Hablo con mi madre

HABLO CON MI MADRE
Antonio Gamoneda

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa
del que no está con nosotros.
Te miro el borde blanco de los párpados
y no puedo pensar.

Mamá: quiero olvidar todas las cosas
en el fondo de una respiración que canta.
Pasa tus manos grandes por mi nuca
todos los días para que no vuelva
la soledad.

Yo sé que en cada rostro se ve el mundo.
No busques más en las paredes, madre.
Mira despacio el rostro que tú amas:
mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos.
Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido
como tú sentías mis manos antes de nacer.

Mamá, no vuelvas más a ocultarme la tierra.
Esta es mi condición.
Y mi esperanza.

Superar el ‘impasse’

España necesita contar ya con un nuevo Gobierno. No es capricho ni ambición de los socialistas, sino un clamor social después de dos elecciones (28 de abril y 10 de noviembre) que han arrojado un resultado muy parecido en las urnas. La ciudadanía ha apostado por un ejecutivo progresista liderado por el PSOE y con Pedro Sánchez de presidente. La derecha patalea y obstaculiza, deseando una nueva oportunidad, como los malos estudiantes, a ver si a la tercera le salen los números. Más allá de las ansias y la ira de las fuerzas conservadoras, lo cierto es que la gente quiere que se supere esta situación de impasse y dejemos atrás esta larga etapa de bloqueo. Una inmensa mayoría demanda la subida de las pensiones, otra mejora del salario mínimo interprofesional o que se pongan en marcha más viernes sociales para que desde el Consejo de Ministros se sigan recuperando derechos y libertades arrebatos en los seis años negros del Partido Popular. Toca pasar de las musas al teatro y que el año nuevo nos traiga un gobierno que permita seguir avanzando en igualdad. Es la hora de apostar por las personas y que otros partidos dejen al lado otras reivindicaciones que son menos acuciantes que el bienestar de los ciudadanos.

Foto.- La Vanguardia. Sánchez y Pablo Iglesias.

Mensajes filogolpistas

La derecha está rabiosa. Cuando no tiene el poder, siempre se radicaliza y tensiona la convivencia democrática. Se queja muchos de los independentistas catalanes, pero ellos no se quedan a la zaga… Unos y otros no paran de meter presión a las instituciones y alentar el enfrentamiento entre españoles. Unos y otros ponen en jaque el proyecto de futuro y progreso de España.

El último en sacar los pies del plato (y de qué manera) en el bloque neocon ha sido un general de cuatro estrellas retirado y ahora diputado de Vox, Fulgencio Coll. El militar ha tocado a rebato y ha emplazado a los poderes del Estado a frenar la investidura del ganador de las elecciones, Pedro Sánchez. Aunque a la derecha le moleste, el PSOE ha sido el partido más votado tanto el 28 de abril como el 10 de noviembre. ¿A qué poderes se refiere este supuesto patriota de pecho henchido de hojalata? ¿A qué cloacas está lanzando este mensaje de emergencia insoportable en términos democráticos? ¿Plantea un golpe de estado? Los que se sitúan en este ala ultraconservadora deberían saber que en democracia el poder emana del pueblo y no de ningún otro sitio. Esta bravata del general retirado tiene un tufo filogolpista que no cabe en nuestro Estado de Derecho.

Y lo que es peor, el jefe de los nostálgicos, Santiago Abascal, sale en su defensa y arremete con artillería pesada contra el presidente del Gobierno. Si esta es su forma de defender España, es que su talante democrático deja mucho que desear. La extrema derecha ha resurgido con la no disimulada tentación de subvertir el orden constitucional. Vox está tan lejos de la carta magna que se le ve su verdadero rostro a las primeras de cambio. Es difícil olvidar cómo se las ha gastado históricamente.

Foto.- La Nación Digital.

Aquel verano de mi juventud

AQUEL VERANO DE MI JUVENTUD
Francisco Brines

Y qué es lo que quedó de aquel viejo verano
en las costas de Grecia?
¿Qué resta en mí del único verano de mi vida?
Si pudiera elegir de todo lo vivido
algún lugar, y el tiempo que lo ata,
su milagrosa compañía me arrastra allí,
en donde ser feliz era la natural razón de estar con vida.

Perdura la experiencia, como un cuarto cerrado de la infancia;
no queda ya el recuerdo de días sucesivos
en esta sucesión mediocre de los años.
Hoy vivo esta carencia,
y apuro del engaño algún rescate
que me permita aún mirar el mundo
con amor necesario;
y así saberme digno del sueño de la vida.

De cuanto fue ventura, de aquel sitio de dicha,
saqueo avaramente
siempre una misma imagen:
sus cabellos movidos por el aire,
y la mirada fija dentro del mar.
Tan sólo ese momento indiferente.
Sellada en él, la vida.

De serie B…

…y de las muy malas. Así son las películas que se fabrica el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, para intentar tapar la alarmante ausencia de gestión y el deterioro de los servicios públicos en la comunidad autónoma en el año que llevan en el poder. Su primer escarceo con la propaganda de celuloide low cost, la que podíamos denominar una cinta de juventud, fue inflar las listas de espera sanitarias en medio millón de pacientes, usando un método de medición sui géneris y distinto al empleado por el Sistema Nacional de Salud y el resto de autonomías. Todo para criticar la herencia socialista e inyectar unos millones a sus amigos de la sanidad privada a través de un plan de choque y autobombo. Se ha conocido hace unas fechas la estadística oficial a 30 de junio de este año, el Ministerio sigue usando los mismos indicadores y Andalucía presenta peores registros que antes, situándose a la cola, por ejemplo, con 164 días de espera media para una intervención quirúrgica, 91 días más que en el control anterior. En fin, al primer tapón, zurrapa.

