Silencio llamativo

Las derechas la liaron en España porque el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no recibió a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea de Venezuela, durante su visita a nuestro país. Ahora no les hemos escuchado ni un susurro a Vox, PP y Ciudadanos porque Donald Trump no se reunió con el presidente encargado venezolano en el cierre de esta gira internacional en Estados Unidos, siendo la administración norteamericana uno de los pilares fundamentales de apoyo a Guaidó frente al régimen de Nicolás Maduro. Trump prefirió la Superbowl al encuentro con el opositor venezolano.

Hay silencios estruendosos y llamativos. Este mutismo de las derechas españolas lo es. Nos dieron la matraca durante varios días porque el presidente encargado venezolano sólo iba a ser y fue recibido por la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. Incluso organizaron un acto contra el Gobierno español usando las instituciones que gobiernan en Madrid en un asunto que siempre ha estado fuera de la refriega política como son los relaciones internacionales. Ahora no tienen ni los arrestos ni la coherencia para mantener el mismo discurso frente a Trump, lo que demuestra es que usaron la figura de Guaidó como un instrumento más de su oposición furibunda contra el Ejecutivo progresista que preside Pedro Sánchez. Si no están en el poder, sólo practican política de tierra quemada.

Foto.- Efe. González Laya y Guaidó.

Cabalgamos

Tenemos Gobierno en España. Buena noticia. Una cuestión de pura normalidad institucional ahora se subraya como todo un acontecimiento después de dos elecciones y más de 200 días de bloqueo político. La ciudadanía percibía esta anomalía democrática como un problema y la investidura de Pedro Sánchez ha dado paso al primer gabinete de coalición desde que recuperamos la democracia. Un gobierno de PSOE y Unidas Podemos legítimo, necesario y con el aval de las urnas, más allá del pataleo pueril de los perdedores. Un gobierno con un programa conocido, realista, posible y nítidamente progresista. Un gobierno amplio en número, pero sobre todo en capacidades y trayectorias prestigiosas, que aúna un perfil político y reputación profesional y económica dentro y fuera de nuestro país. Un gobierno intergeneracional y paritario que responde a las necesidades de una mayoría social que requiere que desde lo público se mejore el bienestar colectivo y se favorezcan la igualdad y las oportunidades.

Tenemos gobierno y se nota. En positivo, porque ya hay medidas en el BOE y de enorme trascendencia: la primera, la subida de las pensiones a 11 millones de españoles. Y están ya en cartera la derogación de la reforma laboral, una nueva ley educativa que supere el dislate de la LOMCE del ínclito Wert, el incremento del salario mínimo interprofesional, un sistema fiscal más justo y redistributivo, el blindaje de la sanidad y la educación públicas, medidas de transición ecológica para que nuestros descendientes puedan disfrutar de este planeta en las mejores condiciones posibles… Recurriendo a la sentencia evangélica, por sus obras los conoceréis, no por el griterío catastrofista de los antagonistas. Estas decisiones son las que esperan los ciudadanos y en las que este equipo se va a fajar para ponerlas en marcha.

Enfrente, el mal perder de la oposición de derechas, que se desgañita pronosticando el fin del mundo, dibujando un panorama apocalíptico que no deja de ser una sobreactuación de su proverbial patriotismo de boquilla. Los discursos inflamados no ayudan a hacer país. Cada vez que gobierna la izquierda en España, la oposición conservadora (ahora con el factor radical ultra en las Cortes Generales) se tira al monte, hace de la crispación y el tremendismo su modus vivendi. Nada mejor que recurrir a un clásico para valorar semejante irresponsabilidad: ladran, luego cabalgamos.

Artículo publicado en centrohistorico.info el domingo 19 de enero de 2020.

Foto.El País. Primera reunión del Consejo de Ministros.

Oposición hiperventilada

A la oposición vocinglera de derechas le gusta montar tormentas en vasos de agua. Dicho en la jerga de la época: crean broncas fake. El tono guerracivilista del debate de investidura presagia una legislatura marcada por la crispación y el griterío desde las filas conservadoras, como suelen actuar cuando no están en el gobierno. Están en tal estado de excitación que han hiperventilado sólo por el anuncio de que el Consejo de Ministros se reunirá los martes en lugar de los viernes, como ocurría hasta ahora. Su explicación no puede ser más falaz e inconsistente: el cambio de fecha busca amordazar a la labor de control de la oposición y refleja un estilo autoritario. Con esta derecha altanera los decibelios están a tope. A esa débil línea argumental se ha sumado a coro la prensa de derechas. Dicen que no tendrían tiempo para presentar iniciativas vinculadas a las decisiones tomadas en el Consejo de Ministros. En doce años, según la SER, sólo se han introducido cinco preguntas por la vía de urgencia referidas a las reuniones semanales del Ejecutivo. Dato muy ilustrativo que desmonta esta teoría conspiranoica de la oposición que emulan modos venezolanos. Simple pataleo pueril y malhadado. Sobre todo, porque hay compromiso de la presidenta del Congreso y del PSOE para adaptar los plazos al nuevo calendario.

