El numerito (II)

abril 28, 2017

Lo clavan. Los humoristas gráficos descubren la trampa que encierra la moción de censura anunciada por Podemos. La pantomima de Pablo Iglesias se resume en tres ejes: una nueva demostración del ego desbordante del líder de la formación morada, el intento fallido de entrometerse en las primarias del PSOE (los socialistas han despachado con no rotundo el envite fullero de Iglesias) y el balón de oxígeno para un Rajoy y un PP acorralados por la corrupción al distraer Podemos la atención con falsas expectativas. Pablo, artista, te has lucido.

Viñetas.- Miki&Duarte (Grupo Joly), Bernardo Bergara (eldiario.es), Gallego&Rey (El Mundo) y Peridis (El País).

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El vendaval de la corrupción ha adquirido dimensiones de tsunami en el Partido Popular. La operación Lezo, por la que está en prisión Ignacio González y ha provocado la tercera dimisión en cinco años de Esperanza Aguirre, se suma a la larga de ristra de casos (Gürtel, Bárcenas, Púnica, Rato, Bankia, Brugal, Taula, Emarsa, Palma Arena…) que no sólo afectan a la dirección nacional sino a las de Madrid, Comunitat Valenciana, Murcia o Baleares. En todos escándalos se investiga la presunta financiación ilegal del PP y el enriquecimiento de ilustres representantes de la derecha patria. Si es gravísimo el uso y abuso del dinero público para el beneficio particular, no le anda a la zaga lo que hemos conocido en el transcurso de la operación Lezo sobre penetración del PP en distintas instancias para controlar los resortes del Estado, unas maniobras que suponen una adulteración de la democracia y un ejemplo nítido de corrupción institucional. Han trascendido cosas inaceptables que exigen explicaciones urgentes e incluso dimisiones.

  • El intento del fiscal jefe anticorrupción de boicotear el trabajo de los fiscales del caso frenando registros claves para el esclarecimiento del caso.
  • La reunión del número dos del Ministerio del Interior, José Antonio Nieto, en la propia sede institucional con el hermano de Ignacio González cuando la investigación judicial estaba ya en curso.
  • La confesión del juez Velasco reconociendo que se le está haciendo vida imposible y por eso pide irse.
  • La decisión del magistrado de poner micrófonos ocultos en el despacho del ex presidente de Madrid porque los investigados estaba recibiendo avisos del pinchazo de sus teléfonos.

Todo esto sitúa al PP ante un necesario ejercicio de refundación y al Estado en la obligación de cortar todos los tentáculos con los que el partido de Rajoy podría estar vulnerando las reglas del juego democrático.

Viñeta.- Miki&Duarte, en el Grupo Joly.

De susto en susto

abril 19, 2017

El Partido Popular no gana para sustos. Se estaba relamiendo las heridas por la citación de Mariano Rajoy como testigo en el caso Gürtel cuando se pone en marcha una operación contra la corrupción que acaba con la detención del ex presidente madrileño Ignacio González y diez personas más. El juez pretende desentrañar un catálogo de graves delitos por presunto desvío de muchos millones de euros públicos a través la empresa Canal de Isabel II. Lo del PP en Madrid es una charca con mucho fango, con grandes escándalos como Gürtel, Púnica.. y ahora se suma otro caso más: la operación Lezo. Desde el año 2003, cuando Esperanza Aguirre tomó el poder al asalto gracias al tamayazo, han desarrollado una gestión bajo sospecha cuyas excrecencias que estamos conociendo ahora. De momento, los dos hombres de confianza de Aguirre están bajo la lupa de la justicia: Francisco Granados, en prisión y González, detenido esta mañana. La pregunta es: ¿Cuándo asumirá responsabilidades políticas la ex presidenta? Ya son muchos sapos que tragar para esta charca. Todo lo que se investiga ocurrió durante sus mandatos. Mucho está tardando.

