Espantando buitres

La Junta de Andalucía ha aprobado un decreto para evitar que los fondos buitre de inversión puedan meter sus garras en las viviendas de protección oficial. Una iniciativa oportuna y reconfortante que demuestra una forma de gobernar sensible y progresista. Estamos hartos de ver cómo estos instrumentos de rapiña inmobiliaria (por ejemplo en la Comunidad de Madrid) se aprovechan de los problemas de las familias obteniendo pingües beneficios. El Gobierno que preside Susana Díaz ha adoptado decisiones normativas que refuerza el carácter social del parque público residencial y lo blinda frente a las tentaciones del capital privado especulativo. El texto que modifica el Reglamento de la Vivienda Protegida en Andalucía, vigente desde 2006, prohíbe expresamente la venta de una vivienda propiedad de cualquier administración pública a personas jurídicas (empresas). De facto ya se venía haciendo pero ahora se le confiere rango normativo. El decreto establece que solo serán beneficiarias las personas físicas, nunca las jurídicas, si bien exceptúa a las entidades sin ánimo de lucro, que podrán ser arrendatarias siempre que los usuarios finales pertenezcan a colectivos con especiales dificultades para el acceso a una vivienda. Esta medida del Ejecutivo andaluz se suma a las muchas que ha puesto en marcha en los últimos años para garantizar el mandato constitucional de derecho a la vivienda.

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Morro, mucho morro

Desfachatez, desahogo, morro, cinismo… A todo esto y mucho más me evoca el Partido Popular cuando ahora habla de eliminar ya el peaje de la AP-4 entre Sevilla y Jerez, o en su defecto que se bonifique el paso compensando por parte de la Junta de Andalucía a una concesionaria que ya ha ganado bastante dinero en 50 años. O cuando ahora habla del plan de empleo para Andalucía. Dos ejemplos de las últimas 24 horas que demuestran cómo se las gasta el PP: antes con Rajoy en la Moncloa no decían ni mu, silencio cómplice y sumisión ante la estrategia de hostigamiento a esta comunidad autónoma. No llega ni a tres meses de su salida del Gobierno por higiene democrática y en este escaso tiempo el nuevo Ejecutivo socialista ha hecho más que el PP en seis años y medio en estas dos cuestiones. El  actual ministro de Fomento ya ha anunciado que no se prorrogará el peaje de la AP-4 cuando termine la concesión el 31 de diciembre de 2019, cuando en la época de Rajoy sólo había ambigüedad y ninguna garantía de que la autopista volvería a manos públicas. Entonces, Moreno Bonilla y sus cuates callaban. Ahora, tras la reunión de Susana Díaz y Pedro Sánchez de finales de julio, el Gobierno socialista ha empezado a trabajar en un plan especial de empleo para Andalucía y el PP critica la falta de celeridad. Esta comunidad pidió a Rajoy durante su mandato una medida similar que éste negó sistemáticamente mientras se la concedía a otras autonomías. Entonces, Moreno Bonilla y sus cuates callaban… Y suma y sigue. Se les nota tanto la impudicia que produce sonrojo, es una transformación partidista que no se la creen ni ellos. En cambio, la Junta de Andalucía sigue reivindicando ahora para esta comunidad lo mismo que antes con Rajoy. El PP no conoce el concepto de coherencia. Ni está interesado en ello.

Foto.Portal de Andalucía.

Amantes en la orilla

AMANTES EN LA ORILLA
Pilar Paz Pasamar

Me gustaría daros,
amantes en la orilla,
el tronco de algún árbol
donde pudierais todos
grabar las iniciales.
Un álamo o un pino,
o un roble, o algún chopo,
o la acacia de un parque
meticuloso y frío
que desdeñáis por este
salobre aire del mar.
Sí, un árbol para cada
pareja, un árbol trise
como todas las cosas
que sirven al recuerdo.
En el largo paseo
ni una mata, ni un trino,
ni una sombra. En lugar
de rosa y margarita
que deshojar, el alga,
la podrida y rotunda,
fuerte esencia marina.
El faro allá a lo lejos
ilumina de pronto
el abrazo furtivo
y hace, cómplice, guiños.
Un árbol sin raíces,
al aire, os traería.
Si alguna vez amantes
de este rincón, hubiera
olvidado el mensaje
de mayo, y la que os canta,
mi voz, ya no sintiera
su anuncio, os dejaría
mi garganta, y en ella
-como en un viejo tronco-
grabaríais el clásico
corazón, la promesa,
la inicial, y tal día
de tal año, en cualquiera
y feliz primavera.
Mi garganta aún podría
servir de algo al amor.

