Un fiscal en apuros

mayo 30, 2017

El fiscal jefe anticorrupción, Manuel Moix, estaba más que tocado tras su papelón en la Operación Lezo, la investigación judicial que ha llevado a prisión preventiva, entre otros, a Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid y hombre de confianza de Esperanza Aguirre. Ya se pidió su dimisión o destitución fulminante tras la denuncia de sus subordinados de injerencias y obstáculos para que no pudieran realizar su labor investigadora de este caso de corrupción en la esfera del PP. Se atrincheró en su puesto con la aquiescencia del Gobierno de la nación y muy particularmente del ministro de Justicia, Rafael Catalá. Pues si su cabeza pendía de un hilo, hoy se ha conocido una noticia que lo pone de nuevo en el filo del precipicio. El diario Infolibre ha descubierto que Moix es propietario del 25% de una empresa de Panamá desde el año 2012. Este medio ha intentado hablar con el fiscal durante una semana para conocer su versión, incluso le envío un burofax, y éste dio la callada por respuesta. En cambio, a través de otro medio digital, Moix ha ofrecido su versión con inexactitudes y falsedades. Dice en su descargo que no ha podido disolver la empresa por problemas económicos de sus hermanos. Y estamos hablando de una 400 euros a escote. Si ya es inasumible que tenga una empresa offshore un representante del ministerio público, las explicaciones no tienen ya ni un pase. No por este último capítulo, sino por todo lo que arrastra, Moix no puede seguir ni un minuto más en su puesto. Él no piensa dimitir y el Gobierno mirará al tendido. ¡Qué país!

Foto.eldiario.es. Moix e Ignacio González.

El vendaval de la corrupción ha adquirido dimensiones de tsunami en el Partido Popular. La operación Lezo, por la que está en prisión Ignacio González y ha provocado la tercera dimisión en cinco años de Esperanza Aguirre, se suma a la larga de ristra de casos (Gürtel, Bárcenas, Púnica, Rato, Bankia, Brugal, Taula, Emarsa, Palma Arena…) que no sólo afectan a la dirección nacional sino a las de Madrid, Comunitat Valenciana, Murcia o Baleares. En todos escándalos se investiga la presunta financiación ilegal del PP y el enriquecimiento de ilustres representantes de la derecha patria. Si es gravísimo el uso y abuso del dinero público para el beneficio particular, no le anda a la zaga lo que hemos conocido en el transcurso de la operación Lezo sobre penetración del PP en distintas instancias para controlar los resortes del Estado, unas maniobras que suponen una adulteración de la democracia y un ejemplo nítido de corrupción institucional. Han trascendido cosas inaceptables que exigen explicaciones urgentes e incluso dimisiones.

  • El intento del fiscal jefe anticorrupción de boicotear el trabajo de los fiscales del caso frenando registros claves para el esclarecimiento del caso.
  • La reunión del número dos del Ministerio del Interior, José Antonio Nieto, en la propia sede institucional con el hermano de Ignacio González cuando la investigación judicial estaba ya en curso.
  • La confesión del juez Velasco reconociendo que se le está haciendo vida imposible y por eso pide irse.
  • La decisión del magistrado de poner micrófonos ocultos en el despacho del ex presidente de Madrid porque los investigados estaba recibiendo avisos del pinchazo de sus teléfonos.

Todo esto sitúa al PP ante un necesario ejercicio de refundación y al Estado en la obligación de cortar todos los tentáculos con los que el partido de Rajoy podría estar vulnerando las reglas del juego democrático.

Viñeta.- Miki&Duarte, en el Grupo Joly.

De susto en susto

abril 19, 2017

El Partido Popular no gana para sustos. Se estaba relamiendo las heridas por la citación de Mariano Rajoy como testigo en el caso Gürtel cuando se pone en marcha una operación contra la corrupción que acaba con la detención del ex presidente madrileño Ignacio González y diez personas más. El juez pretende desentrañar un catálogo de graves delitos por presunto desvío de muchos millones de euros públicos a través la empresa Canal de Isabel II. Lo del PP en Madrid es una charca con mucho fango, con grandes escándalos como Gürtel, Púnica.. y ahora se suma otro caso más: la operación Lezo. Desde el año 2003, cuando Esperanza Aguirre tomó el poder al asalto gracias al tamayazo, han desarrollado una gestión bajo sospecha cuyas excrecencias que estamos conociendo ahora. De momento, los dos hombres de confianza de Aguirre están bajo la lupa de la justicia: Francisco Granados, en prisión y González, detenido esta mañana. La pregunta es: ¿Cuándo asumirá responsabilidades políticas la ex presidenta? Ya son muchos sapos que tragar para esta charca. Todo lo que se investiga ocurrió durante sus mandatos. Mucho está tardando.

