Resultado inapelable

Las elecciones generales de este domingo han deparado un rotundo triunfo del PSOE y una única opción para la presidencia del Gobierno de España: Pedro Sánchez. Los socialistas casi doblan a la segunda fuerza, un Partido Popular que se ha hundido con estrépito perdiendo la mitad de los apoyos que cosechó en 2016. Las urnas han dado una mayoría de izquierdas frente al tridente de las tres derechas, un amplio apoyo en favor de la moderación, el progreso y la convivencia frente a la radicalización, el retroceso y el frentismo.

El PSOE vuelve a ganar unas elecciones de ámbito general once años después y lo hace con notable diferencia sobre el resto, hasta el punto de que el mapa de España ha virado en menos de tres años del azul al rojo, con 123 escaños en el Congreso y mayoría absoluta en el Senado, una cámara esta última en la que dominaba el PP desde el siglo pasado. Se ha producido una fuerte movilización de la izquierda para evitar que ocurriera el pacto de la vergüenza de las derechas y la ultraderecha, las consecuencia del 2 de diciembre han sido un agente movilizador del voto progresista.

El pueblo español ha parado en seco a la derecha altanera y faltona. El PP sufre un serio varapalo y presenta los peores resultados desde su refundación en 1990 (16,7% y 66 escaños). Mantiene por décimas la segunda posición, con Ciudadanos pisándoles los talones a punto de darle el sorpasso, y la cabeza de Pablo Casado en el aire. Los naranjas mejoran su grupo en las Cortes pero quedan muy lejos del discurso triunfalista de su líder, Albert Rivera, que ha fracasado en su estrategia de aislar al PSOE con su monotema territorial y ya se postula fatuamente como el nuevo líder de la oposición.

La extrema derecha entra por primera vez en las Cortes desde que se instauró la democracia, con 24 escaños y más del 10% de los votos. Una presencia que asusta pero que está muy por debajo de las expectativas. Las exhibiciones de fuerza en sus mítines y sus campañas fake habían producido un espejismo electoral, un temor que finalmente no ha sido para tanto por la madurez de nuestro electorado. Hasta ahora, los ultras estaban camuflados en el PP y ahora tienen espacio propio. España ya ofrece una foto parlamentaria muy a la europea.

Dos apuntes más. Unidas Podemos se deja casi la mitad de los escaños, pasa a ser cuarta fuerza en España, pierde su grupo en el Senado y el liderazgo de Pablo Iglesias queda tocado. Aunque sin su presencia en la recta final de la campaña, muy especialmente por su gestión de los debates, el resultado final habría sido peor. El nacionalismo periférico ha salido reforzado por la radicalidad de las derechas: por primera vez el independentismo catalán gana unas generales en esta comunidad y PNV y Bildu refuerzan sus posiciones. El PP se queda sin representación en Euskadi y sólo tiene un escaño en Cataluña. A la derecha el tiro le ha salido por la culata.

Y Andalucía ha sido la comunidad que más ha aportado a la victoria socialista y de Pedro Sánchez. Más de un millón y medio de sufragios, 24 diputados y 24 senadores, triunfo en las ocho provincias y primera fuerza en 734 de los 786 municipios de esta comunidad. Cumpliendo con creces los objetivos comprometidos públicamente por Susana Díaz, que se ha volcado en esta campaña.

Unos resultados que además tienen una lectura en clave autonómica: Andalucía ha planteado en las urnas una moción de censura al actual gobierno regional tripartito de las derechas y la extrema derecha. El mensaje de la gente de esta tierra ha sido nítido contra este pacto de perdedores y de la vergüenza. El PSOE dobla en votos y en escaños al segundo y tercero: 24 representantes socialistas frente a 11 de Ciudadanos y 11 del PP.

Sin duda, el gran derrotado de estos comicios es el actual presidente, Juan Manuel Moreno Bonilla. Acumula en cuatro meses los dos peores resultados del PP. Hasta tal punto que ha sido superado por Ciudadanos en Andalucía y es ya la tercera política. Con estos datos, el Ejecutivo andaluz no presenta el sentir de la mayoría y da muestras de debilidad e inestabilidad, sobre todo porque para aprobar cualquier medida depende de Vox. En menos de 100 días el electorado le ha dado un sonoro suspenso.

 

Sólo dame una razón

SÓLO DAME UNA RAZÓN
Loreto Sesma

Si nos da miedo el amor,
es porque hubo una vez que nos hicieron daño,
o incluso dos.
Y cuando la tercera,
cuando en teoría va la vencida,
lo que ocurrió es que realmente nos dimos por vencidos.

