Argucia ramplona

Hay gestos que sólo buscan desviar la atención o envolverse en la demagogia. La última pirueta de Cristina Cifuentes se zambulle en esos dos ámbitos. La renuncia de la presidente madrileña a disfrutar este año de vacaciones pretende un hipotético aplauso fácil de la opinión pública y tapar que su número tres está cada vez más cercado por la fiscalía anticorrupción y la investigación judicial. Ante el enésimo episodio que salpica a un dirigente del PP en la comunidad de Madrid, Cifuentes ha sacado el señuelo de quedarse sin vacaciones para conducir el debate político a un asunto menor y que los focos no estén sobre su consejero Jaime González Taboada. Regate corto, argucia ramplona que desde luego no va a engañar a nadie. Es tan insolvente su argumento que ha recibido la crítica unánime de sindicatos y otras fuerzas políticas. Y lo más llamativo es que hasta su compañera Fátima Báñez, a la sazón ministra de Empleo, le ha recordado que las vacaciones son un derecho de los trabajadores. La maniobra de la presidenta madrileña no merece perder ni un segundo en el plano jurídico y en el plano político se ha ganado el reproche por falaz y ventajista.

Foto.- Huelva Hoy.

Vuelve la rutina

Se acabó lo bueno. Recibidos los regalos y reciclados los envoltorios en los contenedores de color amarillo o azul, toca pensar en la vuelta a la rutina todavía con el sabor dulce del roscón de reyes en los labios. Estas Navidades han sido largas por los caprichos del calendario. Ha habido tiempo para todo: trabajo, viajes laborales por carretera en Andalucía de 900 kilómetros en poco más de doce horas, comilonas varias, juergas, ocio, deporte y ratos de asueto en familia. Y en el lado negativo la noticia de una dolorosa pérdida.

Toca el cambio de chip para encarar una agenda de pronóstico intenso: las citas electorales que nos quedan por delante no darán apenas tregua. Realmente el año casi empieza mañana. En nuestro país estas fiestas son interminables. Ya hace unos días que en Europa y Estados Unidos, por ejemplo, se ha instalado la normalidad. Quizá algún día también aquí se abra un debate sobre este parón o ralentización de la actividad económica durante más de dos semanas. De momento, disfrutemos de lo que tenemos y/o nos dejen. Esta noche hay que poner el despertador. Su ring-ring nos devolverá al rito de lo cotidiano.

Hilo poético verano 2014

Como todos los años, coincidiendo con el inicio de mis vacaciones, las he cogido hace unas pocas horas, conecto el hilo poético. Os iré dejando una selección de poemas que espero que amenice la canícula agosteña.

PRIMER DÍA DE VACACIONES
Luis García Montero

Nadaba yo en el mar y era muy tarde,
justo en ese momento
en que las luces flotan como brasas
de una hoguera rendida
y en el agua se queman las preguntas,
los silencios extraños.

Había decidido nadar hasta la boya
roja, la que se esconde como el sol
al otro lado de las barcas.

Muy lejos de la orilla,
solitario y perdido en el crepúsculo,
me adentraba en el mar
sintiendo la inquietud que me conmueve
al adentrarme en un poema
o en una noche larga de amor desconocido.

Y de pronto la vi sobre las aguas.

Una mujer mayor,
de cansada belleza
y el pelo blanco recogido,
se me acercó nadando
con brazadas serenas.
Parecía venir del horizonte.

Al cruzarse conmigo,
se detuvo un momento y me miró a los ojos:
no he venido a buscarte,
no eres tú todavía.

Me despertó el tumulto del mercado
y el ruido de una moto
que cruzaba la calle con desesperación.
Era media mañana,
el cielo estaba limpio y parecía
una bandera viva
en el mástil de agosto.
Bajé a desayunar a la terraza
del paseo marítimo
y contemplé el bullicio de la gente,
el mar como una balsa,
los cuerpos bajo el sol.
En el periódico
el nombre del ahogado no era el mío.