Y en la sede nacional de la calle Génova la preocupación ha aumentado varios grados, casi hasta la ebullición. Ya estaban noqueados por la citación de Rajoy y de buena mañana otro marrón. Es la primera vez que un presidente de Gobierno en activo en lo que llevamos de democracia ha de testificar ante los tribunales. Mucho ha tardado Rajoy en tener que dar explicaciones sobre los tejemanejes de Correa y su banda dentro de su partido. Hasta ahora ha ido esquivando ese mal trago y eso que el político gallego ha sido alto dirigente del PP en todo el tiempo que se investiga. Ya no se puede esconder más detrás del plasma. Tiene la obligación de decir toda la verdad de ese periodo turbio y responder a todas las preguntas. Rajoy debe colaborar con la justicia y decir todo lo que debe saber. Resulta impensable que no conociera lo que estaba pasando cuando, según se desprende de la instrucción judicial y de lo publicado en los medios de comunicación, fue el mandatario popular que recibió más sobres de la mano de Bárcenas. Y no olvidemos el famoso ‘Luis, sé fuerte’ o el disco duro machacado a martillazos. Por tanto, es más que lógica su presencia ante la Audiencia Nacional y el PP sólo se rasga fatuamente sus vestiduras. Se han de limitar a aceptar la decisión judicial. Les guste o no.

Viñeta.– Ricardo, en El Mundo.

Anda todos los días Javier Arenas y su troupe dando lecciones a la parroquia. Muchos golpes de pecho de impostada honestidad y desmesuradas exigencias a los demás. Pero cuando las cañas se tornan lanzas, la derecha hace mutis por el foro y sus altavoces mediáticos miran a otro lado. Se ha conocido la sentencia de seis años de cárcel por corrupción para el popular Jaume Matas, ex presidente autonómico en Baleares, y ni Arenas ni sus acólitos han dicho esta boca es mío. Silencio estruendoso… y bochornoso. Y no es la primera vez. El del Olvera no ha censurado a los dos responsables de la Zona Franca de Cádiz condenados por malversación de fondos. Ni dijo ni mu cuando han vuelto a ser imputados sus compañeros de pádel (el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, Jesús Sepúlveda o Gerardo Galeote) en la investigación del caso Gürtel, el mayor escándalo de la historia de nuestra democracia.

Si la callada por respuesta es grave, resultan más chocantes sus rocambolescas teorías judiciales según a quien incumba: en el caso del condenado alcalde de Alhaurín el Grande, mantenido en el cargo contra viento y marea, apeló a la presunción de inocencia hasta que la sentencia fuera firme. En cambio, ante el más mínimo indicio llueven las peticiones de dimisiones para sus rivales. La doble vara de medir: para los míos condescendencia y manga ancha, para los adversarios las exigencias más desorbitadas y dimisiones al canto. Decía hace unas fechas, al calor de la campaña electoral de las autonómicas andaluzas, que en el caso de los expedientes de regulación fraudulentos la responsabilidad llega a la antesala de dos presidentes socialistas. (Se le olvidó lo de presunta). En la sentencia condenatoria de Matas, la corrupción ha llegado más lejos: hasta el despacho del presidente e incluso el Consejo de Ministros (el político balear ocupó la cartera de Medio Ambiente con Aznar). Matas era el modelo a seguir para Rajoy. Mejor que no.

Con estos antecedentes, el pepero andaluz no anda sobrado de autoridad moral ni de legitimidad para instruir a los contrarios. Este varapalo judicial le debería servir de cura de humildad… Quizá sea como pedir peras al olmo. Un imposible.

PD.– Lo de Guerrero, el único responsable de los desmanes en los ERE, y su chófer es nauseabundo. Me avergüenzo de que gente de esta calaña se hayan servido de su posición para su propio beneficio. Lo único que quiero es que paguen cuanto antes por el daño causado y las barbaridades cometidas.

Pose hipócrita

marzo 12, 2012

“Lo que hoy se necesita es  gente que gestione bien lo que es de todo. Que se cuide el dinero público como si fuera oro siempre es importante, pero cuando hay pocos recursos lo es más. El dinero público es sagrado y que no se puede dilapidar ni jugar con él, porque ello supone burlarse de la gente.”

Estas palabras han brotado de la boca incorrupta de Mariano Rajoy en estos primeros compases de campaña electoral. El presidente del Gobierno se sumó a las consignas contra el caso de los expedientes de regulación de empleo fraudulento como si se tratara de un hooligan más de su partido. Y olvidó muchas cosas en su alocución como que fue la Junta de Andalucía la que llevó el caso a los tribunales, la que ha hecho una rigurosa investigación interna para detectar las posibles irregularidades y que ha colaborado con la jueza Alaya poniendo a su disposición más de 200.000 folios de distintos expedientes. Es decir, el Gobierno andaluz denuncia, investiga, es parte acusadora y quiere que los culpables paguen por sus comportamientos ilícitos y que devuelvan lo que se han llevado. Nadie está exento de tener una oveja negra en sus filas, la diferencia está en cómo se reacciona ante los supuestos de corrupción. Desde el PSOE se manifiesta tolerancia cero con los desalmados que vulneran la confianza de todos, mientras en el PP se encubren, se amparan y no se les reprocha públicamente sus lamentables actitudes.

