Presupuesto tóxico

Partido Popular y Ciudadanos han hecho tristemente historia aprobando por primera vez unos presupuestos de la mano de la extrema derecha. Saltaban jubilosos de sus escaños tras tan heroica hazaña, un logro que escandaliza y repugna en el resto de Europa. Basta ver el cordón sanitario que le han hecho los europeístas de distinto signo a los ultras Le Pen y Salvini. Aquí las derechas se solazan en su idilio con Vox, un triunfo pírrico. Sarna con gusto no pica… Por desgracia, PP y Cs han convertido a Andalucía en el laboratorio de la involución por su entreguismo ciego a la extrema derecha. Un experimento aberrante que quieren exportar a otros territorios.

Lo que estamos viendo con el presupuesto de 2019 para Andalucía es sólo la punta del iceberg de las políticas regresivas que vienen. Estas cuentas son sólo la avanzadilla de la pérdida de derechos, del retroceso en libertades y de la privatización de lo público para que unos pocos amiguetes hagan negocio. Vox ya ha anunciado que esto es sólo el principio de lo que pretenden y populares y naranjas están dispuestos a tragar con lo que sea para mantener su gobierno de perdedores. El horizonte que se plantea es en consecuencia más tóxico si cabe.

Y es además esta triple que no santa alianza supone una agresión frontal a lo que representa el 28-F y la historia de nuestra autonomía. PP y Cs ceden al chantaje de Vox, un partido ultra que plantea acabar con nuestro autogobierno y el estado autonómico. Un modelo que ha permitido el mayor periodo de convivencia, progreso y bienestar para esta tierra en nuestra historia.

Foto.ABC de Sevilla. Marín (Ciudadanos), Moreno Bonilla (PP) y Hernández (Vox).

Ganan las multinacionales

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) lleva varios meses defendiendo la implantación de la subasta de medicamentos en toda España porque supondría un ahorro global de la factura farmacéutica de 1.000 millones en toda España. Este organismo, que tiene por objeto velar por la sostenibilidad de las finanzas públicas, entiende que este sistema de eficiencia en el gasto implantado en Andalucía es positivo y debería extenderse a todo el país. Supone reducir la factura en farmacia del Estado sin menoscabo de calidad de los fármacos y la seguridad para los pacientes. No en vano ningún medicamento se puede expender en España sin el aval de la Agencia Española de Medicamentos. La medida, por tanto, es más que interesante: menos gasto para las arcas públicas y cobertura satisfactoria para el usuario.

El Gobierno actual de Andalucía de las derechas, por el contrario, ha decidido derogar este sistema para la selección de medicamentos por razones puramente ideológicas. Una postura que atenta contra la eficiencia en la gestión de los recursos públicos y con la que se pretende favorecer a los grandes laboratorios farmacéuticos. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy ya intentó en varias ocasiones hacer descarrilar esta propuesta de la Junta de Andalucía en la etapa socialista pero se encontró con sonoros varapalos jurídicos por parte del Tribunal Constitucional. Ahora, el gabinete andaluz de las derechas lo intenta hacer por la vía de los hechos y no va a renovar la licitación de los lotes. Ahora debería derogar la legislación vigente y volver al sistema anterior. Pierden los beneficiarios (pagarán más por sus medicamentos), se pierden recursos en las arcas públicas, ganan las multinacionales. Un desastre para lo público.

Apatía frente al paro

En Andalucía durante 2018 se redujo el paro en 126.200 personas y se registraron 118.600 ocupados más. Recuerdo estos datos de la Encuesta de Población Activa a colación de la previsión de creación de empleo consignada en el proyecto de Presupuestos de esta comunidad autónoma para 2019. Un texto elaborado por el Gobierno de derechas de PP y Ciudadanos, que tomó posesión el 22 de enero de este año y que baja los brazos a las primeras de cambio en la lucha contra el principal problema que tienen los andaluces: el paro. El Ejecutivo autonómico ha elaborado un texto que prevé una reducción del crecimiento de nuestra economía en cinco décimas (pasando del 2,5% al 2%) y una generación de sólo 60.000 puestos de trabajo. Esta cifra exigua y poco ambiciosa, jaleada por los terminales mediáticos de la derecha, representa la mitad del aumento del empleo registrado el año pasado y una décima parte de la promesa lanzada en campaña electoral por el actual presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla. Los 600.000 empleos en esta legislatura el viento se los llevó. Como ya nos auguró tras llegar al cargo el hoy consejero de Economía, Rogelio Velasco,se trataba sólo de lenguaje electoral. A este ritmo el actual inquilino de San Telmo necesitaría 10 años para cumplir su palabra. Y esta falta de interés por contribuir a reducir el paro se confirma en una rebaja del 15% de las partidas destinadas para políticas activas de empleo en relación con el último presupuesto socialista. Toda una declaración de intenciones sobre sus prioridades. Han tirado la toalla sin más, casi con alevosía. Esa desgana y esa apatía no sintonizan con las urgencias de la ciudadanía. Este es el Gobierno del cambio a peor en éste y en todos los ámbitos de gestión.

Milagreros

Como por ensalmo, Andalucía ya es hoy un paraíso (en palabras del actual presidente de la Junta). En apenas 100 días, esta tierra se ha convertido en un edén. Sólo por el mero hecho de que la derecha, con el apoyo imprescindible de la extrema derecha, se ha sentado en el sillón del Palacio de San Telmo. No han hecho nada en este corto periodo de tiempo, salvo bajarle los impuestos a las 300 grandes fortunas de Andalucía y perseguir a los trabajadores públicos, pero por su simple presencia en el puente de mando se ha dado la vuelta a la situación como un calcetín.

