Lances bufos

La negociación del tridente de derechas en Andalucía se explica con claridad meridiana tirando de jerga taurina. Vox emplaza a Ciudadanos desde los medios de la plaza. Los naranjas se parapetan tras el burladero como si la corrida no fuera con ellos. Y el Partido Popular va de mozo de espadas de una a otra parte para que los otros maestros no le estropeen la tarde. Por mucho que intenten disimular este es un cartel de tres, de los dos de derechas y de la extrema derecha. Por parejas no suman, hace falta el tridente. Por tanto, ni mucho menos es un mano a mano de PP con Vox ni de PP con Cs. Para que suenen los clarines se necesita que los tres estén en el coso pisando el albero. Y si Albert Rivera quiere torear, tendrá que mancharse los zapatos de polvo. El líder de Ciudadanos pretende cortar orejas desde el callejón y eso es imposible. Si quiere trofeo, tendrá que arrostrar el coste de compartir terna y el riesgo de asomarse al balcón y que el morlaco de la incoherencia lo mande a la enfermería. Esta lidia tiene lugar en Madrid, muy lejos de los tendidos andaluces. Los matadores de aquí no llegan a novilleros y están viendo los toros desde la barrera. Porque haciendo valer su sitio en el escalafón, los primeros espadas nacionales (Casado-Rivera-Abascal) son los que están en la brega y le quieren dar un quiebro a Andalucía, puro desplante a una tierra que no les interesa lo más mínimo. El público acabará pitando a los de aquí por escurrir el bulto y parándoles los pies a los de la capital. Mala corrida y pinchazo en hueso de una derecha que se quiere poner el mundo por montera a cualquier precio. Incluso haciéndole un quite a la congruencia política, ¿verdad, Albert?

Foto.Público.

Anuncios

Fuera caretas

No tuvo tantos remilgos Ciudadanos para seguir apoyando al Partido Popular tras la caída de Cristina Cifuentes. Una vez más la formación de Albert Rivera entregó sus votos sin cuestionar nada a un partido acosado por los casos de corrupción en vía judicial, incluso con sentencia firme, y con casi 30 años de gobierno a sus espaldas. En ese momento la formación naranja nos mostró su tendencia natural a derrotar hacia la derecha. Su argumento exculpatorio fue que eran las siglas más votadas por los madrileños. Con el mismo patrón, Cs debería apostar en Andalucía por dejar gobernar al partido que ha ganado las elecciones y no exigir que el primero apoye al tercero porque eso no tiene lógica y sólo pasa en algunas series de televisión. Parece que los naranjas se envalentonan según el barrio. Cuando toca el PP, aceptan sumisos y lo mismo auparon a Rajoy que a los presidentes de Madrid y Murcia tras la dimisión de sus antecesores. Aquí pide un imposible porque quieren entregarse a los brazos de la extrema derecha. Si pactan con Vox, se les caerá la careta. Ni liberales, ni moderados, ni de centro: derecha pura y dura.

Foto.- eldiario.es. Santiago Abascal, líder de Vox, y Rivera.

Después de Reverdy


DESPUÉS DE REVERDY
Ron Padgett

Nunca hubiera querido volver a ver tu rostro triste
Tus mejillas y tu cabello despeinado
Atravesé todo el país
Bajo este húmedo carpintero
Día y noche
Bajo el sol y la lluvia
Ahora estamos cara a cara de nuevo
Qué se me puede decir a la cara
Una vez descansé contra un árbol
Tanto tiempo
Que quedé pegado a él
Esa clase de amor es terrible.

* Traducción de Diego L. García y Tito Manfred.

Triple aniversario

Diciembre es un mes cargado de conmemoraciones culturales en esta comunidad autónoma. Por reparar sólo en lo hecho en los últimos años y que hemos de festejar, la Junta de Andalucía ha abierto durante este mes nuevos espacios emblemáticos para la cultura. Mañana, 11 de diciembre, se cumple el primer aniversario de la inauguración del Museo Íbero de Jaén y el 12 y el 19 el segundo cumpleaños del Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana, y el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A), con sede en Córdoba. Estos han sido algunos de los hitos de la legislatura que acaba de concluir, un tiempo de apuesta inequívoca por la cultura, que ha recuperado bríos presupuestarios y se ha convertido en un motor no sólo social sino también económico para esta tierra. Estas tres infraestructuras contribuyen al incremento del turismo cultural, a dar oportunidades y visibilizar a nuestros creadores y, por supuesto, a difundir nuestro rico patrimonio, que es parte de nuestra historia y, por tanto, seña de identidad. Jaén, Málaga y Córdoba celebran en apenas ocho días la puesta en marcha de tres espacios que ejemplifican cómo desde un gobierno socialista se entiende la cultura como factor de desarrollo.