Particularmente, me repugna que un cargo público se sirva de su posición y meta la mano en la caja que es de todos. Sea del partido que sea. Si es socialista me duele muchísimo más. También me produce náuseas que todo un presidente del Gobierno se baje al estercolero envuelto en la bandera de la propaganda. Y me resulta aún más vomitivo que este señor intente dar lecciones de ética cuando ha permanecido callado, incluso escondido, ante los muchos casos de corrupción que rodean al Partido Popular. Ni una palabra de condena o de disculpas sobre Gürtel (el mayor escándalo de la democracia), Palma Arena, Brugal, Fabra, Emarsa, Zona Franca de Cádiz, caso Troya en Alhaurín el Grande, las muchas causas judiciales de La Línea… Suma y sigue. Ante toda esta podredumbre, como siempre, ha metido la cabeza bajo la tierra y ha esperado que pase el chaparrón sin de decir ni mu. Arenas tampoco ha dado la cara. Ni siquiera han pedido disculpas. No le concedo a Rajoy autoridad moral para alzar la voz contra nadie cuando tiene tanto que callar. ¿No era Matas un modelo a imitar? ¿No iba a estar delante, detrás o al lado de Camps? Venir a Andalucía con esas ínfulas se me antoja chusco y miserable. Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, Mariano.

Extrañas coincidencias

febrero 10, 2012

Desde que Mariano Rajoy se apoltronó en el Palacio de la Moncloa, como por ensalmo, en una suerte de alineamiento de todos los planetas, se han encadenado una serie de resoluciones jurídicas que barren a favor de los intereses del Partido Popular. ¿Se pueden catalogar de extrañas coincidencias o existe una mano negra que mece las togas de la magistratura? La Fiscalía no recurrirá la sentencia de no culpabilidad de Francisco Camps en el caso de los trajes y sus “amiguitos del alma” y, a continuación, se conoce la investigación al juez que intruye la causa por los turbios negocios de Iñaki Urdangarín ante las filtraciones aparecidas en los medios de comunicación. En este último sumario hay más de un centenar de partes personadas, con lo que la posibilidad de fuga se multiplica exponencialmente. Aparte de echar un cable al yerno del Rey (y ya veremos si a la infanta Cristina), en este presunto lío de comisiones y facturas falsas de la Fundación Nóos también aparecen implicados Camps, Jaume Matas y otros ilustres peperos. Y me pregunto: ¿por qué apuntan al juez cuando hay tantos eventuales filtradores y en Andalucía hay una representante del Poder Judicial que alimenta a varios periódicos a través de una de las partes personadas con intereses electorales indisimulados? Dos varas de medir, claramente. El último eslabón de esta deriva lo constituye la sentencia condenatoria de Baltasar Garzón, que abre la puerta a que los corruptos se escapen por la gatera. Se castiga al juez con argumentos discutibles y se da la posibilidad a que los indeseables de la trama Gürtel pueden plantear la nulidad de sus actuaciones y se vayan de rositas, como ya ocurrió con el caso Naseiro sobre presunta financiación ilegal del PP. Estas tres decisiones contribuyen a obstaculizar el esclarecimiento del mayor escándalo de corrupción de la democracia. Demasiadas extrañas coincidencias.

Viñeta.- Peridis en El País.

PPCard

febrero 6, 2012

En total, los gastos suntuosos e inútiles de la Comunidad de Valencia nos han constado 2.306 millones de euros. Una auténtica barbaridad: casi 400.000 millones de las antiguas pesetas dilapidados. Francisco Camps, el modelo a imitar de Javier Arenas, era un pésimo gestor, un manirroto y un megalómano y ha dejado a su región en bancarrota y cruzada de casos de presunta corrupción. En una situación tan grave que el Gobierno de Rajoy ha tenido que salir al rescate para evitar que las cuentas valencianas entren en concurso de acreedores. ¿Éstos son los que nos quieren dar lecciones de solvencia, eficacia y austeridad en la administración de los fondos públicos? Pues aviados vamos.