El agravio que no cesa

agosto 1, 2017

El capítulo de los agravios del Gobierno de Mariano Rajoy para con Andalucía crece día a día. Es tan voluminosa la lista que resulta insoportable. Parafraseando a Miguel Hernández, es el rayo que no cesa y que pretende achicharrar cualquier posibilidad de crecimiento o de posicionamiento estratégico de esta tierra. Por no remontarnos muy atrás y repasar sólo las últimas semanas: reducen drásticamente la inversión en los Presupuestos Generales para este año (un 36% menos que en 2016), recurren la jornada de 35 horas semanales de los empleados públicos de la Junta, aprueban 1.170 millones para el trayecto de alta velocidad entre Valencia y Castellón y resuelve con un by-pass de segunda división la unión entre Sevilla y Málaga, de la conexión ferroviaria del Puerto de Algeciras ni se acuerdan cuando la lluvia torrencial de millones en otros territorios no para…

Si todo esto no fuera suficiente y escandaloso, el Boletín Oficial del Estado acaba de publicar un decreto ley por el que el Ministerio de Fomento se hace cargo del pago de una autopista gallega, la AP-9, una decisión que contrasta con la negativa a levantar el peaje de la AP-4 entre Dos Hermanas y Jerez (expira la concesión en 2019) o a cubrir la parte que paga la Junta entre Jerez y El Puerto de San María (más de 100 millones desembolsados desde 2005). El Gobierno, primero por boca de Ana Pastor y luego de Íñigo de la Serna, ha rechazado sin contemplaciones la petición del consejero andaluz de Fomento, Felipe López, de liberar la totalidad del trazado o de asumir lo que paga la Junta, que es la única administración autonómica que atiende con sus propios fondos la supresión de un peaje en una vía de competencia estatal. El agravio es manifiesto, la desigualdad en el trato es insultante. Y sólo existe una explicación: se trata de Andalucía. Así les va al PP en esta tierra. De nuevo callarán y otorgarán sumisos.

Foto.- Cadena Ser.

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Taller en abierto

julio 11, 2017

Desde mañana hasta el 15 de diciembre, el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico ofrece a los ciudadanos la posibilidad de presenciar en directo los trabajos de rehabilitación de dos lienzos de Murillo. A través del programa ‘Murillos en restauración: taller en abierto’ se quiere dar a conocer el extraordinario trabajo del IAPH y sus técnicos, divulgar su labor científica y acercar de una forma novedosa y atractiva la cultura y el patrimonio a la ciudadanía. Esta iniciativa, totalmente gratuita, se inscribe en las actividades organizadas por la Consejería de Cultura de apoyo al IV Centenario del nacimiento del pintor barroco. El público podrá ver in situ el complejo tratamiento antiedad que los especialistas están haciendo a dos obras del maestro sevillano (‘El milagro de la multiplicación de los panes y los peces’ y ‘Moisés haciendo brotar el agua de la roca) propiedad de la Iglesia de la Caridad y que, gracias a la Fundación La Caixa, están siendo restauradas por vez primera con una inversión superior a los 128.000 euros. También se desarrollarán talleres didácticos para los más jóvenes para concienciarlos de la importancia de la preservación del patrimonio. Esta mañana, junto al alcalde de Sevilla, Juan Espadas, he podido conocer de primera mano los avances de la recuperación de las dos obras y contagiarme del enorme entusiasmo del director del IAPH, Román Fernández-Baca, y su equipo. Viven y disfrutan con su trabajo. Ha sido un rato emotivo y muy fructífero. Los ciudadanos no se deberían perder esta oportunidad.

