Una conquista excepcional

Cuando las conquistas sociales pasan a formar parte de nuestra vida cotidiana apenas si le damos importancia, se convierten en rutina. Cuando las perdemos, como ha ocurrido con los recortes sufridos durante la crisis que estamos dejando atrás, entonces reparamos en ellas y les otorgamos su auténtico valor. Hago esta reflexión al hilo de que comienza el curso escolar y casi un millón de niños y niñas (946.000 exactamente) se van a beneficiar la gratuidad de libros de texto. Esta es una medida de apoyo a las familias que ha mantenido la Junta contra viento y marea, pese a los años de dificultades económicas y la deficiente financiación por parte del Gobierno de la nación. Quizá por eso, porque la hemos interiorizado, casi pasa desapercibida, es un asunto ordinario, cuando es excepcional por lo que significa y a quiénes beneficia. Supone un enorme esfuerzo presupuestario: nada menos que 706 millones de euros invertidos desde su puesta en marcha en 2005 y un ahorro medio de 200€ alumno/curso para cada familia. Son 10,6 millones los niños y niñas que se han beneficiado en este tiempo en Primaria y Secundaria Obligatoria de los centros docentes sostenidos con fondos públicos. Más allá de los datos, lo que mucha gente no sabe es que Andalucía es la única comunidad autónoma que garantiza la gratuidad total de los libros en la etapa educativa obligatoria y además la tiene blindada para siempre como derecho reconocido por nuestro Estatuto de Autonomía. Este programa es una de las iniciativas que mejor identifican la apuesta del Gobierno andaluz por una educación pública en igualdad de oportunidades. Políticas socialistas de las que sentirse orgulloso.

 

Un gran acierto

La bonificación del 99% de las matrículas universitarias de los alumnos que aprueben ha tenido una excelente acogida en Andalucía. Una medida pionera que garantiza la igualdad de oportunidades, fortalece la educación pública y que, sin lugar a dudas, se acabará copiando en el conjunto de España. El PSOE de Andalucía explica de esta forma tan gráfica lo que representa esta política para las familias en nuevos derechos que amplían el estado del bienestar y en ahorro económico. Todo un acierto.

Un curso especial

Comienza el curso universitario (hoy ha tenido lugar el solemne acto de apertura) y lo hace de una forma muy especial en Andalucía. Estamos ante un año que viene marcado por la bonificación del 99% para los estudiantes que aprueben en primera matrícula. Esta medida, pionera en toda España, supone que en esta comunidad se cursa estudios universitarios a precio de una entrada de cine premiando el esfuerzo y el trabajo. Es un paso que marca un camino diferente y que garantiza la igualdad de oportunidades con una inversión pública de 30 millones.

La bonificación puesta en marcha por el Gobierno de Andalucía se aplica a los estudios de grado y a los másteres, tanto habilitantes (imprescindibles para ejercer una profesión regulada) como los no habilitantes. De esta forma, un estudiante con buen rendimiento podrá cursar el grado pagando prácticamente solo el primer curso (757 euros por los 60 créditos del año completo) y el máster, casi gratis. La medida está dirigida a todos los alumnos que cursen estudios en los centros propios de las universidades andaluzas y que no tengan la condición de becarios del Ministerio de Educación, que ya tienen las matrículas gratuitas. El impacto de la bonificación se está notando en la demanda de másteres, con 26.908 solicitudes hasta la fecha, lo que supone un 30% más que el año anterior, para un total de 20.850 plazas.

Además de la bonificación de matrícula, la Junta cuenta con otras medidas económicas orientadas a lograr un acceso igualitario a la educación superior. Se mantienen congelados por quinto año consecutivo los precios de los grados (en 12,62 euros) y se iguala a la baja el coste de los másteres habilitantes y no habilitantes (13,68 euros). Andalucía es la única comunidad autónoma en mantener los precios de los grados y másteres igual para todas las ramas del conocimiento. También se mantienen los precios de los doctorados (13,68 euros) y tutela académica del periodo de investigación (60,30 euros) y continúan otras medidas como el fraccionamiento de los pagos hasta en ocho cuotas, las exenciones a personas con discapacidad o víctimas de violencia de género o las becas para conseguir las competencias lingüísticas en un idioma extranjero.