Excusas baratas

¿Le parecen pocos 40 años de democracia a Pablo Casado para zanjar de una vez por todas que el dictador Franco tenga un espacio para su homenaje en el Valle de los Caídos? El Partido Popular no tiene arreglo y sí demasiados vínculos con el pasado, aunque su flamante líder diga que mira al futuro. Excusas de poca monta. Su negativa a apoyar el decreto ley que permitirá exhumar los restos del militar golpista que gobernó este país durante casi cuatro décadas deja en evidencia que la derecha sigue sin pasar página, o al menos, no acaba de hacerlo del todo. Se trata de cumplir la Ley de Memoria Histórica, ahora retocada para evitar demandas de los herederos de Franco, y un mandato del Congreso de los Diputados de 2017 en una votación en la que el PP se abstuvo y Ciudadanos votó a favor, aunque ahora ambos partidos se rasguen las vestiduras y vayan a votar en contra de la convalidación del citado decreto. La decisión del Gobierno socialista sólo persigue hacer justicia con nuestra historia y la reparación de la memoria de las víctimas y el sufrimiento de sus familias. En cualquier país de nuestro entorno europeo este sería un asunto que se acometería sin más debate. Aquí en España nos perdemos en discusiones estériles cuando las cosas son más sencillas y más lógicas. No se trata de abrir heridas, sino de cerrarlas. Ya toca.

Citroën Méhari

CITROËN MÉHARI
Carmen Camacho

Llévame, oh llévame, a la perdición
en mobilette, mi amor.
Aníbal Núñez

Haberme dicho, amor, en tus cartas
cibernéticas, que el descapotable
ese del que me hablabas
y me jurabas -qué cara tienes-
aparcar en mi puerta, las vecinas
pendientes, yo arreglada,
haberme dicho, leche, que ese coche
era como eres tú, un amasijo
de risas / una cosa por revisar
sin puertas, sin cadenas, sin ventanas,
sin luces, ¿y el techo?
-contigo siempre llego a La Encomienda
con la atmósfera por montera-.

Si yo hubiera sabido antes esto,
(quién iba a imaginar)
que una tartana, tú la llamas Mehari,
sin tilde, así: Mehari,
era tu descapotable tan famoso,
y que ahora me sonríes, las manos
al volante, las chanclas sobre el freno,
que me maten si no salgo corriendo
a buscarte y a darnos a la vida
al vuelo, a ras, al Duero.

Tocata y fuga a dos caballos. Esta
es la hora de darnos jaque, pronto.
Haberme dicho, amor, que tú eras esto.
Hubiera cabalgado antes.

El más encantador instante de la tarde

EL MÁS ENCANTADOR INSTANTE DE LA TARDE
Ana Rossetti

El más encantador instante de la tarde
tras el anaranjado visillo primorosa.
Y en la mesita el té
y un ramillete, desmayadas rosas,
y en la otomana de rayada seda,
extendida la falda, asomando mi pie
provocativo, aguardo a que tú avecines
a mi cuello, descendiendo la mirada
por el oscuro embudo de mi escote,
ahuecado a propósito. Sonrójome

y tus dedos inician meditadas cautelas
por mi falda; demoran en los profundos túneles
del plisado y recorren las rizadas estrellas
del guipur. Apresúrate, ven, recibe estos pétalos
de rosas, pétalos como muslos
de impolutas vestales, velados. Que mi boca
rebose en sus sedosos trozos, tersos y densos
cual labios asomados a mis dientes
exigiendo el mordisco. Amordázate,

el jadeo de tu alto puñal, y sea tu beso
heraldo de las flores. Apresúrate,
desanuda las cintas, comprueba la pendiente
durísima del prieto seno, míralo, tócalo
y en sus tiesos pináculos derrama tu saliva
mientras siento, en mis piernas, tu amenaza.

Una lacrima sul viso

UNA LACRIMA SUL VISO
Ángeles Mora

Oh innoble servidumbre de amar seres humanos
y la más innoble
que es amarse a sí mismo.
(J. G. B.)

Una lágrima rueda en tu garganta.
Inútil es que engañes el camino.
Sabes que perderás, que estás perdida,
que el más viejo tributo estás pagando,
el amor a uno mismo.
Esta noche sabrás a desaliento,
olerás a perfumes olvidados,
sentirás cómo muerde el alacrán,
cómo se esconde en los rincones fríos
mientras las mariposas secretean
en torno a las farolas del ocaso.

Una lágrima rueda en tu garganta.
Inútil es que engañes al destino.
Sabes que estás desnuda, que tus pechos
delatan soledad y por tu espalda
un estremecimiento te sacude.
Ahora llorarás sin hacer ruido.
Alguien habrá querido acariciar
tus hombros, en el bar apilarán
las sillas, limpiarán los veladores.
Sabes que estás perdida y te levantas.
Nadie ha secado aún el rastro negro
de rímmel que se corre en tu mejilla.