Como hace 25 años

abril 21, 2017

Un presidente tuvo la visión histórica de comenzar el AVE desde el sur. Si no hubiera sido así, a lo mejor hoy estaríamos desenganchados de la alta velocidad. Felipe González hizo una apuesta por la cohesión territorial y por reducir los déficits históricos en infraestructuras de Andalucía. Celebramos el primer cuarto de esta conexión ferroviaria, tal día como hoy hace 25 años se realizó el primer viaje comercial entre Madrid y Sevilla en AVE, con la normalidad de lo cotidiano, como un éxito ya interiorizado pero no siempre fue así. ¡Qué campaña le hizo la derecha! Lo denostaban con el nombre del ‘rapidillo’, desde José María Aznar hasta Javier Arenas. Recuerdo una ‘memorable’ portada de un periódico de la capital andaluza, de pequeño formato y grapa, que pronosticaba “el corto vuelo del AVE” después de la Expo 92. El tiempo ha desacreditado ese negro augurio y casi 40 millones de viajeros han garantizado el éxito de la línea de alta velocidad.

Como hace 25 años, Andalucía tiene hoy otro reto y aquí no está encontrando la misma sensibilidad de un presidente para llevarlo a cabo. Hay una gran diferencia: el presidente actual no es socialista, es derechas, se llama Mariano Rajoy y le importa poco la cohesión territorial. Aunque el AVE sigue sin llegar a varias ciudades, fundamentalmente Granada y Almería, el reto hoy no es otro que la conexión a la red transeuropea de transporte, el muy revindicado Corredor del Mediterráneo, que tiene su kilómetro cero en el puerto de Algeciras. Para el desarrollo económico de esta tierra es fundamental el tramo Algeciras-Bobadilla y desde ahí la ejecución completa del ramal que discurre por la costa y del otro ramal interior. Pero la apuesta del Gobierno es cero. Seis años sin inversión poniendo en riesgo el futuro del principal puerto de España y de toda la red logística de Andalucía. Si en estos momentos tuviéramos un presidente como Felipe González, la obra habría empezado del sur al norte para no dejar descolgada a Andalucía, como ha ocurrido históricamente con la derecha. Al ritmo que va el corredor, con un PP dándole la espalda a esta tierra, no lo veremos acabado en 30 años y entonces será tarde y el daño, irreversible.

Foto.ABC de Sevilla.

Éxito y legado

abril 20, 2017

Se cumplen hoy 25 años de la inauguración de la Exposición Universal de Sevilla de 1992. Una oportunidad aprovechada por Sevilla y Andalucía para engancharse a la modernidad. La muestra fue un éxito de crítica y público, permitió recuperar espacios y construir una ciudad más cosmopolita y abierta y la gestión posterior de sus activos ha situado a la Isla de la Cartuja como un parque tecnológico rentable, competitivo y capaz de generar riqueza y empleo. Vista con la perspectiva del tiempo, la Expo fue todo un éxito, un instrumento para la convergencia, la cohesión y el desarrollo del sur. Pero sus preparativos fueron mucho más azarosos, sobre todo por el carácter refractario y derrotista de unos sectores conservadores que se niegan sistemáticamente a cualquier avance de esta ciudad. Se magnificaron errores nimios, se malmetió sobre la capacidad de un gobierno socialista para poder acometer un empresa de tanta enjundia, se llegó a pronosticar un falso retraso de seis meses en la inauguración, se persiguió al artífice de la culminación de este proyecto, Jacinto Pellón, un cántabro buen gestor aunque muy alejado de los modos y costumbres del gusto de la sevillanía rancia… Una actitud muy distinta a la que se transmitía desde Barcelona, donde toda la sociedad se sumó con ilusión a la organización de los Juegos Olímpicos. Todo los malos augurios, todos los intentos de hacer descarrilar la muestra, el tremendismo casposo de los inmovilistas… quedaron sepultados por el éxito atronador de la Expo, dentro y fuera de Sevilla, dentro y fuera de España. Este certamen empezó a cambiar el sino decadente de Sevilla. Todo un acierto político.

