El Makinavaja de San Telmo

El Gobierno de las derechas en Andalucía se rige por la máxima de “miente que algo queda”. Ante la falta alarmante de gestión de un gabinete inerme y sin ambición, toda su producción se reduce a la creación de bulos bajo el mantra de la herencia recibida de la etapa socialista. Cero patatero en gestión y toda la maquinaria puesta al servicio de la producción de mentiras, patrañas y artificios injuriosos. Al frente de la fábrica de mercancía averiada para tapar las carencias de estos nueve meses inanes está Elías Bendodo, consejero plenipotenciario y manijero mayor del Palacio de San Telmo.

Bendodo es el muñidor de la propaganda. De la propaganda de peor estilo y que sólo pretende influir torticeramente en la opinión pública. No puede vender lo bueno de la gestión de su gobierno porque no hay nada a lo que sacar lustre. Dedica todas sus valiosas horas a engendrar falsedades sin importarle la verdad y el daño gratuito que pueda causar a determinadas personas. Opera con el cálculo y la flema de un killer (hablando en términos políticos). Es un profesional frío que cumple sin ningún sonrojo ni remoción de conciencia el papel que le ha correspondido. Todo un Rasputín, como lo ha definido Teodoro León Gross, un trilero institucional o el ministro de propaganda, en palabras de otros dos veteranos periodistas curtidos en mil batallas. Yo, con respeto, lo dejo en un Makinavaja de barrio pijo.

Se dedica a fabricar señuelos esperando que los medios de comunicación no le descubran la trampa y piquen. El último montaje, con tiro por la culata incluido, es el de las campañas de vacunación contra la gripe. La semana pasada acusó a la administración anterior de haber inflado la lista de vacunados para mejorar la posición andaluza en el ranking nacional. Hoy, en una nueva pirueta, sostiene que se han perdido 1,8 millones de dosis, valoradas en seis millones de euros, con datos manipulados que los periodistas no se han dejado colar. Le han descubierto la trampa. Sólo pretendía desviar la atención del lío que tienen montado en la sanidad pública. Con agentes del sector, muy próximos siempre al PP, que ahora están en la calle protestando por las carencias y reivindicando mejoras del sistema.

El Gobierno de las derechas debe pasar esta página tan mediocre del revanchismo. Y en lugar de gastar tantas energías para engañar a la gente, que se dedique de una vez por todas a trabajar. Si es que sabe…

Foto.- elplural.com.

Langostino party

La casa de los líos, capítulo 9.
LANGOSTINO PARTY

Un ciudadano ha tenido la santa paciencia de compilar los gastos que ocasionaron la celebración de una reunión del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el pasado 26 de marzo a través de reiteradas preguntas al portal autonómico de la transparencia. No ha sido un trabajo fácil. Como una hormiguita, ha tenido que ir preguntando consejería a consejería para conocer el personal que se desplazó y el dinero público que se destinó a esta reunión, que algunos han bautizado como ‘Langostino Party’. Para preparar este encuentro semanal, el gobierno de las derechas se concentró una tarde antes en el estuario del Guadalquivir a fin de dar cuenta de una suculenta cena en uno de los santuarios del marisco de la zona. Como fueron pillados in fraganti unas horas antes del lujoso banquete, se vieron obligados a pagar a escote el atracón de ricos productos del mar. Su intención era otra, pero se quedaron en este caso con el sabor del crustáceo gratis en los labios. Como escribí en su día, está más que justificado celebrar una reunión del Ejecutivo en Sanlúcar o en cualquier otro punto de Andalucía. Lo que parece un despropósito es irse una noche antes todo el gabinete y su séquito cuando se tarda una hora desde Sevilla, donde más de la mitad cuenta ya con vivienda pagada con nuestro impuestos por ser altos cargos de fuera de la capital andaluza.

Con perseverancia, este tenaz ciudadano ha conseguido reunir los datos de esta jornada de convivencia. No todas las consejerías han facilitado la misma información. Sin contar la factura de los políticos que se sientan en el Consejo de Gobierno (presidente, vicepresidente, diez consejeros y el viceconsejero de Presidencia), el desembolso público fue de 3.295,22 euros en concepto de dietas de manutención, alojamiento, peaje, locomoción y horas extras. La consejería de Fomento no ha ofrecido ningún gasto: o bien se desplazó por teletransporte o se ha saltado a la torera la obligación legal de hacer públicos los datos a la ciudadanía como marca la ley de transparencia.

