Mariano Rajoy sigue remoloneando y retrasando el nuevo modelo de financiación autonómica. A su más puro estilo, en este asunto fundamental para la prestación de los servicios públicos fundamentales, el presidente hace de la inacción su respuesta a esta urgencia ciudadana. Ante la falta de interés del Gobierno de la nación, y con un sistema caducado desde 2014, la presidenta andaluza, Susana Díaz, le ha pedido una reunión urgente para desatascar esta reivindicación de esta comunidad y de otras tantas que están siendo perjudicadas por la aplicación injusta del modelo actual. Andalucía ha dejado de recibir entre 2009 y 2015 más de 5.500 millones y cada año tiene que poner de sus propios recursos para poder atender los servicios públicos por la insuficiencia del dinero que recibe por el sistema vigente. A día de hoy, hay 225.000 andaluces no existen para Rajoy ni el PP. Una amplia mayoría del Parlamento de Andalucía ha acordado una propuesta para exigir a Madrid un modelo solidario y equitativo que garantice la igualdad de los ciudadanos vivan donde vivan. Esta comunidad necesita unos 4.000 millones para garantizar el buen funcionamiento de sus servicios públicos. Rajoy no tiene excusas: la ley lo obliga a aprobar un nuevo sistema y su palabra (si es que vale algo), también.

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Componenda

marzo 28, 2018

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018 no deja de ser un mal truco de prestidigitación de la factoría de engaños del Partido Popular. Un texto cuyo contenido conocemos a cuentagotas, sin transparencia y que es una sarta de medias verdades:

  • No son unas cuentas expansivas porque el gasto de los ministerios sólo podrán crecer un 1,3% respecto al de 2017,
  • No son los presupuestos de los pensionistas porque contienen una subida pírrica para unos pocos y no recuperan el IPC como índice de revalorización
  • Tampoco de los empleados públicos: la vuelta a la jornada de 35 horas sigue en el limbo y hay 165.000 funcionarios menos desde la llegada del PP por la tasa de reposición
  • También olvidan a los trabajadores: un 60% no se beneficiarían de una supuesta bajada del IRPF.
  • Se han dejado en tintero el gasto social: crece tres veces menos que la economía.
  • El incremento de las becas no llega ni de lejos a resarcir el mucho recorte impuesto durante seis negros años de gobierno…

Se trata de unos presupuestos que sólo pretenden ser munición electoral ante la pérdida alarmante de votos que pronostican las encuestas al PP, unas cuentas que buscan aplicar sutura para las urgencias políticas de Mariano Rajoy.

Y, por lo que llega, todo apunta a que sean unos presupuestos que volverán a dar la espalda a Andalucía. Ya el año pasado esta comunidad sufrió un tijeretazo drástico en las inversiones del Estado, nada menos que un 36% menos, y se empiezan a conocer infraestructuras en otros territorios y ninguna en Andalucía. Como ha avanzado la presidenta andaluza, Susana Díaz, esta comunidad va a ser beligerante si otro ejercicio más el PP continúa con el castigo y el agravio. Hay muchos proyectos de vital importancia para el desarrollo de Andalucía (la conexión férrea Algeciras-Bobadilla o la AVE a Granada y Almería) que no pueden quedar al arbitrio ni al capricho de los intereses políticos de Rajoy. En esta tierra no se va a tolerar otra nueva discriminación y ya van…

Estas sospechas aumentan cuando el Gobierno de la nación carece de los apoyos suficientes y tienen que buscar aliados para sacarlos adelante. La experiencia de 2017, con el alto precio que pagó al PNV por su apoyo, nos hace temer lo peor.

