional del Partido Popular del pasado fin de semana. Javier Arenas, al que con mucho arte la periodista Cristina Pardo define como el Jordi Hurtado del PP, sigue en su puesto una pila de años después. El líder regional de la franquicia pepera, Juan Manuel Moreno Bonilla, no ha conseguido escalar en la jerarquía de su partido: se ha vuelto de Madrid como llegó, con las manos vacías. Por eso, ha intentado disimular su fracaso en el cónclave con muchas proclamas forzadas sobre lo bien que han salido parados. Ha sonado todo a excusatio non petita. Lo cierto es que el que sigue en el sillón es Arenas y él no deja de ser un eterno postulante. Por eso, la comparación de la presidenta Susana Díaz entre el torero y el subalterno hace un retrato fidedigno, muy realista de lo acontecido. Moreno Bonilla, político de mandíbula de cristal y pretensión de puño de hierro, ha encajado mal el golpe, este baño de realidad que le ha puesto los pies en la tierra, como evidencia el vídeo. Una imagen que vale más que mil palabras.

Ya con el gusanillo

febrero 15, 2017

Estoy en la cuenta atrás para plantar cara a uno de mis retos vitales: hacer un maratón. Quedan sólo cinco días y ya tengo el gusanillo en el cuerpo, un estado de inquietud controlado esperando que lleguen las 8:30 del domingo. Si uno se pone a pensar, los 42,195 kilómetros dan mucho respeto, una prueba que exige no sólo una buena preparación, sino una enorme fortaleza mental, capacidad de sacrificio y una pizca de suerte para que no aparezcan molestias durante el recorrido. La clave es ir devorando kilómetros con la cabeza fría, sabiendo dosificar, sin contagiarse del buen ambiente del público ni del ritmo ajeno. Competir contra uno mismo, como siempre, y hacerlo en los tiempos en los que se ha trabajado en los meses previos, sin descuidar la hidratación.

Para este primer maratón de mi vida (medias, esto es, 21 kilómetros, llevo infinidad) me he entrenado como nunca y con el hándicap de hacerlo en solitario. Esta vez mis compañeros de fatiga, los valientes c@des, no se han subido al carro por unas u otras razones. He estado como Gary Cooper, sólo ante el peligro, haciendo kilómetros sin más compañía que mis pensamientos, en campo en ciudad, con sol y también con lluvia, de madrugada o a última hora del día, cuando la agenda laboral lo permitía. Mi guía ha sido un dios maratoniano como Martín Fiz: dos planes suyos para hacer la distancia en 3 horas y 30 minutos ó 3 horas y 59 minutos, que he tuneado convenientemente para adaptarlo a mi objetivo de cruzar la meta en 3:45.  Mucho esfuerzo durante cuatro meses, dejando unos cuantos kilos por los caminos (ya estaba flaco), con la ilusión de alcanzar un estado de forma que me permitiera afrontar la carrera con garantías. Ya estamos aquí, con la tarea hecha y con ilusión. Ya sólo quiero que llegue el día D y la hora H para correr y disfrutar todo lo que pueda. Será mi pequeña hazaña en la frontera de los 52 años.

Un tajazo injusto

febrero 14, 2017

El Ministerio de Educación le quiere meter la mano en la cartera a alumnos que reciben sus becas y cursan Formación Profesional en Andalucía. Haciendo una interpretación torticera de sus propias normas, les quieren rebajar drásticamente la ayuda que les corresponde por derecho. Estamos hablando de becas de una cuantía alta, de hasta 2.000 y 3.000 euros, y que han sido recortadas con saña hasta dejarlas en 260 euros. Los estudiantes afectados han convalidado alguna asignatura de un ciclo anterior. El Ministerio, actuando de forma arbitraria, ha considerado esa convalidación como una matrícula parcial y le ha denegado la beca completa pese a que sí cumplían los requisitos. La Junta de Andalucía le ha trasladado su enérgica protesta al Gobierno de Mariano Rajoy. Se ha manifestado el rechazo frontal a los criterios aplicados y se ha exigido que cese el castigo contra este grupo de alumnos andaluces de FP. El gabinete que preside Susana Díaz va a estar al lado de estos jóvenes y sus familias en la defensa de los derechos que les quieren arrebatar.

Y las trastadas del Ministerio no se quedan ahí. Es inaceptable el trato injusto y discriminatorio a los estudiantes andaluces. Éstos siguen esperando recibir su beca, mientras que los de otros territorios ya las han recibido. A día de hoy, 113.000 estudiantes continúan sin cobrar la ayuda del Ministerio de Educación y tristemente se debe a que el titular, Íñigo Méndez de Vigo, parece no tener tiempo para firmar un papel. Cuesta trabajo entender esa parsimonia desde el 28 de diciembre para tomar un bolígrafo y mientras los estudiantes andaluces pendientes del cobro su beca. Esta trato desigual retrata a un PP que nunca ha sentido cariño por Andalucía.

Foto.- Granada hoy.

Se les ve el plumero

febrero 13, 2017

Aunque los lectores de ciertos periódicos no la hayan encontrado entre los asuntos destacados, ayer hubo una gran manifestación en Granada contra el Gobierno de Mariano Rajoy. Nada más y nada menos que unas 20.000 personas salieron a la calle contra la incomunicación por tren de la capital de la Alhambra desde hace dos años. Y según la previsión del caótico Ministerio de Fomento el ferrocarril, no estará en funcionamiento hasta bien entrado 2018. Queda, por tanto, un año más de aislamiento. Es natural la protesta ciudadana, muy especialmente cuando el principal motor económico de Granada es el turismo. Lo llamativo es que determinadas cabeceras que ofrecieron tanta cobertura al conflicto de la reordenación sanitaria despachen como un mero trámite la movilización por el tren. En alguna noticia cuesta encontrar contra quién se dirige la protesta, incluso se ponen titulares que pueden dar lugar a la confusión. El doble rasero es incompatible con el periodismo. No se cumple con la función social cuando se da diferente tratamiento a hechos similares. Si el sujeto es la Junta de Andalucía, leña al mono, mientras que si es el Gobierno de la nación, se pasa de puntillas. Actuando así a algunos se les ve demasiado el plumero.

Foto.- El Independiente de Granada. Imagen de la manifestación de ayer.