El total de empleados públicos movilizados para el sarao del langostino fueron 41, 21 de ellos conductores. En este recuento no se tiene en cuenta por razones de seguridad los miembros de la Unidad adscrita del Cuerpo Nacional de Policía pueden acompañar a altos cargos de la Administración de la Junta de Andalucía en labores de protección y escolta. Como acreditan las cifras oficiales, el Gobierno estuvo bien arropado por personal de confianza y de sus gabinetes.

Sólo me queda rogar a este encomiable andaluz que ha reunido toda esta información de forma minuciosa y constante que siga en la tarea de fiscalizar a nuestros representantes públicos. Y si es posible, que insista para conseguir la factura total del ‘Langostino Party’, con todo lo desembolsado para cubrir la estancia de los barandas del Gobierno de las derechas, y tener una visión global de este desahogo en Bajo Guía. Nos sorprendería cómo disparan con pólvora ajena.

Foto.ABC. Llegada de los popes gubernamentales al afamado restaurante sanluqueño.

Profesionales del desahogo

La gestión de la mayor alerta sanitaria por listeriosis a cargo de la Junta de Andalucía ha sido manifiestamente mejorable a ojos de cualquiera. Menos para las derechas, que se jactan sin recato y con engreimiento de su nefasta labor, instalados en un narcisismo político aberrante. El consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, puso el listón alto calificando de “impecable” la respuesta de la Administración autonómica a una crisis que se ha cobrado tres vidas, 200 ingresados en centros hospitalarios y casi 2.000 afectados. El presidente Moreno Bonilla no quiso ser menos, subió la puja de las grandilocuencias y sentenció sin rubor: “Estamos escribiendo un nuevo relato contra la listeriosis en el mundo”. Soltó esta fanfarronada y se quedó tan pancho, incluso con regusto de satisfacción ante semejante ostentación (injustificada). Tanta fanfarria y salvas de cañones no se compadecen con la realidad. La gestión de esta alerta por parte del Ejecutivo de PP y Ciudadanos, con el apoyo de Vox, se ha caracterizado por:

Incompetencia: Reaccionaron tarde y mal. Había 12 casos detectados en julio y la alerta no se declaró hasta el 15 de agosto. Tampoco estuvieron diligentes tras el primer informe del laboratorio municipal certificando la presencia de la bacteria en la carne mechá el 9 de agosto.

Desconocimiento: A la administración se llega con preparación y no se viene a aprender. La ciudadanía no puede estar en un vilo por la falta de experiencia en crisis alimentarias y de salud pública. El portavoz del PP en el Parlamento, José Antonio Nieto, intentó escurrir las culpas con el argumento tan inconsistente que para ser la primera no se había gestionado mal. ¿En qué manos estamos?

Cobardía: Viendo la dimensión que estaba cogiendo el caso, el Partido Popular optó por esparcir tinta de calamar para confundir a la opinión pública. Primero, pinchó al pretender corresponsabilizar al Ayuntamiento de Sevilla de los errores de la Junta y luego, más tímidamente y sin éxito, ha apuntado al Ministerio de Sanidad, cuando las competencias son de la comunidad autónoma. Es de buen gobernante asumir sus responsabilidades, las buenas y también las malas.

Insensibilidad e indolencia: El Gobierno andaluz, muy especialmente su consejero de Sanidad, ha demostrado más comprensión con la empresa causante del brote que con los afectados y las familias de las víctimas mortales. Con la cifra de ingresados creciendo, el presidente, los consejeros y los responsables sanitarios han estado de asueto, de vacaciones y en los toros. Nada de empatía con los que sufrían las consecuencias del brote.

