Ni olvidar ni celebrar

Hay momentos históricos que no se pueden olvidar para que no se repitan. Una de esas fechas fatídicas es el 18 de julio de 1936. El alzamiento militar de las fuerzas franquistas contra el Gobierno democrático de la II República provocó la Guerra Civil, la cruenta represión de los vencedores fascistas y cuarenta años oscuros de dictadura. Hoy se cumplen 80 años de ese triste y siniestro episodio de nuestra historia, una página negra que algunos nostálgicos quieren rememorar a toda costa. Siempre queda un grupo de irreductibles de la ignominia dispuestos a celebrar lo innombrable. Y como cada año se produce una nota discordante. La catedral de Valencia acoge hoy una misa en sufragio por el dictador Franco. Qué oportunidad perdida para no remover las miserias del pasado. Dice la Archidiócesis que la Iglesia no veta a nadie y a uno se le queda cara de asombro. Y la pregunta que me brota es: ¿Haría lo mismo la Iglesia alemana con Hitler o la italiana con Mussolini? La curia católica debería haberle hecho caso a la Asociación de Recuperación de Memoria Histórica y haber pedido perdón por apoyar y colaborar con el golpe de estado de 1936. Habría sido un gesto tardío pero simbólico para pasar página de este funesto capítulo de su historia.

Foto.ABC. Franco, bajo palio, en el Valle de los Caídos.

Prejuicios medievales

En España nos queda mucho por avanzar en tolerancia y respeto a la identidad sexual de las personas. Dos episodios acaecidos en Andalucía demuestran los muchos prejuicios que persisten en nuestra sociedad y que nos hacen rechazar al diferente. En Cádiz, un joven árbitro de fútbol, el primero que ha reconocido públicamente su homosexualidad en público, cuelga el silbato porque, según sus palabras, no aguanta más. Jesús Tomillero está harto, y con razón, de escuchar mofas, insultos e ironías hirientes. De soportar a gente desalmada que aprovechando el anonimato de la grada descarga su agresividad y su crueldad por el mero hecho de ejercer su sexualidad como le da la gana. La homofobia no cabe en nuestro modelo de convivencia.

En Córdoba, un párroco de Posadas se parapeta tras la decisión del obispo de la diócesis, Demetrio Fernández, para negar la confirmación a un joven transexual del pueblo. José Belloso, de 28 años, quería recibir este sacramento para poder ejercer de padrino de bautismo de su sobrina. La respuesta de la Iglesia es medieval: “Tenía que haber aguantado el castigo que Dios le dio y la cruz que el Señor le mandó, sin ofender a la naturaleza“. ¡Qué lejos se encuentran estas palabras de las que predica el papa Francisco! Se declara no idóneo su estilo de vida, contrario a la moral católica. ¿No dijo Bergoglio que quién era él para juzgar a un gay “si busca al Señor y tiene buena voluntad“? Esta reflexión se podría hacer extensiva para cualquier persona por su identidad sexual. Estamos ante un caso de discriminación de manual, de transfobia, que tiene de nuevo como protagonista al obispo de Córdoba.

Si a la sociedad española le queda mucho trecho que recorrer, algunos altos representantes de la Iglesia católica están a años luz del tiempo en que vivimos.

Foto.– Jesús Tomillero. Mundo Deportivo.

Vocaciones libres

La vocación nace de una decisión personal, de una reflexión interior y de un deseo íntimo de orientar la vida al servicio de una causa. Nunca puede ser una imposición de terceras personas. Ya sea para tomar los hábitos o para dedicarse a la música. El Papa Francisco ha sacado una vez más los colores a la Conferencia Episcopal española y le ha recordado que no todo vale ante la reducción drástica de las vocaciones, una realidad que está dejando las congregaciones en cuadro y los conventos casi vacíos.

El tirón de orejas de Bergoglio se produce como respuesta a dos noticias que han representado un nuevo escándalo para la Iglesia católica. La primera, tres monjas indias retenidas contra su voluntad durante diez años en la clausura de las hermanas mercedarias de Santiago de Compostela. Una de ellas consiguió burlar la seguridad y denunciar su cautiverio ante la Policía Nacional. Ya hoy están en libertad y quieren quedarse en España fuera de las paredes de su prisión religiosa. La segunda, difundida por la Cadena Ser, una madre superiora que amenazó a una novicia de Kenia con pedir la retirada de su permiso de residencia si abandonaba la congregación. Al calor de la actualidad, se ha conocido que en la llegada de novicias procedentes de países del Tercer Mundo actúan ‘buscadores de vocaciones’ que cobran 170 euros por cada chica.