Foto.Público.

Una arcadia feliz

El Gobierno de las derechas ha difundido el barómetro andaluz correspondiente al segundo semestre de su triunfal mandato. No es que haya cocina, es que se les ha quemado el guiso de tanto recalentarlo. En este estudio (cuesta llamar de esta forma a semejante bodrio) se nota la mano y la firma del Rasputín de San Telmo que nos intenta dar el timo del tocomocho sociológico. Elías Bendodo hace turnos de 24 horas en la fábrica de churros, montajes y otras majaderías efectistas. En términos políticos, y pese a todo el repertorio de especias para quitar el olor a asentado, no les ha quedo más remedio que reconocer que si hoy se celebraran elecciones en Andalucía, las volvería a ganar el PSOE, como ocurrió el 2 de diciembre de 2018 y también las generales del 28 de abril y el 10 de noviembre de 2019. El Partido Popular se queda segundo a más de tres puntos, Ciudadanos se desploma y la tercera pata del banco conservador, Vox, se aúpa a la tercera posición, sacando rédito a sus imposiciones a sus socios. Adelante Andalucía se mantiene como en los últimos comicios autonómicos.

Lo que es desternillante, casi de diván, es la valoración de líderes. Este Gobierno no tiene abuela, no ha habido nunca uno tan perfecto como éste: se sienten tan satisfechos de su labor, tan pagados de sí mismos y acreedores de las buenas notas que reciben a criterio subjetivo del manijero Bendodo… El presidente Moreno Bonilla se nos presenta como una especie de Churchill redivivo: en el barómetro nos lo sacan bajo palio demoscópico, a la vieja usanza, como la reencarnación de un mesías que nos redime todas las dificultades que nos acucian.

En la encuesta manca finezza todo es de color de rosa. Los problemas de la vida diaria no existen: se nos presenta una arcadia feliz, un vergel de satisfacciones. Y todo este paisaje idílico es gracias al presidente y su equipo. Todos los miembros de este memorable gobierno aprueban y con cierta holgura. Algo insólito: no conozco ninguna encuesta en la que no haya ni un gobernante suspendido. Se han empachado con tanto azúcar… No se refleja el descontento generalizado con el consejero de Salud de todos los sectores de la sanidad pública, se oculta el clamor de los colectivos feministas y que trabajan por la igualdad con los recortes de la titular de Igualdad para contentar a Vox, los padres, madres y docentes ven en Imbroda un obstáculo para los derechos en la educación pública… Suma y sigue. Pero todo esto lo arregla Bendodo con un PowerPoint y media pinta de desahogo. Que siga la fiesta… (ellos se divierten y la pagamos entre todos).

Como los cangrejos

Casi sin hacer ruido. Pequeños pero constantes pasos atrás para no armar mucho ruido. Así las derechas de Andalucía nos están haciendo retroceder en derechos y libertades individuales. Y lo hacen para complacer a Vox, la extrema derecha a la que le deben que PP y Cudadanos estén gobernando en esta comunidad autónoma. Cada día se conocen episodios de esta involución a las que nos conducen los del pensamiento único conservador con el objetivo de imponer su moral y su visión decimonónicas. En el día de ayer otras dos decisiones que se sitúan en el marco de las exigencias de Vox. Por un lado, la Junta de Andalucía deja sin financiación a 241 proyectos de colectivos de mujeres e igualdad, muchos de ellos para combatir y sensibilizar sobre la insoportable lacra de la violencia de género, con la débil excusa de un cambio en los criterios de distribución. Por otro, ponen al frente de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva a una fundamentalista católica que desempeña en el Obispado de Córdoba la dirección del Secretariado para los Cristianos Perseguidos. (Ya podían crear un órganos para buscar niños y niñas robados). Esta doctora responde al nombre de Trinidad Lechuga y ve el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad como un “crimen abominable” y una “matanza de inocentes”. Retrocediendo a tiempos de oscuridad y de la sección femenina para satisfacer a la extrema derecha. Vamos para atrás como los cangrejos.

