Exceso de celo del TSJA

El Tribunal Constitucional, a veces tan denostado, ha puesto hoy las cosas en su sitio. Una sentencia corrige al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y avala determinadas manifestaciones ciudadanas en el día de reflexión de un proceso electoral. El fallo arroja luz sobre la prohibición de una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 marzo, en vísperas de las últimas elecciones generales y autonómicas de 2008. Ahora, a sus promotoras, aunque sea a toro pasado, les queda la satisfacción de que les asistía la razón.

El ponente del Constitucional considera que llevando la prohibición al absurdo no habría lugar para ningún tipo de manifestación o reunión en el día previo a la cita con las urnas. En cambio, el TSJA entendía que “había que garantizar la tranquilidad y el sosiego deseable en una jornada de reflexión“. De ahora en adelante no habrá impedimento. De acuerdo con la sentencia, la influencia sobre el electorado de este tipo de actividades es remota o indirecta y, por consiguiente, no se justifica la vulneración de un derecho fundamental como el de reunión.

Lo mejor de todo eran los argumentos del abogado del Estado desestimados por el Constitucional. Este lumbrera con toga defendía que “el Día Internacional de la Mujer tiene desde sus orígenes un componente socialista y comunista y por lo tanto está ligado a las fuerzas políticas de la izquierda“. A la derecha siempre se le acaba notando el pelo de la dehesa. Si la derecha creyera de verdad en la igualdad, no tendría ningún tipo de reparos y sentiría como propia una reivindicación de sentido común y tan constitucional como ésta. Este exceso de celo judicial demostrado en su día por sus señorías del TSJA evidencia que quedan aún muchos prejuicios en la sociedad española.