Con estos antecedentes, no es de extrañar que el Papa haya tenido que alzar la voz contra “inseminación artificial” (menuda metáfora) de los conventos. Las vocaciones no se compran, se siente o se viven. Y parece que la soledad de las abadías y monasterios se quería combatir con métodos poco edificantes y de corte medieval. A nadie se le puede forzar a entrar en una orden religiosa aprovechando su situación de pobreza y mucho menos impedir colgar el hábito restringiéndole su libertad con artimañas que rozan lo ilícito. Haría bien la curia en hacer suyo el mensaje de Francisco. Palabra de laico.

Foto.La Razón.

Rouco vive como un sultán

Escandaloso el retiro dorado que se ha buscado monseñor Rouco Varela. El ex presidente de la Conferencia Episcopal vive en un ático de superlujo que ha remozado como si fuera un sultán. Este prelado se ha olvidado del voto de pobreza y de las muchas ovejas del rebaño que tienen problemas para pagar las hipotecas, que sufren desahucios o viven en la calle sin techo. Muy lejos de lo que representa el papa Francisco y de lo que preconizaba Jesucristo. Como demuestra este vídeo de El Intermedio, los cristianos de base están que trinan y no es para menos.

Religión y Constitución

El Gobierno ha actuado otra vez con nocturnidad y alevosía. El Boletín Oficial del Estado, sin previo aviso, ha publicado el conjunto de conocimientos evaluables de la asignatura de Religión, para Primaria, Secundaria y Bachillerato que tras la ley Wert, la fatídica LOMCE, pasa a ser una asignatura evaluable. Unos contenidos que suponen una involución en un estado aconfesional como el nuestro. Rajoy y el PP han torpedeado la Constitución. El catálogo de materias que impulsa el Gobierno de la nación es claramente inconstitucional, propio de otros tiempos por suerte ya olvidados. En ‘El Intermedio’, el teólogo Juan José Tamayo ha asegurado que el contenido de la asignatura es más apropiado para una clase de catequesis que para una escuela pública. Con la derecha andamos hacia atrás como los cangrejos. Pese a todo, la jerarquía católica no se conforma y pide más. Son insaciables.

Límites

El papa Francisco ha supuesto un soplo de aire fresco para una Iglesia católica cada vez más distanciada de su clientela. Tanto en sus declaraciones como en sus decisiones se ha desmarcado de inercias obsoletas. Sin embargo, al calor de los atentados terroristas de Francia, el pontífice ha roto esta dinámica rupturista y ha vuelto a esquemas del pasado. Bergoglio defiende poner límites a la libertad de expresión y lo ha hecho con poca fortuna.

Primero erró en el fondo porque la religión no puede coartar este derecho fundamental en una democracia. Esa frontera nos retrotrae a tiempos lúgubres de confusión entre Iglesia y Estado. En el estado de derecho son las leyes las que modulan la libertad de expresión y el poder judicial quien establece si una manifestación es constitutiva de injurias o calumnias. La creencia religiosa no deja de ser una cuestión particular que pertenece al ámbito íntimo de las personas. Por tanto, en pleno siglo XXI el ejercicio de este derecho, que constituye la esencia de la democracia, no se puede podar ni con el Evangelio ni con el Corán.

Además falló en la forma porque el Papa usó un ejemplo poco acertado: “Si el doctor Gasbarri dice una mala palabra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. ¡Es normal!”. No sería su intención pero da entender que ante un insulto o una provocación se podría responder con la violencia o tomándose la justicia por su mano. Y es que en las mismas declaraciones a los periodistas, rechazó de plano que, como hace Al Qaeda, “no se puede matar en nombre de Dios“. Ya no estamos en tiempos de cruzadas, menos mal, pero los fanáticos yihadistas sí suponen una amenaza con su bárbara guerra santa.

Todo esto pinta muy mal. Nuestras libertades empiezan a estar en la picota.

