Una oficina del ‘FBI’ en San Telmo

En la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía, el Palacio de San Telmo, se ha instalado el FBI. No la agencia federal de investigación norteamericana, sino la Factoría Bendodo de Injurias (que algo queda). Cada martes el consejero de la Presidencia protagoniza una ópera bufa que insulta a la inteligencia de cualquier observador neutral. En sus comparecencias ‘marcianas’, hace gala de un desahogo que produce vergüenza ajena. A falta de gestión que vender, se dedica a lanzar insidias y ataques difamatorios sobre la etapa socialista. Apenas ofrece datos, sólo mucha literatura barata con elementos inconexos que reviste de un halo de sospecha. Son historias que se asemejan mucho más a las de la TIA de Mortadelo y Filemón.

La última historieta del TBO es el descubrimiento en la Agencia IDEA (antiguo IFA) de tres cajas fuertes con documentación, a su juicio, crucial para la causa de los ERE. Elías Bendodo habla de convenios secretos, sobre lacrados y documentos que no se enviaron al juzgado sobre la compra por parte de Campofrío de la empresa Cárnicas Molina. Toda una patraña sobre unas supuestas ‘cajas fuertes’: primero, porque cualquier bien de la Junta está inventariado y su compra justificada con un expediente; segundo, porque se puede acceder a la documentación a través del Archivo General; y tercero, porque un mobiliario de tanta dimensión no pasa desapercibido para los trabajadores, que conocían su existencia. Como me comenta un amigo mío, una denuncia de Jaimito, que no se sostiene en pie.

Pero yendo a lo mollar, Rasputín Bendodo sostiene que esos documentos se habían ocultado al juzgado número 6 en la investigación de los ERE. Otra acusación que se cae por su peso: si no estaba, era porque no había sido solicitado por el juzgado, y es que la causa comprende el periodo 2000-2010 y, por tanto, un convenio de 1998 no se corresponde con lo investigado. Y otro insidia más: dice el superconsejero que era un convenio clandestino: de todo ello hay referencias en los medios de comunicación y, lo más importante, en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía y acuerdos del Consejo de Gobierno. Todo, por consiguiente, público. El FBI de San Telmo viene ahora a descubrir la pólvora… Lo dicho: de Jaimito. Pero con su maldad están convirtiendo el espacio público en un lodazal.