Nuevo curso

Despacho del Portavoz del Gobierno - Junta de Andalucía

Se acabó el descanso estival y vuelta a la actividad. He (hemos) disfrutado de un descanso de poco más de quince días, necesario e imprescindible después de un año vertiginoso, un tiempo de desconexión que se ha esfumado a la velocidad de la luz, casi en un abrir y cerrar de ojos. Aun así, este parón, invertido entre la Estación de San Roque (Cádiz) y Moguer (Huelva), ha sido reparador y gratificante. Sobre todo, unas vacaciones familiares, con su dosis de playa, de lectura (El guardián invisible, de Dolores Redondo, La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, y aún en curso La piel fría, de Albert Sánchez Piñol), ración doble de deporte y mucho ocio (feria incluida).

El comienzo del nuevo curso siempre se presenta intenso, pero en esta ocasión se fragua un nuevo tiempo político, con el adiós de Pepe Griñán en la Presidencia de la Junta y la llegada de la primera mujer al cargo (Susana Díaz).  Nos toca presenciar un momento histórico y tengo la oportunidad de vivirlo en primera línea, pisando el albero que no desde la barrera, un lugar de auténtico privilegio. Se consuma un proceso de cambio generacional: culmina su periplo la generación que protagonizó la Transición y llega la que ha crecido (en todos los sentidos) con la democracia. Muchas emociones y muchas sensaciones en este arranque. Un periodo apasionante sin lugar a dudas.

Bajo mínimos

La semana viene cargada, con agendas kilométricas y múltiples ocupaciones. Este calor sofocante no ayuda a superar esta gran cota del mes de julio. El año se me está haciendo largo. Se me agolpan los hitos en este breve lapso de tiempo: dos citas electorales (generales de noviembre y autonómicas de marzo), una variación de registro político hacia un perfil institucional (de la ejecutiva regional del PSOE de Andalucía a la portavocía del Gobierno de la Junta) y dos congresos del partido (regional y provincial de Sevilla) en los dos últimos fines de semana. En este ínterin he cambiado de estado civil (mi deseada boda con Regina) y los preparativos también han requerido una dedicación adicional (todo mereció la pena porque la fiesta fue fantástica y, sobre todo, cumplimos un sueño). Todo este ajetreo sentimental, institucional y orgánico me tiene con las reservas bajo mínimos. Y toca dar el callo hasta que arranque agosto y se vacíen las calles de mi tórrida ciudad natal. Para soltar el estrés hacen falta descanso y desconexión. Como no dispongo de ninguna de estas dos posibilidades, de momento, una de música relajante para hacer más llevadera esta cuesta arriba de canícula y muchas batallas (políticas) por librar en defensa de los intereses de Andalucía.

PD.- Música sugerida por Mayka Ramón (@MaykaRamn en Twitter).

Tensiones aeroportuarias

Acabamos de salir del embolado de los controladores aéreos, un colectivo que nos sometió a un pulso en toda regla y puso en jaque a este país durante el puente de la Constitución, y ahora los trabajadores de AENA, sociedad que gestiona los aeropuertos españoles, lanzan otro órdago con una amplia convocatoria de huelga que afecta a fechas tan señaladas como la Semana Santa o los días clave del verano. Con cuarenta días por delante para la negociación, habrá que presumir que todo obedece a una estrategia maximalista de los sindicatos para aflojar a la empresa, que en este caso nos representa a todos los ciudadanos de España.

Está posición de fuerza de la representación de los trabajadores tiene sin duda unos efectos nocivos sobre la economía de nuestro país y asesta un golpe al sector más potente de nuestro tejido productivo que es el turismo. ¿Cuántos viajeros de dentro y fuera de nuestras fronteras desistirán de sus planes de ocio ante la amenaza de ver truncadas sus vacaciones por la huelga de los operarios de AENA? Reconociendo los derechos de cualquier trabajador a defender sus derechos con los mecanismos que les concede el estado de derecho, a nadie se le escapa que esta decisión preventiva es inoportuna y especialmente perjudicial en un momento en que España empieza a apuntalar su recuperación económica después de más de dos años de severa crisis internacional.

