A ti, viva

diciembre 10, 2017

A TI, VIVA
Vicente Aleixandre

Es tocar el cielo, poner el dedo
sobre un cuerpo humano.
Novalis

Cuando contemplo tu cuerpo extendido
como un río que nunca acaba de pasar,
como un claro espejo donde cantan las aves,
donde es un gozo sentir el día cómo amanece.

cuando miro a tus ojos, profunda muerte o vida
que me llama,
canción de un fondo que sólo sospecho;
cuando veo tu forma, tu frente serena,
piedra luciente en que mis besos destellan,
como esas rocas que reflejan un sol que nunca se hunde.

Cuando acerco mis labios a esa música incierta,
a ese rumor de los siempre juvenil,
del ardor de la tierra que canta entre lo verde,
cuerpo que húmedo siempre resbalaría
como un amor feliz que escapa y vuelve…

Siento el mundo rodar bajo mis pies,
rodar ligero con siempre capacidad de estrella,
con esa alegre generosidad del lucero
que ni siquiera pide un mar en que doblarse.

Todo es sorpresa. El mundo destellando
siente que un mar de pronto está desnudo, trémulo,
que es ese pecho enfebrecido y ávido
que sólo pide el brillo de LA luz.

La creación riela. La dicha sosegada
transcurre como un placer que nunca llega al colmo,
como esa rápida ascensión del amor
donde el viento se ciñe a las frentes más ciegas.

Mirar tu cuerpo sin más luz que la tuya,
que esa cercana música que concierta a las aves,
a las aguas, al bosque, a ese ligado latido
de este mundo absoluto que siento ahora en los labios.

Nota.- Un poema de este componente de la Generación del 27 porque esta próxima semana se cumplen 90 años del encuentro de este elenco excepcional de creadores en el Ateneo de Sevilla en el acto por el tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora, un encuentro que se considera el momento fundacional de este grupo heterogéneo. Además, el Centro Andaluz de las Letras organiza mañana en Málaga un congreso sobre Aleixandre y el jueves llega a las librerías la nueva edición de su Poesía Completa.

Anuncios

Los años aurorales

diciembre 3, 2017

El periodista y poeta Fernando del Val ha conseguido el Premio El Ojo Crítico de Poesía 2017, de Radio Nacional de España, por su obras ‘Los años aurorales’. Os dejo tres de su pequeños pero profundos poemas:

de tu boca sale un velero
y yo que siempre he creído en el mar
sonrío

***

hacer noche en tus ojos
en la cueva luminosa
de tu luna llena

***

respiré en la luz de las lecturas
y allí estabas tú
eres algo que me apetece siempre

Canción de la noche sola

noviembre 19, 2017

CANCIÓN DE LA NOCHE SOLA
José Ángel Buesa

Fue mía una noche. Llegó de repente,
y huyó como el viento, repentinamente.
Alumna curiosa que aprendió el placer,
fue mía una noche. No la he vuelto a ver.
Fue la noche sola de una sola estrella.

Si miro las nubes, después pienso en ella.
Mi amor no la busca; mi amor no la llama;
la flor desprendida no vuelve a la rama,
y las ilusiones son como un espejo
que cuando se empaña pierde su reflejo.

Fue mía una noche, locamente mía:
me quema los labios su sed todavía.
Bella como pocas, nunca fue más bella
que soñando el sueño de la noche aquella.

Su amor de una noche sigue siendo mío:
la corriente pasa, pero queda el río;
y si ella es la estrella de una noche sola,
yo he sido en su playa la primera ola.

Amor de una noche que ignoró el hastío.
Somos las distantes orillas de un río,
entre las que cruza la corriente clara,
y el agua las une, pero las separa.

Amor de una noche: si vuelves un día,
ya no he de sentirte tan loca y tan mía.
Más que la tortura de una herida abierta,
mi amor ama el viento que cierra una puerta.

El amor florece tierra movediza,
y es ley de la llama trocarse en cenizas.
El amor que vuelve, siempre vuelve en vano,
así como un ciego que tiende la mano.
Amor de una noche sin amanecer:
¡acaso prefiero no volverte a ver!

Un día hombre y mujer

octubre 22, 2017

UN DÍA HOMBRE Y MUJER
Juan Ramón Jiménez

El beso aquel, ascua rota,
no en tu mejilla, en mi boca
se quedó. Me sabe dentro
a fuego y yelo revueltos.

!Cómo lucho en tu mejilla!
Los ojos que le ponías
azules encima eran
las dos curiosas estrellas
que miraran el idilio
raro de un león y un lirio.

Si. Yo estaba en mi desierto.
Si. Tu estabas en tu cuento.
Y entre nuestros pechos juntos,
todo el increado mundo.

!Mas seremos, lo sé bien,
un día, hombre y mujer!

* Este viernes se celebraron las XIX Jornadas Biblitecarias de Andalucía en Huelva y se evocó a Juan Ramón Jiménez a apenas unos kilómetros de su Moguer natal, tierra también de mi sangre materna.

Estrella en el bar

agosto 26, 2017

ESTRELLA EN EL BAR
Pilar Sanabria

En el tercer cigarrillo
retiraban los camareros
un piano en la penumbra.
Mis ojos caminaron
como guindas en la copa,
la música sonaba
desde el centro de la tierra,
mi miedo era perfecto,
lo comprendí oyendo mi sangre
dando voces en estéreo.
La luz mentía
abriendo gotas de whisky
en tus labios.
Supe entonces que también las estrellas
nos invaden, y que es cierta la leyenda:
son inalcanzables.

Sálvame

agosto 25, 2017

SÁLVAME
Ana María Rossetty

Mis ojos, por tu cuerpo reclamados,
de su hermosura avisan, amplio torso devastan
y en la estrecha cadera contiénense aturdidos.
Sin indulgencia alguna muestran al labio hambriento,
de cerezas mordientes, la semilla
y al igual que mis dedos el más ardiente roce
de tu piel se presagia, de la amatista intrusa
e irisado pezón, en mi confusa lengua
avívase su tacto.
Las feroces punzadas de un turbador augurio
procura apaciguar mi inasaltado vientre,
pero es vano el combate del que ya ha sido herido.
Y es un abismo el goce, el anhelo locura,
es tu nombre invocado amarga extenuación
y tu cuerpo inminente rigurosa medida
de mi infierno.
De este insaciable afán dicen que has de salvarme.
Pero lo cierto es que enfebrecida aguardo
y que puedo morir antes de que me toques.

Der deutschelehrer

agosto 22, 2017

DER DEUTSCHELEHRER
Alejandra Vanessa

La primera vez que lo vi estaba en la judería
me miró desde su camiseta -a veces ángel,
a veces diablo- y le guiñé el ojo izquierdo
justo antes de tropezar con una nube.
sentí morirme mientras recogía los pedacitos
de pan caídos de mis pestañas.
quise decirle mis nombres y mis defectos, mis poetas,
mis mil besos con tacto a carta, a sobre cerrado,
quise decirle el color de mis calcetines.
después de aquel día no supe mucho más de él
quizás se haya mudado de escaparate -pensé-.
Quizás se haya casado con Rita Hayworth.
quizás.

Quizás, quizás, quizás es que los martes llega tarde al trabajo.