Confianza en el PSOE

febrero 26, 2018


Hoy se ha conocido uno de los barómetros de referencia que miden la situación electoral en Andalucía. La entrega de invierno del Egopa, que realiza la Universidad de Granada, ‪sitúa al PSOE de Andalucía como ganador las elecciones autonómicas con notable diferencia sobre el segundo. Un resultado que revalida la confianza en el PSOE, el partido con quien más se identifican, y en la acción del gobierno que preside Susana Díaz. Los andaluces valoran la estabilidad política, las medidas progresistas y una política presidida por la igualdad de oportunidades, la apuesta por los servicios públicos y la defensa de los intereses de esta tierra.

Los socialistas sacarían más de 14 puntos de ventaja a Ciudadanos, que desplazaría al PP a la tercera posición. La formación naranja superaría a los populares y se consumaría el sorpasso en el centroderecha andaluz, que también pronostican algunas encuestas en el contexto nacional. El batacazo del PP es morrocotudo: el peor registro electoral si descontamos el cosechado en los comicios andaluces en 1982, aún bajo las siglas de AP (Alianza Popular).

La posición relativa del PP podría ser incluso peor si se considerara una eventual confluencia de Podemos-IU. En una suma directa de los datos que ofrece este sondeo, la coalición de estas dos formaciones relegaría al PP como cuarta fuerza política. Este Egopa ha caído como una bomba en la sede regional de la franquicia pepera. Su presidente por ahora, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha arremetido contra una encuesta que en otras ocasiones ha destacado cuando el resultado le gustaba más. Respuesta infantil que demuestra el nerviosismo y el desconcierto que reina en el PP.

Casualmente, los dos partidos que bajan (y mucho) en este trabajo demoscópico son los que practican (sin mucho éxito) la pinza contra el Ejecutivo andaluz. El electorado no entiende la política de destrucción sin más argumento que ser el perro del hortelano ni tampoco esta alianza antinatura.

Ha salido el barómetro sel CIS de enero y nos ha dado la primera foto demoscópica tras el proceso electoral catalán del 21 de diciembre. Hay que digerirlo con la cautela de que estamos ante un instrumento falible, de que vivimos una coyuntura política muy cambiante y de que no se atisban elecciones anticipadas (si Rajoy agota la legislatura, queda partido hasta junio de 2020). El titular mediático más relevante es el ascenso de Ciudadanos al tercer lugar, desplazando a Podemos. Pero en un análisis desde una perspectiva progresista, lo preocupante es que la derecha supera a la izquierda con cierta holgura y, de confirmarse esta tendencia, la suma de Partido Popular y Ciudadanos podría rondar la mayoría absoluta. La estimación de voto, la conocida ‘cocina’, da la victoria al PP, con un 26,3%, seguido del PSOE (23,1%), Ciudadanos (20,5%) y Podemos más confluencias (19%). Si se observa la intención directa de voto, los socialistas aparecen en primera posición. Igual ocurre si al apoyo electoral manifestado de forma espontánea se le suma la simpatía hacia los partidos. En este estudio del CIS no aprueba ningún político y la peor nota la recibe Pablo Iglesias: un escuálido 2,54. Su popularidad caído en picado por su soberbia y su discurso errático, especialmente ante el conflicto catalán.

En clave andaluza, el claro ganador de unas elecciones en esta comunidad sería el PSOE,  a mucha distancia de las otras tres fuerzas nacionales. Los socialistas ganarían en siete de las ocho provincias y sólo en Almería lo adelantaría el PP por estrecho margen. Haciendo una extrapolación a escaños, el PSOE alcanzaría los 22 frente a 17 de la franquicia de Rajoy. Y Ciudadanos desbancaría a Podemos en el tercer lugar: 11 escaños naranjas por 10 morados. Esta lectura de urgencia permite concluir que Andalucía sigue confiando en  los socialistas. Y si los comicios fueran autonómicos, la distancia a favor del PSOE sería mucho mayor aún.