Lo que antes era un desastre, una ruina o una comunidad sin futuro, ahora es un vergel y un remanso de oportunidades. Los récords en turismo o exportaciones, el descenso del paro (lleva 21 trimestres bajando), los grandes eventos que acoge esta tierra o la proyección de crecimiento económico se deben sólo a su llegada. Lo suyo es un milagro, como el de la multiplicación de los panes y los peces. Donde llega Moreno Bonilla con el báculo y Marín con el incensario llega el maná, resucitan Lázaros, el agua se convierte en vino, los enfermos sanan de sus patologías y los suelos yermos se tornan en ricas huertas y en polos industriales y tecnológicos. Este inmenso poder balsámico pasará a los libros de historia como la propaganda más grande y más burda jamás contada.

Se han encontrado una Andalucía que funciona, con problemas pero también con enormes potencialidades, que esperemos que no estropeen tras su paso por el Gobierno. Bienvenidos a la Andalucía real, la que han construido millones de hombres y mujeres con su esfuerzo diario, una verdad que ellos siempre han despreciado y han preferido ver en blanco y negro. Los datos e indicadores positivos que ahora se apunta el trifachito sin rubor tienen su razón de ser en la buena herencia recibida y tan denostada desde sus posiciones simplistas y revanchistas.

El vodevil del trifachito

El Gobierno de las derechas de Andalucía se deshilacha. En poco más de 100 días ya acumula seis bajas, una circunstancia inédita en la historia de nuestra autonomía. Los popes de Partido Popular y Ciudadanos se vanaglorian de la supuesta fortaleza de un ejecutivo de perdedores en el que no se fían unos de los otros y que cuenta ya con seis caídos en tan reducido margen de tiempo. Desde que echara a andar el 22 de enero hasta seis altos cargos han tirado la toalla a las primeras de cambio:

11/02/2019.- Dimite Alberto García Valera como consejero de Hacienda. Alega problemas de salud. 22 días en el puesto.

12/02/2019.- Dimite Elisa Fernández Vivancos como delegada provincial de la Consejería de Turismo, Justicia, Regeneración y Administración Local en Granada. El motivo: era la responsable del gabinete jurídico de la Junta en el caso Nevada y su (incorrecta) actuación provocó una indemnización millonaria a Tomás Olivo en el ‘caso Nevada’. Tras ser apartada de ese puesto, se enroló en el bufete de uno los abogados del promotor. Apenas 24 horas en el puesto.

29/03/2019.Miguel Luis Guijarro renuncia como delegado de Empleo y Economía en Málaga al conocerse que tenía sociedades pantalla en Panamá. Estuvo un mes y 17 días en el puesto.

07/05/2019.- Isabel Álvarez Carmona causa baja como directora general de fondos europeos. La decisión no salta a la luz pública hasta diez días después. La afectada recoge su despacho alegando problemas personales. No permaneció en el puesto ni tres meses: llegó al mismo el 12 de febrero.

16/05/2019.- Presenta la dimisión Pilar Ariza como secretaria general de Universidades. La renuncia se produce tras ser desautorizada públicamente por el consejero de Economía previa denuncia socialista sobre la intención de ésta de suprimir las bonificaciones a las matrículas universitarias. Ha estado en el puesto tres meses y cuatro días.

21/05/2019.Antonia Morales se marcha por “motivos personales” la delegada territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta en Almería. Tres meses y nueve días en el cargo.

En términos estadísticos tenemos una dimisión cada quince días del escasísimo tiempo en que ha gobernado. El trifachito actúa como en una comedia de enredo: sus protagonistas entran por una puerta, salen por otra y se quedan poco tiempo en el escenario. Una dinámica de récord.

Foto.La Opinión de Málaga. Juan Marín (Cs) y Juan Manuel Moreno Bonilla (PP), vicepresidente y presidente de la Junta de Andalucía.

Humos

Dicen en mi tierra que “para conocer a Juanito, dale un carguito…”. Pues a otro Juan, de apellidos Moreno Bonilla, en poco más de cien días se le han subido los humos a la cabeza. Tanto darse golpes de pecho de (falsa) humildad cuando estaba en la oposición, ahora que está al frente de la Presidencia de la Junta se ha quitado la piel de cordero y va sentenciando con soberbia y altanería en sus debates parlamentarios En palabras de Susana Díaz, va de “perdonavidas”, dando lecciones con ínfulas de superioridad, mirando a sus adversarios incluso por encima del hombro, tratándolos de modo paternalista. Está tan pagado de sí mismo que no ha tenido arrobo en asegurar que en el poco tiempo que llevan en el Gobierno han conseguido ya “la cuadratura del círculo”. Todo un síntoma de arrogancia porque nadie alcanza tan manido desiderátum. Para alguien que ha cogido al sillón de carambola, con los peores resultados de su partido en casi treinta años y con el apoyo vergonzante de la extrema derecha, sería recomendable un poco de mesura y contención. No parece normal que levite, que camine a varios palmos del suelo, cuando no le ha dado tiempo ni siquiera calentar el asiento. Lo que ha hecho hasta ahora es nada, conjunto vacío, salvo bajarle los impuestos a los más ricos, para no enseñar sus cartas hasta que pasen los procesos electorales. El 26 de mayo está a la vuelta de la esquina y la ultraderecha acecha. Atentos.

Foto.- Parlamento de Andalucía.