Andalucía contará este curso con más de 207.000 alumnos distribuidos en las diez universidades públicas andaluzas, con una oferta académica compuesta por 439 grados, 499 másteres y 164 programas de doctorado, con la novedad del Grado de Cine y Cultura en la Universidad de Córdoba. La plantilla asciende a 16.700 docentes e investigadores y 9.600 profesionales de administración y servicios.

Un tajazo injusto

El Ministerio de Educación le quiere meter la mano en la cartera a alumnos que reciben sus becas y cursan Formación Profesional en Andalucía. Haciendo una interpretación torticera de sus propias normas, les quieren rebajar drásticamente la ayuda que les corresponde por derecho. Estamos hablando de becas de una cuantía alta, de hasta 2.000 y 3.000 euros, y que han sido recortadas con saña hasta dejarlas en 260 euros. Los estudiantes afectados han convalidado alguna asignatura de un ciclo anterior. El Ministerio, actuando de forma arbitraria, ha considerado esa convalidación como una matrícula parcial y le ha denegado la beca completa pese a que sí cumplían los requisitos. La Junta de Andalucía le ha trasladado su enérgica protesta al Gobierno de Mariano Rajoy. Se ha manifestado el rechazo frontal a los criterios aplicados y se ha exigido que cese el castigo contra este grupo de alumnos andaluces de FP. El gabinete que preside Susana Díaz va a estar al lado de estos jóvenes y sus familias en la defensa de los derechos que les quieren arrebatar.

Y las trastadas del Ministerio no se quedan ahí. Es inaceptable el trato injusto y discriminatorio a los estudiantes andaluces. Éstos siguen esperando recibir su beca, mientras que los de otros territorios ya las han recibido. A día de hoy, 113.000 estudiantes continúan sin cobrar la ayuda del Ministerio de Educación y tristemente se debe a que el titular, Íñigo Méndez de Vigo, parece no tener tiempo para firmar un papel. Cuesta trabajo entender esa parsimonia desde el 28 de diciembre para tomar un bolígrafo y mientras los estudiantes andaluces pendientes del cobro su beca. Esta trato desigual retrata a un PP que nunca ha sentido cariño por Andalucía.

Foto.- Granada hoy.

Noticias y falsedades

Hoy he buscado sin éxito en algunos periódicos una noticia que avanzaba la Cadena SER. He rebuscado página por página y nada. No ha merecido una sola línea. Para estos medios en el ejercicio de su función social no es de interés que la inversión en obra pública cayera en 2016 un 22% en Andalucía por culpa de la escasa ejecución del Gobierno de la nación. La dejadez y la insensibilidad de Mariano Rajoy con esta tierra contrasta al aumento de las partidas de Junta y corporaciones locales. La denuncia es de una fuente siempre bien ponderada por estos medios: la patronal de la construcción Fadeco. El presidente de esta organización empresarial critica la discriminación de Andalucía respecto a otras autonomías. Como el balance no venía bien, la información se oculta. Si hubiera sido otra administración la pecadora, no hace falta precisar más, el despliegue informativo habría sido bien distinto.

En cambio, sí se hacen eco de una información falsa del Partido Popular. Con la comodona coartada del ‘abre comillas, cierra comillas’, estos medios independientes y ecuánimes difundían sin contrastar las declaraciones de la número dos del PP regional sobre una supuesta caída en el presupuesto en educación de 200 millones desde que llegó Susana Díaz a la presidencia. Dato incierto que se podía haber comprobado sin mucha dificultad con un repaso de los distintos presupuestos o, aun más fácil, llamando para contrastar a la Consejería de Educación. Pero no eso ya no se lleva en el periodismo moderno. Y hete aquí que ocurre justo lo contrario que dice el principal partido de la oposición, que la educación cuenta con 214 millones más desde el curso 2013/14, cuyo arranque coincide con la toma de posesión de la actual presidenta. Estamos ante un caso paradigmático del periodismo de trincheras… Tan fatuo, tan impúdico, tan inaceptable…

Foto.– Autovía A-316 en Jaén, obra de la Junta de Andalucía.