Mentiras: El gabinete de las derechas es una factoría de mentiras. Esto no es nuevo. Elías Bendodo es el encargado de fabricarlas. No les ha valido ni el encendido del ventilador para implicar a otras administraciones ni su pretensión desesperada de disimular sus fallos clamorosos. Sólo han contabilizado los casos desde el 15 de agosto y sólo por ingesta de carne mechá. Se les ha cogido en el truco para manipular la cifra real de afectados y la verdadera dimensión de la crisis.

Nula transparencia: Han ido ocultando información y datos para cubrir su comportamiento negligente. El consejero de Salud no comparecerá hasta mañana en el Parlamento por la presión social, de la oposición y también de sus socios de la extrema derecha, que no han tenido más remedio después de este escándalo nacional.

Cinismo: El Gobierno de las derechas ha estado evitando dar la cara durante todo agosto. Eso sí, PP y Ciudadanos pedían la comparecencia de la ministra de Sanidad en el Congreso de los Diputados aun cuando las competencias y la responsabilidad es de la Junta de Andalucía. Una respuesta hipócrita y de defensa del interés particular.

Este es el resumen de un mes de despropósitos, ocultamientos y fallos en una gestión incapaz e insolvente que ni las derechas pueden tapar con su proverbial desahogo y triunfalismo.

Foto.eldiario.es. Moreno Bonilla y Aguirre.

A cornetazos en Canal Sur

La casa de los líos, capítulo 8.
A CORNETAZOS EN CANAL SUR

El teléfono rojo que une el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, y los estudios centrales de Canal Sur está que arde. Los nuevos gestores de la cadena pública están ejecutando fielmente todas las indicaciones que reciben desde el puente de mando del Gobierno andaluz. El control de las escaletas es férreo a cargo de la nueva cúpula de informativos. No dejan ni un cabo suelto, nada queda al albur de los acontecimientos. Incluso siendo agosto la presión hacia los equipos de edición y la redacción es de aúpa. Se va a toque de corneta de lo que se dicta desde el equipo de comunicación de Moreno Bonilla y Bendodo.

Por petición expresa de los barandas de San Telmo, Canal Sur no se hizo eco de la petición de la Fiscalía anticorrupción de investigar a la ex presidenta madrileña Esperanza Aguirre por la presunta financiación irregular del PP en esa comunidad. Noticia de alcance en todas las cabeceras de España. La cadena también pasó de puntillas por la polémica en torno a la campaña de la Junta de Andalucía sobre violencia de género con mujeres sonrientes. Mientras todas las cadenas nacionales hacían grandes coberturas, aquí se ocultaba o se trataba el asunto como un mero trámite. Y ya para rematar: en la crisis de la listeriosis han ocultado los graves errores de gestión del Gobierno de las derechas o imágenes escandalosas como las del gerente del Servicio Andaluz de Salud en los toros en el repunte más alto de la alerta sanitaria. Además, a la oposición se la ningunea: se sacan poco y mal sus actividades. Canal Sur no es ya la nuestra, la de todos, sino la suya. Usan y abusan de este medio público para sus intereses particulares. Como siempre hacen las derechas.

Prejuicio presidencial

La casa de los líos, capítulo 7.
PREJUICIO PRESIDENCIAL

Las concesiones a la extrema derecha en los siete meses de gobierno de Partido Popular y Ciudadanos en Andalucía han generado un profundo malestar entre los colectivos de mujeres. El Gobierno de las derechas ha venido pagando sin disimulo el peaje a Vox por su apoyo para poder llegar al Palacio de San Telmo, sede la Presidencia. El partido de Santiago Abascal tensó mucho la cuerda para la aprobación del primer presupuesto y para retirar su enmienda a la totalidad arrancó una serie de exigencias, entre ellas reducir partidas para igualdad y rebautizar la violencia de género como intrafamiliar, en el fatídico documento en la que aparecen las tres siglas de las derechas.

Para intentar acallar la protesta, el presidente de la Junta se reunió el 16 de julio (dos días antes de la aprobación de las cuentas públicas para este año) con el pleno del Consejo Andaluz de Participación de las Mujeres en el antiguo palacio de los Montpensier. Moreno Bonilla llegó al Salón de los Espejos, lugar solemne para encuentros de trabajo, y no tuvo otra ocurrencia tras saludar a todas las presentes y hacerse la foto de familia que decirles: “Qué guapas sois todas”. El cumplido presidencial, cargado de connotación machista, sentó a cuerno quemado entre las asistentes. ¿O es que el presidente se creía que el feminismo está reñido con la belleza? ¡Cuánto prejuicio! Para colmo, ese mismo día la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, negó la brecha salarial entre hombres y mujeres. Las representantes de los colectivos de mujeres salieron de San Telmo más preocupadas que entraron… y eso parecía imposible.