Y en la sede nacional de la calle Génova la preocupación ha aumentado varios grados, casi hasta la ebullición. Ya estaban noqueados por la citación de Rajoy y de buena mañana otro marrón. Es la primera vez que un presidente de Gobierno en activo en lo que llevamos de democracia ha de testificar ante los tribunales. Mucho ha tardado Rajoy en tener que dar explicaciones sobre los tejemanejes de Correa y su banda dentro de su partido. Hasta ahora ha ido esquivando ese mal trago y eso que el político gallego ha sido alto dirigente del PP en todo el tiempo que se investiga. Ya no se puede esconder más detrás del plasma. Tiene la obligación de decir toda la verdad de ese periodo turbio y responder a todas las preguntas. Rajoy debe colaborar con la justicia y decir todo lo que debe saber. Resulta impensable que no conociera lo que estaba pasando cuando, según se desprende de la instrucción judicial y de lo publicado en los medios de comunicación, fue el mandatario popular que recibió más sobres de la mano de Bárcenas. Y no olvidemos el famoso ‘Luis, sé fuerte’ o el disco duro machacado a martillazos. Por tanto, es más que lógica su presencia ante la Audiencia Nacional y el PP sólo se rasga fatuamente sus vestiduras. Se han de limitar a aceptar la decisión judicial. Les guste o no.

Viñeta.– Ricardo, en El Mundo.

Chuzos

febrero 17, 2016

Tomando las palabras de la ‘mediodimitida’ Esperanza Aguirre, en el Partido Popular llueve sobre una inundación. Pero ni mucho menos escampa. Siguen cayendo chuzos de punta. El día a día acumula un goteo permanente de informaciones de noticias sobre presunta corrupción que inhabilitan a la formación de la gaviota y la invitan a purgar sus penas en los bancos de la oposición. Esta mañana podemos leer:

El juez busca el nexo de Aguirre y González con la red Púnica (El País)

Correa regaló 60.000 euros al nuevo nº2 del PP de Madrid para comprarse un coche y reformar su casa (OKdiario)

El PP de Madrid realizó al menos 12 operaciones de blanqueo durante la mañana del 11M (El Español)

Alfonso Rus vendía sus muebles a las constructoras de la trama del PP (El Mundo)

Bonig se pliega a los ediles de Valencia y no pedirá su acta hasta que se abra el sumario (Levante)

El juez abre una pieza separada para investigar el blanqueo en el PP de Valencia (ABC)

En fin, sobran las palabras…

Foto.eldiaio.es.

Llegó a la Presidencia de la Comunidad con el tamayazo, la compra de dos diputados socialistas para que no prosperara un gobierno de izquierdas, y se va con las sospechas de financiación ilegal del Partido Popular en Madrid a través de la trama de la operación Púnica. Y entre la presentación y el desenlace, el nudo del caso Gürtel. Esperanza Aguirre entró y se marcha (a medias) con un trasfondo fétido. Trece años de liderazgo en Madrid trufados de situaciones indeseadas. Esta nueva dimisión parcial (no renuncia a su acta de concejal en Madrid) se produce tarde y mal. Ya se verá si detrás de este inesperado movimiento hay un repliegue táctico para alejarse de nuevos escándalos en torno al PP madrileño. Varios medios de comunicación ya apuntan un nuevo caso en torno a adjudicaciones del canal de Isabel II.