Así que no juzguen a alguien por lo que quiere
o deja de querer,
porque a lo mejor tiene el corazón hecho añicos
y unas cicatrices en su piel que no se irán,
por mucho tiempo que pase.

El amor es ese tren que no es que no espere,
sino que atropella.
Pero es dirigido por alguien por quien te habrías tirado
a las vías una y otra vez.
Por eso no vuelve a pasar,
porque cada amor mata.
Y la ilusión del día siguiente es lo que resucita,
y por eso hay quien dice que si no has muerto
por lo menos siete veces en vida
es que no has vivido nada.

Hay que tener un par de cojones
y mucho
pero mucho coraje para enamorarte,
porque aquel que te sonríe
es el mismo que una mañana te dejará
las sábanas frías
y un hueco imposible de llenar en tu cama.

Hay que ser valiente para querer enamorarte de alguien,
aún sabiendo que será el poema más bonito,
pero también el más difícil de escribir
cuando todo se apague.

Tienes que ser un jodido héroe
para ser capaz de salvar la sonrisa de alguien
cuando esté naufragando en lágrimas
y todo su mundo se haya reducido a un mar
de donde no hay posibilidad de rescate,
pero llegues tú y le digas:

Mira,
no sé si irá todo bien,
pero si te ahogas,
te prometo que lo haremos juntos.

Imbécil es lo que eres si cedes tu canción favorita
pensando en esa persona,
porque luego cuando la escuches,
toda partitura,
palabra,
sílaba
y sonido
será un recuerdo llamando a tu puerta.

Así que te pido que tengas mucho cuidado.
Te dirán que el amor sólo tiene un final posible
y es el olvido.
Pues olvídales tú a ellos.
Verás a tu alrededor
historias rotas y escritos como esto.
Que te sirvan de motivo
para demostrarnos que todo es posible.

Huye de quien te diga como vivir,
porque ni él ni nadie
tenemos idea de como hacerlo.

Y arriésgate,
porque echar de menos
es como si el corazón dijera:
Oye, me rindo,
a mi no me jodes más.

Y no es por joder,
pero si ensuciamos tanto la palabra amor,
si creemos que sabemos querer,
es por gente como tú.

* Loreto Sesma, junto a otros poetas, ha participado en el encuentro Poesía 4.0 organizado por El País y la Cadena Ser en el Teatro Real de Madrid.

Caerse del caballo

Las últimas horas de la campaña electoral se han visto sacudidas por el fichaje de Ángel Garrido, presidente de la Comunidad con el PP hasta hace dos semanas, por parte de Ciudadanos. Garrido se ha caído del caballo como San Pablo y se ha convertido de la noche a la mañana de azul en naranja. Por su boca han salido una prolija batería de críticas hacia los que ya son sus nuevos compañeros, palabras que albergan los archivos y que lo perseguirán en este salto al vacío. Se suma a lo que él denominó populismo pop de Rivera y su troupe sin rubor alguno, por despecho, por rencor, por deseo de venganza tras haber sido descabalgado del sillón con el premio de consolación (que no es poco) de un cuarto puesto en las listas de las europeas y escaño asegurado en Estrasburgo. La naturaleza humana se mueve más veces de las deseadas por los bajos instintos. El portazo de Garrido con aura revanchista lo sirve frío en un momento especialmente delicado para el partido de toda su vida a pocos días de la cita con las urnas. Sin duda, un golpe bajo injustificable desde la ética y explicable a duras penas desde los oscuros entresijos de ciertas conductas personales.

Y si cuesta digerir la decisión del fichado, lo que no tiene un pase es la política de pillaje de recursos humanos desplegada por Ciudadanos de un tiempo a esta parte. Un partido que dice representar la nueva política, que se da golpes de pecho como regenerador, no puede actuar con métodos filibusteros y abrir las puertas al transfuguismo. No dice mucho de Rivera que dé amparo y cobijo a todo aquel que sale rebotado o se siente molesto con otra formación política. Con este supuesto efectismo, Ciudadanos transmite ansiedad, desesperación y la idea de no contar con gente preparada en sus filas. Mal negocio para los naranjas. El tiro le puede salir por la culata como con el dedazo interruptus y posterior pucherazo descubierto en sus primarias en Castilla y León. También debería Rivera recordar las enseñanzas clásicas: Roma no paga traidores.

Viñeta.- Ricardo, en El Mundo.