Finlandia, ejemplo educativo

Este documental nos presenta el modelo educativo finlandés, considerado el mejor del mundo. El sistema educativo basa su éxito en el reconocimiento de la figura del docente. En este país nórdico el alumnado con mejores expedientes aspira ser maestro y se les exige una alta cualificación. Es una profesión (vocación) con enorme prestigio y reconocimiento social. Otra de las claves es la implicación de las familias desde el respeto a la autoridad del docente en una educación pública, gratuita, de acceso universal y financiación estatal suficiente y equitativa (se compensa a los centros con más necesidades para garantizar la igualdad de oportunidades). La educación se personaliza para minimizar el fracaso escolar, no es un sistema competitivo (hasta los 11 años no se dan notas y no se hacen rankings de centros), el alumnado tiene tiempo para todo y no se les agobia con deberes (el descanso y el juego también son importantes) y se valora la iniciativa, la curiosidad, la creatividad y la participación. Si es una historia de éxito, ¿por qué no la intentamos aplicar en nuestro país?

Pacto por la Educación

Si en España no hay un Pacto por la Educación, sólo hay un responsable: el Partido Popular. En 2010, su secretaria general y hoy también ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, dio el portazo a una posibilidad histórica de consenso por puro cálculo electoral.  Las elecciones generales llegarían pronto y no querían darle un triunfo al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Los que van de patriotas antepusieron sus necesidades particulares al interés general. El documento elaborado por el entonces ministro de Educación, Ángel Gabilondo, contaba con el apoyo unánime de la comunidad educativa. Fue redactado con una amplísima participación de docentes, pedagogos, padres y madres y agentes sociales. Todo un ejercicio de síntesis para abordar con éxito educativo la presente década. Hubo una oportunidad y se malogró por el egoísmo del Partido Popular.

Cuesta entender que en España desde que llegó la democracia haya sido imposible alcanzar un pacto educativo que sea respetado por todos, con vigencia en el tiempo  y que no esté sometido a continuos vaivenes por los cambios de gobierno. Ahora se abre otra ocasión para el acuerdo. Se da una correlación de fuerzas en el Congreso de los Diputados que permite albergar cierto optimismo que ahora sea posible. Todos los grupos tendrán que ceder para alcanzar el punto de encuentro para un consenso que escuche e implique a todos los actores de la educación. No hay excusas para no lograrlo. Se necesita generosidad (no a la tentación de vetos) y altura de miras. Este país se merece un acuerdo en esta materia que dé seguridad, confianza a docentes y familias.

Documento completo del Pacto por la Educación de 2010 (pincha aquí).

Foto.Efe. Cospedal y Gabilondo, en 2009.

Comienza el curso

Más de un 1,8 millones de niñas y niños, el 96,1% en centros sostenidos con fondos públicos, comienzan esta semana el curso escolar. Hoy ya han vuelto a las aulas los de segundo ciclo de Infantil, Primaria y Educación Especial y el jueves llega el turno para los de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. La educación es un pilar fundamental para el avance de las sociedades. Por eso, para el Gobierno de Andalucía, que preside Susana Díaz, constituye una prioridad desde la garantía de la igualdad de oportunidades y de un sistema que busca el éxito educativo del alumnado. Por eso, frente a los intentos de confundir, nada mejor que los datos:

  • En Andalucía no hay recortes. El presupuesto de 2016 para educación creció más de un 4% respecto al año anterior. En cambio, la inversión en esta materia ha caído del 4,9% al 3,9% de nuestro Producto Interior Bruto (PIB) desde que gobierna el Partido Popular en España, una disminución de unos 10.000 millones menos como consecuencia de las tijeras de Mariano Rajoy.
  • Se mantiene el mismo número de docentes en este curso en los centros públicos pese a la reducción del número de estudiantes. La plantilla está compuesta por 95.415 profesores, exactamente los mismos que el curso pasado, y en las aulas hay 14.277 alumnos menos a causa de la menor natalidad de los últimos años. Esto supone que la ratio media desciende.
  • Se apuesta por una educación de calidad. Se introduce una segunda lengua extranjera, en la mayoría de los casos el francés, siendo Andalucía la única que ha dado el paso en todos los centros, y se garantiza que los niños y niñas cuenten con profesores habilitados para esta asignatura. También se pondrá en marcha el Plan de Éxito Educativo 2016-2020 para mejorar el rendimiento académico y reducir las tasas de abandono escolar temprano.
  • Se preserva el apoyo a las familias. Andalucía es la única que ofrece la gratuidad total de los libros de texto y mantiene los servicios de comedor, aula matinal y transporte con bonificaciones para una inmensa mayoría de niños y niñas.
  • Se ha frenado la LOMCE. Además de recursos ante los tribunales, desde la Consejería de Educación se han puesto todos los medios a su alcance para mitigar los efectos perniciosos de la reforma educativa injusta y sin consenso aprobada por el PP.