Su primer largo ya con presupuesto versa sobre millones de dosis de vacunas de la gripe perdidas y revendidas en el mercado negro durante la etapa socialista. Un argumento de suspense que no pasó copia chusca y sin gracia de Torrente. Además de las dispensadas en el Servicio Andaluz de Salud, había que contabilizar las distribuidas por las áreas sanitarias a centros públicos y colectivos de riesgo (fuerzas de seguridad del estado, bomberos, universidades, residencias de mayores…). Por no saber, ni cómo funciona el sistema, ni siquiera sumar. Otro pinchazo en taquilla.

El siguiente proyecto no aspira tampoco a estar entre los preseleccionados para los Goya. La productora cutre de Bendodo anunció un estreno sobre el hallazgo de tres cajas fuertes con documentos secretos en los que se encontraría la piedra filosofal del caso de los ERE. El guión resultó ser más propio de una historieta de Mortadelo y Filemón. De nuevo fiasco: simples archivadores ignífugos de los que hay centenares en la Junta, documentos cuyo contenido se conocía y un tufo a montaje insoportable. El ataque se le volvió en contra como un bumerán.

Pero no hay duda de que el hombre fuerte de San Telmo es de los que persevera hasta el más absoluto de los ridículos y lo suyo es seguir calentando la silla de director de bulos. Ha preparado una superproducción sobre una supuesta intervención de las cuentas de la Junta por el Ministerio de Hacienda por el incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria. El filme presenta unas lagunas importantes y la trama se cae por inconsistencia. Simplemente se les aplica la legislación aún vigente promulgada durante los años de Mariano RajoyCristóbal Montoro, medicina propia para control de las cuentas públicas. El libreto también omite que la comunicación oficial se recibe el 5 de diciembre y no se difunde de manera sesgada hasta el 16. Entretanto, se juega a la opacidad y sin dar a conocer este aviso del Ministerio, se aprueban los Presupuestos de 2020, que no contemplan esta exigencia del Estado, y por tanto nacen ya viciados de origen, y no sólo por el peaje pagado a la extrema derecha. Nuevo revés en las pantallas.

A este ritmo y con esta forma fullera de actuar, la credibilidad con la que arranca cualquier gobierno la van a dilapidar en tiempo récord. Qué se puede esperar si el manijero de este plató de despropósitos se ausentó de sus responsabilidades institucionales para recoger un premio en Estados Unidos a la mejor campaña política de guerra sucia. Vendrán más desvaríos que tampoco llegarán a las grandes plataformas de contenidos audiovisuales. Eso sí, no nos pillarán desprevenidos.

* Artículo que me han publicado este martes 17 de diciembre en centrohistorico.info

Foto.- Cadena Ser. Bendodo, a la izquierda, y el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla.

El señor de los destrozos

El consejero de Salud y Familia de la Junta de Andalucía es de esas personas que practican el desahogo como deporte y se ponen sin sonrojo el mundo por montera. Jesús Aguirre tiene el sistema público de salud como los zorros. Tiene enfadados y con el hacha de guerra a todos los sectores sanitarios, todos, incluso aquellos que en otra época iban de la mano del PP. Su trayectoria en el cargo tiene bemoles. Se sacó de la chistera medio millón de pacientes en listas de espera con un particular sistema de medición que dibujaba una Andalucía enferma, con un porcentaje inverosímil de potenciales pacientes. Una estratagema para poner en marcha un plan de choque y regar el negocio de sus colegas de la privada. Cuando se dio a conocer a finales de noviembre pasado la última estadística del Ministerio de Sanidad sobre espera sanitaria, con el mismo método de medición de siempre, Andalucía presentaba peores registros que antes de llegar las derechas a la Junta y con el triste bagaje de ser la comunidad que más había empeorado en España… y en tan corto periodo de tiempo. De estar mejor que la media, la gestión de Aguirre y las derechas nos ha colocado en el furgón de cola. Somos farolillo rojo, por ejemplo, en espera para una intervención quirúrgica con 164 días, nada menos que 91 más, tres meses más, que en la etapa socialista.

Con la gestión de la crisis de la listeriosis también se cubrió de gloria. Minimizando primero la gravedad del brote y poniéndose del lado de la empresa responsable de la enfermedad en lugar de estar con las víctimas. Luego, la contumacia de los hechos lo obligó a rectificar tanta equidistancia y displicencia. No en vano este alerta alimentaria ha causado tres muertes, ocho abortos, más de 200 ingresos hospitalarios y ha afectado a más de 2.000 personas. Ciertamente no era para tomárselo a la ligera ni con lisonjas.

También tiene en su haber en estos once meses de gestión el episodio chusco de las vacunas perdidas y luego encontradas, así como un fabuloso historial de colocar en cuatro días a sus amigos, dicho por el mismo Aguirre, en los puestos directivos del sistema público sanitario, la mayoría sin experiencia de gestión. A esta larga lista dedazos se acaba de sumar la incorporación en un puesto de libre designación de un sobrino suyo (en la foto, BOJA, 16 de diciembre de 2019, número 240, pág. 56). Un fichaje para el que no se ha tenido ninguna prevención ética. La exigencia de regeneración es para los demás, nunca para uno mismo, claro.

Los mentideros políticos hablan de cambios de alto nivel en el Gobierno andaluz a la vuelta de las fiestas. Más cambios y eso que el gabinete conservador ostenta ya el curioso récord de más de 30 ceses/dimisiones en menos de un año. Entre ellos, el que suena con más fuerza es el del consejero de Salud. No quiero pedir la dimisión de Aguirre, y mira que la merece, no vaya a ser que por pedirla desde la oposición se refuerce en el puesto. Pero es urgente que sea destituido… los destrozos que está haciendo en la sanidad pública son de aúpa.