Vota con acento andaluz

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Encuentros


ENCUENTROS
Darío Jaramillo

Afuera el frío viento
el ocre del sol en el crepúsculo,
el azul de un solo tono en todo el cielo,
y tú lejos,
y tú lejos.

* * * * *

Apuro esta euforia,
como un vino escaso la apuro hasta sus más íntimos delirios.
Perfume preciso que aletea en la alcoba,
aroma de la expulsión de los demonios,
viento fresco el cuerpo del amor.
Ajeno a toda zozobra
me convierto en brizna de la nada entre el amor,
oh alegría, azúcar de mi noche.

* * * * *

Arrodillado te degusto
te lamo y lamo
olfateo cada parte de ti
te aprendo con labios y nariz
te estremezco y ensalzo
subo y bajo
lengua de pezón a pubis
lengua de boca a oreja
interminable.

* * * * *

Cuatro preguntas

¿Cuándo más descarriamiento
más subir a la nada
cuándo más estallar tan total
cuándo más un tan claro delirio
más abrazo un abrazo?

* * * * *

La luna es un zepelín de mandarina
flotando entre los edificios de Manhattan.
Inflada de verano
la luna es un zepelín sostenido por un beso.
Las lenguas toman posesión de nuestros cuerpos y ascendemos,
livianos de nosotros flotamos en abrazo y en saliva.

* * * * *

Por qué no tu boca aquí,
por qué no sobre mi piel tu aliento
por qué no adentro yo de tus abismos?

* * * * *

Que el azar me lleve hasta tu orilla,
ola o viento, que tome tu rumbo,
que hasta ti llegue y te venza mi ternura.

* El colombiano Darío Jaramillo ha ganado hace unos días el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca de 2018.

En el dorso del cielo

EN EL DORSO DEL CIELO
Ida Vitale

No es casual
lo que ocurre por azar:
un fragmento de nada se protege
del no ser, se entrecruza
de signos, impulsos,
síes y noes, atrasos y adelantos,
trozos de geometría celeste,
coordenadas veloces en el tiempo
y algo ocurre.

Lazos para nosotros pálidos,
son obvios para lo que no ve más,
y nosotros la ventana abierta
desde donde la tela blanca vuela
cubierta de sueños.

Pero uno llama azar
a su imaginación insuficiente.

* La poeta uruguaya Ida Vitale ha sido galardonada esta semana con el Premio Cervantes 2018.

Soneto para acabar un amor

SONETO PARA ACABAR UN AMOR
Manuel Alcántara

He quemado el pañuelo por si acaso
se pudiera tejer de nuevo el lino.
Le sobra la mitad del vaso al vino
y más de media noche al cielo raso.

Tenía que pasar esto. Y el caso
es que estando yo siempre de camino
y estando tú parada, no te vi y no
me ha cogido el amor nunca de paso.

Puede que salga a relucir la historia
porque nunca se acaba lo que acaba,
que se queda a vivir en la memoria.

Echa a andar el amor que te he tenido
y se va no sé dónde. Donde estaba.
De donde no debiera haber salido.