Más allá de la vertiente judicial, en la dimensión política esta maniobra supone un torpedo a la línea de flotación de Mariano Rajoy. Aguirre le está marcando el camino, la puerta de salida. Un golpe imprevisto que coge el presidente en funciones muy debilitado y con nula credibilidad social y cada vez menos apoyos internos. Es un candidato amortizado y que carece de posibilidad alguna para superar una investidura y continuar en la Moncloa. Al día de hoy es un estorbo hasta para los suyos. Haga lo que haga Rajoy, nada apunta a que siga el ejemplo de su compañera Esperanza y asuma su responsabilidad política, el PP necesita una profunda renovación y regeneración para presentarse ante la sociedad española. Hasta entonces, lo mejor que le pueda pasar a este país es que este partido pase una larga temporada en la oposición.

Foto.Maldita Hemeroteca en Twitter.

Rajoy se inmola

enero 23, 2016

Anoche Mariano Rajoy arrojó definitivamente la toalla. El presidente del Partido Popular declinó la petición del Rey para intentar su investidura. Dice que de momento. Con este gesto inaudito, Rajoy firmó en términos políticos su certificado de defunción. El miedo y la cobardía son dos características propias del ser humano. Nunca ha sido el gallego un dechado de arrojo y determinación. Pero este rehúse ha tenido que sorprender hasta a sus propios militantes y supone una falta de respeto a los siete millones de españoles que votaron al PP el pasado 20 de diciembre. Si es un movimiento táctico para aparecer más tarde como salvador si no prospera un pacto de izquierdas, tiene riesgos notables. Se puede quedar compuesto y sin novia: bien porque fragüe una alternativa cuya aritmética es muy complicada y endiablada pero no imposible, bien porque en su propio partido opten por otra persona (ya hay voces dentro del PP pidiendo que Rajoy dé un paso atrás, la primera Esperanza Aguirre, para cambiar el no rotundo de los adversarios). Sin embargo, parece claro e inamovible que ni ahora ni después, ni éste ni ningún otro candidato del PP, cosechará el apoyo suficiente para gobernar. Por tanto, y si al final este arranque de legislatura resulta fallido y nos vemos obligados a repetir elecciones, Rajoy tendría serias dificultades para mantenerse en el cartel y en el PP se abrirá descarnadamente el debate de su sucesión. La jugada para el gallego puede resultarle letal. Su gestión de la coyuntura política salida de las urnas ha sido patética, se ha inmolado por ausencia de valentía para asumir el encargo del monarca y su salida se producirá a empujones y por la puerta de atrás.

Foto.EFE.

Esperanza Aguirre llegó en 2003 a la Presidencia de la Comunidad de Madrid gracias al tamayazo, una operación turbia de compra de voluntades de dos diputados socialistas para evitar una coalición entre PSOE e Izquierda Unida que arrebató la Presidencia al socialista Rafael Simancas. Doce años después, no se sabe con certeza el autor material de esta maniobra antidemocrática que torció la voluntad del pueblo de Madrid pero no cabe duda que permitió que la derecha retuviera el poder con malas artes. Doce años después, los resultados de las elecciones municipales han deparado un contexto parecido en el Ayuntamiento de Madrid y de nuevo con Aguirre sin la mayoría suficiente para gobernar.

En algunos medios de corte conservador se está alentando la rebeldía de concejales socialistas para que la jueza Manuela Carmena, de Ahora Madrid, no llegue a la alcaldía y que la ex presidenta de la comunidad retenga el bastón de mando en manos del PP. Las insinuaciones de ciertos rotativos y de opinadores ultras erizan la piel. ABC titula ‘ingenuamente’ que “un solo voto de los 9 ediles del PSOE daría la alcaldía a Aguirre”. Ya, matemáticas hemos estudiado. Cualquier ciudadano sabe hacer las cuentas y conoce desde el 24 de mayo que el resultado final en la capital de España se decantó hacia la izquierda por un único edil. Desde entonces, hemos visto manifestaciones de movimientos ultras de la derecha al grito de ‘Madrid no es comunista’ y con el brazo en alto en estilo falangista ante la sede del PSOE, declaraciones desafortunadas de la aspirante del PP sobre soviets y partidos que quieren romper la democracia, medios haciendo partidismo metiendo miedo ante el escrutinio arrojado por las urnas. Esperemos que no haya nadie con notalgia del tamayazo de hace doce años. Lo que decida el pleno del próximo 13 de junio, sea del signo que sea, será la plasmación de lo que han querido los ciudadanos con su voto. Así es la democracia.

Foto.El Mundo. Simancas y Aguirre.