Foto.- eldiario.es. El presidente Moreno Bonilla, con otros cargos del PP y el portavoz de Vox, Alejandro Hernández.

La rabia de la derecha

Con la investidura de Pedro Sánchez, las derechas se están moviendo entre la ira y la rabia. Han perdido por completo los papeles y no respetan las más elementales reglas de la democracia. Tanta inquina y tanta persecución al discrepante recuerdan a métodos ya pasados que creíamos que no volveríamos a vivir. Los que van a posibilitar con su voto superar esta situación de bloqueo se les acosa por redes sociales, a través del correo electrónico o con pintadas en sus pueblos. Además, sin mesura alguna, se les califica de traidores a España y otros calificativos muchos más subidos de tono. En esa espiral de resentimiento para con el contrario, están repartiendo carnets de buenos y malos patriotas. Así respeta la derecha el resultado de las urnas. Los ciudadanos han votado similar tanto en abril como en noviembre y sólo el voto libre de los españoles hacen posible que se pueda constituir una gobierno de progreso, un gobierno legítimo y democrático.

Si se cumple lo previsto, Sánchez será investido presidente con 167 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones. Para las derechas, todos los que con su sí o su abstención posibiliten que se forme el primer gobierno de coalición progresista están actuando contra España. Sin más paños calientes: usan artillería gruesa y tono guerracivilista. Las señorías que van a dar su apoyo al candidato socialista representan a casi 11 millones de españoles (10.982.940), mientras que los catalanes y vascos, y por ende españoles, que dieron su voto a ERC y Bildu son 1.146.453. En el bloque del no, hay que distinguir a los que las derechas consideran buenos, 10.526.491 españoles, de los independentistas de JxCat y la CUP, con 772.129 sufragios, que a su juicio forman parte de las fuerzas del mal.

Con estos datos, usando el retorcido esquema mental de las derecha patrióticas, más del 55% de los votantes representados en el Congreso de los Diputados no quieren/queremos a España o son/somos malos españoles por sustentar un gobierno progresista o mantener posiciones soberanistas, o ambas cosas a la vez. A este paso, la derecha le va a retirar la nacionalidad y el pasaporte español a más de la mitad de la población. Con tanto dividir y enfrentar, éstos que se apropian de nuestro país y nuestros símbolos nos van a dejar sin España y sin una buena parte de los españoles… Su deriva es demencial.

Foto.-Efe. Abascal (Vox) y Casado (PP)

 

Mensajes filogolpistas

La derecha está rabiosa. Cuando no tiene el poder, siempre se radicaliza y tensiona la convivencia democrática. Se queja muchos de los independentistas catalanes, pero ellos no se quedan a la zaga… Unos y otros no paran de meter presión a las instituciones y alentar el enfrentamiento entre españoles. Unos y otros ponen en jaque el proyecto de futuro y progreso de España.

El último en sacar los pies del plato (y de qué manera) en el bloque neocon ha sido un general de cuatro estrellas retirado y ahora diputado de Vox, Fulgencio Coll. El militar ha tocado a rebato y ha emplazado a los poderes del Estado a frenar la investidura del ganador de las elecciones, Pedro Sánchez. Aunque a la derecha le moleste, el PSOE ha sido el partido más votado tanto el 28 de abril como el 10 de noviembre. ¿A qué poderes se refiere este supuesto patriota de pecho henchido de hojalata? ¿A qué cloacas está lanzando este mensaje de emergencia insoportable en términos democráticos? ¿Plantea un golpe de estado? Los que se sitúan en este ala ultraconservadora deberían saber que en democracia el poder emana del pueblo y no de ningún otro sitio. Esta bravata del general retirado tiene un tufo filogolpista que no cabe en nuestro Estado de Derecho.

Y lo que es peor, el jefe de los nostálgicos, Santiago Abascal, sale en su defensa y arremete con artillería pesada contra el presidente del Gobierno. Si esta es su forma de defender España, es que su talante democrático deja mucho que desear. La extrema derecha ha resurgido con la no disimulada tentación de subvertir el orden constitucional. Vox está tan lejos de la carta magna que se le ve su verdadero rostro a las primeras de cambio. Es difícil olvidar cómo se las ha gastado históricamente.

Foto.- La Nación Digital.