Foto.- Junta de Andalucía. Reunión del 16 de julio.

¿Mobbing en San Telmo?

La casa de los líos, capítulo 6.
¿MOBBING EN SAN TELMO?

En un episodio anterior ya informábamos de las ínfulas clasistas que se gastan los nuevos inquilinos del Palacio de San Telmo, sede de la presidencia de la Junta de Andalucía. Actitudes despóticas, miradas por encima del hombro e incluso gestos de desprecio hacia los empleados públicos. Y no son los cargos políticos los que más recurren a los malos modos. Es el personal de confianza, esa cohorte de asesores y colaboradores que acompaña a todo gobierno, el que más se prodiga en esas lides chuscas.

Algunos trabajadores aguantan como pueden los feos detalles del régimen de las derechas y esperan agazapados la decadencia de este gobierno malencarado. Otros han optado por solicitar cambio de puesto en el concurso de traslado ya en marcha. Los moradores de San Telmo se creen de una casta superior. Y tanto… que han tomado decisiones tan arbitrarias y con vis supremacista como cambiar a ordenanzas de sitio porque no les gustaba su cara.

En algún caso tanto desmán ha conseguido colmar la paciencia de los afectados. Se comentan por los pasillos del antiguo palacio de los Montpensier la interposición de una denuncia por acoso laboral por parte de un/a funcionario/a contra uno de los cargos de libre designación puestos a dedo por los que ahora mandan allí. Y si no hay otro caso más de mobbing en los tribunales es porque lo ha conseguido parar a tiempo el secretario general técnico de Presidencia, que se ha puesto al frente de las operaciones para amortiguar el malestar existente entre los empleados públicos. El dedo apunta a una persona muy cercana al presidente Moreno Bonilla como causante principal del desaguisado. Por momentos esta casa de los líos es para muchos trabajadores públicos una casa de los horrores.

Citas a ciegas

La casa de los líos, capítulo 5.
CITAS A CIEGAS

El uso de los coches oficiales en la Junta de Andalucía se limita en función del rango del alto cargo. De viceconsejería hacia arriba se tiene derecho a asignación de vehículo propio con el correspondiente conductor (o conductores, según los casos). El resto del organigrama cuenta con un servicio de incidencias rotatorias para actividades concretas y la ruta parte desde el centro administrativo. Al menos eso marca la norma pero otra cosa es lo que hace el Gobierno de las derechas en Andalucía para saltársela a la torera.

Es práctica habitual en el Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia, hacer citas a ciegas para burlar las instrucciones de utilización del parque móvil público. Los gabinetes pasan la orden de servicios de la jornada siguiente al departamento de movilidad y en algunos casos no se especifica el beneficiario del traslado. El conductor no sabe a quién transportará hasta que llega al punto de recogida. Con esta triquiñuela se sortean los impedimentos y se les da cobertura a personas que no les correspondería. Otra forma de compensar en especie a altos cargos que se lamentan amargamente de sus salarios. Los mismos de siempre, los más bajos de España, y que tanto criticaban cuando estaban en la oposición. Como las indemnizaciones por alquiler para los representantes públicos que vienen de fuera de Sevilla, las cesantías (paro de los políticos), los coches oficiales y un sinfín de denuncias demagógicas que ahora se les vuelven en su contra.

Por cierto, nos enteraremos algún día de la persona que fue trasladada desde Sanlúcar de Barrameda, municipio que acogió una reunión/fiesta del Consejo de Gobierno a costa de nuestros impuestos, hasta Málaga sin tener crédito para ello… Dicen los mentideros de San Telmo que era periodista. El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, que lo maneja todo en la antigua morada de los Montpensier, tal vez un día nos lo cuente.

Foto.El Mundo.