El drama de la derecha

La derecha hoy no es una, sino trino. Hasta hace unos años, el Partido Popular aglutinaba a todo el voto conservador, incluido la facción más extrema y nostálgica, y de una parte del centro. El nacimiento primero de Ciudadanos le empezó a restar apoyos por su ala más moderada. La posterior irrupción de Vox se puede llevar ese parte más ultra de su electorado y dejar al PP como al gallo de Morón: sin plumas y cacareando. La presencia de Vox ha deslizado a sus dos adversarios hacia posiciones más radicales. Casado y sus cuates compiten con los de Abascal para ver quién parece más facha o dice la barbaridad más grande… Rivera, en su afán de ocupar el espacio dejado por el PP, ha dado otro salto ideológico mortal con dos tirabuzones y ha abandonado el centro… Dos procesos electorales más y al líder de Cs lo vemos abrazando idearios más reaccionarios y es que hay apellidos que marcan. Entre azules y naranjas cunde el nerviosismo por evitar el crecimiento de su competidor ultra, con quien a la misma vez sumar para repetir el Gobierno trifachito de Andalucía. Si las cuentas les salen a los tres, habrá reedición del pacto de la vergüenza. La derecha hoy es una hidra de tres cabezas. Que no nos tomen por tontos: no será un acuerdo de PP y Ciudadanos, será una alianza a tres bandas con Abascal sentado en el Consejo de Ministros y con Aznar de padrino de la ceremonia. Si queremos evitar este engendro de las derechas, hay que ir a votar el 28 de abril. Después no valen las lamentaciones.

Viñeta.– PAT, en elplural.com.

Testigo de excepción

TESTIGO DE EXCEPCIÓN
Francisca Aguirre

Un mar, un mar es lo que necesito.
Un mar y no otra cosa, no otra cosa.
Lo demás es pequeño, insuficiente, pobre.
Un mar, un mar es lo que necesito.
No una montaña, un río, un cielo.
No. Nada, nada,
únicamente un mar.
Tampoco quiero flores, manos,
ni un corazón que me consuele.
No quiero un corazón
a cambio de otro corazón.
No quiero que me hablen de amor
a cambio del amor.
Yo sólo quiero un mar:
yo sólo necesito un mar.
Un agua de distancia,
un agua que no escape,
un agua misericordiosa
en que lavar mi corazón
y dejarlo a su orilla
para que sea empujado por sus olas,
lamido por su lengua de sal
que cicatriza heridas.
Un mar, un mar del que ser cómplice.
Un mar al que contarle todo.
Un mar, creedme, necesito un mar,
un mar donde llorar a mares
y que nadie lo note.

* Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018, falleció a los 88 años el pasado 14 de abril.

Falsos hitos

El diccionario de la Real Academia Española define adanismo como el “hábito de comenzar una actividad cualquiera como si nadie la hubiera ejercitado anteriormente”. El Gobierno de las derechas en Andalucía saca ahora pecho porque “por primera vez” se van a cubrir por concurso público las direcciones de determinadas agencias, sociedades mercantiles, fundaciones y demás entes públicos instrumentales, entre los que se citaba en los medios de comunicación al Centro Andaluz de las Letras. Se da la circunstancia que tanto para el CAL (BOJA 223, 21 de noviembre de 2016, páginas 48-50) como el Centro Andaluz de la Fotografía (BOJA 222, 18 de noviembre de 2016, páginas 181-183), ambos adscritos a la Consejería de Cultura, ya se procedió en 2016 a ocupar su dirección mediante concurso público. Así, el periodista y escritor Juan José Téllez continuó al frente del CAL por méritos, capacidad y con transparencia, y al CAF se incorporó Rafael Doctor.

Pero cuando llegó el trifachito a la Junta, Téllez fue despedido de forma fulminante pese a que tenía contrato hasta 2021. Esta medida tan drástica fue por razón de ideología. En los pasillos de la Consejería y la Agencia de Instituciones Culturales tronó la voz de un alto cargo bendecido por las altas esferas del PP: “Lo echamos por rojo”. Así entiende la derecha el mérito y la capacidad. O eres de los míos o te corto la cabeza.

El trifachito tira de propaganda y determinados altavoces replican sin contrastar: el concurso público era ya una forma habitual de dotar vacantes en la anterior etapa socialista. Por tanto, ni han vuelto a descubrir la pólvora ni incorporan nada nuevo a la gestión autonómica por mucho que quieran venderlo todo como “hito histórico”. Este adanismo exacerbado sólo pretende disfrazar la buena herencia recibida. Tenemos en la Junta un frente de las derechas, con el apoyo inestimable de la ultraderecha, que se dedica al montaje para ponerse medallas… son los galones de la mentira. No dan más de sí.