Efecto mariposa

¡Cómo cambia la vida en un año! O incluso en menos tiempo. Cualquier paso, encrucijada, avatar, peripecia… te lleva a un destino impensado. Estamos sujetos al efecto mariposa. Siguiendo la teoría del caos, el batir de las alas de un lepidóptero en las costas de Japón provoca un tsunami en las playas del Pacífico americano. Esta imagen hiperbólica viene a expresar que cualquier modificación en las condiciones de un sistema provoca una profunda renovación de dicho sistema. Esta conjetura es aplicable a nuestra existencia. El más mínimo giro, por inesperado que éste sea, genera un nuevo horizonte, unas nuevas expectativas o una nueva situación. Que puede ser mejor o peor que la anterior, pero distinta, intensamente distinta. No estoy ajeno a esta teoría. Mi vida ha cambiado para bien en estos últimos meses. Para descorchar champán. Y hace 365 días, aunque lo ansiaba con convicción y firmeza, lo veía imposible. Una suave y benefactora brisa me ha arrimado a buen puerto. ¿Dónde agitaría sus alas mi mariposa?