En el quiosco nacional, esta protesta sindical recibe duras críticas. En El Mundo se califica la huelga de “abusiva” y se considera un “chantaje“. Dice este rotativo: “El calendario de paros es tan desorbitado, desproporcionado y dañino que pervierte la reivindicación laboral y se convierte en un chantaje inaceptable al Estado, abusando de una posición de dominio en un sector estratégico de nuestra economía“. ABC, en portada, subraya que “los viajeros vuelven a ser rehenes”, mientras que El País, con un título más descriptivo, publica que “los sindicatos amenazan con 22 días de huelga en fechas clave”.

El clamor en los medios de comunicación es generalizado ante este nuevo conflicto que se cierne en un horizonte cercano. Esperemos que haya acuerdo, hay tiempo más que de sobra para ello, y todo se quede en agua de borrajas. Aun así, el sector turístico habrá sufrido un contratiempo de cierta consideración. Así que el consenso de AENA y los sindicatos cuanto antes mejor.

Se acabó lo bueno

Agosto toca a su fin y la normalidad se cierne sobre nuestras agendas. La ciudad comienza a tomar su ritmo, reabren algunos comercios, los bares levantan las persianas metálicas, las calles recobran el pulso, los peatones resucitan… Hay vida por fin en Sevilla, aunque el calor sofocante y abrasador sigue siendo el mismo de la segunda quincena, no hay tregua ni para que la reincorporación sea más llevadera, para hacer más soportable la depresión postvacacional. No es mi caso. Llevo de guardia prácticamente el mes entero y en mi ciudad desde el 14, salvo la escapada de este último fin de semana. Pese a todo, entro con energías en el curso político. Será cuestión de dosificar las fuerzas para llegar con aire a la recta final. Tocan a rebato.

Vacaciones poéticas

Tómese esta introito como las presentaciones que hacen las estrellas de la música una vez que ya han sonado un par de temas en el concierto. Bueno, un pequeño matiz: ni soy una figura (no se me han subido los humos a la cabeza)  ni tengo cualidades vocales  (vamos, que canto menos que un grillo mojado).

El pasado viernes comenzó mi ansiado descanso estival y pensaba colgar en el blog el cartel de cerrado por vacaciones al menos hasta el 4 de agosto. He cambiado de opinión y pienso de mantenerlo activo con una especie de hilo musical pero, en este caso, la señal de continuidad tendrá un componente muy lírico. Desde el sábado y durante diez días te encontrarás en esta bitácora una selección de poemas que me gustan y que quiero compartir contigo. La de hoy corresponde a Rodolfo Serrano, una gentileza de mi servicio de documentación.

RUTINA

Porque el amor no fue lo que creímos
y las noches de pasión
fueron dos cuerpos,
sudorosos y hambrientos
en la cama,
cansados de luchar contra los vientos.

Porque fueron los besos
sólo un intercambio
de saliva –o eso es lo que dices-
con el gusto
del vino peleón del abandono
y las caricias el rastro de otras manos.

Porque no hay días mágicos
que puedan
llevarnos hasta otros territorios.
Y hasta el recuerdo, mi vida, es sólo el humo
de tantos cigarrillos compartidos
en sucias madrugadas.

Porque no sé si me quieres y te quiero.
Porque ya no hay teléfonos
que suenen
sobresaltando noches ni palabras
de amor tan cursis y tan bellas
como las que tú me jurabas cada instante.

Por eso, todo eso te quisiera
dormida entre mis brazos y sentir
en el calambre del hombro
esa dulce presión de tu cabeza.
Tu amor
y la rutina de estar juntos.