A las madres…

Mis caricias pagaste con exceso,
como pagan las flores en abril;
mil besos, ¡ay!, me dabas por un beso,
por un abrazo tú me dabas mil.
Vuelve; ¡Oh madre!, a mirarme con cariño;
tus caricias y halagos tórname;
Yo de ti me alejé, pero era un niño,
y el mundo me engañó, ¡perdóname!
Yo pagaré tu amor en el exceso
con que pagan las flores en abril;
mil besos te daré por solo un beso,
por un abrazo yo te daré mil.

Antonio Machado

Hablo con mi madre

HABLO CON MI MADRE
Antonio Gamoneda

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa
del que no está con nosotros.
Te miro el borde blanco de los párpados
y no puedo pensar.

Mamá: quiero olvidar todas las cosas
en el fondo de una respiración que canta.
Pasa tus manos grandes por mi nuca
todos los días para que no vuelva
la soledad.

Yo sé que en cada rostro se ve el mundo.
No busques más en las paredes, madre.
Mira despacio el rostro que tú amas:
mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos.
Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido
como tú sentías mis manos antes de nacer.

Mamá, no vuelvas más a ocultarme la tierra.
Esta es mi condición.
Y mi esperanza.