Ya con el gusanillo

febrero 15, 2017

Estoy en la cuenta atrás para plantar cara a uno de mis retos vitales: hacer un maratón. Quedan sólo cinco días y ya tengo el gusanillo en el cuerpo, un estado de inquietud controlado esperando que lleguen las 8:30 del domingo. Si uno se pone a pensar, los 42,195 kilómetros dan mucho respeto, una prueba que exige no sólo una buena preparación, sino una enorme fortaleza mental, capacidad de sacrificio y una pizca de suerte para que no aparezcan molestias durante el recorrido. La clave es ir devorando kilómetros con la cabeza fría, sabiendo dosificar, sin contagiarse del buen ambiente del público ni del ritmo ajeno. Competir contra uno mismo, como siempre, y hacerlo en los tiempos en los que se ha trabajado en los meses previos, sin descuidar la hidratación.

Para este primer maratón de mi vida (medias, esto es, 21 kilómetros, llevo infinidad) me he entrenado como nunca y con el hándicap de hacerlo en solitario. Esta vez mis compañeros de fatiga, los valientes c@des, no se han subido al carro por unas u otras razones. He estado como Gary Cooper, sólo ante el peligro, haciendo kilómetros sin más compañía que mis pensamientos, en campo en ciudad, con sol y también con lluvia, de madrugada o a última hora del día, cuando la agenda laboral lo permitía. Mi guía ha sido un dios maratoniano como Martín Fiz: dos planes suyos para hacer la distancia en 3 horas y 30 minutos ó 3 horas y 59 minutos, que he tuneado convenientemente para adaptarlo a mi objetivo de cruzar la meta en 3:45.  Mucho esfuerzo durante cuatro meses, dejando unos cuantos kilos por los caminos (ya estaba flaco), con la ilusión de alcanzar un estado de forma que me permitiera afrontar la carrera con garantías. Ya estamos aquí, con la tarea hecha y con ilusión. Ya sólo quiero que llegue el día D y la hora H para correr y disfrutar todo lo que pueda. Será mi pequeña hazaña en la frontera de los 52 años.

Temazo

junio 25, 2016

Lo viví en directo en el Estadio Olímpico Sevilla el pasado 11 de junio. Entonces como hoy, cuando he encontrado este vídeo de ese gran concierto, me he emocionado con Manuel Carrasco y Miguel Poveda. Una canción ya con algunos años (y que me trae muchos y buenos recuerdos) del onubense versionada con el cantaor flamenco que pone el vello de punta. A disfrutarla en este día de reflexión.

El reto que me falta

abril 29, 2016

Miguel Ángel Vázquez en la carrera de Estepona 2016

Siempre se ha dicho que en la vida hay hacer tres cosas: tener un hijo (o hija), plantar un árbol y escribir un libro. Estos tres retos ya los he superado. Tengo dos hijos, he plantado un par de árboles y he publicado un libro, Noticias a la carta, fruto de mi tesis doctoral. A este trío de aspiraciones vitales he sumado una más: hacer un maratón. Llevo media vida corriendo, desde principio de los noventa del siglo pasado, acumulo kilómetros en las piernas como para haber hecho una vuelta a España, más de veinte mediomaratones (21,097 kilómetros), decenas de carreras populares, entrenamientos largos, pero nunca me he atrevido con esta distancia mítica. Los 42,195 kilómetros siempre los he mirado con mucho respeto, casi con miedo escénico. Quizá porque se me empieza a echar el tiempo encima (la edad no perdona), porque esta temporada me encuentro con más fuerzas y más en forma o por quitarme esa espinita clavada, o por todo a la vez, hace unos días me inscribí en el maratón de Sevilla para 2017. Ya no hay marcha atrás. Si las lesiones (y las obligaciones) no me lo impiden, el 19 de febrero me enfrentaré a este reto que me ilusiona mucho. Mucha gente pensará que es un desvarío, y más afrontarlo con cierta edad… Y es que no saben ponerse en el pellejo de esos locos que corremos.