Lapidario prenavideño del PP

Los dirigentes del Partido Popular se han despachado a gusto en estas fechas prenavideñas. Un somero repaso de las últimas 48 horas nos deja estas perlas de los barandas de la derecha:

Mariano Rajoy: “En muchos aspectos, la crisis es historia del pasado y estas Navidades van a ser la primera de la recuperación… Ya se nota en las nóminas de muchos españoles“. ¿Pensarán lo mismo los 5,5 millones de parados y los casi seis millones de trabajadores que ganan por debajo de 645 euros al mes?

Jorge Fernández Díaz: “Digan cuántos inmigrantes quieren acoger y si no, cállense… Si me dan la dirección donde a esa pobre gente los podemos trasladar y garantizan su manutención y que les dan trabajo le aseguro que les enviamos. Pero hay mucha hipocresía“. ¿Cómo puede responder así todo un ministro a las críticas de distintas instituciones nacionales y europeas, un centenar de ONG y hasta la propia Iglesia católica sobre la ilegalidad de las devoluciones en caliente?

Conrado Escobar, diputado y portavoz de la Comisión de Interior en el Congreso: “Las manifestaciones serán más libres porque estarán protegidas de los violentos“. ¿Los retrocesos de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana nos hacen más libres o nos devuelven a tiempos más oscuros y de infausto recuerdo?

Luis de Guindos: “Si usted quiere investigación [el escándalo de Bankia], empiece por preguntar al Gobierno anterior y a los entonces responsables del Banco de España y de la CNMV, todos ellos nombrados por el Gobierno socialista”. ¿Hasta cuándo quieren estirar en el PP la cantinela de la herencia recibida? ¿No resulta patético que el ministro recurra a un argumento tan pobre cuando la gestión de esta entidad nos ha costado más de 23.000 millones a los españoles por la nefasta gestión de dos conspicuos miembros del PP, Miguel Blesa y Rodrigo Rato? Las dos instituciones aludidas por supuestamente mirar a otro lado se han revuelto contra Guindos en un gesto insólito, máxime al frente cargos nombrados por el actual Gobierno del PP, y defienden su actuación.

 

Exorcismo

‘El exorcista’ es una afamada película de 1973, una historia que nos asustaba de verdad durante mi infancia. Esos movimientos espasmódicos de la protagonista, los espumarajos que le salían de la boca y la voz de ultratumba aterraban a los chavales de mi época, cuando la televisión se veía aún en blanco y negro. Me he acordado de este film por la extraña terapia aplicada por el Arzobispado de Burgos, a través de un exorcista “legítimamente nombrado”, a una adolescente suicida con el consentimiento de los padres. La chica sufrió hasta 13 exorcismos hasta conseguir el alta del curandero religioso. Que ocurran episodios como éste nos retraen a los tiempos que el oscurantismo se sobreponía a la razón y la ciencia. ¿En qué mundo viven esos progenitores y determinados representantes de la Iglesia católica? Los avances médicos ofrecen tratamientos más efectivos y eficaces que los métodos de la Inquisición. El caso está en manos de la justicia porque la víctima del ritual de expulsión del maligno era menor cuando ocurrieron los hechos. En pleno siglo XXI no tienen sitio los reflejos de ese infausto pasado.

Ahora justicia

Ésta es la foto de la noticia de las últimas horas. La petición del perdón ya no es suficiente. Era imprescindible pero no restaña el daño causado. Es el momento de la justicia contra los curas pederastas de Granada. El caso es tan repugnante que requiere que se depuren responsabilidades y que los responsables paguen por sus fechorías. No valen ni los gestos teatrales ni los golpes de pecho. En 72 horas, el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, ha pasado de poner en tela de juicio la versión de la víctima a postrarse ante el altar mayor de la Catedral por los desmanes de los pastores de su rebaño. Un bandazo en toda regla forzado, sin duda, por la actitud ejemplar del papa Francisco, que quiere acabar con los vicios de su estructura y con la tradicional vista gorda de la curia ante casos de abusos. La Policía ya ha detenido a los primeros presuntos pederastas, tres sacerdotes y un seglar profesor de religión… Que la fuerza de ley caiga sobre ellos y sus encubridores.