Hoy se ha conocido la encuesta de población activa del cuarto trimestre de 2017 y el cierre de todo el ejercicio. Los datos son buenos en España y muy especialmente en Andalucía. Se registran en el conjunto del país 471.100 parados menos y sólo en esta comunidad autónoma son 159.700 personas las que ya no están en desempleo. Quiere decir que uno de cada tres parados menos es de Andalucía. Además, es el territorio donde más empleos se han creado el año pasado: 126.400. Sin duda, hay aún muchas personas sin trabajo y sufriendo las secuelas de la crisis, sin olvidar el mucho empleo precario que existe y, en muchos casos, con condiciones indignas como consecuencia de la reforma laboral. Por tanto, no cabe ni en el conformismo ni lanzar las campanas al vuelo, sino entender esta EPA como un acicate para seguir reduciendo las listas del paro. Ni triunfalismo pero tampoco el derrotismo y la hipocresía del Partido Popular. Presentando Andalucía los mejores datos de España, han vuelto a hacer una lectura miope y rácana hablando de que “Susana Díaz se conforma con las migajas” o que el buen comportamiento del mercado laboral es gracias a la varita mágica de Rajoy. ¡Son tan previsibles! Cuando el paro aumenta ya está el PP responsabilizando en exclusividad a la Junta de Andalucía. Cuando disminuye el desempleo, todo es mérito del Gobierno. Ese maniqueísmo ramplón supone un insulto a la inteligencia de cualquier ciudadano. ¡Más altura de miras y menos demagogia, señores y señoras del PP!

Uno de los requisitos para el buen rendimiento del alumnado es contar con infraestructuras y equipamientos adecuados en los centros educativos. También supone una garantía para la equidad en el acceso a la educación. Andalucía lo tiene claro y por eso la Junta es la administración que más invierte tanto en instalaciones como en servicios educativos de toda España. En los últimos diez años se han invertido más de 1.823 millones de euros en construir, mejorar y equipar los centros educativos públicos no universitarios. Y año a año se sigue aumentando las partidas para este fin recogidas en los presupuestos andaluces: en 2017 y 2018 se ha consignado un aumento del 31% para infraestructuras educativas. Una tarea no exenta de complejidad porque la Consejería de Educación cuenta con una red con 6.000 edificios. Para este año hay prevista una inversión de 140 millones para acometer un total de 623 actuaciones de construcción, sustitución y reformas de centros (214), de eliminación de prefabricadas (30, que conllevan quitar 100 aulas), de adaptación de centros de FP (116), de retirada de amianto (123) y de mejora de climatización y sostenibilidad energética (140). Datos que refrendan el compromiso claro del Gobierno de Andalucía por la educación pública.

Foto.- Diario Córdoba. La presidenta Susana Díaz, en la inauguración de un colegio en La Algaba (Sevilla).

El PSOE ganaría de nuevo las elecciones en Andalucía y aumentaría su distancia sobre el Partido Popular (hasta 17 escaños y 11 puntos) si hoy se celebrarán comicios en esta comunidad autónoma. Éste sería el resumen de una encuesta de Celeste-Tel que publican tres periódicos andaluces (Córdoba, Jaén y La Opinión de Málaga). El PSOE sería el partido más votado y obtendría un escaño más con respecto a las elecciones de 2015. Junto a los socialistas, el otro partido que mejora resultado es Ciudadanos, que pasaría de 9 a 13 escaños. El PP continúa perdiendo apoyo electoral y se quedaría con sólo 31 diputados. Podemos e IU también perderían representación parlamentaria. Este sondeo dibuja un escenario de estabilidad política. Y penaliza a las fuerzas que buscan la destrucción y se dedican exclusivamente a poner palos en las ruedas: Podemos y PP son los partidos que más rechazo generan al electorado y a los que más gente manifiesta que nunca votarían. La socialista Susana Díaz es la dirigente política mejor valorada y la que recibe la mejor nota con diferencia. La peor calificada es Teresa Rodríguez, de Podemos. También sale muy mal parado, Juan Manuel Moreno Bonilla, con una marca personal pésima y un apoyo al PP bajo mínimos.