3.438 plazas más en escuelas infantiles

El curso escolar comienza mañana en educación infantil. Los primeros en entrar en las aulas son los más pequeños, los niños y niñas de 0 a 3 años. Las escuelas infantiles prestan una atención que va más allá de facilitar la mera conciliación laboral y familiar. Es una de las etapas educativas donde se están produciendo más avances. De hecho, cada vez son más los argumentos que señalan que es determinante y recomendable para el desarrollo intelectual y social de los más pequeños. Por ello, aunque estas enseñanzas no son obligatorias, el Gobierno de Andalucía las considera fundamentales y lleva años apostando por ellas de forma contundente. Esta comunidad destaca entre el resto tanto por la oferta de plazas soportadas con fondos públicos como por las ayudas que se prestan a las familias.

Aunque la evolución de la población infantil ha disminuido significativamente en los últimos años, el Ejecutivo que preside Susana Díaz está cumpliendo a rajatabla el compromiso de legislatura de crear 12.000 nuevas plazas más para extender los beneficios de esta etapa educativa a la mayor población posible. En el curso 2015/2016 ya se aumentó la oferta en 2.972 plazas (un 3,2% más) y para el que comienza ahora crece en 3.438 plazas (3,6% más) y en 31 centros (1,9% más). De este modo, las familias han podido elegir entre un total de 98.003 plazas financiadas con fondos públicos en 1.610 centros diferentes. Esto supone 27.500 plazas y 341 centros más que en el año 2010. Estas 98.003 plazas representan el 72% del total que se ofertan en Andalucía en este ciclo de educación infantil. No hay duda que lo que fue en su día una decisión política del Gobierno andaluz a favor de la educación infantil ha permitido que hoy esta comunidad supere sobradamente el índice de cobertura del 33% que recomienda la UE como objetivo para 2020. De hecho, Andalucía ha llegado al 40,25% de cobertura, más siete puntos por encima y varios años antes.

La oferta de plazas sigue superando significativamente a la demanda en Andalucía. Pese a todo, están aumentando las matriculaciones, lo cual es otra buena noticia. Así, para el curso 2016/2017, se han formalizado 79.465 matrículas, lo que supone un 2,1% más. Y un crecimiento del 21,1% respecto a 2010, a pesar de que la población de esas edades ha decrecido un 14%. Una evolución muy positiva que demuestra que cada vez más familias entienden la importancia de la educación infantil temprana y valoran positivamente la labor que se desarrollan en nuestros centros.

A esta evolución ha favorecido que las familias andaluzas paguen un precio inferior al de muchas comunidades autónomas y este precio público permanece invariable desde 2009: 209,16 euros para el servicio socioeducativo y en 69,72€ para el comedor. Un año más las familias volverán a contar con el mismo sistema de bonificaciones que llega hasta la gratuidad. El pasado curso el 96% del alumnado tuvo alguna bonificación, que como mínimo se sitúa en el 25% y el 46% de las familias accedió a una plaza gratuita, cinco puntos porcentuales más que el año anterior. En este curso esperamos unos porcentajes similares.

En esta comunidad existe toda una apuesta por la educación infantil que hace que sea observada con cierta envidia por familias de otras CCAA, donde tienen más dificultades para acceder a una oferta pública y tienen que hacer frente a un coste mayor. Que el modelo educativo mejore andaluz en calidad desde las etapas más tempranas, sin duda, redundará en mayor éxito a lo largo de toda la vida educativa.

Foto.- huelvahoy.com.